Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2013

A 50 aos del magnicidio en Dallas
Kennedy y la Revolucin Cubana

Elier Ramrez Caedo
Rebelin


Herencia maldita

El demcrata John F. Kennedy ll eg a l a presidencia de los Estados Unidos en 1961 arrastrando una herencia maldita en la poltica hacia Cuba, que l o condujo por e l cam i no de asumir la responsabilidad an te l os dos acon t ecimien t os ms peligrosos que se recuerda en las relac i ones entre ambos pa ses: Girn y l a Crisis de Octubre.

Sin embargo, en medio de la campaa electoral, el 6 de octubre de 1960, en un banquete ofrecido por el Partido Demcrata en la ciudad de Cincinnati, Ohio, el joven senador hizo declaraciones que lo distanciaron en alguna medida de la administracin anterior y que posiblemente hayan provocado desde ese momento el odio de los poderosos y oscuros enemigos que luego conspiraron contra su vida. Kennedy lanz fuertes crticas a la derrocada dictadura de Batista y al apoyo que haba recibido sta del gobierno de Eisenhower. Entre otras cosas seal: Quizs el ms desastroso de nuestros errores fue la decisin de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras ms sangrientas y represivas de la larga historia de la represin latinoamericana. Fulgencio Batista asesin a 20 000 cubanos en siete aos, una proporcin de la poblacin de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos grandes guerras mundiales. [i]

 

Cuba no fue para Kennedy un problema nuevo, ni su punto de vista sobre Fidel Castro era completamente negativo , seal aos despus Arthur M. Schlesinger, uno de sus asesores ms cercanos. A principios de 1960, escribiendo sobre el salvaje, airado y apasionado curso de la Revolucin cubana en The Strategy of Peace, describi a Castro como parte de la herencia de Bolvar, parte tambin de la frustracin de la primera revolucin que gan la guerra contra Espaa, pero que dej intacto el orden feudal indgena. No dudaba, como dijo ms tarde, que la brutal, sangrienta y desptica dictadura de Fulgencio Batista haba provocado su propia cada; y declar francamente su simpata hacia los motivos de la Revolucin y hacia sus objetivos. En The Strategy of Peace suscitaba la cuestin de si Castro no habra seguido quizs un curso ms razonable si los Estados Unidos no hubieran respaldado a Batista durante tanto tiempo y tan incondicionalmente, y hubiera dado a Castro una acogida ms clida en su viaje a Washington. [ii]

 

Pero yo tambin siempre me he preguntado que hubiera sido de las relaciones Estados Unidos-Cuba, si en lugar de Eisenhower, hubiera sido Kennedy el presidente de los Estados Unidos al triunfar la Revolucin en 1959.

Al cumplirse 50 aos del magnicidio de Dallas, me parece importante volver sobre un tpico poco conocido y divulgado de las relaciones Estados Unidos-Cuba durante la administracin Kennedy. A diferencia de temas como la invasin mercenaria por Playa Girn y la Crisis de Octubre, la diplomacia secreta practicada entre ambos pases en el ao 1963, meses antes de que ocurriera el asesinato del presidente Kennedy, no ha tenido la misma atencin de los investigadores, a pesar de que pudiera tambin ofrecer algunas pistas acerca de los motivos que estuvieron detrs de la conspiracin contra la vida del joven presidente demcrata y de que dicha experiencia aporta numerosas lecciones a tomar en cuenta para el presente y el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. [iii]

