Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Palestina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2013

Sobre la lgica retorcida que describe al ocupado como odioso y al ocupante como pacfico

Sarah Marusek
Middle East Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


Recientemente The New York Times public un editorial de Yuval Steinitz, un poltico israel y miembro del Knesset [parlamento israel] por el partido Likud, titulado Cmo impide la paz el odio de los palestinos. No es necesario explicar con ms detalles el argumento que presenta Steinitz en este artculo puesto que el ttulo habla por s mismo.

Los sionistas repiten con frecuencia este extrao mantra que describe a un pueblo ocupado como odioso y beligerante, y a una potencia militar ocupante como pacfico y tolerante. Aunque entrar a hacer una crtica seria de esta lgica grosera acaba dndole cierta legitimidad, sigue siendo til analizar su finalidad porque nos enteramos de que dice mucho ms acerca de la sociedad israel de lo que dice acerca de los palestinos.

Albert Memmi, un escritor judo tunecino y activista postcolonial, trat de entender el impacto psicolgico de la colonizacin tanto en el ocupado como en el ocupante. En su libro Retrato del colonizado, precedido por el retrato del colonizador* publicado en 1957 observaba: Al haber elegido mantener el sistema colonial, [el colonizador] necesita ms energa para defenderlo de la que habra necesitado para acabar con l completamente. Al ser consciente de la injusta relacin que le une al colonizado, continuamente tiene que tratar de absolverse a s mismo. Nunca olvida mostrar pblicamente sus propias virtudes y argumentar con vehemencia para parecer heroico y grande. Esto significa que la representacin es ms importante para el actor que para la audiencia.

Todos los proyectos de asentamiento colonial se basan en principios racistas que tratan de justificar la dominacin de un pueblo sobre otro y estos principios racistas tambin se entretejen sistemticamente con el rgimen de poder resultante. Como argumenta Memmi: El racismo est arraigado en los actos, en las instituciones y en la naturaleza de los mtodos coloniales de produccin e intercambio. Las regulaciones polticas y sociales se refuerzan mutuamente.

Y este racismo puede adoptar muchas formas y oprimir a los dems sobre la base de lo que se percibe como su color de piel, cultura, religin, lengua, etnicidad, etc. Sin importar cul sea el factor discriminador, en todos estos casos el racismo est profundamente arraigado en el sistema social y poltico resultante, a menudo de maneras sutiles. Sin embargo, cuando el nativo resiste o el proyecto colonial est amenazado, entonces este racismo se hace ms visible e importante, lo que quiz ayude a explicar el cada vez mayor problema de racismo de Israel.

Durante las elecciones en Israel a principios de esta semana el racismo fue omnipresente en la poltica local. Como informaba Jonathan Cook para Al-Jazeera English, los partidos judos, incluidas las filiales locales del partido gobernante Likud, han adoptado un lenguaje abiertamente racista y alarmista que en un intento de ganar votos sugiere los musulmanes se van a apropiar de manera inminente de comunidades judas**.

Segn Mohammed Zeidan, director de la Asociacin de Derechos Humanos de Nazareth, la sociedad israel se ha vuelto cada vez ms racista y los candidatos simplemente devuelven a los votantes el reflejo de este racismo sabiendo que esto les har ganar mucho apoyo. Dado que este apoyo popular se basa en un compromiso ms con el sionismo que con cualquier otro poltico o partido, lo que ayuda a florecer el racismo es un marco nacionalista.

Por ejemplo, el peridico Los Angeles Times inform en agosto que Shimon Gapso, el alcalde de derecha de Nazareth Alto, una ciudad juda que se ha planificado para dominar desde lo alto la mayor ciudad rabe de Israel, incluso organiz una campaa con carteles en contra de su propia reeleccin en la que se vean fotos de destacados rabes miembros del Knesset y polticos israeles de izquierda con eslganes como 'Expulsad al alcalde' y 'Debemos librarnos de Shimon Gapso' para justificar el participar en una contracampaa racista, con un cartel que rezaba: Nazareth Alto siempre ser judo. Se acab el cerrar lo ojos, se acab el aprovecharse de la ley que permite a cada ciudadano vivir donde quiera. Es el momento de defender nuestro hogar.

Otro ejemplo: el Likud organiz una plataforma que prometa prohibir la llamada musulmana a la oracin en Jaffa. Los carteles electorales del Likud tambin prometan Devolver Jaffa a Israel, una no tan sutil amenaza de limpieza tnica. El jeque Ahmed Abu Ajwa, un imn de Jaffa, respondi a la amenaza afirmando: Nosotros lo mismo que nuestras mezquitas estbamos aqu mucho antes de la creacin de Israel. Si no les gusta estar aqu, se les invita a marcharse.

Pero aunque los palestinos estaran de acuerdo en convivir con unos vecinos judos ms respetuosos, Cook afirma que el ndice de Democracia de Israel, publicado este mes, concluy que el 48% de los judos israeles no quiere en absoluto un vecino rabe y un 44% est a favor de polticas que animen a los ciudadanos palestinos a emigrar fuera de Israel.

Con todo, el problema de racismo de Israel no se limita a odiar nicamente a los palestinos. La semana pasada The Nation public un explosivo documental producido por David Sheen y Max Blumenthal titulado Israel's new racism: The persecution of African migrants in the Holy Land*** que describe cmo las personas procedentes de frica en busca de asilo se enfrentan hoy a la discriminacin y al odio en Israel. A muchos de estos refugiados o bien se les deporta o se les encarcela en una crcel secreta que se cree que es el mayor centro de detencin de emigrantes del mundo industrializado. En el documental un israel se dirige a las personas que asisten a una protesta en contra de los inmigrantes y afirma: Empezad a hacer redadas contra los infiltrados!, mientras que otro grita: Tenemos derecho a ser racistas!. El documental tambin cuenta lo que le ocurre a los israeles que se enfrentan a este prejuicio. En otro ejemplo un hombre israel le dice a una mujer israel: Puede que te violen, amen!. Otro israel grita: Ests casada con un negro, lrgate!. Un exmiembro del Knesset del partido de centro Kadima lleg a afirmar que aquellos israeles que defienden a las personas africanas que buscan asilo tambin deberan estar encerradas en los centros de detencin.

Por supuesto, el racismo en Israel no es nada nuevo. Mientras que el sionismo poltico fue una respuesta al espantoso antisemitsmo que domin el paisaje europeo a lo largo de los siglos XIX y XX, odio que tuvo el trgico resultado de la muerte de millones de judos durante la Segunda Guerra Mundial, finalmente el proyecto sionista se instal en una tierra que ya estaba poblada por seres humanos, con lo que era necesaria una lgica racista para justificar el asesinato de palestinos, el desposeerlos de sus tierras y la limpieza tnica de su presencia.

Y este miedo y odio que exacerb el proyecto de asentamiento colonial sionista no solo se dirigi contra los cristianos y los musulmanes palestinos, sino tambin contra los judos rabes que haban emigrado a Israel o bien voluntariamente o bien por necesidad poltica despus de que la realizacin del proyecto sionista trastornara sus identidades: en sus comunidades rabes ya no se confiaba en ellos y, sin embargo, tampoco eran queridos por el Estado que afirmaba ser la patria de todos los judos.

Durante la dcada de 1950 los judos rabes que emigraron a Israel fueron tratados de forma inhumana en comparacin con los judos europeos, incluso se les recluy en campos construidos por los sionistas, lo cual es bastante sorprendente dada la experiencia de los judos europeos solo una dcada.

En su libro Sephardim in Israel: Zionism from the standpoint of its Jewish victims Ella Shohat, una profesora universitaria estadounidense de origen judo iraqu, explica que muchos hijos de judos rabes murieron a consecuencia de su difcil migracin a Israel y cita las palabras de un mdico: No puedo entender por qu en todos los pases europeos se proporciona ropa a los emigrantes mientras que a los emigrantes norteafricanos no se les proporciona nada. El duro viaje de los judos rabes procedentes de Yemen y su experiencia en los campos tambin provoc muertes generalizadas y a enfermedades crnicas, lo que llev a un sionista a concluir: No hay que temer la llegada de enormes cantidades de personas enfermas crnicas ya que tienen que caminar unas dos semanas en busca de comida. Los que estn gravemente enfermos no podrn andar.

