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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2013

Sitel, el espionaje masivo espaol tiene ya una dcada

Ramn Sola
Gara


La constatacin de que el Estado espaol practica un espionaje masivo solo puede sorprender a los desmemoriados. Hace cuatro aos saltaba la polmica sobre Sitel, un sistema de control indiscriminado que llevaba ya un lustro funcionando. Una gigantesca oreja posada especialmente sobre Euskal Herria, que en su da se justific por ETA y que hoy se usa hasta para intentar implicar a ediles de Bildu en la ikurria del cohete de Iruea.

La sorpresa que parece haber suscitado al sur del Ebro la constatacin de que el Estado espa a sus ciudadanos -solo o en comandita con la ASN estadounidense- no deja de sorprender. Desde 2009 existe informacin detallada sobre el hasta entonces absolutamente opaco Sistema Integrado de Interceptacin Telefnica (Sitel), usado masivamente primero por el Gobierno de Aznar, luego por el de Zapatero y ahora por el de Rajoy. Paradjicamente fue el PP el que puso el grito en el cielo al constatar que se haba empleado para seguir los movimientos de sospechosos del caso Grtel, lo que abri cierta polmica sobre el sistema y su adecuacin legal que no pas de ser una tormenta de verano. Sitel empez antes, cinco aos al menos, y ha seguido despus.

Antes que nada, conviene matizar que lo que trasciende sobre estos sistemas de espionaje sin duda no es ms que la punta del iceberg. Puede que Sitel se hubiera implantado antes de 2004 -que es cuando tericamente comenz a registrar los datos de las llamadas telefnicas-. Expertos consideran adems muy probable que se le haya sumado un control de otro tipo de comunicaciones (desde emails a whatsapps). Y es perfectamente posible tambin que haya sido suplantado ya por otro sistema ms avanzado y que an permanece oculto. De lo que no hay dudas es de que Sitel conlleva un control masivo e indiscriminado.

Hasta entonces la tecnologa no lo haca posible, aunque la voluntad para ello ya exista, como demostr el escndalo de las escuchas del Cesid a diversas personas relevantes del Estado desde los aos 80, que precipit la cada de su director, Emilio Alonso Manglano, en 1995. Llegados ya al siglo XXI, la moderna tecnologa de Sitel posibilitaba recoger los metadatos de las comunicaciones: quin llama a quin, dnde estn ambos, cunto dura la conversacin... Cruzando esos elementos ya se puede hacer un marcaje muy exhaustivo de la persona correspondiente, sus movimientos y sus relaciones, ilegal segn algunos, legal para otros. Luego est la opcin aadida de escuchar el contenido de las conversaciones, para lo que s se exigira una orden judicial.

Pero, ocurre as realmente? El abogado y experto en la cuestin Gonzalo Boye Tuset aporta un clculo interesante en un artculo en eldiario.es. Segn datos oficiosos, en Espaa habra aproximadamente un milln de lneas telefnicas intervenidas legalmente, es decir, con autorizacin judicial (...) Si en Espaa existen solo 1.657 juzgados que se dedican a instruccin penal, cada juez debera tener controlada una media de 597 intervenciones telefnicas. Resulta inverosmil, por lo que su conclusin es esta: En Espaa se intervienen masivamente telfonos sin que sea posible un control judicial efectivo sobre esa medida, y esto no parece preocuparle a nadie.

Cdiz, Segura, Faisn, el chupinazo...

Curiosamente, quizs por las dudas legales, Sitel no tuvo impacto en ninguna sentencia en sus primeros aos. El primer rastro apareci en un fallo dictado en Cdiz en 2009 sobre una operacin de la Guardia Civil contra el narcotrfico, en la que apareca la utilizacin del nuevo sistema automtico de escuchas. Hasta entonces se recurra a pinchazos manuales (cuando no a chapuzas frecuentes en Euskal Herria, como las escuchas del Cesid en la cese de HB en Gasteiz en 1998, las anteriores al entonces lehendakari Carlos Garaikoetxea, las sufridas en el proceso negociador de 2005-2007 por Arnaldo Otegi y Unai Fano... todas impunes).

Su uso como herramienta policial y prueba judicial est ya muy asentado hoy da, sobre todo en Euskal Herria. Se recurri a Sitel, por ejemplo, para detectar las reuniones polticas de Segura en 2007 y la sede de LAB de Igara en 2009, que derivaron en la detencin de una veintena de dirigentes independentistas y de los condenados por el caso Bateragune, respectivamente. Es muy probable que se haya utilizado tambin en la reciente redada contra la direccin de Herrira, reunida en Hernani. Y sirvi para constatar los movimientos y llamadas de los dos jefes policiales condenados recientemente por el llamado caso Faisn.

Que el alcance del control cada vez es ms extenso queda claro estos das por su utilizacin en un asunto judicial autnticamente nimio: la investigacin de la colocacin de la ikurria gigante en el chupinazo de Iruea. A travs del rastreo de las comunicaciones telefnicas, no solo se da por probado quines fueron los autores de la accin de protesta pacfica en base a las llamadas que cruzaron minutos antes, sino que tambin se intenta imputar a dos concejales de Bildu como autores intelectuales. As, las filtraciones del al parecer tan trascendental sumario citan que el edil Peio Martnez de Eulate cruz 15 llamadas con una persona a quien se implica en la accin -en realidad un miembro de Gora Iruea- entre el 1 y el 4 de julio, y que Patricia Perales convers con otro de los detenidos durante ocho minutos el da anterior al chupinazo.

