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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2013

Entrevista con Cristbal Kay, especialista en desarrollo y reforma agraria
Empresas translatinas y acaparamiento de tierras en Amrica Latina

Sally Burch
Alai


El acaparamiento de grandes extensiones de tierras, conocido en ingls como land-grabbing, fenmeno que surgi principalmente en la ltima dcada y que se acentu a partir de la crisis alimentaria del 2008, est transformando radicalmente la estructura agraria en el mundo, desplazando al campesinado y reforzando la agroindustria. En frica y Asia, este fenmeno corresponde principalmente a acuerdos entre Estados, donde un gobierno acuerda la compra o arriendo de grandes extensiones cien, doscientas mil hectreas o ms-, en otro pas, para producir alimentos bajo su propio control y exportarlos, a fin de garantizar la seguridad alimentaria de su poblacin.

En Amrica Latina, sin embargo, el proceso ha asumido una caracterstica distinta, segn explica Cristbal Kay, especialista en desarrollo y reforma agraria. Y es que en nuestro continente, no son otros Estados sino principalmente las grandes empresas translativas las que estn invirtiendo en pases vecinos. En entrevista con ALAI, Kay advirti que, cuanto ms avanza este proceso, ms complejo se vuelve pensar en una reforma agraria en los pases afectados.

Acadmico especializado en teora del desarrollo, que estudi primero en Chile e Inglaterra, y hoy es profesor del Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Cristbal Kay nos record que en Amrica Latina este fenmeno tiene sus races en la llamada dcada perdida de los aos 80, con las polticas neoliberales. Cuando los Estados disminuyeron sus polticas de crdito y asistencia tcnica al campesinado y bajaron los aranceles a la importacin de alimentos, la economa campesina qued marginada y muchos campesinos tuvieron que buscar otras formas de ingreso, cuando no acudir a la migracin. En cambio los sectores rurales que salieron beneficiados fueron aquellos productores agrcolas capitalistas que tenan acceso a las inversiones y los conocimientos necesarios para entrar en los nuevos mercados de exportacin, con nuevos productos como el brcoli, hortalizas, frutas, palma africana aceitera.

Este hecho, relata Kay, cambi totalmente la estructura agraria, llevando haca un proceso de concentracin de tierras y, tambin, haca un proceso de capitalizacin del agro Se expandieron estas empresas agrarias, muchas veces incorporando a tierras campesinas, o deforestando la amazonia, llegando a nuevas fronteras agrcolas, creando tambin una serie de efectos negativos para la ecologa de esos pases. Esta nueva estructura agraria funciona con mano de obra temporal, sin estabilidad laboral y con salarios muy bajos, o donde hay cultivos muy mecanizados, como la soya, crea muy poco empleo. En medio siglo, desde 1960 hasta 2010, el cultivo de la soya pas de 260 mil hectreas a ms de 42 millones. O sea, se multiplic varios cientos de veces, seala el investigador.

Sigue nuestra conversacin sobre estos temas, en la cual Kay nos cont cmo en Amrica Latina el actual proceso de acaparamiento de tierras sigue parmetros novedosos a nivel mundial, puesto que se trata esencialmente de empresas latinoamericanas de un pas que invierten en otro pas latinoamericano.

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-CK: Son grandes compaas que ya controlan cincuenta mil hectreas, o cien mil hectreas, por ejemplo de Argentina; que hacen despus inversiones en Paraguay, o Uruguay, especialmente para soja, o para pasto y ganadera. Y Brasil hace lo mismo: hay muchos empresarios agrcolas brasileos que ya hace como tres o cuatro dcadas atrs, han comprado tierras en la parte oriental de Bolivia, en Santa Cruz, en las tierras bajas de Bolivia, y hoy en da controlan quizs un tercio de las tierras del Oriente boliviano. Controlan como el 40 50% de la produccin de soja de Bolivia.

Paraguay es el caso ms dramtico. En este pas, casi dos tercios de toda la produccin de soja es controlada por capitales, inversionistas, terratenientes, de origen brasileo -la mayora-, pero tambin una parte importante de argentinos. Entonces se plantea all un problema de soberana nacional, porque gran parte de esas inversiones de compra de tierra por parte de los brasileos y los argentinos se da en la zona fronteriza con esos pases. Y, el cultivo de la soja es el ms importante de Paraguay, entonces controlando dos tercios de la produccin de soja -no tengo una cifra exacta-, pero es como controlar quiz el 40% de toda la produccin agropecuaria de ese pas, por parte de esos capitales latinoamericanos.

Ahora, muchos de esos capitales latinoamericanos estn asociados con capitales internacionales. Por ejemplo, con el famoso financista George Soros. Soros tiene una empresa que financia las compras de tierras a travs de una empresa en Argentina, y hace inversiones a gran escala, con grandes maquinarias.

Entonces, hay algunos capitales extranjeros, pero no es la fuerza motriz de este cambio; la fuerza motriz viene de los propios capitales de algunos pases latinoamericanos. Incluso pases pequeos como Chile, que tiene cierta ventaja en la industria forestal. Hay un grupo forestal chileno que tiene ms de un milln de hectreas, de las cuales la mitad est fuera de Chile, en Argentina, Brasil y Paraguay. Como ya no hay ms tierras para reforestar en Chile, estos capitales chilenos invierten en otros pases latinoamericanos, en los que todava hay cierta abundancia de tierra. Ahora, esto tambin tiene su impacto ecolgico, especialmente con el monocultivo de eucalipto, que absorbe mucha agua, y el pino; y entonces no se puede cultivar despus, es muy difcil volver a usar la tierra para otro uso agropecuario.

-ALAI: Estas inversiones en tierra, estn vinculadas tambin a la especulacin del sector financiero?

