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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2013

Entrevista a Pablo Iglesias Turrin, coautor de Abajo el rgimen!
Las grietas en el sistema bipartidista y corrupto nos ofrece oportunidades

Enric Llopis
Rebelin


Los libros de conversaciones en materia poltica, que en los ltimos tiempos proliferan, aportan pinceladas impresionistas, agilidad y frescura en la divulgacin de contenidos. Lejos de la diseccin acadmica y la densidad en el anlisis, el profesor de Ciencias Polticas de la Universidad Complutense, Pablo Iglesias Turrin, y el rapero de Los Chikos del Maz, Ricardo Romero (Nega), comparten en las 120 pginas de Abajo el rgimen! (Ed. Icaria) vaticinios e impresiones sobre un posible final de poca. El libro aparece en una coyuntura en que, adems de la descomunal crisis econmica, el descrdito y la corrupcin socavan las instituciones seeras del estado. Pablo Iglesias Turrin compagina su trabajo de docente con la direccin de los programas La Tuerka (Canal 33), Fort Apache (Hispan TV) y la presencia en tertulias de Cuatro, la Sexta e Intereconoma. Sus ltimos libros son Maquiavelo frente a la gran pantalla. Cine y poltica; Cuando las pelculas votan. Lecciones de ciencias sociales a travs del cine y Que no nos representan (junto a Juan Carlos Monedero).

Cul es la gnesis del libro, su idea fuerza?

Nega y yo decidimos partir de lo que nos separa (el papel de la izquierda, los medios de comunicacin, los pases de la rbita sovitica...), y no tanto de lo que nos une. Sobre todo, nos dirigimos a la gente joven. Nega es un rapero muy conocido, y sabemos que la msica es uno de los grandes motores de socializacin de los jvenes. En mi caso, buena parte de la audiencia de La Tuerka y Fort Apache tambin es gente muy joven. Por tanto, es un texto concebido para plantear preguntas a los jvenes crticos. Huyendo de sectarismos y procurando que se lo cuestionen todo.

En trminos gramscianos, vivimos una crisis de hegemona?

S, porque la crisis ha puesto de una vez las cartas boca arriba. Se est resquebrajando la estructura de gobierno bipartidista y corrupta, en las que mandan las fortunas empresariales y los que no se presentan a las elecciones (el poder financiero). Adems, los partidos del rgimen son fortsimos y las encuestas continan diciendo que son mayoritarios, pero sufren una prdida de apoyo. Ciertamente, en poltica todo es posible. Y las grietas en el rgimen nos abren oportunidades. Por ejemplo, para Izquierda Unida, enfrentarse al PP desde el cuestionamiento al PSOE. Pero para eso hace falta abrir discursos y personas. Conformarse con un 12% me parece un error.

Una explicacin sobre el ttulo. Qu significa derribar el rgimen?

Bsicamente, tener el poder suficiente para que cambien las bases materiales y sobre todo la supremaca de la economa financiera. No cabe duda que las instituciones del rgimen del 78 se hallan en crisis, y de sta pude salirse de dos maneras: un giro a la derecha con frmulas de autoritarismo de mercado; o un proceso constituyente que implique mayor democracia. Para una salida de estas caractersticas, los referentes ms cercanos podemos encontrarlos en los gobiernos progresistas de Amrica Latina.

Qu bandos estn en liza? Cules son las fuerzas en conflicto?

Pienso que no se da slo un conflicto izquierda/derecha. Tambin existe una pugna entre los de arriba y los de abajo. O entre los patriotas (personalmente me adscribo a esta definicin), que defienden los servicios pblicos, sea sanidad, educacin, transporte, telecomunicaciones, la recuperacin del sector industrial, etctera, en contraposicin a los vendepatrias. Hay en este punto algo decisivo. O el cambio lo impulsamos nosotros, o lo harn Albert Rivera, Rosa Dez o Esperanza Aguirre.

Para lograr este objetivo, hay una cuestin sempiterna: Deben o no los grupos antagonistas participar en la instituciones?

Es una falsa dicotoma. Vengo de la extrema izquierda (los grupos autnomos de Madrid) y a mi juicio esta distincin no es lo ms significativo. Pero sucede que en ocasiones se incurre en debates casi de secta. Por ver quin es ms trotskista o ms anarquista... Pero realmente no hay una contradiccin entre dentro y fuera del sistema ms que en las ensoaciones de determinada gente enganchada a las redes sociales. Cuando compras un billete de autobs, pagas las tasas universitarias, impuestos indirectos por el tabaco o firmas una hipoteca, ya ests dentro del sistema. Por no hablar del trabajo asalariado. Qu significa, entonces, estar fuera del sistema?

Por tanto, no puede rehuirse la cuestin electoral. Estn en boga las propuestas de frente popular, tripartitos, Syriza...Cmo observas esta posibilidad?