Todo ello se ha desarrollado por la va de los hechos consumados, pese a las reticencias que expres el PP hace cuatro aos y que ha olvidado rpidamente cuando pudo usar el sistema de nuevo a pleno beneficio desde su retorno al Gobierno. En aquel momento, su portavoz Esteban Gonzlez Pons se quejaba de que Sitel es ilegal y carece de cobertura institucional. Desde 2004 se ha utilizado para grabar conversaciones y hacer retratos sicolgicos de los ciudadanos, con lo que se crea una sociedad vigilada.

En el mbito judicial, el fiscal de Madrid Pedro Martnez fue uno de los ms activos en denunciar que a travs de Sitel se puede saber dnde est la persona, los sitios a los que va, si viaja en coche o en tren -porque las antenas lo estn indicando- e incluso con quin est, y todo ello sin necesidad de hacer una llamada de telfono, solo con tenerlo encendido, por lo que conclua que no se trata de un programa de interceptacin de escuchas, sino de seguimiento y vigilancia. El abogado Guillermo Daz Bermejo anticipaba otro problema futuro: Los archivos que almacena Sitel quedan guardados sine die y no se destruyen, con lo que nos encontramos con un serio problema de seguridad ante robos o fugas de informacin, mxime cuando esta funcin ha sido adjudicada a una empresa externa.

Sea como sea, por encima de recelos judiciales, de las quejas puntuales del PP y de las dudas del PSOE cuando lo puso en marcha, parece muy claro que el sistema de espionaje masivo sigue y seguir. Supone una herramienta demasiado valiosa para quien la controla.

El amigo americano

Cuando estall la polmica del caso Grtel, el entonces ministro de Interior y hoy lder del PSOE, Alfredo Prez Rubalcaba, tir por el camino fcil. Emplaz al PP a callarse porque cuando alguien pone en tela de juicio el funcionamiento del Estado de Derecho, se arriesga a que `los malos' lo utilicen.

La actuacin de ETA fue esgrimida por el PSOE como elemento irrebatible para justificar este sistema de control. Y tambin para aceptar la penetracin del espionaje estadounidense en el Estado, cuyo alcance -en cooperacin estrecha con el espaol- queda ahora de pleno relieve. Sobre el modo real de la colaboracin de Washington con Madrid frente a ETA no se sabe mucho (y lo que se sabe probablemente solo sea una parte muy pequea de lo que hay). Segn se public, desde el 10 de octubre de 2001 uno de los satlites de Menwith Hill, centro de escucha y anlisis de informacin de la NSA estadounidense en Inglaterra, apunt directamente a Euskal Herria, gracias a la estrecha relacin tejida por George W. Bush y Jos Mara Aznar, que le devolvi luego el favor con episodios como la fotografa de las Azores. William Burroughs, director del programa de Ciencia y Medio Ambiente de la Universidad de Nueva York, afirm a ``El Mundo'' que el sistema de vigilancia espacial permita mirar a travs de la ventana de una pequea calle de Bilbao o escuchar una conversacin en un coche que va por carretera a Santander.

Obviamente el PP no lo confirm, pero aos despus s lo hizo indirectamente al reprochar a Zapatero que pusiese en riesgo esta ayuda estadounidense con sus crticas a la guerra de Irak y la posterior retirada de tropas, que tens la relacin Madrid-Washington. Llegados a 2009, en algunos medios digitales se asegur que el llamado satlite espa anti-ETA haba sido retirado por la Administracin Obama, ms por motivos econmicos que por discrepancias polticas. Lo que s constan pblicamente son los agradecimientos de la parte espaola a Washington por su apoyo contra ETA, a los que se sum en 2011 el consejero de Interior de Lakua, Rodolfo Ares, en una reunin con el embajador estadounidense en Madrid.

Hoy ya nadie parece dudar de que el espionaje conjunto existi y existe, y que va mucho ms all de eso que Rubalcaba -al ms puro estilo Bush- llam los malos.

EEUU no cree haber hecho nada ilegal en Alemania

La embajada de EEUU en Berln descart permitir a las autoridades alemanas el acceso a sus instalaciones, donde se supone que se encuentra un sistema de escuchas de sus servicios de inteligencia. As lo explic el embajador, John Emerson, quien apel a la inviolabilidad de las legaciones diplomticas. Adems, defendi que por lo que s no hemos hecho nada que viole la ley, sin especificar si se refera a la estadounidense o a la alemana. Por su parte, China se mostr muy preocupada por el presunto espionaje llevado a cabo por EEUU y pidi explicaciones al Gobierno de Barack Obama. Menos preocupado se muestra el gobierno espaol, cuya vicepresidenta, Soraya Senz de Santamara, pidi prudencia y tranquilidad. En la misma lnea, el jefe de Estado Mayor de la Defensa Fernando Garca Snchez, destac que EEUU es un aliado y esto hay que tenerlo en cuenta, mientras el Ministerio de Exteriores deca que tampoco hay que sacar las cosas de quicio.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20131101/430564/es/Sitel-espionaje-masivo-espanol-tiene-una-decada/


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