Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2013

Israel se merece a Lieberman como primer ministro

Gideon Levy
Haaretz

Traducido para Rebelin por J.M.


Demos la bienvenida a la vuelta del prximo primer ministro, que expondr el verdadero rostro de Israel al mundo.

Un sonriente Lieberman a su llegada al Tribunal antes de escuchar el veredicto en su juicio por corrupcin el mircoles. Foto: AP

El israel Alfred Dreyfus ha sido absuelto de toda culpa; el israel Joerg Haider vuelve al poder fortificado. Ahora tambin es la vctima. El primer Avigdor Lieberman era un lder fuerte. El segundo Avigdor Lieberman puede resultar an ms fuerte. La conclusin? Toc, toc, quin est all? Es el nuevo primer ministro! En realidad, Israel merece a Lieberman como primer ministro y l merece liderar ese Estado. La corrupcin moral que le fue borrada a Lieberman afecta el pas mismo. Ahora va a terminar el baile de mscaras. John Kerry puede comenzar a empacar y Tzipi Livni puede empezar a trabajar en su carta de renuncia. Confe en Lieberman, es un hombre de palabra.

La palabra de Lieberman resonar en todo el pas y en el mundo y expondr el verdadero rostro de Israel. Su absolucin demuestra que la corrupcin aumenta sin parar en la sociedad israel, donde un funcionario electo puede hacer millones a travs de su hija y su chfer, evitar ser sometido a juicio y ni siquiera tiene que renunciar a su carrera poltica. Una sociedad que acepta a Lieberman, absuelto o no, es una sociedad corrupta. Es una sociedad donde todo se decide en los tribunales, sin normas sociales o juicio pblico.

El regreso de Lieberman es tambin el retorno de la verdad en los anuncios: no hay ms estpidas negociaciones que de cualquier manera no conduciran a nada; nada de Mahmoud Abbas, nada de nada. Despus de un interludio cmico corto, durante el cual el matn de Nokdim tom un breve descanso debido a alguna tontera, vuelve ahora a nuestro Jardn del Edn. Un Edn para el "gobierno de la ley" en un pas en cual el escandaloso fiscal del Estado encontrar serias dificultades para llevar a un poltico a algn tribunal; un edn para los insultos raciales, para el nacionalismo, para la arrogancia, para el "orgullo nacional" que da la razn, por las soluciones militares, a la actual ocupacin, los asentamientos, el edn del ninguneo israel y quiz para el bombardeo a Irn. Un Edn para el retorno de la transferencia de la poblacin como una idea y el intercambio de tierras y poblacin como una solucin. Un edn para el cinismo. Un edn para la deslegitimacin de los ciudadanos rabes y sus representantes en la Knesset, un edn para la declaracin de la lealtad y la persecucin de la izquierda.

No es que todo de eso faltase alguna vez en el discurso pblico israel, pero seamos sinceros, el regreso de Lieberman es motivo de satisfaccin. Que los israeles y el mundo lo sepan: Miren a Lieberman y nos vern a nosotros.

Gran parte de la sociedad israel apoya las ideas de Lieberman. Incluso entre aquellos que no lo hicieron, muchos admiraban su "seriedad", su "franqueza" su "palabra" y por supuesto, su poder. Ahora los guarismos van a subir, despus de que el "acoso" a su persona pas. No hay muchas personas que hayan contaminado la sociedad israel como l lo ha hecho, Israel no ha tenido muchos demagogos tan peligrosos e inflamatorias como l.

Nos las hemos arreglado para olvidar la comparacin que hizo entre Yesh Gvul (el movimiento que se opone al servicio militar en los territorios ocupados) y los kapos y su demanda para llevar a juicios a los diputados rabes que se reunieron con Hams. Nos hemos olvidado de sus directivas a los embajadores israeles para detener el "servilismo" y hemos olvidado que una vez que renunci al Gobierno, en enero de 2008, porque se haba atrevido a discutir cuestiones fundamentales. Un Lieberman fortificado, de segunda generacin, jugar una mano an ms pesada y representar a Israel fielmente. Si en el ao 2009 la revista Time lo eligi como una de las personas ms influyentes del mundo, sus editores ya pueden poner su nombre en la lista del prximo ao.

El regodeo por el destino de Lieberman ahora se debe almacenar. Debe ser sustituido por el consuelo de que la voz de los embaucadores israeles de todo el mundo a partir de ahora ser sosegada. Lieberman no cree en la paz, y tampoco Israel. Estamos hartos de discursos en Bar-Ilan y la charla hueca de Benjamin Netanyahu y Simn Peres. Los que no se atrevieron a acusar a Lieberman para los asuntos reales, ahora han sido justamente castigados con esta absolucin. Aquellos que no quieren promover un acuerdo de paz, ahora tendrn a Lieberman para vetar cualquier posibilidad de llegar a ella. Qu ms se puede pedir, hijos de Edn, en la cspide de estos maravillosos das en el Edn?

Fuente: http://www.haaretz.com/ opinion/.premium-1.556646rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter