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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-11-2013

El Brasil petrolero
Entre la ilusin y la quiebra

Gerardo Honty
Alai


El pasado lunes 21 de octubre un nico oferente se qued con el campo de Libra, un yacimiento sub ocenico que se estima pueda contener entre 8 y 12 mil millones de barriles de petrleo. El consorcio conformado por la estatal brasilea Petrobras (40%), Shell y Total (20% cada una) y las chinas CNPC y CNOOC (10% cada una), se adjudicaron el campo a travs de una licitacin en la que fue la nica oferta presentada. Las reservas de petrleo de este campo estn localizadas en la cuenca de Santos, en pleno ocano Atlntico a 7.000 metros de profundidad bajo la llamada capa de presal. Esta es la primera rea pre-sal para extraer petrleo y gas subastada por el gobierno brasileo y la primera explotacin de hidrocarburos que se realizar a esas profundidades. Las dificultades y falta de antecedentes en este tipo de explotacin hacen que estos recursos fsiles suelan ubicarse bajo el gran paraguas de los llamados hidrocarburos no convencionales.

El resultado de la subasta fue ampliamente celebrado por las autoridades brasileas que das antes se mostraban preocupadas por la falta de inters de las grandes petroleras. Al punto tal que fue necesaria la participacin de Petrobras con un 40% de las acciones cuando la ley brasilea solo le exiga participar con un mnimo de 30%. En los das previos a la subasta se fue haciendo evidente que las expectativas primarias de contar con varios consorcios pujando no se iba a lograr y varias empresas inicialmente calificadas para licitar como Mitsui (Japn), Galp (Portugal) y Repsol (Espaa) se fueron desinteresando en el negocio. Ya otras grandes empresas del ramo como Exxon Mobil, BP y Chevrn haban desistido de presentarse a la subasta.

Carlos Assis, responsable del Centro de Energa y Recursos Naturales de la consultora Ernst&Young que realizara un estudio sobre estos campos, declar a AFP (17/10/2013) que las petroleras 'mayores' no participaron en la subasta en razn de una serie de factores de riesgo, entre los que destac la dificultad de extraccin y el riesgo geolgico. Se trata de una experiencia completamente nueva la explotacin de hidrocarburos a semejantes profundidades lo que conlleva una serie de incertidumbres y retos nunca antes abordados.

Es que la infraestructura para explotacin del presal aun es un desafo para Petrobras, como declar a la Agencia Brasil (4/10/2013) Segen Farid Estefen, Director de Tecnologa e Innovacin de la Universidad Federal de Ro de Janeiro (UFRJ). "Es un viaje que implica no slo la mejora de algunos procesos, tales como la perforacin, el flujo de petrleo y, principalmente, del gas de pre-sal para la tierra, como tambin, la estructura de las plataformas".

Vale la pena recordar, el accidente de la plataforma Deepwater Horizon, propiedad de la empresa britnica BP. Esta operaba a 2.000 m de profundidad en el Golfo de Mxico y su explosin caus el vertido al ocano de varios cientos de miles de barriles de crudo provocando la mayor contaminacin petrolera de la historia americana. Los daos de aquel derrame fueron estimados por el gobierno de Estados Unidos en 20 mil millones de dlares. Previo a aquel accidente todo pareca estar bajo control y la explotacin submarina se vea confiable.

El factor OGX

Pero no solo el riesgo del desafo tecnolgico ahuyent a los inversores. Seguramente tambin haya influido la reciente crisis de la OGX.

Un mes antes de la subasta del campo de Libra, el multimillonario Eike Batista, el hombre ms rico de Brasil (en 2012 ocup el sptimo puesto en la lista de millonarios mundiales de la revista Forbes) y lder de una de las mayores empresas petroleras del Brasil, la OGX, comunic al mercado la suspensin del pago de 45 millones de dlares en intereses de bonos emitidos en el exterior que vencan el primero de octubre. Entretanto, iniciaba conversaciones con sus acreedores en Nueva York y Ro de Janeiro, para evitar la quiebra.