J.F. Kennedy y la idea de la dulce aproximacin a Cuba

Luego del fracaso de la invasin estadounidense por Playa Girn y de la terrible experiencia de la Crisis de Octubre de 1962, Kennedy, al parecer convencido de que no era inteligente en ese momento intentar cambiar el rgimen cubano por la va militar directa, comenz a valorar un extenso espectro de tcticas donde quedaran por igual satisfechos los intereses estratgicos de los Estados Unidos. Entre el amplio abanico de opciones que se discuta, el presidente estadounidense acept explorar, de manera cautelosa y discreta, un posible modus vivendi con la Isla, pero antes necesitaba saber qu concesiones estaba dispuesta a hacer Cuba en caso de lograrse algn tipo de arreglo. Al mismo tiempo, la decisin de la URSS de retirar los cohetes sin contar con los cubanos y el disgusto de la direccin de la Isla con tal actitud, parecan mostrarle a Kennedy una brecha entre cubanos y soviticos que vala la pena explotar. Tambin un posible arreglo con Cuba sintonizaba muy bien con las intenciones de Kennedy de construir una estructura de paz con la URSS en esos momentos. En cuanto a Kennedy escribi Schlesinger-, sus sentimientos experimentaron un cambio cualitativo despus de lo de Cuba (la Crisis de Octubre de 1962); un mundo en el que las naciones se amenazasen mutuamente con armas nucleares, le pareca ahora, no precisamente un mundo irracional, sino un mundo intolerable e imposible. As, Cuba, hizo surgir el sentimiento de que este mundo tena un inters comn en evitar la guerra nuclear, un inters que estaba muy por encima de aquellos intereses nacionales e ideolgicos que en algn tiempo pudieron parecer cruciales. [iv]

En su clebre discurso en la Universidad Americana en junio de 1963, Kennedy hizo un fuerte llamado a la paz mundial y reexamin la actitud norteamericana hacia la URSS.

 

Ninguna nacin en la Historia dijo- ha sufrido ms que la Unin Sovitica en el curso de la Segunda Guerra Mundial. Si volviese de nuevo la guerra mundial, todo lo que ambas partes han construido, todo aquello por lo que hemos luchado, quedara destruido en las primeras veinticuatro horas. Sin embargo, unos y otros estamos acogidos a un peligroso y vicioso crculo, en el que la sospecha de un lado alimenta la sospecha del otro, y las nuevas armas originan otras para contrarrestarlas.

()

Si no podemos ahora poner fin a todas nuestras diferencias, al menos podemos contribuir a mantener la diversidad del mundo. Pues, en ltimo trmino, el lazo fundamental que nos liga es que todos habitamos este pequeo planeta. Todos nosotros respiramos el mismo aire. Todos acariciamos el futuro de nuestros hijos. Y todos somos mortales. [v]

Pasos como la firma de un tratado con la URSS sobre prohibicin de pruebas nucleares, el establecimiento del llamado telfono rojo para la comunicacin directa en casos de urgencia entre el Kremlin y la Casa Blanca y el autorizo estadounidense a vender excedentes de su produccin de trigo a la Unin Sovitica, contribuyeron a establecer un clima de relajacin de las tensiones entre las dos grandes potencias adversarias durante el transcurso del ao 1963. Por supuesto, todo esto tuvo su impacto en la poltica norteamericana hacia Cuba.

Las gestiones de James Donovan

Las negociaciones para el regreso a los Estados Unidos de 1 200 mercenarios, encarcelados en Cuba despus de la invasin de Girn, haban abierto el primer canal de comunicacin entre ambos pases desde el rompimiento de las relaciones. James Donovan, abogado de Nueva York, encargado de negociar la liberacin de los prisioneros de Baha de Cochinos como asesor legal del Comit de Familiares, [vi] se convirti en el primer trasmisor de la disposicin de Fidel con el que se reuni en varias oportunidades- de resolver el conflicto bilateral.

Mas cmo Donovan haba llegado hasta lder de la Revolucin Cubana? Hay que decir que el gobierno de los Estados Unidos manej el asunto de los prisioneros de Baha de Cochinos de manera muy discreta, evitando en todo momento dar la imagen de que negociaba con el gobierno cubano. Todo deba parecer una gestin privada. [vii]

Fue a mediados de junio de 1962, que a pedido del fiscal general, Robert Kennedy, el Comit de Familiares de los Prisioneros le solicit al abogado James Donovan que los representara en las gestiones con el gobierno cubano para liberarlos mediante el pago que los Tribunales Revolucionarios exigan por cada uno de ellos. A finales de agosto de 1962 Donovan viaj a la Isla y sostuvo su primera conversacin con el Comandante en Jefe. Las gestiones de Donovan con las autoridades cubanas continuaran hasta diciembre de ese ao cuando se lleg al acuerdo definitivo. Solo seran interrumpidas durante el perodo de la Crisis de Octubre.

Hay que decir que mientras las conversaciones Donovan-Castro tenan lugar, la CIA prepar un plan para que Donovan llevara al lder de la Revolucin Cubana un equipo de buceo manipulado por la agencia para atentar contra la vida del dirigente cubano. Los implementos para respirar haban sido contaminados con bacilos de tuberculosis y el traje de inmersin estaba impregnado con los hongos que producen el Pie de Madura (maduramicosis), una enfermedad que comienza atacando las extremidades inferiores, aflorando como tumefacciones y fstulas, y penetrando hasta destruirlos- msculos, tendones y huesos. Como Donovan bajo iniciativa propia ya le haba regalado a Fidel un traje de buceo, el plan fue abandonado. [viii]

Donovan continu reunindose con Fidel en el ao 1963, pero en este caso para gestionar la liberacin de varios ciudadanos estadounidenses presos en la Isla. En varias oportunidades el abogado neoyorquino report a Washington el deseo de Fidel y de algunos de sus ms prximos asesores en mejorar las relaciones con los Estados Unidos.

Kennedy reaccion con inters ante todos informes de las conversaciones Donovan-Fidel. Incluso, en marzo de 1963, ante la propuesta de uno de sus colaboradores de trasladarle a Fidel por intermedio de Donavan el mensaje de que solo dos cosas eran no negociables: (1) los lazos de Cuba con el bloque chino-sovitico y (2) su interferencia en el Hemisferio, asombrosamente el presidente estadounidense indic que no estaba de acuerdo en convertir esta exigencia del () rompimiento de los lazos chino-soviticos un punto no negociable. No queremos presentarnos ante Castro con una condicin que obviamente l no puede cumplir. Debemos comenzar pensando en lneas ms flexibles, expres Kennedy. [ix]

Donovan viaj a Cuba entre el 5 y el 8 de abril, para continuar sus negociaciones con las autoridades cubanas, que tuvieron como resultado la liberacin de los agentes norteamericanos. En un memorando enviado a Kennedy sobre estas conversaciones, el director de la CIA expres que el propsito central de estas conversaciones -ms all de la liberacin de los agentes norteamericanos- haba sido poltico y estaba dirigido a sondear la posicin de las autoridades cubanas sobre las relaciones con los Estados Unidos. McCone inform adems a Kennedy que el ayudante de Fidel Castro, Ren Vallejo, le haba dicho a Donovan que el lder cubano () saba que las relaciones con Estados Unidos eran necesarias y que quera estas se desarrollaran. [x]

El 10 de abril, Kennedy convers en privado con McCone acerca del contenido del memorando antes citado. El Presidente expres gran inters por las conversaciones de Donovan con las autoridades cubanas y formul varias preguntas acerca del futuro de Castro en Cuba, con o sin la presencia sovitica. McCone declar que el asunto () se hallaba en estudio y propuso enviar a Donovan de vuelta a Cuba, el 22 de abril, para asegurar la liberacin de los prisioneros y mantener abierto el canal de comunicacin. [xi]

Discusin de los posibles cursos de accin con relacin a Cuba

El 11 de abril de 1963, Gordon Chase, quien se desempeaba como asistente de McGeorge Bundy, haba sealado en memorndum enviado a este ltimo, que todos estaban preocupados por solucionar el problema cubano, pero que hasta ese momento solo haban tratado de resolverlo a travs de maldades abiertas y encubiertas de diversa magnitud, obviando la otra cara de la moneda: atraer suavemente a Castro hacia nosotros. Chase expuso a Bundy sus consideraciones de que si la dulce aproximacin a Cuba tena resultado, los beneficios para los Estados Unidos seran sustanciales.

 

Probablemente sostena Chase- pudiramos neutralizar a corto plazo por lo menos dos de nuestras principales preocupaciones en relacin con Castro: la reintroduccin de los misiles ofensivos y la subversin cubana. A largo plazo, podramos trabajar en la eliminacin de Castro a nuestra conveniencia y desde una posicin de ventaja. [xii]

Asimismo, Chase plante a Bundy que los dos obstculos que se divisaban frente a este posible giro poltico con relacin a Cuba: el rechazo interno de la opinin pblica estadounidense y la renuencia de Fidel a dejarse seducir, eran difciles, pero no imposibles de superar.

De esta manera, hacia abril de 1963, la administracin Kennedy analizaba todas las variantes que pudieran resolver el problema cubano, lo cual se convirti prcticamente en una obsesin del presidente hasta el fatdico 22 de noviembre de 1963. Junto con las propuestas de espionaje, guerra econmica, sabotaje encubierto, presiones diplomticas y planes de contingencia militar, en los documentos ultrasecretos del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos se inclua la posibilidad de un desarrollo gradual de cierta forma de arreglo con Castro. En un memorndum sobre El problema cubano, fechado el 21 de abril, McGeorge Bundy explic la lgica de este tipo de iniciativa: Siempre existe la posibilidad de que Castro u otros que actualmente ocupan altos cargos en el rgimen vean alguna ventaja en un viraje gradual de su actual dependencia de Mosc. En trminos estrictamente econmicos, tanto Estados Unidos como Cuba tienen mucho que ganar con el restablecimiento de las relaciones. Un Castro Titosta no es algo inconcebible, y una revolucin diplomtica total no sera el suceso ms extraordinario del siglo XX. [xiii]

El 30 de abril de 1963, en una reunin del Grupo Permanente, se acord mantener la lnea de comunicacin con Castro que haba abierto el seor Donovan durante las negociaciones de los prisioneros norteamericanos. [xiv] Pero por esa fecha se abrira otro importante canal de comunicacin entre ambos gobiernos a travs de la periodista Lisa Howard. [xv] La bella reportera haba sido presentada a Fidel por Donovan en el transcurso del propio mes de abril, quien adems le haba gestionado una entrevista con el lder cubano para la ABC. La entrevista, de una hora de duracin, sera trasmitida en los Estados Unidos el 10 de mayo de 1963 y generara titulares como: Castro quiere hablar con Kennedy y Castro da indicios de que quiere negociar con Kennedy. [xvi] A su regreso a los Estados Unidos, Lisa Howard inform a la CIA el inters del lder de la Revolucin Cubana de conversar con la administracin Kennedy. El Subdirector de Planes de la CIA, Richard Helms, elabor un memorndum con la informacin recopilada de la entrevista para McCone, con copia para el Fiscal General; el asistente especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional; y otros altos mandos del aparato de inteligencia. Helms concluy sus valoraciones de la siguiente manera: Lisa Howard definitivamente quiere impresionar al gobierno de los Estados Unidos con dos hechos: Castro est preparado para analizar el reacercamiento y ella misma est preparada para debatir el asunto con l si el gobierno de los Estados Unidos se lo solicita. [xvii]

Entretanto, una comunicacin enviada a Robert Kennedy el 2 de mayo por instrucciones de McCone, daba testimonio de las preocupaciones que asistan al Director de la CIA ante cualquier iniciativa que significase un acercamiento al rgimen cubano. Tambin mostraba su falta de inters y voluntad poltica para avanzar en ese camino. A propsito del informe de Lisa Howard sealaba el documento-, el Sr. McCone me envi un cable esta maana, planteando que no puede hacer excesivo nfasis en la importancia del secreto en este asunto y solicit que yo emprenda todos los pasos apropiados en este sentido para reflejar su visin personal de su sensibilidad. El Sr. McCone percibe que el rumor e inevitables filtraciones con su consecuente publicidad seran lo ms perjudicial. Sugiere que no se emprendan pasos activos acerca del tema de la reconciliacin en este momento e insta a las ms limitadas discusiones en Washington. Que ante estas circunstancias se enfatice, en toda discusin, que se est explorando el camino de la reconciliacin como una remota posibilidad y una de las diversas alternativas que implica varios niveles de accin dinmica y positiva. [xviii]

 

