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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2013

El mundo sin Estados Unidos

John Feffer
IPS Noticias


WASHINGTON, 29 oct 2013 (IPS) - En su libro The World Without Us (El mundo sin nosotros), un xito de ventas de 2007, el periodista Alan Weisman imagina al planeta Tierra regenerndose tras la desaparicin de los seres humanos.

 

Ilustracin de 1920 en la que James Montgomery Flagg retrata la situacin posterior a la Primera Guerra Mundial, aunque la imagen de un Tesoro agotado resulta bastante actual. Crdito: Dominio pblico.

Ilustracin de 1920 en la que James Montgomery Flagg retrata la situacin posterior a la Primera Guerra Mundial, aunque la imagen de un Tesoro agotado resulta bastante actual. Crdito: Dominio pblico.

Los rascacielos se desmoronan y los puentes colapsan en los ros, pero prevalecen los bosques primigenios y los bfalos vuelven a deambular.

Es una visin optimista del futuro si uno es un bfalo o un delfin o una cucaracha. No ms guardias forestales. No ms enormes redes de arrastre o pesticida d-Con.

Pero no es un futuro tan grandioso si uno es un ser humano. En su perspectiva desapasionada y no centrada en las personas, el libro de Weisman est diseado para sacudirnos en nuestra ingenua presuncin de que siempre estaremos, independientemente de las amenazas existenciales que cubren nuestros hombros cual tnica de Neso.

Por algn motivo, la evolucin nos ha hecho incapaces de afrontar nuestra propia desaparicin. Es casi como si nunca pudiramos equilibrar nuestra chequera o planear nuestras vacaciones a menos que consideremos a las armas nucleares, el cambio climtico y las pandemias simplemente como otra serie de cucos que nos dejan con el Jess en la boca pero que siempre desaparecen con la luz del alba.

Ahora pasemos de lo existencial a lo geopoltico. Cmo sera el mundo sin Estados Unidos?

El reciente cierre de las oficinas del gobierno hizo que muchos se plantearan un mundo en el que Estados Unidos no llegara a desaparecer pero colapsara sobre s mismo. Centrado en las cuestiones internas, Washington cancelara la Pax Americana -o Pox (sfilis) Americana, como les gusta decir a los antiimperialistas- y renunciara a su rol de polica y financiero del mundo.

Estara el mundo econmicamente mejor? Como ocurre en el universo hipottico de Weisman, cmo responda uno esta pregunta depende en gran medida de quin uno es. Los estadounidenses sin dudas nos beneficiamos de la hegemona econmica y militar de nuestro pas: nuestra huella de carbono, nuestro producto interno bruto por persona, nuestro poderoso dlar, nuestra dependencia del ingls como idioma del mundo por defecto.

Nosotros damos todo esto por sentado. Sin embargo, quienes no son estadounidenses pueden sentir de modo un poco distinto. Como el bfalo, los delfines y las cucarachas en un mundo sin seres humanos, afuera de Estados Unidos todos pueden muy bien aplaudir el fin del superpodero estadounidense.

En la cspide de la reciente crisis poltica en Washington, un artculo de opinin publicado en ingls por la agencia china de noticias Xinhua llam a que el ofuscado mundo empiece a considerar construir un mundo desestadounizado.

El texto reiter muchos argumentos que suenan conocidos. Estados Unidos ha abusado de su estatus de superpotencia y sembrado an ms caos en el mundo, desviando los riesgos financieros al exterior, instigando las tensiones regionales en medio de disputas territoriales y librando guerras injustificadas bajo la fachada de mentiras descaradas.

La solucin, segn ese editorial, es fortalecer a la Organizacin de las Naciones Unidas, crear un sustituto del dlar como divisa global y dar ms poder a las economas emergentes en las instituciones financieras internacionales. Todas estas sugerencias parecen sensatas.

Pero, como destacan varios analistas estadounidenses, este provocativo ensayo no necesariamente refleja la opinin del gobierno chino. Beijing sigue dependiendo del podero econmico de Estados Unidos, ya sea bajo la forma de consumidores estadounidenses o de liquidez de Wall Street.

Y en la medida en que Estados Unidos combate el terrorismo, controla las rutas martimas del mundo y contina limitando en mayor o menor medida las ambiciones de sus aliados claves en Asia Pacfico, China tambin depende del podero militar estadounidense.

