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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2013

XII Conferencia Regional de la Mujer de Amrica Latina y el Caribe
Un paso atrs para los derechos de las mujeres

Julia Evelyn Martnez
Rebelin


La XII Conferencia Regional de la Mujer de Amrica Latina y el Caribe convocada por la CEPAL con el tema Igualdad de gnero, empoderamiento de las mujeres y tecnologas de la informacin y las comunicaciones, recin ha finalizado en Repblica Dominicana con resultados que marcan un franco retroceso en el reconocimiento y defensa de la igualad de las mujeres latinoamericanas. Estos resultados contrastan con los avances alcanzados apenas tres aos antes en la XI Conferencia realizada en Brasilia, capital de Brasil.

En efecto, la Conferencia de Brasilia concluy con la suscripcin de una histrica declaracin que incluy en el captulo sobre derechos sexuales y reproductivos un compromiso de los gobiernos de la regin sobre la necesidad de:

Revisar las leyes que prevn medidas punitivas contra las mujeres que se hayan sometido a abortos, conforme a lo recomendado en la Plataforma de Accin de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, incluidas las nuevas medidas e iniciativas para la aplicacin de la Declaracin y Plataforma de Accin de Beijing, as como en el Programa de Accin de la Conferencia Internacional sobre la Poblacin y el Desarrollo, y en las observaciones del Comit contra la Tortura de las Naciones Unidas, y garantizar la realizacin del aborto en condiciones seguras en los casos autorizados por la ley. La inclusin de este acuerdo gener un intenso de debate y presiones de muchos grupos presentes en la conferencia, pero finalmente fue aprobado.

Cuatro aos despus, y a pocos das de que el gobierno de Ecuador se negar a incluir la despenalizacin de los abortos en casos de violacin sexual en las reformas al Cdigo Penal, las delegaciones gubernamentales participantes en la XII Conferencia Regional de la Mujer aprobaron una declaracin final en la cual se omite cualquier referencia o cualquier compromiso sobre la necesidad de revisin de la legislacin que penaliza la interrupcin de embarazos, incluyendo los casos en embarazos que pongan en peligro la vida de las mujeres y los embarazos en casos de violacin. El texto aprobado fue el siguiente: Asegurar, en los casos en que el aborto es legal o est despenalizado en la legislacin nacional, la existencia de servicios de aborto seguros y de calidad para las mujeres que cursen embarazos no deseados y no aceptados.

Las razones que provocaron este retroceso en el reconocimiento de la igualdad sustantiva de las mujeres de la regin son muchas y variadas.

En primer lugar, los gobiernos cedieron nuevamente a la tradicional oposicin de la iglesia catlica y de los grupos conservadores, que intensificaron su lobby antes y durante la conferencia para impedir que en Santo Domingo se repitiera el avance logrado cuatro aos antes en Brasilia. Estos grupos usaron todos los medios a su alcance para incidir en las delegaciones oficiales, para que se abstuvieran de reconocer la necesidad de cualquier tipo de revisin a las leyes punitivas que se aplican en contra de las mujeres que toman la decisin de interrumpir un embarazo no planificado o no deseado.

En segundo lugar, se debe reconocer que las estrategias de gnero de algunos gobiernos de la regin (como el gobierno de El Salvador y el de Nicaragua), fundamentadas en programas de ayuda social a las mujeres madres, representan un obstculo para el avance de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Esto debido a que estos programas sociales para las mujeres madres si bien les producen a estos gobiernos altos niveles de aceptacin en las encuestas de opinin pblica, les impiden al mismo tiempo comprometerse con acciones estratgicas como la despenalizacin del aborto, en la medida que estos compromisos pueden empaar sus altos niveles de popularidad, a causa de las crticas que inevitablemente surgirn en las filas de sus opositores y/o de sus aliados polticos.

Asimismo, debe mencionarse la responsabilidad que en este retroceso han tenido los movimientos de mujeres de Mesoamrica, Sur Amrica y el Caribe, que no pudieron articular un frente comn y efectivo de lucha para defender los mnimos, pero simblicos avances, logrados en el Consenso de Brasilia en materia de autonoma personal de las mujeres. Muchos de estos movimientos se han abstenido durante y despus de la XII Conferencia, de criticar pblicamente la postura de los gobiernos que suscribieron la declaracin final, para no romper con las alianzas polticas con los partidos polticos en los gobierno progresistas y/o para no provocar en sus pases la repeticin del efecto Correa.

Se ha dado pues un verdadero paso atrs para la igualdad de las mujeres latinoamericanas y caribeas, que no podr ser compensado con las campaas, proyectos o acciones gubernamentales que seguramente se financiarn en los prximos aos para aumentar el acceso de las mujeres a las tecnologas de la informacin y las comunicaciones. Estas tecnologas ayudarn muy poco a las miles de mujeres pobres que continuarn muriendo en los prximos aos por abortos practicados en condiciones inseguras y/o que continuarn siendo encarceladas por interrumpir un embarazo no deseado. La igualdad real y el empoderamiento de las mujeres, pasa por el reconocimiento y tutela del derecho a elegir libremente la maternidad, y mientras esto no sea asumido por los gobiernos y Estados de la regin, las promesas y discursos sobre igualdad y sobre derechos, seguirn siendo solo palabras que se lleva el viento.

Julia Evelyn Martnez es economista feminista salvadorea, profesora de la escuela de economa de la Universidad Centroamericana Jos Simen Caas (UCA) de El Salvador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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