El inicio de la diplomacia secreta

No fue hasta el 6 de junio de 1963, que el Grupo Permanente evalu con amplitud el tema de las conversaciones de James Donovan con Fidel Castro y los dems informes de inteligencia que sealaban el inters de Cuba en mejorar sus relaciones con los Estados Unidos. Informacin que haba estado llegando reiteradamente en 1963 a travs de varias fuentes de la CIA. En dicha reunin se valoraron las distintas vas para establecer canales de comunicacin con el lder de la Revolucin Cubana y el grupo coincidi en que este era un esfuerzo til. [xix] Ms habra que esperar al mes de septiembre para que comenzaran a materializarse los contactos, [xx] y en ello desempeara un papel catalizador Lisa Howard.

En septiembre de 1963, Howard le cont a William Attwood, [xxi] funcionario de la administracin Kennedy adscrito a la misin de los Estados Unidos en las Naciones Unidas, que Fidel Castro, con el que se haba reunido por varias horas durante su visita a La Habana, le haba expresado su disposicin a establecer algn tipo de comunicacin con el gobierno de los Estados Unidos y voluntad de explorar un modus vivendi. Coincidentemente, este mismo criterio se lo haba trasladado tambin a Atwood el embajador de Guinea en La Habana, Seydon Diallo. Atwood adems haba ledo el interesante artculo de Howard en el peridico liberal War/Peace Report, bajo el ttulo Castro`s Overture (Las insinuaciones de Castro), donde la periodista sealaba que en 8 horas de entrevista con Fidel, ste haba sido an ms enftico acerca de su deseo de sostener negociaciones con los Estados Unidos. [xxii] Como resultado, Atwood y Howard echaran a andar un plan para iniciar conversaciones secretas entre los Estados Unidos y Cuba.

Entusiasmado con la idea de establecer algn tipo de acercamiento entre La Habana y Washington, Atwood convers el asunto el 12 de septiembre de 1963 con el subsecretario de Estado, Averell Harriman, quien le sugiri que escribiera un memorndum al respecto. Attwood no perdi tiempo y seis das despus tena listo el documento. Este comenzaba diciendo:

 

Este memorndum propone un curso de accin que, de alcanzar resultados positivos, podra eliminar el tema de Cuba de la campaa (presidencial estadounidense) de 1964.

 

No propone ofrecer un trato a Castro deca a continuacin- , lo que desde un punto de vista poltico sera ms peligroso que no hacer nada, pero s una investigacin discreta sobre la posibilidad de neutralizar a Cuba segn nuestros propios intereses

Ya que no pretendemos derribar el rgimen de Castro por la fuerza militar, hay algo que podamos hacer para promover los intereses estadounidenses sin que se nos acuse de contemporizar?

Segn diplomticos neutrales y otros con los que he hablado en las Naciones Unidas y Guinea, existen motivos para creer que a Castro no le agrada su actual dependencia del bloque sovitico; que no le agrada ser en realidad un satlite; que el embargo comercial lo daa, aunque no lo suficiente como para hacer peligrar su posicin; y que le gustara tener algn contacto oficial con Estados Unidos y hara mucho por obtener una normalizacin de las relaciones con nosotros, aunque la mayora de su squito comunista a ultranza, como Che Guevara, no lo acogiera con beneplcito.

Todo esto puede no ser cierto, pero parecera que tenemos algo que ganar y nada que perder averiguando si en realidad Castro desea hablar y qu concesiones estara dispuesto a hacer

Por el momento, lo nico que deseara es autoridad para hacer contacto con (Carlos) Lechuga (el jefe de la misin de Cuba en las Naciones Unidas). Veremos entonces que ocurre. [xxiii]

Era prcticamente imposible que, bajo esta visin que refleja el memorndum de Atwood, pudiera llegarse a algn tipo de arreglo entre los Estados Unidos y Cuba. La propuesta se reduca a sondear a la Isla, para ver si sta estaba dispuesta a realizar una serie de gestos y concesiones a los Estados Unidos. Al parecer, el funcionario estadounidense olvidaba que los lderes cubanos ya haban fijado su posicin de rechazo a cualquier forma de negociacin que implicara el menoscabo de la autodeterminacin de la Isla. Tampoco es un absurdo pensar, que la direccin cubana, de percibir la maniobra de Washington, aprovechara el proceso de dilogo con vistas a ganar tiempo y preparar al pas poltica y militarmente ante un eventual enfrentamiento militar directo con los yanquis.

