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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2013

Miguel Hernndez, las instituciones y el pseudorealismo poltico de IU

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


En el que probablemente fue su ltima escrito, una carta de agosto de 1985 dirigido al entonces preso poltico Flix Novales, Manuel Sacristn trazaba el siguiente apunte sobre el realismo poltico:

Si t eres un extrao producto de los 70, otros lo somos de los 40 y te puedo asegurar que no fuimos mucho ms realistas. Pero sin que con eso quiera justificar la falta de sentido de la realidad, creo que de las dos cosas tristes con las que empiezas tu carta -la falta de realismo de los unos y el enlodado de los otros- es ms triste la segunda que la primera.

Tena, adems, menos arreglo: se puede conseguir comprensin de la realidad sin necesidad de demasiados esfuerzos ni cambiar de pensamiento

[] pero me parece difcil que el que aprende a disfrutar revolcndose en el lodo tenga un renacer posible. Una cosa es la realidad y otra la mierda, que es slo una parte de la realidad, compuesta, precisamente, por los que aceptan la realidad moralmente, no slo intelectualmente (Por cierto, que, a propsito de eso, no me parece afortunada tu frase reconciliarse con la realidad: yo creo que basta con reconocerla: no hay por qu reconciliarse con tres millones de parados aqu y ocho millones de hambrientos en en Sahel, por ejemplo. Pero yo s que no piensas que haya que reconciliarse con eso).

Sobre ese tipo de realismo poltico, se haba manifestado tambin en 1980 (Realismo progresista, mientras tanto, n. 5, pp. 4-5), cinco aos antes:

El realismo de los que fueron progres es la aceptacin de la realidad ahora dada... El realismo de estas actitudes, que puede y suele encubrirse con ironas y desplantes populistas, es un indicio ms del imperio creciente del pensamiento conservador. Es el mismo realismo de la poltica realista, de buen sentido y correcta administracin, que ha llevado ya a cada ser humano a disponer del equivalente de tres mil quilos de explosivo convencional para que lo vuelen.

En aras, desde luego, de un sentido nada etreo y muy insano- de la realidad.

En este plan de las cosas mayores, un ex-progre barcelons presenta uno de los ejemplos mas bonitos -como dira un antomo-patlogo- de completa insercin en el razonamiento de la insania realista. Preguntado sobre la cuestin de las centrales nucleares,...contesta que son inevitables y, movindose como pez en el agua en la realidad que l, hombre competente, ha estudiado (y, adems, en Francia) ofrece una buena solucin realista para catalanes: yo he estudiado el tema en Francia y he visitado centrales. Y, para los catalanes, creo que, ya que las centrales son inevitables, lo mejor sera colocarlas en Soria, o al otro lado de los Pirineos...

No dio Sacristn ninguna pista complementaria sobre ese ex progre barcelons (al que la arquitectura no le era muy distante), unas declaraciones, las comentadas, que estn por cierto muy en sintona tambin con nudos de nuestra hora actual, con el gran tema de nuestros das.

No hay en ningn caso en el ex miembro del comit ejecutivo del PSUC, una vindicacin del pensamiento alocado, izquierdista de palabra, feliz e irresponsable en su desvaro. En una entrevista de 1983, indita hasta 1996, sealaba el autor de Panfletos y Materiales al corresponsal de Argumentos:

Probablemente una de las cosas que haya que conservar de Lenin sea el realismo: la revolucin la hacen los seres humanos que hay, como son. El que quiera armona celestial, que se vaya al cielo. (Eso se puede decir tambin acadmicamente. Fjese: "Como ya enseara el clebre filsofo prusiano Immanuel Kant ‑1724‑1804‑, la poltica no tiene por objeto hacer a los hombres santos, sino conseguir que su vida en sociedad sea justa".)

Hasta aqu el prembulo sacristaniano (palabro que desde luego hubiera aborrecido) sobre el realismo poltico. Ahora el tema y la indignacin.

Rafael Escudero [RE] ha publicado un artculo, magnfico en mi opinin, en La Marea [1], IU en el Consejo General del Poder Judicial: Asaltar el palacio de invierno?, en el que manifiesta su justificada crtica a la posicin de IU en la renovacin y nombramiento de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), mximo rgano de gobierno de la judicatura.

No sorprende que en este caso concreto el PSOE haya entrado en el pacto y reparto de vocales, seala RE, aun cuando tiene recurridos ante el Tribunal Constitucional varios aspectos de la reforma del CGPJ aprobada este mismo ao bajo el dictado del ministro Ruiz Gallardn. No es incoherente, en absoluto. El PSOE es un partido de Estado que sabe que el mantenimiento del rgimen nacido de la Transicin necesita de su participacin activa en los consensos con el PP.

Asimismo, prosigue, no es extrao que hayan entrado en el pacto partidos como CiU y PNV, dado que estos se presentan como fuerzas de Estado y de consenso siempre que les conviene a sus intereses. Desde 1978 han sido varias las ocasiones en que tanto unos como otros se han ofrecido a garantizar la gobernabilidad de las instituciones estatales. A cambio, apunta con toda razn por si lo hubiramos olvidado dado el ruido nacionalista existente en Catalua, de notables beneficios en sus particulares y partidistas negociaciones con el Estado.

Dnde est entonces lo sorprendente? En que, en este caso concreto, sea Izquierda Unida quien haya entrado en el pacto, obteniendo as un puesto en el reparto de vocales del CGPJ. Resulta difcil entender, seala con toda razn, las razones que llevan a IU a participar en un juego que normalmente -y con buenas razones- suele criticar.

