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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2005

La aniquilacin de civilizaciones

Chalmers Johnson
TomDispatch


En los meses antes de que ordenara la invasin de Irak, George Bush y sus altos funcionarios hablaron de preservar el patrimonio de Irak para el pueblo iraqu. En tiempos en los que hablar del petrleo iraqu era tab, lo que Bush quera decir al hablar de patrimonio era exactamente eso el petrleo iraqu. En su declaracin conjunta sobre el futuro de Irak del 8 de abril de 2003, George Bush y Tony Blair declararon: Reafirmamos nuestro compromiso de proteger los recursos naturales de Irak, como patrimonio del pueblo de Irak, que debera ser utilizado slo para su beneficio. (1) En esto cumplieron con su palabra. Entre los pocos sitios que los soldados estadounidenses realmente protegieron durante y despus de su invasin estuvieron los campos petrolferos y el Ministerio de Petrleo en Bagdad. Pero el verdadero patrimonio iraqu, esa herencia milenaria de la humanidad, fue algo diferente. Al mismo tiempo que los eruditos estadounidenses advertan de un futuro choque de civilizaciones nuestras fuerzas de ocupacin permitan que lo que es tal vez el mayor de los patrimonios humanos fuera saqueado y destrozado.

Ha habido muchas imgenes deprimentes en la televisin desde que George Bush lanzara su malhadada guerra contra Irak las fotos de Abu Ghraib, Faluya arrasada, soldados estadounidenses destruyendo a puntapis las puertas de casas privadas y apuntando con rifles de asalto a mujeres y nios. Pero pocas han reverberado histricamente como el saqueo del museo de Bagdad o han sido olvidadas ms rpido en este pas.

Enseando a los iraques el desalio de la historia.

En crculos arqueolgicos, Irak es conocido como la cuna de la civilizacin con un historial cultural que se origin hace ms de 7.000 aos. William R. Polk, fundador del Centro de Estudios Medio-Orientales en la Universidad de Chicago, dice: Fue all, en lo que los griegos llamaban Mesopotamia donde comenz la vida tal como la conocemos actualmente: all la gente comenz por primera vez a especular sobre filosofa y religin, desarroll conceptos de comercio internacional, convirti ideas de belleza en formas tangibles y, sobre todo, desarroll la maestra de la escritura. (2) No se asocia ningn otro sitio en la Biblia, con la excepcin de Israel, con ms historia y profeca que Babilonia, Shinar (Sumeria), y Mesopotamia diferentes nombres para el territorio que los britnicos comenzaron a llamar Irak cerca de la poca de la Primera Guerra Mundial, utilizando el antiguo trmino rabe para las tierras del antiguo enclave turco de Mesopotamia (en griego: entre los ros [Tigris y ufrates]). (3) La mayor parte de los primeros libros del Gnesis estn localizados en Irak (vea, por ejemplo: Gnesis 10:10, 11:31; tambin Daniel 1-4; II Reyes 24).

Las civilizaciones mejor conocidas que componen el patrimonio cultural de Irak son los sumerios, akkadios, babilonios, asirios, caldeos, persas, griegos, romanos, partianos, sasanidas y musulmanes. El 10 de abril de 2003, en un discurso por televisin, el presidente Bush reconoci que el pueblo iraqu es heredero de una gran civilizacin que contribuye a toda la humanidad. (4) Slo dos das despus, bajo los ojos complacientes del Ejrcito de EE.UU., los iraques comenzaron a perder ese patrimonio en un torbellino de saqueos e incendios.

En septiembre de 2004, en uno de los pocos informes autocrticos que salieron del Departamento de Defensa de Donald Rumsfeld, el Grupo de Trabajo del Consejo Cientfico de la Defensa sobre Comunicacin Estratgica escribi: los objetivos ms amplios de la estrategia de EE.UU. dependen de la separacin de la vasta mayora de los musulmanes no-violentos de los yihadistas-islamistas radicales-militantes. Pero los esfuerzos estadounidenses no slo han fracasado en este sentido: tambin han logrado lo contrario de lo que se proponan. (5) En ninguna parte este fracaso fue ms evidente que en la indiferencia incluso el regocijo mostrado por Rumsfeld y sus generales ante el saqueo del 11 y del 12 de abril de 2003, del Museo Nacional de Bagdad y el incendio el 14 de abril de 2003 de la Biblioteca y de los Archivos Nacionales as como de la Biblioteca de Coranes en el Ministerio de Fundaciones Religiosas. Estos eventos, fueron, segn Paul Zimansky, arquelogo de la Universidad de Boston, el mayor desastre cultural de los ltimos 500 aos. Eleanor Robson de All Souls College, Oxford, dijo: Hay que retroceder siglos, a la invasin mongol de Bagdad en 1258, para hallar saqueos de esta dimensin. (6) Pero el secretario Rumsfeld compar el saqueo con las secuelas de un partido de ftbol y lo descart con el comentario de que La libertad es desaliada La gente libre posee la libertad para hacer errores y cometer crmenes. (7)

El museo arqueolgico de Bagdad ha sido considerado durante mucho tiempo como lo que es probablemente la ms rica institucin de su tipo en Medio Oriente. Es difcil decir con precisin todo lo que se perdi all durante esos das catastrficos de abril en 2003 porque los catlogos puestos al da de sus pertenencias, muchas de ellas jams descritas en revistas arqueolgicas, tambin fueron destruidos por los saqueadores o estaban incompletos por las condiciones en Bagdad despus de la Guerra del Golfo de 1991. Uno de los mejores archivos, aunque parcial, de sus pertenencias es el catlogo de artculos que el museo prest en 1988 a una exposicin realizada en la antigua capital de Japn, Nara, intitulada Civilizaciones de la Ruta de la Seda. Pero, como dijera un funcionario del museo a John Burns de New York Times despus del saqueo: Todo desapareci, todo desapareci. Todo desapareci en dos das. (8)

Un singular libro indispensable, hermosamente ilustrado, publicado por Milbry Park y Angela M.H. Schuster, The Looting of the Iraq Museum, Baghdad: The Lost Legacy of Ancient Mesopotamia (New York: Harry N. Abrams, 2005), representa el desconsolador intento de ms de una docena de especialistas en arqueologa del antiguo Irak de especificar lo que haba en el museo antes de la catstrofe, dnde haban sido excavados los objetos, y la condicin de los pocos miles de artculos que han sido recuperados. Los editores y autores han dedicado una parte de los beneficios del libro al Consejo Estatal de Antigedades y Patrimonio de Irak.

En una conferencia sobre crminalidad con obras de arte realizada en Londres un ao despus del desastre, John Curtis, del Museo Britnico, inform que por lo menos la mitad de los objetos robados no haban sido recuperados y que de unos 15.000 objetos saqueados de las vitrinas y almacenes del museo, mas de 8.000 an no han sido ubicados. Toda su coleccin de 5.800 sellos de cilindro y tablillas con escritura cuneiforme y otras inscripciones, algunas provenientes de los primeros descubrimientos de la propia escritura, fue robada. (9) Desde entonces, como resultado de una amnista para los saqueadores, unos 4.000 artefactos han sido recuperados en Irak, y ms de mil han sido confiscados en Estados Unidos. (10). Curtis seal que controles al azar de soldados occidentales que partan de Irak han llevado a la identificacin de varios que posean ilegalmente objetos antiguos. Agentes de aduana en EE.UU. descubrieron otros. Funcionarios en Jordania incautaron unas 2.000 piezas contrabandeadas de Irak; en Francia, 500 piezas; en Italia, 300; en Siria, 300; y en Suiza, 250. Cantidades inferiores fueron confiscadas en Kuwait, Arabia Saud, Irn, y Turqua. Ninguno de estos objetos ha sido devuelto hasta ahora a Bagdad.

Las 616 piezas que forman la famosa coleccin de oro de Nimrud, excavada por los iraques a fines de los aos ochenta de las tumbas de las reinas asirias en Nimrud, a unos pocos kilmetros al sudeste de Mosul, fueron salvadas, pero slo porque el museo las haba llevado en secreto a las bvedas subterrneas del Banco Central de Irak durante la primera Guerra del Golfo. Cuando los estadounidenses finalmente protegieron el banco en 2003, su edificio era una armazn calcinada llena de vigas retorcidas de metal por el colapso del techo y de todos los nueve pisos que se encontraban debajo. Sin embargo, los compartimientos subterrneos y sus contenidos sobrevivieron sin dao. El 3 de julio de 2003, una pequea parte de la coleccin Nimrud fue expuesta durante unas pocas horas, permitiendo que un puado de funcionarios iraques la viera por primera vez desde 1990. (11)

La quema de libros y manuscritos en la Biblioteca de Coranes y en la Biblioteca Nacional fue en s un desastre histrico de primera magnitud. La mayora de los documentos imperiales otomanos y los antiguos archivos reales sobre la creacin de Irak fueron reducidos a cenizas. Segn Humberto Mrquez, escritor venezolano y autor de Historia Universal de La Destruccin de Los Libros (2004), cerca de un milln de libros y diez millones de documentos fueron destruidos por los incendios del 14 de abril de 2003. (12). Robert Fisk, el veterano corresponsal en Medio Oriente del Independent de Londres, estuvo en Bagdad el da de los incendios. Corri a las oficinas de la Oficina de Asuntos Civiles de los Marines de EE.UU. y dio al oficial a cargo la ubicacin exacta en el mapa de los dos archivos y sus nombres en rabe y en ingls, y seal que se poda ver el humo a 5 kilmetros de distancia. El oficial grit a uno de sus colegas: Este tipo dice que hay alguna biblioteca bblica que se quema, pero los estadounidenses no hicieron nada por extinguir las llamas. (13)

El Burger King de Ur

En vista del valor en el mercado negro de objetos de arte antiguo, los dirigentes militares de EE.UU. haban recibido la advertencia de que el saqueo de todos los trece museos nacionales en todo el pas sera un peligro particularmente grave en los das despus de la captura de Bagdad y de su toma de control de Irak. En el caos que sigui a la Guerra del Golfo de 1991, vndalos haban robado unos 4.000 objetos de nueve museos regionales diferentes. En trminos monetarios, el comercio ilegal en antigedades es la tercera forma ms lucrativa de comercio internacional, excedida en el mbito global slo por el contrabando de drogas y las ventas de armas. (14) Considerando la riqueza del pasado de Irak, tambin existen ms de 10.000 sitios arqueolgicos importantes esparcidos por el pas, de los cuales slo 1.500 han sido estudiados. Despus de la Guerra del Golfo, varios fueron excavados ilegalmente y sus artefactos vendidos a coleccionistas internacionales inescrupulosos en los pases occidentales y Japn. Todo esto era conocido por los comandantes estadounidenses.

En enero de 2003, antes de la invasin de Irak, una delegacin estadounidense de eruditos, directores de museos, coleccionistas de arte, y comerciantes en antigedades se reunieron con funcionarios en el Pentgono para discutir la prxima invasin. Advirtieron especficamente que el Museo Nacional de Bagdad era el sitio ms importante del pas. McGuire Gibson del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago dijo: Pens que me haban garantizado que los sitios y museos seran protegidos (15). Gibson volvi dos veces al Pentgono para discutir los peligros, y l y sus colegas enviaron varios correos electrnicos recordatorios a oficiales militares en las semanas antes de que comenzara la guerra. Sin embargo, el Guardian de Londres del 14 de abril de 2003 inform sobre un preludio ms siniestro de lo que quedaba por venir: ricos coleccionistas estadounidenses con conexiones con la Casa Blanca se ocuparon de persuadir al Pentgono para que relajara la legislacin que protege el patrimonio de Irak, que impide su venta en el extranjero. El 24 de enero de 2003, unos sesenta coleccionistas y comerciantes basados en Nueva York se organizaron en un nuevo grupo llamado el Consejo Estadounidense por la Poltica Cultural y se reunieron con funcionarios de la administracin Bush y del Pentgono para argumentar que un Irak post-Sadam debera tener leyes relajadas sobre las antigedades. (16). Sugirieron que la apertura del comercio privado en artefactos iraques, ofrecera a esos artculos una mejor seguridad que la que recibiran en Irak.

La principal salvaguardia legal internacional para instituciones y sitios importantes desde el punto de vista histrico y humanista es la Convencin de La Haya por la Proteccin de la Propiedad Cultural en Caso de Conflictos Armados, firmada el 14 de mayo de 1954. EE.UU. no participa en esa convencin, sobre todo porque durante la Guerra Fra, tema que el tratado podra restringir su libertad de lanzarse a una guerra nuclear; pero durante la Guerra del Golfo de 1991 el administracin de Bush padre acept las reglas de la convencin y cumpli con una lista de objetivos de no-fuego de sitios en los que saba que existan tems de valor cultural. (17) La UNESCO y otros guardianes de artefactos culturales esperaban que la administracin de Bush hijo seguira los mismos procedimientos en la guerra de 2003.

Adems, el 26 de marzo de 2003, la Oficina de Reconstruccin y Ayuda Humanitaria (ORHA, por sus siglas en ingls) del Pentgono, dirigida por el teniente general en retiro Jay Garner la autoridad civil que EE.UU. haba establecido para el momento en que cesaran las hostilidades envi a todos los altos comandantes de EE.UU. una lista de diecisis instituciones que merecen proteccin lo ms pronto posible para impedir ms dao, destruccin, y / o robo de catlogos y bienes. El memorando de cinco pginas, enviado dos semanas antes de la cada de Bagdad, deca tambin: Las fuerzas de la coalicin deben asegurar esas instalaciones a fin de impedir saqueos y la resultante prdida irreparable de tesoros culturales y que los saqueadores deben ser arrestados / detenidos. El primero en la lista de sitios a proteger del general Garner era el Banco Central de Irak, que ahora es una ruina; el segundo era el Museo de Antigedades. En el sitio diecisis figuraba el Ministerio de Petrleo, el nico sitio que las fuerzas de EE.UU. que ocuparon Bagdad defendieron realmente. Martin Sullivan, presidente del Comit de Consejo del presidente sobre Propiedad Cultural durante los ocho aos anteriores, y Gary Vikan, director del Museo de Arte Walters en Baltimore y miembro del comit, renunciaron ambos para protestar contra el hecho que CENTCOM no obedeciera las rdenes. Sullivan dijo que era imperdonable que el museo no haya tenido la misma prioridad que el Ministerio de Petrleo. (18)

Como ahora sabemos, las fuerzas estadounidenses no hicieron ningn esfuerzo por impedir el saqueo de las grandes instituciones culturales de Irak: sus soldados simplemente contemplaban a los vndalos que entraban e incendiaban los edificios. Said Arjomand, editor de la revista Studies on Persianate Societies y profesor de sociologa en la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook, escribi: Nuestras tropas, que han estado protegiendo orgullosamente el Ministerio de Petrleo, donde no hay un solo cristal roto, condonaron deliberadamente estos horrendos eventos. (19) Los comandantes estadounidenses afirman que, al contrario, estaban demasiado ocupados combatiendo y carecan de suficientes soldados para proteger el museo y las bibliotecas. Sin embargo, parece ser una explicacin improbable. Durante la batalla por Bagdad, los militares de EE.UU. estuvieron perfectamente dispuestos a despachar unos 2.000 soldados para proteger los campos petrolferos del norte de Irak, y sus antecedentes respecto a las antigedades no mejoraron despus de que los combates disminuyeron. En la ciudad sumeria de Ur, de 6.000 aos de antigedad, con su masivo, zigurat, o torre escalonada del templo (construida en el perodo entre 2112 y 2095 aC y restaurada por Nabucodonosor II en el siglo VI aC), los marines pintaron grafftis con su consigna: Semper Fi (semper fidelis, siempre fieles) sobre los muros (20). Los militares convirtieron entonces el monumento en zona prohibida para todos a fin de ocultar la profanacin que haba tenido lugar, incluyendo el saqueo por soldados de EE.UU. de ladrillos de arcilla utilizados en la construccin de los antiguos edificios.

Hasta abril de 2003, el rea alrededor de Ur, cerca de Nasiriyah, estaba aislada y era sacrosanta. Sin embargo, los militares eligieron el terreno inmediatamente adyacente al zigurat para construir su inmensa Base Area Tallil, con dos pistas de aterrizaje de 4.000 y 3.200 metros de largo respectivamente y cuatro campos satlites. Al hacerlo, los ingenieros militares movieron ms de 9.500 cargas de camiones de tierra a fin de construir 32.500 metros cuadrados de hangares y otras instalaciones para aviones y aviones teledirigidos Predator. Arruinaron completamente el rea, el corazn literal de la civilizacin humana, para cualquier investigacin arqueolgica o turismo futuros. El 24 de octubre de 2003, segn la Organizacin Global de Seguridad, el Ejrcito y la Fuerza Area construyeron su propio zigurat moderno: Abrieron su segundo Burger King en Tallil. La nueva instalacin co-ubicada con (un) Pizza Hut, asegura que haya otro restaurante Burger King para que ms soldados de ambos sexos que sirven en Irak puedan, aunque sea por un momento, olvidar sus tareas en el desierto y obtener un hlito de ese perfume familiar que los devuelve a casa. (21)

El gran arquelogo britnico, Sir Max Mallowan (esposo de Agatha Christie), que fue pionero de las excavaciones en Ur, Nineveh y Nimrud, cita algunos consejos clsicos que podran haber llevado a los estadounidenses a algo ms de prudencia: Era peligroso perturbar los monumentos antiguos Era sabio e histricamente importante mostrar reverencia hacia los legados de tiempos antiguos. Ur era una ciudad infestada por los fantasmas del pasado y era prudente apaciguarlos. (22)

El comportamiento estadounidense en otros sitios de Irak no fue mejor. En Babilonia, las fuerzas estadounidenses y polacas construyeron un depsito militar, a pesar de las objeciones de los arquelogos. John Curtis, la autoridad sobre los numerosos sitios arqueolgicos de Irak del Museo Britnico, inform sobre una visita en diciembre de 2004 en la que vio grietas y brechas donde alguien haba tratado de escoplear los ladrillos decorados que formaban los famosos dragones de la Puerta Ishtar y un pavimento de 2.600 aos de antigedad apisonado por vehculos militares. (23) Otros observadores dicen que el polvo levantado por los helicpteros de EE.UU. haba erosionado la frgil fachada de ladrillos del palacio de Nabudonosor II, rey de Babilonia de 605 a 562 aC (24) El arquelogo Zainab Bahrani informa: Entre mayo y agosto de 2004, el muro del Templo de Nabu y el techo del Templo de Ninmah, ambos del siglo VI aC, se derrumbaron como resultado del movimiento de helicpteros. Cerca de all, mquinas y vehculos pesados estn aparcados sobre los restos de un teatro griego de la era de Alejandro de Macedonia (Alejandro Magno). (25)

Y ninguno de estos eventos comienza siquiera a tratar del masivo, continuo, saqueo de los sitios histricos en todo Irak por ladrones por cuenta propia de tumbas y antigedades, preparndose para decorar las salas de estar de los coleccionistas occidentales. El incesante caos y la falta de seguridad llevados a Irak por nuestra invasin han significado que un futuro Irak pacfico tendr dificultades para exhibir un patrimonio. No deja de ser un logro de la administracin Bush que la cuna del pasado humano haya sido arrojada al mismo tipo de caos y falta de seguridad como el presente iraqu. Si la amnesia es una bendicin, la suerte de las antigedades de Irak representa una especie de paraso moderno.

Los partidarios del presidente Bush han hablado interminablemente de su guerra global contra el terrorismo como de un choque de civilizaciones. Pero la civilizacin que estamos destruyendo en Irak forma parte de nuestro propio patrimonio. Tambin forma parte de la herencia del mundo. Antes de nuestra invasin de Afganistn, condenamos a los talibn por dinamitar las monumentales estatuas budistas del siglo III DC en Bamiyan en marzo de 2001. Eran dos estatuas gigantescas de destacado valor histrico y la barbarie involucrada en su destruccin fue proclamada en grandes titulares y comentarios horrorizados en nuestro pas. Hoy en da, nuestro propio gobierno es culpable de crmenes mucho ms graves cuando se trata de la destruccin de todo un universo de antigedad, y pocos aqu, cuando consideran las actitudes iraques hacia la ocupacin estadounidense, se dan la molestia de considerarlos. Pero lo que no queremos recordar, puede ser que quede demasiado bien registrado en la memoria de otros.

NOTAS

[1] American Embassy, London, " Visit of President Bush to Northern Ireland, April 7-8, 2003."

[2] William R. Polk, "Introduction," Milbry Polk and Angela M. H. Schuster, eds., The Looting of the Iraq Museum: The Lost Legacy of Ancient Mesopotamia (New York: Harry N. Abrams, 2005), p. 5. Also see Suzanne Muchnic, "Spotlight on Iraq's Plundered Past," Los Angeles Times, June 20, 2005.

[3] David Fromkin, A Peace to End All Peace: The Fall of the Ottoman Empire and the Creation of the Modern Middle East (New York: Owl Books, 1989, 2001), p. 450.

[4] Discurso de George Bush al pueblo iraqu, difundido en "Towards Freedom TV," 10c de abril de 2003.

[5] Office of the Under Secretary of Defense for Acquisition, Technology, and Logistics, Report of the Defense Science Board Task Force on Strategic Communication (Washington, D.C.: September 2004), pp. 39-40.

[6] Vea Frank Rich, "And Now: 'Operation Iraqi Looting,'" New York Times, April 27, 2003.

[7] Robert Scheer, "It's U.S. Policy that's 'Untidy,'" Los Angeles Times, April 15, 2003; reproducido en Books in Flames, Tomdispatch, April 15, 2003.

[8] John F. Burns, "Pillagers Strip Iraqi Museum of Its Treasures," New York Times, April 13, 2003; Piotr Michalowski (University of Michigan), The Ransacking of the Baghdad Museum is a Disgrace, History News Network, April 14, 2003.

[9] Polk and Schuster, op. cit, pp. 209-210.

[10] Mark Wilkinson, Looting of Ancient Sites Threatens Iraqi Heritage, Reuters, June 29, 2005.

[11] Polk and Schuster, op. cit., pp. 23, 212-13; Louise Jury, "At Least 8,000 Treasures Looted from Iraq Museum Still Untraced," Independent, May 24, 2005; Stephen Fidler, "'The Looters Knew What They Wanted. It Looks Like Vandalism, but Organized Crime May be Behind It,'" Financial Times, May 23, 2003; Rod Liddle, The Day of the Jackals, Spectator, April 19, 2003.

[12] Humberto Mrquez, Iraq Invasion the 'Biggest Cultural Disaster Since 1258,' Antiwar.com, February 16, 2005.

[13] Robert Fisk, "Library Books, Letters, and Priceless Documents are Set Ablaze in Final Chapter of the Sacking of Baghdad," Independent, April 15, 2003.

[14] Polk and Schuster, op. cit., p. 10.

[15] Guy Gugliotta, "Pentagon Was Told of Risk to Museums; U.S. Urged to Save Iraq's Historic Artifacts," Washington Post, April 14, 2003; McGuire Gibson, "Cultural Tragedy In Iraq: A Report On the Looting of Museums, Archives, and Sites," International Foundation for Art Research.

[16] Rod Little, op. cit..; Oliver Burkeman, Ancient Archive Lost in Baghdad Blaze, Guardian, April 15, 2003.

[17] Vea: James A. R. Nafziger, Art Loss in Iraq: Protection of Cultural Heritage in Time of War and Its Aftermath, International Foundation for Art Research.

[18] Paul Martin, Ed Vulliamy, and Gaby Hinsliff, U.S. Army was Told to Protect Looted Museum, Observer, April 20, 2003; Frank Rich, op. cit.; Paul Martin, "Troops Were Told to Guard Treasures," Washington Times, April 20, 2003.

[19] Said Arjomand, Under the Eyes of U.S. Forces and This Happened?, History News Network, April 14, 2003.

[20] Ed Vulliamy, Troops 'Vandalize' Ancient City of Ur, Observer, May 18, 2003; Paul Johnson, Art: A New History (New York: HarperCollins, 2003), pp. 18, 35; Polk and Schuster, op. cit., p. 99, fig. 25.

[21] Tallil Air Base, GlobalSecurity.org.

[22] Max Mallowan, Mallowan's Memoirs (London: Collins, 1977), p. 61.

[23] Rory McCarthy and Maev Kennedy, Babylon Wrecked by War, Guardian, January 15, 2005.

[24] Owen Bowcott, Archaeologists Fight to Save Iraqi Sites, Guardian, June 20, 2005.

[25] Zainab Bahrani, "The Fall of Babylon," in Polk and Schuster, op. cit., p. 214.

Copyright 2005 Chalmers Johnson

Este ensayo es un pasaje de Nemesis: The Crisis of the American Republic, de Chalmers Johnson que ser publicado por Metropolitan Books a fines de 2006, el ltimo volumen de Blowback Trilogy. Los primeros dos volmenes son Blowback: The Costs and Consequences of American Empire (2000) y The Sorrows of Empire: Militarism, Secrecy, and the End of the Republic (2004).

Ttulo original: The Smash of Civilizations

http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=15&ItemID=8248

Traducido por Germn Leyens



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