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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2013

Las pensiones no se tocan

Ivan Gordillo
La Directa



Es sorprendente el marginal debate y las pocas movilizaciones surgidas alrededor de la reforma de las pensiones que el gobierno quiere aprobar antes de fin de ao. La gravedad de la reforma se puede constatar en los presupuestos pblicos de 2014 presentados las ltimas semanas. "Las pensiones aumentan un 0,25%" titulaban falazmente los medios de comunicacin convencionales. Si la inflacin es superior al 0,25%, y raramente no lo es, las pensiones no suben sino que bajan. Lo cierto es que las pensionistas cobraran cada vez menos. El gobierno reducir las pensiones tanto futuras como actuales, algo inslito hasta el momento. Las consecuencias pueden ser dramticas dado que las prestaciones son actualmente muy limitadas y miles de familias con todos sus miembros parados sobreviven gracias a la pensin de los padres, madres, abuelos y abuelas. En cambio, esta reforma podra ser una oportunidad para movilizar un amplio sector de la poblacin en la defensa de un derecho que hasta ahora creamos un pilar intocable del estado de bienestar. El Seminari d'economia crtica Taifa ha publicado recientemente un breve informe con el que desenmascara los argumentos y denuncia las consecuencias de esta reforma. Me limito a recojer los ejes del debate y los argumentos que han de servir para concienciar una poblacin golpeada por la crisis y los programas de ajuste.

Las pensiones no tienen relacin directa con la crisis econmica. Los poderes polticos y econmicos planteaban esta cuestin mucho antes del estallido de la crisis. El sistema de pensiones pblico es uno de los objetivos a derrocar de la agenda neoliberal desde hace dcadas. La estrategia de deterioro de las pensiones pblicas empieza con la reduccin de las prestaciones. El argumento central que utilizan los "comits de sabios", siempre formados por representantes de la banca y las aseguradoras, es que el sistema de pensiones es insostenible. Las causas que presentan son que la esperanza de vida aumenta progresivamente al mismo tiempo que hay menos cotizantes a causa de la cada de la poblacin activa. A partir de esta idea extienden la alarma social pregonando que a largo plazo no habr dinero para pagar las pensiones pblicas.

La actual reforma se centra en dos ndices de aparente carcter tcnico. Por un lado, el Factor de Equidad Intergeneracional (FEI) a travs del cual los nuevos jubilados vern reducirse anualmente el importe de su pensin en funcin del aumento de la esperanza de vida. Por otro lado, el Factor de Revalorizacin Anual (FRA) afectar a todos los jubilados, futuros y presentes, a travs de la eliminacin de la revalorizacin por el IPC -ndice de precios al consumo que mide la inflacin. La referencia al IPC ser substituida por una complicada frmula que acabar provocando la reduccin de la capacidad de compra de las pensiones pues difcilmente aumentar por encima de la inflacin.

Observamos una vez ms como el lenguaje tecnocrtico y opaco es una herramienta utilizada por los gobiernos para hacer creer a la poblacin que las reformas impuestas son la nica y adecuada alternativa. Las trampas de estos argumentos son mltiples, y se podra extraer una lectura poltica sobre la distribucin del excedente social producido por los y las trabajadoras. Pero en un nivel ms superficial ya encontramos flagrantes falacias.

No hay ningn motivo econmico que justifique que el presupuesto de pensiones haya de estar constantemente en equilibrio o supervit. A ninguna otra partida del presupuesto pblico se le exige que se autofinancie dado que son los ingresos va impuestos que cubren una serie de gastos e inversiones. Por qu las pensiones han de pagarse exclusivamente con las cotizaciones de los trabajadores? Si entendemos que los ancianos son un sector de la poblacin del que hemos de hacernos cargo el conjunto de esta, tambin las rentas al capital, y otros impuestos, podran aportar al fondo de pensiones. Por qu no se considera un aumento de los ingresos del sistema de pensiones? Si hace falta solucionar la actual situacin de dficit, presente nicamente hace dos aos y minsculo comparado con el dficit de otras partidas de la administracin, se podra aumentar las cotizaciones de los trabajadores activos y de las empresas o bien crear un impuesto a tal efecto o destinar una parte de los ingresos de los impuestos ya existentes.

