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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2013

Perspectivas despus de las elecciones de octubre de 2013

Carlos A. Larriera
Rebelin


Las elecciones presentaron un panorama dual. La victoria amplia de Massa en la provincia de Buenos Aires, las derrotas del kirchnerismo en el resto las principales provincias de la pampa hmeda, Santa Fe y Cordoba, y en Mendoza, entre otras. Y el triunfo del kirchnerismo a nivel nacional, con el 33.27 % para diputados y 39.37 % para senadores de los votos totales, consolidndose como la primera minora y manteniendo quorum propio en ambas cmaras.

La pregunta es qu pasar en las elecciones presidenciales del 2015. Si bien falta mucho, es recomendable un primer anlisis de las tendencias que se vislumbran.

Las debilidades del Frente para la Victoria

Las usinas de la derecha difunden la idea de que este gobierno ha agotado su poltica y deber tomar medidas cercanas al neoliberalismo, o directamente neoliberales. Sugieren que este gobierno ha hecho todo mal y la nica salida es el ajuste, y que le dejar este ajuste al prximo gobierno. Y que en el corto plazo deber de alguna manera devaluar, negociar con los organismos financieros internacionales, promover el ingreso de capitales (no lo dicen pero se refieren a capitales especulativos), etc .

Y dentro de las filas kirchneristas hay algunos que vacilan frente a la posibilidad de tomar alguna de estas medidas.

Lo cierto es que este gobierno se enfrenta con problemas que hasta ahora no ha podido resolver: la inflacin y la escasez de divisas.

La inflacin se debe fundamentalmente a la estructura oligoplica y extranjerizada de la mayora de las empresas que proveen al mercado interno. Pero el gobierno no ha podido enfrentar y controlar a estos oligopolios. Y muchos de ellos son los que impulsan a la derecha destituyente.

La escasez de divisas tiene como problema endmico la evasin y la fuga de las mismas. Es cierto que entre las importaciones de la industria automotriz, de combustibles y el turismo se va gran parte del supervit comercial (exportaciones menos importaciones). Pero sin evasin y fuga el escenario sera muy distinto, y probablemente no habra escasez de divisas a pesar de todo [i] .

La evasin (el no ingreso de las divisas en su totalidad) y la fuga (a travs de los bancos) no ha podido ser evitada satisfactoriamente por el gobierno. Si no se evadiera el ingreso de divisas provenientes de las exportaciones, y no se fugaran divisas a travs de transferencias bancarias (que convierten pesos en dlares de sus clientes y debitan los dlares que transfieren al exterior de las reservas del banco central), la tenencia de divisas (reservas) por parte del Banco Central sera seguramente suficiente. En este momento, por ejemplo, las patronales del campo demoran en liquidar las divisas de sus exportaciones.

La Argentina produce divisas suficientes para cubrir todas las necesidades de pagos al exterior pero gran parte de esas divisas o se evade de ingresarlas al pas, y quedan en las cuentas de los exportadores en bancos del exterior, o se fugan del pas a travs de transferencias bancarias con dbito a las reservas del banco central. [ii]

Cmo puede solucionar esto el gobierno? En un sentido general no tiene solucin bajo el capitalismo, y tampoco tendr una solucin total durante la construccin del socialismo va revolucin social.

Una aproximacin a la solucin sera la estatizacin del comercio exterior y los bancos, por un lado, y tambin la estatizacin de los oligopolios que suban los precios sin aumentos de costos reales. Pero, en primer lugar, la poltica del gobierno es otra, bsicamente se basa en el supuesto buen comportamiento de las empresas. El gobierno slo acta cuando como en el caso de Aerolneas, Repsol y los ferrocarriles en este momento los desastres de las empresas privatizadas o privadas son calamitosos y la estatizacin es una necesidad imperiosa.

Adems de no ser la estatizacin la poltica central del gobierno, por otro lado no necesariamente cuenta con relacin de fuerzas para estas estatizaciones. En cierto modo va construyendo esta relacin de fuerzas, pero con una debilidad fundamental. Para estatizar los oligopolios, el comercio exterior, los bancos, etc., la nica clase social que puede proveer la fuerza necesaria para hacerlo es la clase obrera. Y este gobierno coloca a la clase obrera en un lugar poltico subordinado, la educa en la conciliacin de clases, la educa en aceptar la conduccin poltica de la burguesa. En estas condiciones la fuerza poltica necesaria de la clase obrera est semiausente.

Este gobierno lleva adelante una poltica burguesa, pero es esencialmente un gobierno de clase media, tiene una poltica burguesa desde una visin de clase media, originada en la ideologa de la JP de los 60/70. Desde la perspectiva burguesa de clase media la lucha de este gobierno es notable, indita en la historia argentina. Pero tiene los lmites que hemos descripto. Si el gobierno mantiene la dosis de coraje que ha tenido hasta ahora, con todas sus limitaciones, y sigue tomando medidas progresivas, rompiendo barreras hasta ahora infranqueables, y se encamina a una mayor estatizacin, aunque sea parcial, podr avanzar hacia la disminucin de los problemas de inflacin y escasez de divisas, reducindolos a una medida tolerable. Si vacila, y se desva hacia medidas cercanas al neoliberalismo, se estar autodebilitando y colocndose cada vez ms en manos de la oposicin de derecha destituyente.

Tambin se habla de las debilidades comunicacionales del kirchnerismo, y de la falta de una tctica electoral que d resultados ms positivos. Si bien son temas que necesita mejorar, si el kirchnerismo se encierra en esta problemtica desnaturalizar su propia esencia, correr el riesgo de relegar a un segundo plano lo que es la base principal de toda su poltica. Los votos a favor del gobierno, su ncleo duro, son los votos de personas que reconocen los beneficios de las muchas reformas que ha llevado este gobierno adelante. Sin abundar, se puede mencionar el agua potable, las cloacas, la electrificacin de todo el norte argentino y en general en todo el pas, el Plan Procrear, la construccin de viviendas en base a cooperativas con la financiacin del gobierno, la AUH, las jubilaciones, los millones de nuevos empleos, etc., etc. Una gran parte de los ciudadanos que han sido beneficiados con estas medidas aprecian y valoran los cambios en su situacin social y son votos firmes para el kirchnerismo. Ese es el camino elegido por Nstor y Cristina Kirchner, y profundizado durante la gestin de la presidenta. Ese es un voto genuino, fuerte, duradero. Pero se encuentra con la fenomenal campaa meditica de la derecha destituyente que obnubila a gran parte de la poblacin. Es una pelea desigual en muchos sentidos. La existencia hace a la conciencia, la mejora material tiende a hacerse conciente, pero interfiere en este proceso la formidable campaa meditica. Pero a pesar de todo la nica base poltica fuerte que tiene el kirchnerismo es el camino elegido de reformas sociales, y no slo no debe relegarlo a un segundo lugar sino que necesita profundizarlo. El kirchnerismo necesita seguir haciendo de las reformas su poltica central si no quiere desaparecer del escenario poltico antes o despus, de golpe o gradualmente.

En estos lmites y contradicciones del kirchnerismo, que son los lmites que impone el capitalismo a todo populismo, radican sus posibilidades de crecimiento o decadencia.

El problema general es que a la izquierda del kirchnerismo no hay ningn movimiento poltico que pueda reemplazarlo mejorando su poltica. En esas condiciones una destitucin o una derrota electoral del kirchnerismo volver a poner al pas bajo un gobierno noventista, corregido y aumentado por el aumento de la crisis mundial, un escenario profundamente negativo para el desarrollo de la lucha de clases.

La ofensiva meditica de la derecha destituyente hace estragos. Pero tiene sus apoyaturas. La principal es el desconocimiento profundo de toda la poblacin, en lneas generales, de cmo funciona realmente el mundo. Ese desconocimiento es impulsado permanentemente por el poder capitalista mundial, y se manifiesta en todos los niveles del conocimiento.

