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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2013

Los rostros del sandinismo en la Nicaragua del siglo XXI

Luismi Uharte
Gara


El sandinismo ha sido uno de los ejes de la poltica y social nicaragense del ltimo medio siglo. A da de hoy, con sus variados rostros, sigue siendo una referencia identitaria fundamental de diversos partidos, tanto dentro del Gobierno como en la oposicin. Hablar del sandinismo hoy en da exige abordarlo en plural, ya que son diversos los rostros que componen y se disputan la hegemona de esta identidad poltica nicaragense.

Las identidades polticas no son estticas, aunque a veces queramos congelar un momento de la historia y soar que es posible un retorno a un pasado mejor. La deriva del sandinismo oficial -y de otros sectores disidentes- hacia posiciones bastante alejadas del proyecto revolucionario de las dcadas de los aos 70 y 80 es un ejemplo paradigmtico de esto.

Hablar del sandinismo hoy en da exige abordarlo en plural, ya que son diversos los rostros que componen y se disputan la hegemona de esta identidad poltica nicaragense. La coordinacin de tendencias al interior del FSLN durante la guerra antidictatorial de los 70 dio paso, tras la derrota electoral en 1990, al surgimiento de grupos disidentes al Frente oficial, donde destacan el MRS por una parte y el Rescate del Sandinismo por otra. A esto habra que agregar un nmero indeterminado de militantes histricos de base, que nunca abandonaron la disciplina del FSLN, pero que se muestran sumamente crticos con la direccin actual.

De cualquier manera, lo que resulta indudable es que uno de los mayores logros del sandinismo (en toda su diversidad) ha sido configurarse como una de las grandes identidades polticas de la historia contempornea nicaragense. El ltimo medio siglo no se puede entender sin su presencia, la cual ha sido polticamente hegemnica en importantes periodos (fines de los 70, la dcada del 80 y la actualidad). El sandinismo permiti la ruptura con el pensamiento oligrquico (conservador o liberal) y la instauracin de una identidad de corte popular y antiimperialista. Lo relevante, a da de hoy, es que el sandinismo sigue siendo la referencia identitaria fundamental de diversos partidos -en el Gobierno y en la oposicin- que aglutinan a una mayora social. La disputa central se da en torno a la lucha por la apropiacin simblica de la verdadera identidad sandinista.

El sandinismo hegemnico: el FSLN

La lucha por la apropiacin simblica se percibe con gran nitidez en la categorizacin del otro. Desde fuera del FSLN, al actual proyecto de gobierno se le define como danielismo, dando a entender el carcter personalista del actual Ejecutivo. En gran medida, es acertada esta identificacin, teniendo en cuenta el proceso de concentracin de poder que se ha dado en la figura de Daniel Ortega. La fuga o el desplazamiento de lderes histricos ha sido una constante en el FSLN. Tras la muerte en 2012 de Toms Borge, uno de los comandantes fieles a Daniel y la ubicacin en cargos alejados del ncleo central de poder de figuras como el excomandante Omar Cabezas (actual procurador de Derechos Humanos), esta tendencia se ha acentuado. Los murales polticos de la actualidad simbolizan esta idea, ya que la imagen de Daniel aparece como continuacin de la de Sandino y la de Carlos Fonseca.

Si el danielismo pretende representar el liderazgo histrico y posibilita el vnculo geopoltico con los gobiernos de izquierda latinoamericanos, el orteguismo aparece como otro de los eslabones de la estructura de poder del FSLN, pero en su vertiente empresarial. Los hijos de Daniel Ortega son identificados como un grupo de poder econmico en Nicaragua por su presencia en diversos negocios, fundamentalmente en el mbito comunicacional (radio y televisin), adems de otros sectores como el energtico, turstico, agropecuario y financiero.

La otra figura clave de la elite de poder del FSLN es Rosario Murillo, esposa de Daniel, que controla de manera exhaustiva la agenda social y comunicacional del Ejecutivo. Se le considera la artfice del cambio de imagen del sandinismo y quien define el diseo de las campaas de publicidad gubernamental.

La sustitucin de los mticos colores rojinegro (herencia e influencia libertaria de Augusto Csar Sandino), marca de la revolucin popular y antiimperialista, por los tonos rosa y amarillo, expresin del espritu de reconciliacin y paz que pretende capitalizar el Frente, es el ejemplo ms simblico.

A su vez, la Challo, como popularmente se le conoce en el pas, es quien ha dotado de un carcter extremadamente religioso al discurso gubernamental, ejerciendo ella misma como vocera oficial. Se le considera tambin responsable directa del alejamiento de la cpula del poder de la vieja guardia, como algunos veteranos cuadros polticos y excombatientes nos manifestaron.

Las nuevas seas de identidad

El citado cambio de imagen no es una cuestin puramente esttica, sino ms bien un espejo de la nueva orientacin del FSLN. En el lema oficial de Gobierno, Nicaragua cristiana, socialista y solidaria, no es casualidad que cristiana aparezca en primer lugar. Se ha producido un proceso de conversin en el FSLN, pasando de la influencia del catolicismo ms progresista identificado con la Teologa de la Liberacin en los aos 70 y 80, a la imposicin de la agenda de los grupos religiosos ms conservadores (catlicos y protestantes).

A la ya conocida alianza con su antiguo enemigo, el cardenal Obando (Iglesia catlica) hay que sumar un fenmeno ms reciente, la buena sintona con las nuevas iglesias protestantes, principalmente evanglicas. El crecimiento exponencial de fieles que han cosechado estos grupos, los ha convertido en un poder fctico con cada vez mayor influencia en la agenda poltica. Esto certifica, en parte, el xito de la CIA en su estrategia de penetracin en Centroamrica a travs de estas nuevas iglesias y su defensa de valores ultraconservadores. La defensa de la penalizacin del aborto en todos los supuestos por parte del FSLN y los discursos de Murillo apelando incansablemente a la unidad familiar, hay que situarlos en este contexto.