En efecto, las elecciones son un asunto crucial. Conformarse con el espacio que deja el PSOE a la izquierda es, a mi juicio, muy pobre. Una opcin muy conformista. Creo, por el contrario, que hay que apostar por ser mayora y abrirse a los movimientos sociales. Si la izquierda quiere convertirse en mayoritaria, lo primero es tener voluntad de hacerlo, es decir, no conformarse con ser alternativa. En cuanto a los partidos de izquierda y las elecciones, un acuerdo con el PSOE (me refiero ahora a Izquierda Unida) siendo minora, no permitir una ruptura. Y, en consecuencia, no ser posible una reforma fiscal, la recuperacin de la soberana monetaria, etctera. En fin, reformas muy dbiles. Pero hay que matizar. No es lo mismo que IU est en el gobierno de Andaluca que su ausencia. Se han hecho cosas (por ejemplo, el decreto de expropiacin temporal de las viviendas en los desahucios), pero ciertamente se podran hacer ms.

Consideras que existe una contradiccin entre izquierda poltica y movimientos sociales?

Los movimientos sociales son algo esencialmente distinto de los partidos y las instituciones. No se han de convertir en ningn caso en partidos polticos. Pero s creo que hace falta un empoderamiento poltico de los sectores que vienen de la indignacin social. En otras palabras, es necesaria una interaccin entre izquierda poltica y movimientos sociales.

Ves opciones para un giro democrtico y un proceso constituyente?

Las posibilidades reales dependen de acumular fuerza y poder, por un lado, y adems capacidad de organizacin. As es como se lograron las grandes conquistas, por ejemplo, la jornada de 8 horas. Y tambin hace falta mucha gente que se sume al proyecto. Lo que sobra, en mi opinin, son personas que llevan mucho tiempo viviendo de la poltica. Hace falta que llegue a las instituciones gente procedente de los movimientos sociales. Un perfil interesante es, por ejemplo, David Fernndez, diputado de las CUP. Sobre este asunto, recuerdo hace muchos aos cuando valorbamos la forma de vestir de los dirigentes de la izquierda abertzale. Vestan muchos de ellos igual que sus bases. Quiero decir que hay una tendencia a la profesionalizacin de la poltica.

Otra cuestin batallona. La izquierda y el derecho de autodeterminacin. Un asunto muy debatido en este hipottico final de rgimen. Cul es tu opinin?

Creo que la izquierda ha de reconocer el derecho a la autodeterminacin de los pueblos (y ms si uno es comunista). Pero en el contexto cataln, se trata de un instrumento poltico en manos de la derecha (CIU), que no tiene otra prioridad sino su dinero. Nosotros hemos de defender la extensin del derecho a decidir, a todos los mbitos (poltica econmica, servicios pblicos...). Ampliar el debate.

Por otra parte, te has adentrado muchas veces en debates sobre la comunicacin y los lenguajes de la izquierda.

La clave del trabajo intelectual es que sea til, que est al servicio de algo. Y ms en las llamadas sociedades del conocimiento. Personalmente, me gustan los versos de Gabriel Celaya cuando dice maldigo la poesa que no toma partido hasta mancharse. Adems, la divulgacin forma parte del trabajo acadmico. De hecho, ser un buen comunicador implica manejar muchos lenguajes. Un lenguaje simplificador puede implicar un dominio de la complejidad de las cuestiones. Simplificar para hacerse comprensible. Para entendernos, la izquierda puede hacer muy finos anlisis sobre el neoliberalismo, pero luego eso hay que traducirlo en ejemplos y frases sencillas para agregar comunidades polticas.

Tambin has entrado en la discusin sobre las categoras proletariado/ precariado.

Evidentemente, la mayora de la gente alquila su fuerza de trabajo a cambio de un salario. En el lenguaje tradicional de la izquierda, esta gente integra el proletariado. Pero considero una torpeza hablarle a la gente de nociones como estado proletario. El sujeto de cambio para el movimiento comunista ha sido, histricamente, el proletariado industrial. Lo que ocurre es que personas que trabajan a travs de ETT, sirviendo copas o como teleoperadores no son trabajadores industriales ni obreros con mono azul. Y hemos de construir lenguajes e identidades para esas personas que, en muchos casos, trabajan en los servicios. Por qu no hacemos un discurso de pueblo, y aprendemos de Amrica Latina, con el fin de aglutinar comunidades?

Y has defendido la necesidad de los liderazgos...

Puede que sea ms atractivo -sobre todo en trminos tericos- que no existan los lderes. Pero lo cierto es que los liderazgos son un mecanismo bsico para cambiar el estado de cosas. Porque uno no elige el terreno de juego ni las reglas del partido. Es algo que decide el enemigo. Ya se lo deca Allende a la gente del MIR. Y no hay que asustarse. En los medios de izquierda tambin elegimos para que hable ante los medios de comunicacin a quien lo hace de modo adecuado. Tambin es una forma de liderazgo.

Por ltimo, te atreves a hacer de orculo?

La poltica son posibilidades, no profecas. No creo, como tradicionalmente deca la izquierda, que la historia sea una consecuencia inevitable del desarrollo de las fuerzas productivas. Pero lo cierto es que hoy vivimos un autoritarismo de mercado, en el que los servicios pblicos se convierten en mercancas. Y frente a ese estado de cosas, tenemos oportunidades.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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