En la Ciudad Autnoma de Buenos Aires podemos evaluar que hay un 50 % de la poblacin que se ubica ideolgicamente del centro para la izquierda, y otro 50 % del centro para la derecha. Pero hay otro 50 %, que se sita al centro, 25% del centro para la derecha y 25% del centro para la izquierda, y este ltimo 50 % es extremadamente voltil, oscila fuertemente con todos los vientos ideolgicos, es inestable, permanentemente oscilante. Es este 50 % el principal sector del electorado que produce permanentemente resultados que no se condicen con el 50 y 50 por ciento bsico a derecha e izquierda.

En el interior del pas es algo distinto. En provincias como el Chaco, en las que la obra pblica, la electrificacin, las reformas, se han llevado adelante con mucha profundidad, la votacin a favor del FPV ha sido mayor del 50%. En otras provincias, como la de Buenos Aires, en la que gestin de Scioli dista mucho de haber aprovechado todas las posibilidades de obra pblica y reforma que impulsaba el gobierno nacional, esta accin reformista ha sido mucho ms dbil. Los resultados electorales tienen mucho que ver con esto.

Estas combinaciones entre las gestiones gubernamentales y municipales con la poltica de obra pblica y reformas impulsadas por el gobierno nacional son muy variadas, y sus resultados influyen profundamente en los resultados de la poltica central del kirchnerismo, de basar sus resultados electorales en la profundidad de estas polticas reformistas.

Si imaginamos un escenario utpico, en el cual el poder meditico, en lugar de denostar permanentemente al gobierno, hubiera difundido ampliamente todas las reformas del gobierno, los resultados electorales seran ampliamente favorables al gobierno.

La izquierda actual, en este caso el FIT, ha hecho una muy buena eleccin. Se puede pensar que tambin una parte de los votos kirchneristas se ha volcado a esta votacin. El rol de la izquierda actual tambin pesar seguramente en el 2015. Es indudable que en primera vuelta la izquierda actual puede y debe votarse a s misma. Pero en el caso que en el 2015 la foto de hoy se mantenga, o sea que exista el actual kirchnerismo y la derecha destituyente disputndose el ballotage, en ese caso no hay dudas que la izquierda actual debera votar impidiendo el triunfo de la derecha, es decir, debera votar por el kirchnerismo en el ballotage. Sobre esto no debera haber duda, toda la historia de la poltica electoral del bolchevismo as lo testimonia. Pero seguramente la izquierda actual no votar ninguna de las dos alternativas del ballotage, dado que en lneas generales las iguala como dos sectores de la burguesa, tan perjudiciales el uno como el otro para la clase obrera.

De cara al ballotage, de lo que se trata es de lograr el mejor escenario posible en el cual la clase obrera pueda desarrollar la lucha de clases. No cabe duda que de los dos escenarios posibles, es muchsimo peor el triunfo de la derecha destituyente,

El futuro del kirchnerismo, y la posibilidad de que las reformas que benefician a toda la poblacin se profundicen y permanezcan en el tiempo, dependen en gran parte de que el propio kirchnerismo supere en alguna medida sus lmites y contradicciones, y que la poblacin en general logre diferenciar los dos escenarios posibles, el de un pas gobernado por el kirchnerismo y un pas gobernado por el noventismo aggiornado y exacerbado por la crisis mundial.

Notas:

[i] Ver suplemento en CASH de Pgina 12 del 3.11.13 los artculos Cmo, cundo y dnde, por Claudio Scaletta y Made in Argentina, por Javier Lewkowicz para una informacin ms detallada sobre estos temas.

[ii] Ver artculo Fuga de divisas y reservas del Banco Central, por Carlos A. Larriera, en Kaos en la Red y en el blog wwwnudosgordianos.blogspot.com.ar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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