El nmero de trabajadores, ciertamente menguante por la destruccin productiva causante de la crisis, es un dato secundario. Lo que importa es la riqueza producida. Los aumentos de la productividad gracias a los avances tecnolgicos de las ltimas dcadas han permitido a la economa producir ms mercancas con menos trabajadores. Dejando ahora de lado, aunque no hay que olvidarlo, lo que esto supone en trminos de generacin de un creciente ejrcito de reserva y de la intrnseca cada tendencial de la tasa de ganancia del capital. De este modo, los bienes y servicios, o valores de uso, que sirven para cubrir las necesidades de las personas son progresivamente mayores. No es necesario observar que para producirlos ha hecho falta menos trabajadores sino que se genera una riqueza creciente en proporcin a una poblacin dada. De este modo, el problema se desplazara hacia lo relevante del debate: la distribucin de la riqueza.

El otro elemento importante, que explica por qu se recupera ahora el debate de las pensiones, es que en el contexto de crisis es ms fcil aprobar este tipo de medidas antipopulares. La reforma de las pensiones pblicas casa perfectamente con las polticas de ajuste centradas en los recortes del gasto pblico, la privatizacin del patrimonio y los servicios pblicos y la liberalizacin de la economa. Por otro lado, la capacidad de reaccin de la poblacin, masivamente desocupada y endeudada y atemorizada por el futuro incierto, es muy reducida.

Una vez tengamos pensiones tan reducidas que no sea posible sobrevivir con ellas, el gobierno y los promotores de la reforma recomendarn la contratacin de pensiones privadas, no slo individuales sino tambin colectivas, de empresa, algo que algunas instituciones pblicas ya han aplicado a sus funcionarios. Las pensiones privadas han aumentado fuertemente los ltimos aos pero parece que no lo suficiente segn los intereses de las instituciones financieras. La insultante explicacin que se encuentra en la mayora de informes de la patronal y del sector financiero es que las pensiones pblicas "son demasiado generosas", y por ello los ahorradores no contratan pensiones privadas. En cambio, la pensin media es de 858 euros: la media de jubilacin es de 982 euros y la media de viudez es de 618 euros. A pesar de que estos importes son modestos, las medias no siempre explican la magnitud del problema. Segn la fundacin FOESSA y Critas, el 57% de los pensionistas perciben una cantidad inferior a 650 euros (umbral de pobreza) y el 13% percibe menos de 350 euros (nivel de pobreza severa). La mitad de la poblacin pensionista en Espaa es pobre. Pero para los expertos financieros las pensiones son "demasiado generosas".

Las pensiones privadas gozan de importantes desgravaciones fiscales en la declaracin de la renta. Si realmente hay que aplicar recortes y reformas para reducir el dficit, y si realmente no hay dinero para las pensiones pblicas, por qu se desgravan las pensiones privadas? La respuesta se encuentra en el modelo de fiscalidad que promueve favorecer sistemticamente el capital y la poblacin con rentas ms elevadas excusado bajo la falsa teora del goteo.

El verdadero objetivo de la reforma es la privatizacin de las pensiones, algo que permitira al capital financiero gestionar ingentes ahorros a travs de los fondos de pensiones privados con destino a los mercados financieros globales. Esta es una palanca ms de la acumulacin por desposesin a travs de la cual el capital quiere ocupar el espacio de un derecho social que hasta el momento se escapaba de su lgica de valorizacin.

La consecuencia de la reforma de las pensiones ser, claramente, el aumento de la pobreza y las desigualdades. A parte del elevado riesgo que comporta depositar los ahorros de una vida en un fondo privado. El sector financiero, el realmente existente, no las utopas de la economa ortodoxa premiada con Nobeles, se caracteriza, como hemos visto ltimamente, por la inestabilidad, las crisis y las prcticas fraudulentas. De verdad queremos confiar nuestros ahorros de jubilacin a las mismas instituciones de las agencias de evaluacin de riesgo, de la crisis de las hipotecas basura, de la especulacin con deuda pblica, de la burbuja inmobiliaria y los desahucios? Nos hemos vuelto locos?

Otros argumentos como el alto coste de gestin de las pensiones privadas, la baja rentabilidad, etc. y un mayor detalle en las consecuencias de la reforma lo encontraran en el informe presentado por el Seminario de economa crtica Taifa: Las propuestas sobre las pensiones y las trampas que ellas plantean.

En resumen, si no hay recursos para mantener el sistema de pensiones pblico no se entiende de donde pueden salir los recursos para las pensiones privadas. La crisis de las pensiones no es una verdad tcnica. Es una construccin poltica e ideolgica. Si se considera el tema en toda su amplitud tal crisis no existe. Es de vital importancia frenar esta reforma. La nica manera de defensar el derecho a una pensin digna es la misma como se consigui: la lucha y la movilizacin social.

Ivan Gordillo, miembro del Seminario de economa crtica Taifa

Fuente: http://directa.cat/noticia/les-pensions-no-es-toquen

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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