Uno de los grandes xitos del Frente en este periodo de gobierno ha sido su habilidad para capitalizar las ideas de paz y reconciliacin, rompiendo as con la tradicional imagen del sandinismo vinculado a la guerra y a sus secuelas (muertos y sufrimiento). Si la dramtica derrota electoral de 1990 fue en gran medida consecuencia del miedo a la prolongacin de la guerra -por la amenaza expresa del imperialismo de EEUU-, ahora, en estos primeros aos de siglo, es el Frente quien aparece como garante de la paz.

Rosario Murillo es de nuevo la persona clave en la redefinicin del rostro del sandinismo de perfil conciliador. Resulta comprensible y se puede considerar una especie de revancha contra la derecha y frente a la historia, la capitalizacin por parte del FSLN de valores tan bsicos como el deseo de paz y convivencia, sobre todo en sociedades donde el sufrimiento y la angustia generada por la guerra han durado tantos aos. De hecho, hoy da, no solo las autoridades sino la propia poblacin nicaragense se jactan de ser el pas ms seguro en el eje centroamericano compuesto por Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. La inexistencia de las temidas y poderosas maras (pandillas criminales) es probablemente el dato ms contundente.

Por otra parte, el Frente sigue intentando mantener algunos rasgos del pasado, fundamentalmente la preocupacin por la cuestin social y la importancia de la movilizacin ciudadana. A su vez, el discurso socialista y antiimperialista no ha desaparecido pero tiene prioritariamente un destinatario exterior (el eje bolivariano), adems de servir para alimentar peridicamente a la militancia ms histrica y tradicional. Sin embargo, convive en difcil equilibrio con una cruda prctica econmica como es la permanencia en el TLC con Estados Unidos, en el que se sienten muy cmodos, entre otros, los empresarios sandinistas, grupo de poder local muy influyente.

Movimiento Renovador Sandinista (MRS)

Si desviamos la mirada hacia los otros grupos organizados del sandinismo, el primero que destaca es el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que surgi a mitad de los 90 de una escisin en el FSLN liderada por Sergio Ramrez. El primer aspecto que llama la atencin es el eco que han logrado en el exterior, principalmente en la Europa occidental, gracias a la habilidad de su dirigencia para establecer lazos polticos y fuentes de financiacin con un sector progre del mundo de las ONG europeas.

Una parte sustancial de la opinin pblica progresista europea sigue creyendo que el MRS es la referencia izquierdista del sandinismo, lo cual dista bastante de la realidad. En esta labor, el astuto papel de la socialdemocracia europea y sus medios de comunicacin ha sido trascendental, presentando al Movimiento Renovador como la izquierda democrtica de Nicaragua, utilizando el clsico lenguaje maniqueo del socialliberalismo.

Por tanto, lo que es importante subrayar es que el MRS nunca fue una alternativa a la izquierda del FSLN, independientemente de que el propio Frente haya dejado tambin de ser una agrupacin de izquierdas. No hay que olvidar que el nacimiento del Movimiento Renovador en 1995 es producto de la derrota del sector liderado por Sergio Ramrez -comentarista habitual del diario espaol El Pas-, que intent un viraje del Frente hacia el centro poltico tras la cada de la Unin Sovitica y la Europa del Este. Su planteamiento se condensaba en adaptarse al nuevo tiempo (el del capitalismo triunfante) y renunciar a los viejos principios del antiimperialismo y el socialismo, porque estaban pasados de moda, segn recuerda Mnica Baltodano, excomandante sandinista y actual lder del movimiento por el Rescate del Sandinismo.

Si quedara lugar a dudas, estas quedan disipadas con el testimonio directo de la actual presidenta del MRS, Ana Margarita Vigil, que en entrevista personal nos traz su marco de referencia poltico en Amrica Latina y Europa. En el mbito latinoamericano estableci un eje de divisin claro entre las izquierdas autoritarias y populistas (Venezuela, Bolivia y Ecuador) y los gobiernos progresistas como Brasil y Uruguay. En Europa, sus vnculos partidarios son con el PSOE del Reino de Espaa y sus homlogos del Estado Francs y de Alemania. Claro y transparente.

El Movimiento por el Rescate del Sandinismo es el otro referente destacado del sandinismo, que surgi de una escisin en el FSLN en el ao 2005, tras el intento fallido de postular a una candidato alternativo (Henry Lewites) al omnipresente Daniel Ortega. Hoy da est liderado por la excomandante Mnica Baltodano y s se le puede ubicar en posiciones ms propiamente de izquierdas, por su lectura anticapitalista y por su apuesta firme por el eje bolivariano. Sin embargo, son un movimiento con poco impacto social y, adems, sus alianzas electorales con el MRS han generado mayor confusin en el panorama ideolgico sandinista.

Por ltimo, podramos hablar de las bases actuales del sandinismo vinculadas al FSLN. Por una parte, estn aquellos oportunistas que han aprovechado la coyuntura actual (control del aparato del Estado y financiacin venezolana a travs del ALBA) para medrar al calor del Frente. Por otro lado, estn miles de personas annimas, que vienen de las bases histricas del Frente, que nunca abandonaron el barco, y que siguen trabajando en sus espacios locales, con la esperanza de reorientar el proyecto.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20131109/431976/es/Los-rostros-sandinismo-Nicaragua-siglo-XXI



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