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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2013

Tras la sentencia del Prestige
La justicia se tambalea

Andrs Martnez Lorca
WebIslam

No es verdad que las cosas ciertas puedan probarse, sentencia con aplomo el tribunal


Han pasado once aos desde que se hundi el petrolero Prestige con 77.000 toneladas de fuel en sus bodegas frente a las costas de Galicia. Cerca de 2.000 kilmetros de playas en Espaa, Portugal y Francia quedaron severamente contaminados por la marea negra. La Audiencia Provincial de Corua ha necesitado diez aos de instruccin judicial, nueve meses de juicio y 230.315 folios de sumario, y se ha gastado adems en el proceso milln y medio de euros, para concluir ahora que no hay ningn responsable: ni la empresa armadora, Universe Maritime (tapadera de diversos empresarios europeos, aunque el fuel era propiedad de una empresa con sede en Suiza), ni la multinacional estadounidense ABS (American Bureau of Shipping) encargada de la inspeccin tcnica y del correspondiente permiso de navegacin, ni el ministerio de Fomento cuyo director general de la marina mercante dio la orden de alejar el buque, ni siquiera el capitn del buque o el jefe de mquinas. Un caso claro de prestidigitacin jurdica.

En una cnica afirmacin que puede leerse en los fundamentos de derecho de la sentencia, los magistrados declaran sin rubor: No debe ser verdad que hasta las cosas ciertas puedan probarse (!), porque en este procedimiento () no se ha podido probar aspectos sustanciales del caso 1. Los jueces dominarn quiz el derecho pero andan escasos de conocimientos filosficos. En efecto, la certeza objetiva de algo depende de la claridad y distincin con la que lo percibimos, como afirm hace siglos Descartes. Demostrar o probar lo evidente lo hace cualquiera con frecuencia, incluso sin haber aprobado las oposiciones a judicatura. Lo difcil es demostrar lo que no es evidente, lo que est oculto, y para eso precisamente, entre otras cosas, estn los jueces en un proceso. Ya en el siglo XII el filsofo andalus Averroes dedujo con profunda lgica lo contrario que la Audiencia de Corua: Aquellas cosas cuyas causas no son percibidas, son an desconocidas y deben ser investigadas precisamente porque sus causas no son percibidas; y puesto que todas aquellas cosas cuyas causas no se perciben son an desconocidas por naturaleza y deben ser investigadas, se sigue necesariamente que lo que no es desconocido tiene causas que son percibidas (Tahafut al-tahafut o Incoherencia de la incoherencia, cursiva ma).

Resumiendo el profundo pensamiento escptico de sus seoras: el Prestige iba soltando fuel y amenazaba hundirse hasta partirse en dos, no porque estuviera ya para la chatarra, sino porque se le ocurri; se alej de la costa no por orden de Jos Luis Lpez-Sort sino porque le vino en gana. Y se hundi porque quiso, como concluye con ira contenida Manuel Rivas.

Hay adems en la sentencia algunos juicios de valor que la harn famosa por su benevolencia con los distintos responsables de la catstrofe. Veamos unos ejemplos.

Sobre el exdirector general que decidi alejar el barco a alta mar hasta que se hunda, segn sus propias palabras: tras llamarle vctima y afectado del desastre, califica su calamitosa decisin como consciente, meditada y en gran parte eficaz. Sobre la causa por la que el barco se parti en dos antes desaparecer de la superficie: nadie puede negar el fallo estructural, pero nadie puede decir por qu se registr, ni tampoco cul fue el decisivo fallo estructural. Sobre la bandera que llevaba el buque, la de Bahamas, aunque la compaa propietaria tena su sede en Liberia: no procede calificarla de bandera de conveniencia porque tiene igual prestigio que la bandera martima de Espaa e incluso ms que sta.

Ninguna responsabilidad civil: nadie tiene que pagar los enormes daos

No hubo responsabilidades polticas asumidas por el gobierno de Aznar, en especial por el entonces ministro de Fomento, Francisco lvarez Cascos. Se censur la informacin, se enga sobre la terrible contaminacin medioambiental 2 y se mir para otro lado. Por eso, ahora el gobierno de Rajoy (entonces vicepresidente) est muy satisfecho con la sentencia, porque, como declar por radio el director general de la guardia civil, ha demostrado que todo se hizo conforme a la ley. La Audiencia no ve motivos de censura poltica al gobierno de entonces, aunque seala algunos pequeos defectos en su gestin. Tampoco admite responsabilidades penales. Y de los enormes daos causados por el vertido txico? Los peritos, en un trabajo meritorio, los evaluaron con precisin en 4.328 millones de euros. Segn la estrafalaria sentencia, tampoco hay responsabilidad civil. Es decir, aqu no paga nadie de los encausados privados o pblicos.

En Francia los propietarios del buque Erika fueron condenados a 200 millones de euros. La contaminacin provocada por el Exxon Valdez en Alaska oblig a pagar al gobierno de los EEUU 500 millones de dlares. Y el ms reciente derrame de petrleo en el Golfo de Mxico provocado por la compaa British Petroleum (BP) ha trado como consecuencia una condena ejemplar fijada por los tribunales norteamericanos en 14.000 millones de dlares.

Sabamos desde la poca de Fraga (fundador del PP) que Spain is different. Ahora con la Marca Espaa confirmamos que sigue siendo different. Nuestros polticos se enorgullecen de pisotear lo pblico y a algunos tribunales como la Audiencia Provincial de Corua les trae al fresco defender lo pblico, exigir que quien contamine, al menos pague. Esos 4.328 millones en daos los pagarn, como siempre, las clases populares, las mismas que est pagando con sangre el rescate a los bancos.

Tenemos un parlamento que legisla de espaldas al pueblo por no decir sobre sus espaldas, un gobierno que se apoya en un partido enfangado en la corrupcin mientras liquida los derechos sociales y protege a los bancos, una monarqua hundida en el desprestigio a pesar de la opacidad que la protege desde su restauracin y una justicia que mostraba con frecuencia dos varas de medir. Ahora, tras la sentencia del Prestige, ciega y sorda ante la mayor catstrofe ecolgica que haya sufrido el pas, sta se tambalea como quien est a punto de caer. Qu queda en pie del rgimen de la transicin sin que lo haya contaminado el poder econmico de la oligarqua y el despotismo de la casta poltica dominante?

Dos testimonios gallegos contra la impunidad

En estos momentos de amargura y de vergenza nacional, me quedo con dos voces del pueblo gallego, dejado una vez ms desamparado a su suerte. Natxo Castro, gerente de la cofrada de pescadores de Muxa: El fallo era previsible en una sociedad en la que las lites estn protegidas y el pueblo desprotegido. Xos Manuel Beiras, portavoz de Alternativa Galega de Esquerda (AGE): la sentencia demuestra la impunidad del poder, cometa los crmenes que cometa.

Notas

1. Arsenio Fernndez de Mesa, actual director general de la guardia civil y exdelegado del gobierno en Galicia en la poca del Prestige se adelant a la actual sofistera jurdica con esta clarividente frase: Hay una cifra clara, y es que la cantidad de petrleo que se ha vertido no se sabe.

2. "La rpida actuacin de las autoridades espaolas ha evitado una verdadera catstrofe pesquera y ecolgica": Miguel Arias Caete, entonces ministro de agricultura y pesca, y que ahora ostenta el mismo cargo en el gobierno, en declaraciones a la prensa de fecha 16 de noviembre de 2002.

Fuente: http://www.webislam.com/articulos/91876-la_justicia_se_tambalea.html


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