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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2005

De Irak al G8
El pisoteo corts del disenso y la verdad

John Pilger
Znet


Durante las ltimas dos semanas, el contraste entre dos eventos globales relacionados ha sido saludable. El primero fue el Tribunal Mundial sobre Irak realizado en Estambul; el segundo la reunin del G8 en Escocia y la campaa por Convertir la Pobreza en Historia. Al leer los peridicos y mirar la televisin en Gran Bretaa, no se sabr nada de las reuniones en Estambul, que produjeron la evidencia ms estigmatizante producida hasta ahora sobre el mayor escndalo poltico de los tiempos modernos: el ataque contra un Irak indefenso por EE.UU. y Gran Bretaa.

El tribunal es una seria investigacin pblica internacional de la invasin y de la ocupacin, del tipo que los gobiernos no se atreven a realizar. Estamos aqu, dijo la escritora Arundathi Roy en Estambul, para examinar un vasto espectro de evidencia (sobre la guerra) que ha sido deliberadamente marginada y suprimida, su legalidad, el papel de las instituciones internacionales y de importantes corporaciones en la ocupacin, el papel de los medios, el impacto de armas como las municiones de uranio empobrecido, del napalm, y de las bombas de fragmentacin, el uso y la legitimacin de la tortura Este tribunal representa un intento de corregir los antecedentes: de documentar la historia de la guerra, no desde el punto de vista de los vencedores, sino de los temporalmente angustiados.

Temporalmente angustiados implica que, incluso confrontados por un poder tan rampante, el pueblo iraqu se recuperar. Se requiere ciertamente este sentido de la esperanza al leer los testimonios presenciales que demuestran, como seala Roy: que incluso aquellos de entre nosotros que hemos tratado de seguir de cerca la guerra no conocemos ms que una fraccin de los horrores que han sido desatados en Irak.

El testimonio ms espeluznante fue dado por Dahr Jamail. A menos que se lea Internet, no se sabr quin es Dahr Jamail. No es un divertido escritor de bitcoras de Bagdad. Para m, es el mejor reportero que trate el tema de Irak. Con la excepcin de Robert Fisk, Patrick Cockburn y algunos otros, sobre todo periodistas independientes, hace pasar vergenza a los masticadores de clichs, con sus chalecos parabalas, conocidos como empotrados. Libans, con ciudadana estadounidense, Jamail ha estado en casi todos los sitios en los que los empotrados no han estado. Ha informado desde la ciudad sitiada de Faluya, donde la destruccin y las atrocidades fueron ocultadas por las emisoras occidentales, notablemente la BBC. (Vea: www.medialens.org/alerts).

En Estambul, Jamail present su testimonio de reportero independiente respecto a los miles de iraques torturados en Abu Ghraib y otras prisiones estadounidenses. Su informe sobre lo que ocurri a un funcionario pblico en Bagdad fue tpico. Este hombre, Ali Abbas, haba ido a una base de EE.UU. a informarse sobre sus vecinos desaparecidos. En su tercera visita, fue arrestado sin acusacin alguna, desnudado, encapuchado y obligado a simular actividades sexuales con otros prisioneros. Era un procedimiento normal. Fue golpeado en los genitales, le aplicaron electricidad en el ano, le negaron agua y tuvo que mirar mientras tiraban su comida. Le colocaron un arma cargada junto a la cabeza para impedir que gritara de dolor cuando apretaron tanto las esposas sobre sus muecas que la sangre no circulaba por sus manos. Lo empaparon en agua fra y acercaron un ventilador a su cuerpo.

Colocaron un altavoz, dijo a Jamail, colocaron los altavoces cerca de mis odos y dijeron: Cllate, jdete, jdete, jdete! Le impidieron dormir. Lo cubrieron de mierda y azuzaron perros en su contra. Algunas veces, de noche, cuando lea su Corn, dijo Jamail, tena que alzarlo hacia el corredor para que llegara la luz. Los soldados pasaban y pateaban el Santo Corn, y algunos veces trataron de mearle encima o cubrirlo de mierda. Una soldado le dijo: Queremos hacerte pasar por el infierno Son rdenes de nuestros superiores, que vuestras vidas sean un infierno.

Jamail describi cmo los hospitales de Faluya haban sido sometidos a una tctica estadounidense de castigo colectivo, en la que marines de EE.UU. atacaban al personal e impedan que los heridos entraran, y que francotiradores estadounidenses disparaban contra puertas y ventanas, y se impeda que medicinas y suministros de sangre llegaran a los hospitales. Mataban a tiros a nios delante de sus familias, a sangre fra.

Los dos hombres responsables de esto: George Bush y Tony Blair, asistieron a la reunin del G8 en Gleneagles. A diferencia del Tribunal de Irak, hubo una cobertura de saturacin, pero nadie en los medios dominantes de los medios empotrados a los organizadores de Convertir la Pobreza en Historia y las celebridades acreditadas, aceptables, hicieron la conexin obvia del continuo crimen de Bush y Blair en Irak. Nadie se levant y dijo que la cancelacin de la deuda de humo y espejos de Blair representaba en el mejor de los casos menos que el dinero que el gobierno gasta en una semana abusando de Irak, donde la violencia britnica y estadounidenses fue la causa de la duplicacin de la pobreza y de la malnutricin infantiles desde el derrocamiento de Sadam Husein. (Unicef).