-CK: S, porque la ventaja es que la tierra no pierde su valor, es una buena inversin fija, especialmente si los precios agropecuarios siguen subiendo, y es muy probable que los precios agrcolas nunca van a bajar de nuevo a los niveles pre-crisis del ao 2008. Pero la especulacin viene ms bien con estos nuevos cultivos, como deca, la palma aceitera, palma africana, con la soja y tambin con la caa de azcar. Estos tres cultivos se pueden llamar cultivos comodn. Un colega de La Haya, Saturnino Borras, lo llama flexcrops, que se puede traducir al castellano como cultivo comodn, porque se los puede dedicar a varios usos, ya sea como aceite, ya sea como comida, o para biocombustible. Y all viene la ventaja, es decir, depende de los precios de los alimentos: si estn bajos, dedican la caa de azcar o la soja al etanol. Entonces especulan de acuerdo a cmo van los precios internacionales para cada uno de los productos. Eso le da esa flexibilidad al capital, y el capital siempre trata de maximizar la ganancia y la renta, usando los mercados internacionales.

-ALAI: De toda esta situacin que acaba de describir, cmo ve las implicaciones a futuro? De qu hay que preocuparse? Qu alternativas podran plantearse frente a esa situacin?

-CK: Estos nuevos capitales que acaparan tierras, extensiones de 100 mil hectreas, y algunas llegando hasta a 1 milln de hectreas, son cantidades de tierras inimaginables histricamente, van mucho ms all del antiguo latifundio. La diferencia es que son capitales no exclusivamente agrarios, sino que muchos de estos nuevos inversionistas vienen de la agroindustria, de la industria forestal, de la industria del procesamiento de la caa de azcar, de la palma africana. O incluso, en el caso de capitales extranjeros, de capitales mineros o financieros; y capital comercial, incluso hay supermercados que invierten. Entonces, ya no es solamente un capital agrario, sino un capital que se origina de varias fuentes, que controla la cadena productiva. Es como toda una cadena de valor que est totalmente integrada y controlada por ese capital corporativo, que tiene tremendo poder, porque conoce el mercado internacional, tiene acceso a las ltimas tcnicas productivas, tiene la capacidad de financiar maquinaria, cosechadoras e industrias procesadoras.

Frente a eso, a un mercado libre, los gobiernos no tienen la capacidad de negociar o de buscar acuerdos ms favorables para los pases. Hay quiz algunas restricciones menores.

En cuanto a las implicaciones de este proceso, como ya mencionaba, desplaz a ciertos sectores campesinos, cre conflictos con pueblos indgenas, tal cual lo hacen algunas inversiones mineras, aunque estos casos son menos conocidos. Y es que en muchas de esas zonas que los gobiernos dicen que estn vacas, que son tierras estatales, ya haba poblaciones locales, indgenas, que estaban radicadas en esas zonas, y que con estas inversiones van siendo desplazadas.

En el tema de qu visin del futuro, pensando especialmente si uno quiere hacer una reforma agraria, yo creo que hoy en da es ms complejo realizar una reforma agraria, porque el campesinado ya no enfrenta al antiguo seor feudal con el cual tena una relacin patronal clientelar. Pero haba un enemigo claro -por as decirlo- con el cual uno poda realizar su lucha social: contra los patrones, contra los terratenientes que haban estado en esa zona hace siglos ya, desde la colonia, con el antiguo latifundio. Ahora son grupos inversionistas, muchas veces sociedades annimas. Entonces, cmo tener una poltica para tratar de expropiar o redistribuir la tierra, frente a un capital que puede vender las tierras fcilmente o moverse a otro lugar?

Adems, ahora ya no se trata de expropiar tierra improductiva, no cultivada, como antes con el latifundio. No, estas son empresas capitalistas, con grandes inversiones de alta productividad, de alta tecnologa, totalmente integradas al mercado internacional; entonces tambin los gobiernos son muy reacios a tocar a esas empresas.

Por lo mismo, hoy las reformas agrarias tendran que ser mucho ms participativas, tendran que tener en mente las necesidades de las comunidades indgenas, tener una opcin tambin de gnero, de incorporar a las mujeres en el proceso de la reforma agraria, lo que no se hizo en la reforma agraria de las dcadas de los 50, 60 y principios de los 70, y tambin, por supuesto, tener toda una visin ecolgica, que en la reforma agraria de los 50 los 60 no exista. Entonces, con toda esta nueva situacin, es mucho ms complejo tener un programa real, masivo de reforma agraria.

Consecuentemente, para enfrentarse a esos grandes conglomerados, como Monsanto, la lucha social ahora tiene que ser de un movimiento tambin transnacional. Como, por ejemplo, es el caso de la Va Campesina. Hay que tener un movimiento campesino que est interconectado e interrelacionado y que se globalice, se transnacionalice, aunando esfuerzos en cada pas con esa lucha, ms bien global, contra los transgnicos, contra el gran capital financiero y planteando sus propuestas a nivel de la comunidad internacional -a travs de las Naciones Unidas, como la FAO, etc., porque es all donde se mueven las fuerzas polticas.

Y alindose con los movimientos ecologistas, con los movimientos que quieren mantener la biodiversidad gentica, con los movimientos que van contra los supermercados, los movimientos que quieren fortalecer los mercados locales, las culturas locales, por un paisaje que no sea de monocultivo, etc. All, aunando esfuerzos entre sectores rurales con sectores sociales urbanos, crear una alianza poltica transnacional, para lograr cambiar este modelo de monocultivo y depredador. Es una visin, pero por suerte que hay varios pasos intermedios para lograr eso.

URL de este artculo: http://alainet.org/active/68928


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