Una vez que los judos rabes finalmente llegaban a Israel, prosegua la discriminacin tnica. Segn Shohat, algunos informes sugieren que los mdicos, enfermeras y trabajadores sociales traficaron con miles de bebs judos rabes para darlos en adopcin en Estados Unidos e Israel mientras se les deca a sus padres que los bebs haban muerto.

Al recordar la experiencia de su propia familia en Coming to America: Reflections on hair and memory loss, Shohat recuerda que en Israel nos llamaban 'sucios iraques'. Todava puedo or las palabras hebreas 'Erakit Masrihi!' ('iraqu apestoso') que me espet un chico rubio a cuyos familiares en Europa los nazis haban convertido en 'sabonim' (jabn).

Shohat tambin describe cmo en la dcada de 1950 se reciba en Israel a los refugiados iraques, yemenes y marroques con polvo de DDT para limpiarlos, tal como sugera el discurso oficial euro-israel, de sus 'enfermedades tropicales'. En los campos de trnsito se les afeitaba el pelo para librarles de los piojos. Se sospechaba que los nios, algunos de ellos sanos, tenan tia y se les trataba con dosis masivas de radiacin. Se poda saber quines haban recibido este tratamiento por las paoletas que cubran sus cabezas para tapar la vergenza de haber perdido el pelo. Algunos de estos nios volvieron a perder el pelo muchas dcadas despus de haber sufrido el tratamiento con radiacin a causa de los tumores cerebrales provocados por la original limpieza qumica.

Una vez limpios de sus identidades rabes y africanas, se asentaba a los judos rabes en pueblos remotos, en colonias agrcolas y en los barrios de las ciudades, a menudo en condiciones de superpoblacin porque las autoridades sionistas consideraban que estaban acostumbrados a esas condiciones de vida. Posteriormente el Estado marginaba a los nuevos emigrantes israeles en trminos de servicios sociales. Hoy contina esta segregacin tnica ya que muchos judos rabes residen en las regiones del sur mientras que los emigrantes europeos, que son ms ricos, viven en el norte.

Un ciclo de documentales emitidos en la televisin israel este verano ilustra cmo prevalece todava en toda la sociedad israel el racismo contra los judos rabes. El ciclo, que se llama True face: The ethnic demon, pone de relieve algunas estadsticas sorprendentes: mientras que los judos rabes conforman ms de la mitad de la poblacin juda israel, solo son uno de cada cuatro estudiantes y solo el 9% del personal docente de las universidad. Y mientras que aproximadamente el 90% de los jueces son judos europeos, la mayora de los presos son judos rabes. Los medios de comunicacin tambin estn dominados por judos europeos. El periodista que hizo los documentales, Amnon Levy, l mismo de origen sirio, sugiere que la nica manera que tienen los judos rabes de tener xito hoy en Israel es casarse con un judo europeo y sacrificar su propia cultura.

Por consiguiente, teniendo en cuenta que el racismo en Israel no solo se dirige a los judos, cristianos y musulmanes rabes, sino tambin a los judos africanos y a las personas africanas que buscan asilo, as como a los israeles que les apoyan, es bastante obvio que son los israeles quienes tienen un problema de odio que impide cualquier paz duradera. Y los israeles lo saben, lo cual es la razn de que vayan a seguir haciendo vehementes declaraciones pblicas acerca de su carcter pacfico, su apertura y tolerancia, al tiempo que permanecen detrs de sus tanques, checkpoints y muros del apartheid.

Notas de la traductora:

* Retrato del colonizado: precedido por Retrato del colonizador, Madrid, Cuadernos para el Dilogo, 1974 [Traduccin de Carlos Rodrguez Sanz, ttulo original en francs Portrait du colonis, prcd du portrait du colonisateur].

** Vase Las elecciones en Israel sacan a relucir el racismo, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=175867

*** El nuevo racismo de Israel: la persecucin de los emigrantes africanos a Tierra Santa. Este documental se puede ver, en ingls, en http://www.youtube.com/watch?v=dPxv4Aff3IA


Fuente: http://www.middleeastmonitor.com/articles/activism/7996-on-the-twisted-logic-that-portrays-the-occupied-as-hateful-and-the-occupier-as-peaceful



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter