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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2005

Los atentados de Londres y la prensa espaola

Javier Adler
Rebelin


La prensa espaola de mayor tirada, al da siguiente de los atentados en Londres (8/7/2005), confirma que nosotros somos los buenos de la pelcula y que el terror y el crimen estn fuera de occidente. En efecto, los pases occidentales representamos la civilizacin, la paz, el respeto, la democracia y la tolerancia. Nosotros repartimos felicidad y diseminamos democracia por doquier, combatimos el hambre y la pobreza, garantizamos los derechos humanos. A cambio de eso, tenemos que sufrir unos brbaros ataques terroristas, producto de mentes fanticas y enfermas que nos odian precisamente por ser tan buenos.

La descripcin de los atentados en la prensa agota los adjetivos, "otro infierno", "matanza", "plan diablico para causar la mxima mortandad posible", "carnicera terrorista", "masacre", "crimen brbaro", "asesinato en masa", ... y los testimonios, "todas las heridas que un mdico puede ver en una vida, las he visto en unas cuantas horas" (El Peridico)

"Fue como un sueo surrealista. Horroroso, como una pelcula de desastre" (El Pas)

"Vi un hombre: pareca que haba que haba ardido completamente y volado desde el techo del autobs", "haba gente sin manos ni piernas" (El Mundo)

El editorial de La Vanguardia nos muestra en qu radica la maldad de los terroristas,

"Sus atentados, dirigidos contra poblacin civil inerme, son de una crueldad pavorosa, puesto que se cometen en lugares de alta densidad de personas donde no existe opcin para escapar. La logstica de la muerte de este tipo de terrorismo es implacable y fra".

Habr cado el autor en que esta descripcin encaja perfectamente con nuestras intervenciones militares? Nosotros tiramos bombas en ciudades y matamos a una cantidad infinitamente superior de civiles que, obviamente, tienen pocas opciones para escapar. Eso s, lo hacemos de manera refinada, como corresponde a nuestra avanzada sociedad: desde 10.000 metros de altura y con la ltima tecnologa. Lo que algunos llaman progreso.

En fin, descripciones terrorficas las encontramos a lo largo de un buen nmero de pginas. As es la cobertura que obtiene un atentado que se cobra 37 muertos (la cifra que se daba al da siguiente) en un pas occidental. Nadie cuestiona eso. Ha sido un horrible atentado y as debe reflejarse. Pero slo a modo de comparacin pensemos que en los primeros seis meses de 2005 han muerto ms de 8000 iraques a causa de ese producto de la invasin que llaman "insurgencia" (1). Eso da una media de ms de 40 muertos diarios. O sea, lo que han sufrido los londinenses el 7-J es lo que sufren cada da los iraques. Qu cobertura se da a las matanzas cotidianas en Irak? Unas breves referencias, algo del tipo "nueva jornada sangrienta en Irak", como mucho. Y ahora pasemos a los deportes.

Por supuesto, segn casi todos los medios el fin de los atentados no guarda relacin con la invasin de Iraq y quienes tomaron parte. Una opinin generalizada es que los atentados son un "ataque a la democracia", como recogen diversos articulistas: "la pesadilla que persigue a toda sociedad democrtica y civilizada" (editorial de El Pas), "los valores democrticos que el terrorismo pretende destruir" (Isabel Hilton, El Pas), "nuevo golpe a la democracia" (titular del ABC), "Hay un estado de estado de guerra terrorista contra la democracia" (editorial del ABC), etc.

Algunos incluso aprovechan para hacer propaganda de la UE, como el presidente de la Comisin Europea, Durao Barroso, para quien "ste es un ataque a la democracia y a las libertades fundamentales que conforman el corazn de la UE", o el propio editorial de El Pas, que de paso nos invita a que olvidemos el debate sobre la Constitucin Europea: "las diferencias sobre la Constitucin o sobre los presupuestos de la UE son nimiedades al lado del desafo que tiene ante s la sociedad libre europea".

Otra opinin es la que ejemplifica Blair, "quieren cambiar nuestro estilo de vida", pero "no nos dejaremos intimidar". Toda una muestra de valenta de quien seguramente nunca sufrir un ataque terrorista. Coincidiendo con Blair, Carlos Herrera (ABC) nos cuenta que "como en Madrid, quieren asesinar a una civilizacin, a una forma de vivir, a una manera de creer y sentir".

En una muestra de osada periodstica, el editorial de La Vanguardia reconoce que, "aunque el objetivo de este terrorismo no es tal o cual ciudad, sino golpear al mundo occidental, a las sociedades avanzadas y a los valores que representan", eso que quede claro por adelantado, "es evidente (...) que los criminales han puesto el foco en la foto de las Azores".

La foto de las Azores! La autocensura de los medios de comunicacin llega a extremos tan ridculos que ni siquiera se atreven a decir las cosas por su nombre. Tanto cuesta usar una expresin como "los patrocinadores de la invasin de Iraq"? Pues eso parece, no vaya a ser que alguien relacione el mundo occidental y sus maravillosos valores con la destruccin y la muerte. Bravo, todo un ejercicio de estilo periodstico.

Finalmente podemos sealar otros posibles objetivos de los terroristas. Segn Gustavo de Arstegui (ABC), se tratara de una "Guerra Santa total", y segn Fernando Reinares (El Pas), lo que se persigue es "la unificacin poltica del mundo musulmn (...) algo as como un imperio poltico islmico".

La nica excepcin clara y contundente a esta norma la encontramos en el artculo de Robert Fisk, publicado honrosamente en La Vanguardia. Fisk nos muestra algunas declaraciones realizadas por Osama Bin Laden, como "si atacis con bombas nuestras ciudades, nosotros atacaremos con bombas las vuestras". Por qu nadie toma esto en consideracin? Tan extraa resulta esta reciprocidad? O es que ya nadie quiere admitir que occidente ha bombardeado y matado, tirando por lo bajo, a decenas de miles de personas inocentes? Eso no cuenta, no tiene ninguna influencia, ninguna consecuencia? Preguntas que no figuran en los medios.

Bin Laden tambin dijo, poco antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, "Que Bush nos diga por qu no atacamos a Suecia, por ejemplo" (2) Eso, que lo diga Bush o quien sea que defienda que los terroristas quieren "destruir la democracia" o "los valores". Es que Suecia no es un pas democrtico? Es que los suecos no tienen valores? Ms preguntas sin respuesta.

Veamos, para tener un testimonio directo, lo que dice el grupo al que se le atribuyen los atentados:

"Ha llegado el momento para vengarnos del Gobierno britnico cruzado y sionista por las matanzas que comete en Irak y Afganistn (...) advertimos al Gobierno de Dinamarca y al de Italia, y a todos los gobiernos cruzados de que recibirn el mismo castigo si no retiran sus tropas de Irak y Afganistn" (3)

Ante esto, los "expertos" eligen interesadamente centrarse en la palabra "cruzado" y divagar sobre ella, ignorando el resto del mensaje. As, abundan las opiniones, como ya hemos visto, de que los atentados son parte de una "guerra global contra los 'cruzados' (cristianos), a los que ve como enemigos del Islam", como sostiene el general Mohamed Qadri Said, subdirector del Centro Al Ahram de Estudios Polticos y Estratgicos de El Cairo (4). Que esta interpretacin se contradice flagrantemente con el texto es algo que hasta un nio puede ver: no se amenaza en general a los pases cristianos (cruzados) sino slo a los pases cristianos (cruzados) que tienen tropas en Irak y Afganistn. Luego hablar de una guerra santa contra todos los cristianos no es ms que una mera fabulacin, aunque muy conveniente para distraer la atencin sobre nuestros crmenes.

Entonces, dado que nosotros nunca hacemos dao a nadie, no cabe hablar de venganza. Y la imagen de un iraqu que se convierte en terrorista porque un ejrcito extranjero ha destruido su casa y matado a su familia, un iraqu enloquecido de dolor que ya no tiene nada que perder, gracias a nuestras acciones, es algo inconcebible. Nosotros somos una sociedad civilizada y pacfica, no tenemos nada que ver con todo eso.

Slo practicando este cinismo sin lmites puede comprenderse que Blair se queje amargamente por recibir "un ataque salvaje cuando tratamos el problema de la pobreza en frica". Y como no poda ser menos, tambin esto ha tenido su eco en la prensa espaola. Desarrollando este contraste entre un "pueblo de nobles costumbres" como el britnico y los brbaros terroristas, encontramos el artculo de Valent Puig (ABC):

"El ataque a Londres, en coincidencia con la reunin del G-8 en Edimburgo, da la pauta del reto: las sociedades abiertas se renen, entre otras cosas [qu sern esas otras cosas?], para buscar soluciones para la gran precariedad africana, sociedades abiertas fundamentadas en el derecho y en la tolerancia, al tiempo que las redes de Al Qaeda urden la muerte y el exterminio."