Las autoridades chinas valoran la estabilidad interna, regional e internacional. En otras palabras, quieren preservar un entorno en el que puedan perseguir su objetivo principal: el crecimiento econmico interno. Si puede conseguir un aventn gratuito en el todoterreno estadounidense, blindado y devorador de combustible, China se subir a bordo alegremente. 

Pero si el todoterreno empieza a interferir con su crecimiento econmico, su estabilidad poltica y sus intereses nacionales, se bajar. Por ahora, despus de que un acuerdo legislativo evit la cesacin de pagos (default) y puso fin al cierre de las oficinas del gobierno, se aplacaron los reclamos chinos de desestadounidizacin.

Pero el estancamiento poltico que vive Washington de ningn modo ha terminado. Y los problemas estructurales que en la ltima dcada estuvieron en la raz del declive de Estados Unidos continan vigentes.

La mayora de los observadores de ese declive, desde Paul Kennedy a Fareed Zakaria, comparten en general la misma ambivalencia que China. Consideran que el deterioro de Estados Unidos es relativo y gradual, y que hay que hacer un duelo por l en ausencia de una alternativa viable.

Lo mismo podra decirse de las naciones latinoamericanas, que durante mucho tiempo condenaron el imperialismo estadounidense. Las ltimas seales de este conflicto tuvieron que ver con el asunto Edward Snowden y las revelaciones de que la Agencia de Seguridad Nacional vigilaba las comunicaciones ms all de sus fronteras.

Pero, como China, Amrica Latina depende mucho del comercio con Estados Unidos, de ah que tambin sea ambivalente en relacin al declive de Estados Unidos.

Algunos de quienes participan en este debate, por supuesto, no tienen ninguna ambivalencia en absoluto. El documental El mundo sin Estados Unidos, dirigido por Mitch Anderson en 2008, describe el estado de anarqua que reinara si en el futuro un presidente progresista recortara el presupuesto militar y retirara soldados de todo el mundo.

La pelcula se basa particularmente en las elogiosas valoraciones que el historiador britnico Niall Ferguson realiza de la hegemona estadounidense. En un punto, Ferguson sugiere que una retirada militar de Estados Unidos probablemente enviara al mundo por el mismo sendero de destruccin que experiment Yugoslavia en los aos 90.

La Unin Europea fue irresponsable entonces, y contina sindolo hoy. No se ha ofrecido ningn otro garante de paz. Solo China se avecina en el horizonte, y el filme termina con imgenes de explosiones nucleares en Japn, Taiwn y Corea del Sur, presumiblemente causadas por misiles chinos lanzados tras la partida de las fuerzas estadounidenses de la regin.

En el libro de Alan Weisman, el bosque original prevalece sobre el mundo otrora civilizado. En la pelcula de Mitch Anderson, las fuerzas primigenias de la anarqua dominan un mundo al que antes volva estable la presencia militar de Estados Unidos.

Es, en muchos sentidos, una pelcula peligrosamente tonta. Estados Unidos apoy a muchos dictadores en nombre de la estabilidad. Generamos una inestabilidad considerable en Afganistn, en Iraq cada vez que eso fue funcional a nuestros intereses. Nuestra estabilidad es a menudo injusta: nuestra inestabilidad es devastadora.

Adems, disminuimos nuestra presencia militar en Amrica Latina y la regin prosper. Redujimos la presencia de nuestros soldados en Corea del Sur, legendario detonante de conflictos, y en la pennsula no se desat la anarqua. Finalmente estamos clausurando muchas bases de la era de la Guerra Fra en Europa, y Europa est en calma.

Recuerden: el mensaje real del libro de Weisman es que todava hay cosas que podemos hacer, como seres humanos, para cooperar ms con la naturaleza e impedir el Apocalipsis. De modo similar, Estados Unidos puede tomar medidas positivas para evitar que el escenario mundial se balcanice.

No es cuestin de designar un sucesor como guardin mundial o de enfrentarse con China para impedir que Beijing se pare en nuestros zapatos. No se trata de encerrarnos y poner mala cara porque el mundo ya no quiere cumplir nuestras rdenes.

Estamos en el mundo, no hay manera de escapar a eso. As como los seres humanos deben reconfigurar su relacin con la naturaleza, Estados Unidos debe reconfigurar su relacin con el mundo. En los dos peores escenarios, las nicas ganadoras sern las cucarachas.

John Feffer es codirector de Foreign Policy In Focus.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2013/10/columna-el-mundo-sin-estados-unidos/



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