Sin embargo estas negociaciones no tuvieron los resultados esperados y la empresa anunci a fines de octubre que convocara a un concurso de acreedores. La deuda acumulada de la otrora joya del negocio petrolero del Brasil se calcula en ms de 5.000 millones de dlares y el valor de las acciones de la empresa cay a la irrisoria suma de siete centavos de dlar.

Casi al mismo tiempo que se realizaba la subasta del campo de Libra, una de las ms importantes empresas petroleras brasileas, caa en bancarrota. La razn: las previsiones de extraccin de sus yacimientos haban sido demasiado optimistas y las dificultades tcnicas para extraer crudo a varios kilmetros de profundidad (OGX operaba yacimientos off shore en la Cuenca de Campos) eran superiores a lo esperado, segn reconoci la propia empresa.

Segn la analista Mriam Leito, del peridico O Globo de Brasil, Eike Batista fue construyendo un castillo de naipes. Foment la especulacin e infl de forma artificial el valor de mercado de proyectos que no haban sido bien madurados. El Gobierno y el mercado se equivocaron por haber credo en su delirio (30/10/2013).

Castillos en el aire


Este parece ser un mal de nuestro tiempo: las cosas no funcionan como se prevn en el mundo de los hidrocarburos no convencionales. El pasado 11 de octubre Peter Voser, presidente ejecutivo de Shell, declaraba al Financial Times que los no convencionales no se han comportado como estaba previsto. Entre las razones que seala Voser, estn las dificultades tcnicas mayores que las esperadas y una especie de burbuja especulativa que se forma en torno a previsiones exageradas de los rendimientos de los yacimientos.

A principios de este ao, Deborah Rogers, ex analista financiera de Wall Street adelantaba algo similar en su informe Shale and Wall Street. All ella afirmaba que la revolucin del esquisto responda en realidad una nueva burbuja financiera promovida por los especuladores del mundo de las finanzas, ms que a una realidad econmica. En su trabajo comparaba la situacin actual del gas de esquisto en Estados Unidos con la situacin previa a la crisis de las hipotecas de 2007, generada por la burbuja inmobiliaria.

Todo parece indicar que hay una tendencia a sobrevalorar el volumen de las reservas de los hidrocarburos no convencionales, influido por las necesidades de los inversores y los especuladores financieros de encontrar negocios en los que invertir sus capitales, y de los estados propietarios de esos recursos que buscan atraer inversiones para hacer posible la explotacin.

Por otra parte tambin parece haber una subestimacin de los riesgos y de los costos de operar en circunstancias difciles como las que se presentan en las explotaciones de no convencionales, ya sea que se trate del gas de exquisto (shale) o petrleo submarino.

Esa es la leccin que nos deja este final de octubre brasileo: un nuevo castillo de naipes, construido a la vera de uno que acaba de derrumbarse.

Si los costos econmicos de estos fallos en las previsiones (financieras o ambientales) lo pagaran los arriesgados inversores sera parte del juego. El problema es cuando algn estado sale a cubrir las deudas para evitar daos mayores y se trasladan estas deudas de juego a toda la poblacin de un pas, cosa que ocurre bastante a menudo. El otro problema es que esta gran burbuja de recursos fsiles genera la ilusin de una cantidad de reservas disponibles que extiende la agona de los combustibles fsiles y mantiene la ilusin del crecimiento perpetuo. Los pases proyectan el aumento del consumo energtico, construyen nuevas refineras, regasificadoras, invierten sumas millonarias en explotacin de hidrocarburos y postergan las inversiones en fuentes renovables, suponiendo que van a contar con aquellos combustibles.

De esta manera, continan forjando en los consumidores la expectativa de un crecimiento continuo del consumo de energa, incentivando actividades y estilos de vida que resultarn inviables en un futuro cercano. Y todo esto, sin considerar el lmite del cambio climtico, que segn la Agencia Internacional de la Energa en su informe mundial de 2012, limita el consumo de hidrocarburos a apenas un tercio de las reservas conocidas.

- Gerardo Honty es investigador en Energa de CLAES (Centro Latino Americano de Ecologa Social).

URL de este artculo: http://alainet.org/active/68684


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