En Edimburgo, una reunin slo-por-invitacin de partidarios de Christian Aid y de dirigentes eclesisticos escuch al tesorero britnico, Gordon Brown, el cajero de la carnicera. Slo una persona le pregunt: Cundo van a terminar con la violacin de los recursos de los pobres? Por qu ponen tantas condiciones a la ayuda? Este protestatario solitario no se refera especficamente a Irak, sino a la mayor parte del mundo. Fue expulsado, en medio de los vtores de los cristianos reunidos.

As se prepar el terreno para la semana del G8: el silenciamiento y el apaciguamiento y la cooptacin del verdadero disenso y la verdad. El gran activista intelectual de frica, Frantz Fanon, denunci la codicia y la violencia coloniales disfrazadas de buenas obras corteses, y nada ha cambiado en frica, como en Irak. Las imgenes empalagosas sobre las pantallas gigantes detrs de las estrellas pop en Hyde Park demostraban una ignorancia intencionada, autosatisfecha. No hubo ninguna de las imgenes que la televisin se niega a mostrar: de doctores iraques asesinados, con la sangre manando de sus cabezas, liquidados por los francotiradores de Bush.

En la primera plana del Guardian, la Edad de la Irona se celebr como si fuera la verdadera vida y se hizo ms satrica que lo que jams podra lograr la stira. Ah estaba Bob Geldof, apoyando su cara sonriente sobre el sonriente hombro de Blair, el criminal de guerra y su bufn. En otro sitio estaba la heroica silueta de Bono, que celebra a hombres como Jeffrey Sachs como salvadores del mundo mientras alaban la guerra contra el terror del compasionado George Bush como uno de los mayores logros de su generacin; y de nuevo est Brown, el que impone las reglas injustas del comercio, diciendo, increblemente, que las reglas injustas del comercio maniatan a la gente pobre y Paul Wolfowitz, con una sonrisa radiante junto al Arzobispo de Canterbury: el hombre que, antes de que le entregaran el control del Banco Mundial, ide gran parte del as llamado putsch neoconservador de Bush, la mendaz justificacin para el bao de sangre en Irak y la nocin de la guerra sin fin.

Y por si te perdiste todo eso, existe un material PDF descargable de un correo electrnico de una Campaa para ayudarte a organizar tu propia fiesta continua de Live8. La supresin de cantantes y grupos africanos, aparcados donde decret Geldorf, en un parque de temas medioambientales en Cornwall, frente de un pblico de menos de 50 personas, fue descrita correctamente por Andy Kershaw como " apartheid musical".

Ha habido alguna vez una censura tan completa, insidiosa e ingeniosa como sta? Incluso cuando Stalin borraba a sus camaradas purgados de la fotografa anual sobre el mausoleo de Lenin, el pueblo ruso poda llenar los vacos. Los medios y la exageracin cultural suministran armas infinitamente ms poderosas en la era de Blair. Con Diana, hubo pesar a travs de los medios. Con Irak, hubo guerra a travs de los medios. Ahora hay distraccin masiva a travs de los medios, una normalizacin de lo inmencionable, de que el Estado ha perdido la mente y est castigando a tanta gente inocente, escribi el dramaturgo Arthur Miller, y por lo tanto hay que negar internamente la evidencia.

Haciendo uso de la uncin de Bono, Madonna, Paul McCartney y desde luego de Geldof, cuyo Live Aid de hace 21 aos no hizo nada por el pueblo de frica, los saqueadores y prestamistas contemporneos de ese continente han ideado una estafa sin precedentes: la anttesis del 15 de febrero de 2003, cuando dos millones de personas sacaron sus corazones y sus cerebros a las calles de Londres:

Esta marcha [nuestra] no es una marcha en el sentido de una manifestacin, sino ms bien una caminata, dijo Bruce Whitehead de Convertir la Pobreza en Historia. El nfasis est en la diversin bajo el sol. La intencin es saludar a los lderes del G8 en Escocia y pedirles que den justicia comercial, cancelacin de la deuda y ms ayuda a los pases en desarrollo.

De verdad?

En el clsico de Lewis Caroll, Alicia pide al Gato de Cheshire y al Sombrerero Loco que le muestren el camino para salir del Pas de las Maravillas. Lo hicieron una y otra vez, por aqu, por all, hasta que perdi la calma y derrumb su mundo de los sueos, y se despert. La gente asesinada y mutilada en Irak, y la gente premeditadamente empobrecida en frica por nuestros gobiernos y nuestras instituciones en nuestro nombre, exigen que despertemos.

Ttulo original: From Iraq To The G8

The Polite Crushing Of Dissent And Truth

Autor: John Pilger, 7 de julio de 2005

Link: http://www.zmag.org/content/print_article.cfm?itemID=8240&sectionID=15

Traducido por Germn Leyens



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