Portada :: Espaa :: La indignacin toma las plazas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2013

Su salida de la crisis: hacia la precarizacin laboral generalizada

Jess Gellida
Rebelin


El gobierno estatal argumenta que las medidas de austeridad (1) aplicadas hasta ahora por el ejecutivo estn dando su fruto en una evolucin positiva de los datos del mercado de trabajo y que, por lo tanto, hay que insistir en este camino de reformas que nos llevarn a la salida de la crisis. No obstante, centrndonos en lo que hace referencia a los datos del mercado de trabajo vemos que la realidad es muy diferente a la que explica el gobierno y que muchos de los grandes medios de comunicacin y de persuasin reproducen.

Los datos de la Encuesta de Poblacin Activa (EPA) del tercer trimestre del 2013 muestran que el desempleo se ha reducido en 72.800 personas y que la tasa de paro baja un 0,28%, ambos datos respecto al trimestre anterior. Esto nos deja un total de 5.904.700 personas paradas y una tasa de paro del 2598%. Es obvio que estos datos son escandalosos pero, adems, si profundizamos en la informacin que nos ofrece la EPA vemos que hay muchos ms datos que desmontan cualquier teora sobre la evolucin positiva del mercado de trabajo.

Una primera consideracin es que esta reduccin se produce por una disminucin de la poblacin activa ya sea por jubilacin, emigracin (2) o dejacin en la bsqueda de empleo (3), as entre julio y septiembre se han creado realmente slo 39.500 puestos de trabajo. Otros datos dramticos que encontramos en la EPA del 3r trimestre es que los parados y paradas de larga duracin (ms de un ao en el paro) suman ya 2.898.900 personas; de estas 2.176.600 son personas paradas desde hace ms de dos aos y, lo que es peor, sin ninguna perspectiva de mejora y subsistiendo con exiguas ayudas de 426 o muchas ni esto. En este sentido la EPA tambin establece que hay 1.807.700 hogares con todos sus miembros en el paro. A la vez no hay que olvidar que el paro juvenil (menores de 25 aos) contina por encima del 54%.

Otro elemento a tener en cuenta es el carcter estacional de estos datos puesto que recogen la evolucin del mercado de trabajo durante la temporada estival, el cual est muy ligado al turismo, y que, por lo tanto, habr que ver como evoluciona la tasa de paro en los prximos meses y trimestres. Tambin destacar que si hacemos una comparativa desestacionalizada el paro ha aumentado en este trimestre un 0,21%. Tampoco hay que olvidar el fuerte impacto de las medidas de austeridad en el empleo pblico dnde en el 3r trimestre hay 12.600 personas menos en este sector que se acumulan ya a las decenas de miles ms que en trimestres anteriores han perdido su trabajo. Estos ltimos datos se concretan en un empeoramiento de los servicios pblicos tales como sanidad, educacin o servicios sociales ya de por s muy castigados por la aplicacin de unas medidas muy lesivas para los derechos sociales de la mayora de las clases populares. As mismo, hay que destacar que en cuanto a los datos interanuales el paro aumenta en 126.700 personas, un 2,2%, y que, por lo tanto, todava se est destruyendo empleo a pesar de que a menor ritmo. En este sentido es obvio que disminuya el ritmo de destruccin de empleo cuando se tienen cerca de 6 millones de personas paradas. Todos estos datos evidencian que la luz que dice el gobierno estatal que ve al final del tnel no es la de la salida de la crisis sino ms bien la de otro tren que viene contra nosotros.

Finalmente, aparte de todos estos datos lo que hay que destacar es que lo que realmente se est produciendo es un cambio de modelo en las relaciones y condiciones laborales que rigen el mercado de trabajo. Un proceso de cambio que se acelera mucho con esta crisis puesto que est siendo aprovechada para infringir una derrota histrica a las clases populares y trabajadoras del Estado espaol. Este cambio de modelo, para supuestamente ser ms competitivos a nivel internacional, se traduce en la generalizacin de la precariedad laboral, que no es otra cosa que temporalidad, inestabilidad, salarios de miseria y condiciones laborales psimas. Un ejemplo claro de este cambio de modelo lo muestran los datos de la EPA de este ltimo trimestre donde se detalla que la mayora de contratos que se han realizado son temporales y muchos de ellos a tiempo parcial y de mala calidad. Contratos insuficientes para una vida digna y que lo que hacen es crear lo que en los Estados Unidos se denominan working poors , trabajadores pobres, es decir, personas que a pesar de tener un trabajo estn por debajo del umbral de la pobreza y que, por lo tanto, tienen que vender su fuerza de trabajo en dos o tres trabajos para poder llegar a final de mes. Este es un ejemplo claro de explotacin.

Un cambio de modelo hacia el que nos adentramos que se expresa pblicamente con las continas declaraciones de empresarios, banqueros y representantes de la Troika (formada por el Banco central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisin Europea). En este sentido slo hay que leer las ltimas declaraciones o propuestas del presidente de la CEOE (la gran patronal espaola) diciendo que: los parados tienen que aceptar cualquier trabajo por malo que sea y por malas condiciones que tenga, o del presidente del Eurogupo pidiendo que hay que trabajar ms largo y ms duro, sin olvidar las declaraciones del vicepresidente econmico de la comisin europea apoyando la propuesta del FMI de bajar los salarios un 10%. Esta es su propuesta: trabajar ms por menos y sin protestar. Una propuesta claramente favorable a los intereses de clase de una minora privilegia formada por grandes empresarios y fortunas y desarrollada por sus gobiernos amigos. Un modelo basado en el paro y la precariedad que hace aumentar las desigualdades y la pobreza y que empeora las condiciones de vida de las clases populares.

Hace falta pues concienciarse de esta situacin y tomar partido, es decir, empoderar a la mayora de la poblacin y autoorganitzar-se colectivamente para acumular poder popular, cambiar la correlacin de fuerzas y as transformar la realidad. Slo con una movilizacin contundente, sostenida en el tiempo y lo ms unitaria posible, acompaada de la construccin de alternativas desde bajo, horizontales y asamblearias se podr dar una respuesta poltica y social favorable a las clases populares y trabajadoras.

Notas:

(1) Ver el artculo: La ltima reforma laboral: Un ataque frontal a la clase trabajadora

(2) Ver el artculo: Paro, precariedad o exilio

(3) Una resignacin y desesperacin inimaginable que comporta un deterioro contino de la salud de las personas que sufren estas situaciones.

Blog del autor: jgellida.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter