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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2013

IU en el Consejo General del Poder Judicial
Asaltar el palacio de invierno?

Rafael Escudero
La Marea


PP y PSOE acaban de pactar la renovacin y nombramiento de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el mximo rgano de gobierno de la judicatura. Segn la legislacin vigente, el CGPJ se compone de veinte vocales, elegidos todos ellos por el parlamento por mayora de tres quintos, diez por cada cmara, de entre los cuales doce han de provenir de la carrera judicial y ocho ser juristas de reconocido prestigio.

En principio, este hecho no resulta sorprendente y, por tanto, no sera reseable ni tan siquiera como noticia. Se trata del ensimo pacto que suscriben estas dos fuerzas polticas, garantes del llamado espritu de la Transicin. La Constitucin de 1978 estableci una limitada democracia representativa de tenor mayoritario, que permite a los dos grandes partidos -PSOE y PP, antes UCD- repartirse los cargos (y sus correspondientes prebendas) en instituciones como Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, y as hasta un largo etctera.

Tampoco sorprende que en este caso concreto el PSOE haya entrado en el pacto y reparto de vocales, aun cuando tiene recurridos ante el Tribunal Constitucional varios aspectos de la reforma del CGPJ aprobada este mismo ao bajo el dictado del ministro Ruiz Gallardn. Quiz pudiera parecer un tanto incoherente. Pero no. El PSOE es un partido de Estado que sabe que el mantenimiento del rgimen nacido de la Transicin necesita de su participacin activa en los consensos con el PP. Aunque en ocasiones discrepen sobre algunos asuntos, cuando se trata de cosas serias -lase la reforma del art. 135 de la Constitucin- poco les cuesta ponerse de acuerdo.

Asimismo, no es extrao que hayan entrado en el pacto partidos como CiU y PNV, dado que estos se presentan como fuerzas de Estado y de consenso siempre que les conviene a sus intereses. Desde 1978 han sido varias las ocasiones en que tanto unos como otros se han ofrecido a garantizar la gobernabilidad de las instituciones estatales. A cambio, claro est, de notables beneficios en sus particulares y partidistas negociaciones con el Estado.

Lo soprendente es que en este caso concreto sea Izquierda Unida quien haya entrado en el pacto, obteniendo as un puesto en el reparto de vocales del CGPJ. Resulta difcil entender cules son las razones que llevan a esta fuerza poltica a participar en un juego que normalmente -y con buenas razones- suele criticar. La explicacin dada por sus dirigentes insiste en que su presencia en el pacto, por un lado, implica el avance del pluralismo parlamentario frente al bipartidismo y, por otro, servir para un mejor funcionamiento del Consejo.

El escaso peso que tendr IU en el nuevo CGPJ (un vocal de veinte, recurdese) genera serias dudas sobre la posibilidad real de mejorar el funcionamiento de un rgano que histricamente se ha dedicado a servir de altavoz y correa de transmisin de los intereses del PP. Seguir siendo as sin duda alguna. De asegurarlo se ha encargado la ltima reforma legal dirigida por Ruiz Gallardn, segn la cual tan solo seis de los vocales del CGPJ ejercern el cargo con dedicacin exclusiva. Estos seis son los vocales que compondrn la comisin permanente del Consejo, que dirigir la institucin y donde es ms que previsible que el PP imponga su mayora absoluta. Por eso IU se opuso, con buen criterio, no solo a esta reforma, sino en general a que los partidos mayoritarios se repartan instituciones como el CGPJ. Y por eso sorprende, aun ms si cabe, su decisin de entrar en el reparto.

Es irreal pensar que en este marco la vocal propuesta por IU pueda variar un pice el funcionamiento del Consejo. Aunque sea una voz crtica, tan solo servir para legitimar las decisiones alcanzadas por este rgano y, sobre todo, el sistema de eleccin de sus vocales en el que IU gustosamente ha participado. Una cosa es la presencia crtica en las instituciones -incluso entrar en ellas para derribarlas desde dentro- y otra bien distinta contribuir a su consolidacin, que es lo que hace IU al aceptar su presencia en el CGPJ gracias a un sistema de reparto de cargos propio de la cultura de la Transicin.

La decisin de IU le aleja de la (buena) estrategia poltica de confrontacin radical con el rgimen que pareca haberse asumido por sus militantes y dirigentes. Una estrategia que, en los ltimos tiempos, le ha llevado a conectar con los movimientos sociales y ciudadanos que demandan la apertura de un proceso constituyente como nica va de salida a la crisis de sistema en que vivimos, y que ven razonablemente a esta fuerza poltica como un aliado imprescindible en su camino. Sin embargo, esta decisin le resta credibilidad en la calle y da aire al bipartidismo, a los pactos de Estado, a los consensos y a los guardianes del marco constitucional diseado en 1978. Convendra que IU rectificase y retomase el rumbo lo antes posible.

Notal final dedicada al movimiento memorialista

Entre los futuros vocales del CGPJ se encuentra Clara Martnez de Careaga, de la rbita del PSOE y de Jueces para la Democracia. Esta magistrada fue la ponente y autora del auto de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo por el que se rechaz el recurso presentado por la familia de Miguel Hernndez para lograr la revisin de la sentencia del infame consejo de guerra que conden a muerte al poeta comunista. Qu pena que IU vote a favor de la promocin de esta magistrada!

Rafael Escudero es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid. Autor del libro Modelos de democracia en Espaa 1931 y 1978 (Ed. Pennsula, 2013)

Fuente: http://www.lamarea.com/2013/11/25/iu-cgpj/


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