As somos nosotros, "democracias pacficas y ejemplares", como reza el editorial del ABC. sta es la premisa fundamental, y todo lo dems, incluyendo la realidad, se adaptar para ser compatible con ella. As, el colonialismo, la trata de esclavos, el reparto de frica, la explotacin de los nios, la financiacin de guerrillas, el apoyo a dictadores, la represin y los millones de muertos, mutilados y desplazados que todo eso causa, es algo que debemos enterrar en el olvido. Y el presente, que tiene nombres parecidos, debe ignorarse, como si no estuviera ocurriendo ahora mismo. S, ahora mismo.

Pero volvamos a la pregunta inicial: qu motiva a los terroristas?

Un estudio realizado por el analista poltico de la Universidad de Chicago, Robert Pape, basado en el anlisis de las vidas de 462 terroristas suicidas entre 1980 y 2004 (incluyendo 71 de Al Qaeda), concluy que el 95% de los ataques suicidas no tienen en comn la religin sino un objetivo estratgico claro: obligar a las democracias occidentales a retirar sus fuerzas militares de sus pases de origen (5)

Pero esta conclusin no gusta a la prensa espaola, que parece preferir, al margen de cualquier estudio emprico, la misma doctrina que emana de los discursos de Bush:

"La cultura del odio y la muerte no soporta el xito de las sociedades abiertas en su continua perseverancia hacia mayores cotas de libertad individual y colectiva" (Editorial de El Pas)

En otras palabras, nos tienen envidia. Somos tan estupendos que algunos no lo pueden soportar, y por eso nos atacan y se inmolan. Los terroristas, que vivan tan felices recibiendo nuestra benevolencia, fueron seducidos por "la cultura del odio y la muerte", momento en el que empezaron a odiar de manera incontenible hasta decidir sacrificar su vida por esa causa. Pero cmo opera esa "cultura"?

Segn un experto marroqu, Abdal Rami, se ha entrado en una fase de "yihad individual": "Actualmente, gracias a Internet, una persona se radicaliza, adquiere la formacin terrorista, prepara y ejecuta el atentado por s solo" (El Peridico)

O sea, Internet es un instrumento del diablo. Hay que controlar Internet! Blair ya se ha puesto a trabajar en ese sentido y para empezar ya ha pedido el control policial de correos electrnicos y llamadas a mviles. "Esta legislacin es justo lo que necesitbamos", dice el ministro del interior britnico (6)

No tengo la menor duda de que esa clase de legislacin encante a un ministro del interior, pero es dudoso que tambin guste a la gente. Porque finalmente, en una interpretacin de la realidad tan hbil como contraria a la lgica, se acaban confirmando las polticas represivas y asesinas de los gobiernos, el recorte de derechos civiles y la escalada militar. Para Valent Puig, ya citado, "ahora pueden eclipsarse muchas dubitaciones sobre la intervencin militar en Irak", pues como seala Edurne Uriarte (ABC), "si uno se refugia en Bush, en la pobreza o en Irak, se puede permitir divagar en esa fantasa escapista de la alianza de civilizaciones". As que, "liberados de manas antiamericanas, debiramos identificar en Bin Laden la preocupacin que amenaza nuestro porvenir" (David Gistau, El Mundo)

En este punto uno debera serenarse y preguntarse cules son verdaderamente sus problemas, los de su pas, los del mundo. Es el terrorismo la principal fuente de muerte e infelicidad en Gran Bretaa? qu hay de los miles de muertos por el tabaco o por los accidentes de trfico? qu hay de los millones de pobres? no son cosas por las que deberamos preocuparnos ms? Sin duda todo eso provoca mucho ms sufrimiento, pero combatirlo es algo que no conviene a ciertos intereses. Implica cosas tan desagradables como subir impuestos a los ricos, reducir beneficios empresariales, redistribuir la renta, etc. En cambio, combatir el terrorismo refuerza el control del estado, distrae a la gente de sus problemas cotidianos y multiplica los beneficios de la industria militar. As pues, los polticos y la prensa servil tienen claras sus prioridades. Espero que la gente medite y descubra cules son las suyas.

Referencias:

(1) http://edition.cnn.com/2005/WORLD/meast/06/30/iraq.main/
(2) http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_3966000/3966877.stm
(3) http://www.elmundo.es/elmundo/2005/07/08/internacional/1120835498.html
(4) http://www.bolivia.com/noticias/AutoNoticias/DetalleNoticia27518.asp
(5) http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/07/09/AR2005070901425.html
(6) http://www.diariodeleon.es/inicio/noticia.jsp?CAT=113&TEXTO=3888941


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