La explicacin de la direccin de IU: su presencia en el pacto implica el avance del pluralismo parlamentario frente al bipartidismo (para morirse del atracn risa!) y, por otro, porque servir para un mejor funcionamiento del Consejo (esta vez, de risa o de llanto?).

RE seala tocando toda la realidad del caso y de la Historia ms reciente: el escassimo peso que tendr IU en el nuevo CGPJ 1 entre 20- genera serias dudas sobre la posibilidad real de mejorar el funcionamiento de un rgano que histricamente se ha dedicado a servir de altavoz y correa de transmisin de los intereses del PP. Seguir siendo as sin duda alguna, comenta RE. De asegurarlo se ha encargado la ltima reforma legal dirigida por Ruiz Gallardn, segn la cual tan solo seis de los vocales del CGPJ ejercern el cargo con dedicacin exclusiva. IU se opuso no solo a esta reforma, sino en general a que los partidos mayoritarios se repartan instituciones como el CGPJ. Entonces? Se esperan ayudas, dinero, prebendas, informaciones extraordinarias? Qu entonces?

Es realista pensar que en este marco la vocal propuesta por IU podr variar un pice el funcionamiento del Consejo? No. Aunque sea una voz crtica, seala RE, tan solo servir para legitimar las decisiones alcanzadas por este rgano y, sobre todo, el sistema de eleccin de sus vocales en el que IU gustosamente ha participado. Es evidente, del primer curso de un curso introductorio. Como buen conocedor del leninismo, del ms elemental incluso, RS seala: Una cosa es la presencia crtica en las instituciones -incluso entrar en ellas para derribarlas desde dentro- y otra bien distinta contribuir a su consolidacin, que es lo que hace IU al aceptar su presencia en el CGPJ gracias a un sistema de reparto de cargos propio de la cultura de la Transicin. El concepto de Guillem Martnez se va imponiendo poco a poco.

La reflexin final no merece sino el ms sincero elogio. La decisin de IU, seala RE, le aleja de la (buena) estrategia poltica de confrontacin radical con el rgimen que pareca haberse asumido por sus militantes y dirigentes. Una estrategia que, como es sabido, en los ltimos tiempos, le ha llevado a conectar con los movimientos sociales y ciudadanos que demandan la apertura de un proceso constituyente como nica va de salida a la crisis de sistema en que vivimos, y que ven razonablemente a esta fuerza poltica como un aliado imprescindible en su camino. Esta decisin, concluye con toda razn, le resta credibilidad en la calle y da aire al bipartidismo, a los pactos de Estado, a los consensos y a los guardianes del marco constitucional diseado en 1978. Casi un teorema con demostracin inapelable.

Y por si faltara algo, hay algo ms, lo peor entre lo psimo.

Entre los futuros vocales del CGPJ, comenta RE, se encuentra Clara Martnez de Careaga, una magistrada de la rbita del PSOE y de Jueces para la Democracia.

Doa Clara Martnez, asunto que el que suscribe ignoraba, fue la ponente y autora de un auto muy importante de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo. De que auto? El auto por el que se rechaz el recurso presentado por la familia de Miguel Hernndez para lograr la revisin de la sentencia del infame consejo de guerra que conden a muerte al poeta comunista.

IU votar a favor los acuerdos mandan- de la promocin de esa magistrada. Hemos ledo bien? S, hemos ledo bien.

De nuevo lo ms rancio de la rancia poltica institucional de IU en el puesto de mando, de nuevo el falso realismo poltico cubierto con sofisticados argumentos que nadie cree sobre renovaciones, pluripartidismos e incidencias en cambios o rupturas institucionales. Lo de tantas veces, nada (sustantivo) de nada (sustantivo). Nos tratan como chiquillos desinformados y acrticos!

Lo esencial: la admirable militancia de IU no se merece unos acuerdos innobles de estas caractersticas. Antiguo maosmo obliga: lancemos piedras crticas y pacficas contra el cuartel general!

Por cierto, no debera IU denunciar, criticar, pedir la reprobacin, con la voz ms alta que le sea posible, de ese energmeno parafascista del PP que se ha redo y ha insultado a las vctimas del franquismo pensando y afirmando que actuaban como l ha actuado probablemente a lo largo de toda su vida de servil y cnico servidor del capital? Debe habitar la abyeccin de nuevo en las casas de los familiares de las vctimas del fascismo espaol? Nos imaginamos qu hubiera pasado si alguien hubiera hecho un comentario similar hablando de otras vctimas? Vamos a permitirlo? La guerra poltico-cultural, rectificando a Semprn y Resnais, no ha terminado.

PS. Me llegan noticias, que no he podido confirmar, sobre la abstencin de IU en la votacin o votaciones de los nuevos vocales del Consejo. De este modo, Clara Martnez y otros vocales- no recibirn el apoyo explcito de IU. Pido disculpas por mi error y entiendo que la segunda de mis crticas se disuelve parcialmente.

Se me seala tambin que IU ha pedido o est a punto de pedir la reprobacin del diputado parafascista del PP. Nuevo error, nuevas disculpas. Entiendo en todo caso, espero no estar cegado, que algunos nudos de mi crtica siguen en pie.

Nota:

[1] http://www.lamarea.com/2013/11/25/iu-cgpj/

Salvador Lpez Arnal es nieto del cenetista asesinado en mayo de 1939, en el Camp de la Bota de Barcelona, Jos Arnal Cerezuelo, un luchador antifascista que, como otras decenas de miles, sigue siendo considerado un delincuente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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