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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2013

"Tab", la ltima joya secreta del cine europeo

Jos Ramn Otero Roko
La Marea


Los aficionados al cine llaman cofres a los cuidados formatos especiales libres de plstico con los que a veces las editoras regalan la vista a los cinfilos. La editorial barcelonesa Intermedio DVD, famosa por hacer atesorar a sus seguidores algunos de esos arcones repletos de joyas modernas del cine (desde Jean-Luc Godard a Lisandro Alonso, pasando por Jonas Mekas) acaba de editar otro ms en tiempos de acceso universal a la cultura a travs de internet, pero tambin en tiempos de acumular con nosotros las evidencias de un presente y un futuro del cine genuino. La alhaja, ms bonita, ms preciosa, ms valiosa si se quiere, y no muy cara, est dedicada al director portugus Miguel Gomes, que los enamorados de las imgenes en movimiento recordarn por Aquel Querido Mes de Agosto (2008) y por ste Tab (2012) que triunf en la Berlinale y que en Espaa ha podido estrenarse hace muy pocos meses tras obtener el Premio del Pblico en el Festival de Cine de Las Palmas. Un cofre, lo repetimos, que rene ese ltimo largometraje con la casi integral de sus cortos, en un arca de la alianza entre cine de autor y afinidad electiva de los espectadores.

La peculiaridad de Tab es que se trata de una pelcula de vanguardia que logra ser amada por el amante del cine clsico. Todos los recursos estilsticos que pone en juego, desde hacer que gran parte del metraje fuera mudo, antes de que se estrenara y se conociera The Artist, hasta combinar el blanco y negro en 2 formatos de pelcula diferentes, 16mm y 35mm, estn al servicio de una mirada singular que justifica plenamente el adagio de cine de autor a los reticentes y a los nostlgicos de las dcadas doradas de la produccin industrial en Hollywood. Tab es una obra que se sumerge en frica para contar una historia de amor en las colonias portuguesas del continente, pero que tambin nos muestra el porvenir de un romance frustrado. Y, cmo no, en un movimiento magistral, la terrible mentira que el hombre blanco hizo vivir al hombre negro, y a s mismo, en ese territorio.

Hablar de contrastes en relacin a Tab es dar slo una vaga idea de lo que nos encontramos en el film. Primero est lejanamente inspirada en una obra de 1931 de F. W. Murnau del mismo ttulo, que no pudo ver estrenada al morir a los 42 aos. El Tab de Murnau quiso rodarse en frica, aunque finalmente fue llevado al Pacfico Sur, y tambin fue una pelcula muda de amor, pero ah se acaban las similitudes. Gomes lo traslada al Mozambique colonial de los aos 50, un pasado con el que los portugueses estn reconciliados gracias al triunfo de la Revolucin de los Claveles, y hace que una historia llena de humor, de anacronismos, de msica ye-ye y de inteligencia, comparta metraje en la parte sonora del filme con la narracin del Portugal contemporneo donde una anciana, la amada de 60 aos atrs, es una adicta al juego que va perdiendo la memoria de todo excepto de aquel primer anhelo parecido a un destino.

De Tab extraemos tantas conclusiones que es la realidad la que finalmente parece superficial comparada con el velo onrico de este Tab y su narcosis. La pica, a la que tan aficionado es el cine de masas, se ha vuelto un territorio en el que se oculta que el relato victorioso se escribe a medias entre los que quieren ser absueltos de su juicio y los que temen mirar atrs. Los derrotados vuelven a casa diciendo que no participaron en batalla alguna. Los enamorados recuerdan durante toda la vida la geografa de una ciudad que slo existi en el interior de su amor. Los espectadores rememoran esa parte del pasado como si se tratara del coma del progreso, y tienen razn cuando nos lo ensean como una pesadilla de erradas absoluciones, y condenas, que han sido causa de este presente insatisfactorio en el que vivimos. Tab los desmiente un poco a todos, excepto al pblico. El ayer, cuando se da forma a una obra de arte, es una pugna entre subjetividad e Historia.

Del delirio del colonialismo europeo en frica queda la fantasa del paternalismo y la civilizacin a cambio de un precario bienestar que esclaviza a tantos. Los que vivieron su juventud en un ambiente opresivo e inmoral no recuerdan lo opresivo y lo inmoral, sino su propia juventud, edad del ensueo por excelencia, que, si no es hurtada por la ausencia de un mnimo confort, es siempre territorio de maravillosos recuerdos. Pero algo falla en ese relato, que se le da desde arriba hecho a las sociedades, porque muchos de sus pobladores terminan desorientados, incapaces de anticipar el porvenir, pretendiendo prolongar ad infinitum el siglo XIX o los que le precedieron, cargando con las consecuencias de una razn conservadora, privada y debida a intereses que les son desconocidos, que ha provocado que a menudo sea inevitable la infelicidad.

Pese a todo, tal lnea de pensamiento, puede ser destilada a travs del arte. Entonces muchos entienden lo que les ha sido negado entender. No todo era belleza cuando diste tu primer beso, quizs muy poco, incluso en frica, excepto t ofrecindolo todo a cambio de nada. No fue la vida quin te impidi ser quien pudieras haber sido, sino un orden de cosas que ignorabas y que has pretendido seguir ignorando. Es cierto cuando dices que no se parece aquel curso natural de nuestra existencia con lo que hemos terminado por aceptar que fuera real, incuestionable. Esto que repetimos incansablemente, esta actividad mecnica y fingida, hace invisibles nuestras huellas y confunde los recuerdos. No puedo creer que aunque nuestros rostros hayan cambiado no seamos las mismas personas. En ocasiones probar las certezas es un tab cuando se mira al pasado porque van a ser inevitablemente refutadas.

El cine de Gomes nos devuelve mucho de lo que admiramos de esa parte de la humanidad que son los portugueses. Esa irona llena de tica, que apenas se permite caer en el cinismo. Esa lengua que arrulla y que surge como quien recita un poema cotidiano. Esa presencia, y ese abandono, de los que no han perdido una guerra ni la han ganado, pero han luchado siempre, en una batalla interminable. En Miguel Gomes prevalece un significado al hacer cine que nos lleva a contemplarlo como si asistiramos a un presente alternativo en el que lo posible y lo imposible se debiera a categoras que el resto del tiempo nos parecen inalcanzables. El relato es entonces una razn comn, porque va a alumbrarnos ms all de los mitos, porque nos empuja a creer que la verdad es lo nico que tiene sentido en este mundo.

Fuente: http://www.lamarea.com/2013/11/17/tabu-la-ultima-joya-secreta-del-cine-europeo-llega-espana/



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