Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2013

Honduras
La gobernabilidad peligra si se consolida el fraude electoral

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


La libertad trabaja, la sufre y suda

Patricio Manns

 

1. Apenas termin el horario de votaciones presidenciales en la Honduras tiranizada desde el 28 de junio de 2009 mediante un golpe de Estado blando, las primeras mesas escrutadas daban por ganadora claramente a la candidata de Libertad y Refundacin, Libre, Xiomara Castro. Libre es un instrumento poltico electoral que contiene al conjunto y variopinto pueblo que resiste la dictadura.

Su principal contrincante era, precisamente, el candidato del oligarca Partido Nacional, Juan Hernndez. Honduras, dependiente y empobrecida, en su papel geopoltico en la Pennsula de Yucatn ha funcionado como plataforma y retaguardia militar del imperialismo norteamericano durante la Revolucin Sandinista y la guerra de los pueblos salvadoreo y guatemalteco en los 70 y 80.

El golpe de Estado mal teido de legalidad ladina, fue dado a mediados de 2009 contra el liberal Manuel Zelaya debido a sus aproximaciones a la Venezuela de Chvez y Maduro y por la causa bien concreta de intentar realizar un plebiscito para saber si la poblacin estaba de acuerdo con llevar adelante un proceso constituyente. Esa tmida iniciativa enmarcada en cualquier democracia burguesa, una de los formatos de la dictadura del capital- bast para expulsar a Zelaya de la jefatura del Ejecutivo.

Sin embargo, y hasta cuando se teclea el presente artculo, el Tribunal Supremo Electoral parte de la dominacin estatal y la dictadura-, con alrededor de ms de un 54% de los votos escrutados, comunic (sorprendentemente, pero dentro de las posibilidades hipotetizadas) que el candidato oficialista del Partido Nacional supera casi por 6 puntos a Libre, toda vez que Libertad y Refundacin, de acuerdo a su disciplinado seguimiento del proceso, en la realidad aventaja por casi 4 puntos a la dictadura.

El 24 de noviembre fue una jornada marcada por las irregularidades, las amenazas y la militarizacin de los medios de comunicacin democrticos (Radio Globo y otros); la compra de votos a travs de bolsas de comida, ropa y hasta tarjetas de crdito por parte del oficialismo. Los multiplicados incidentes fueron pblica y formalmente denunciados a la Fiscala de Delitos Electorales, organismo ms misterioso que supervisor de nada.

La Mesa de DDHH Internacional que observ paso a paso las elecciones, seal que las anormalidades y delitos electorales ms corrientes fueron que sufragaron muertos, hubo doble votacin, cambio de locaciones sin aviso a las personas a la hora de marcar la papeleta. Se agregaron las amenazas a militantes del Partido Libre y algunas detenciones de sus miembros.

2. La tirana -reconocida, trgicamente, por diversos Estados del continente. durante sus 4 aos a travs del no boicot econmico y por extensin, poltico- cometi y comete asesinatos a opositores agrupados en el Frente Nacional de Resistencia Hondurea en lucha y en el Consejo Cvico de Organizaciones Populares e indgenas, Copinh, en su combate contra el extractivismo destructor de comunidades y naturaleza limitada. Slo en el campo periodsticos, han sido asesinados ms de 30 comunicadores sociales. La represin, hostigamiento, amenazas y persecucin sistemtica contra las organizaciones antidictatoriales es el modo habitual como el Estado enfrenta al pueblo organizado.

3. Cuando todava el Tribunal Supremo Electoral no entrega los cmputos finales, ya los trabajadores y el pueblo hondureo acusan de fraude, de robo electoral y de bandidos a la dictadura. En medio de tensos e indignantes momentos, las opiniones predominantes van desde las esperanzas de que se reviertan y sinceren los resultados por la tarde del 25 de noviembre, dando por legtima ganadora a Libre y Xiomara Castro, hasta ofrecer lucha directa para defender la victoria opositora.

Mientras tanto, Libre est convocando a sus delegados de todo el pas a una reunin de emergencia para resolver los pasos a seguir.

4. A diferencia de la mayora de los golpes de Estado conocidos en Amrica Latina y el Caribe, la dictadura provoc inmediatamente la veloz organizacin y ampliacin social de su base popular. Honduras, probablemente aclimatada por los ejemplos de Venezuela, Bolivia y Ecuador, no se repleg ni fue presa del terror. Su reaccin fue ofensiva. Su disposicin y voluntad de lucha y transformacin asombran al mundo y hoy existen ms motivos an para potenciarlas y radicalizarlas.

La inestabilidad y condiciones polticas ante el fraude en curso pueden desembocar rpidamente en una crisis de gobernabilidad de final abierto.

La estafa electoral, de ratificarse en las prximas horas por la colusin oligarca entre los intereses que representa el Partido Nacional y el Tribunal Supremo Electoral, cierra la posibilidad de la restauracin en forma de la democracia burguesa. Y si la va electoral se clausura, el pueblo hondureo no tiene ms remedio que liberar sus fuerzas e intensificar su lucha frontal contra la dictadura, esta vez, con un altsimo consenso social nacional, regional y mundial. Si se agota el camino de las urnas y de la resistencia pacfica, la resistencia, legtima y autorizadamente, puede dar un salto a una nueva fase, empleando todas las formas de lucha, en la batalla dura por su liberacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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