De esta manera, la finalidad de los tenues acercamientos a Cuba que iniciaran los Estados Unidos bajo la anuencia de Kennedy, haba quedado perfectamente delineada en el memorndum de Attwood: neutralizar a Cuba segn los intereses de los Estados Unidos, sacndole la mayor cantidad de concesiones posibles. Por supuesto, estas concesiones implicaban que Cuba deba comenzar a satisfacer las exigencias de Washington con relacin a: la evacuacin de todo el personal militar del bloque sovitico, el fin de las actividades subversivas de Cuba en Amrica Latina y la adopcin por parte de Cuba de una poltica de no alineamiento. De no ser bajo esas condiciones, los Estados Unidos no se arriesgaran a explorar un modus vivendi con Cuba.

Attwood mostr el propio 18 de septiembre el memorndum al entonces embajador de los Estados Unidos ante la ONU, Adlai Stevenson, quien se comprometi a discutir el asunto con el Presidente. Cuando le habl por primera vez sobre esta iniciativa o aproximacin de los cubanos a Adlai Stevenson record Atwood ante una comisin del Senado de los Estados Unidos en 1975-, dijo que le gustaba pero, desafortunadamente la CIA todava estaba a cargo de Cuba. No obstante, dijo, estaba dispuesto a conversar el asunto con la Casa Blanca. [xxiv]

Al da siguiente, Atwood se reuni de nuevo con Harriman en New York y le entreg el memorndum. El subsecretario de Estado, despus de leer el documento, le sugiri a Attwood que lo discutiera tambin con el Fiscal General, Robert F. Kennedy. Mas ya al da siguiente de este encuentro, Stevenson haba obtenido la aprobacin del Presidente para que Attwood sostuviera un discreto contacto con el embajador cubano en Naciones Unidas, Carlos Lechuga. Inmediatamente, Attwood habl con Lisa Howard para que le preparara el contacto con Lechuga. En medio del saln de delegados de las Naciones Unidas, Howard se acerc a Lechuga el 23 de septiembre y, segn recuerda el propio Lechuga, le dijo que Atwood deseaba hablar con l y que era algo urgente pues al prximo da deba salir para Washington. [xxv]

El encuentro se produjo en la casa de la periodista en la noche del propio 23 de septiembre, de manera bastante informal y sin que pareciese un acercamiento oficial de los Estados Unidoscomo lo haba pedido el propio Atwood-, aprovechando una fiesta que la misma prepar y a la cual invit a Lechuga. [xxvi]

Aos despus, el 10 de julio de 1975, ante la Comisin Church del Senado de los Estados Unidos, Atwood record su contacto con Lechuga de la siguiente manera: la seorita Howard organiz la recepcin para el da 23. Conoc a Lechuga. Dijo que Fidel Castro haba tenido la esperanza de haber podido sostener un contacto con el presidente Kennedy en el 61, pero entonces haba sucedido lo de Baha de Cochinos y ya no se pudo. Pero que le haba impresionado mucho el discurso pronunciado por el Presidente en junio del 63, en el que se refiri a la diversidad en el mundo. Fue entonces que le dije que ya no era un particular sino un funcionario del gobierno y coincidimos en que la situacin era diferente, aunque las circunstancias tambin eran un poco anmalas. Me dijo que los cubanos estaban muy molestos con la posicin del exilio, la posicin de la CIA respecto a Cuba, as como la congelacin de los activos cubanos. [xxvii]

 

El prximo paso fue una visita de Atwood a Washington en el mismo mes de septiembre, para reunirse con Robert Kennedy. Atwood puso al tanto al Fiscal General de la iniciativa y ste dej sentada su posicin de que un viaje de Atwood a Cuba, como haba sugerido Lechuga, sera un poco riesgoso, pues de seguro se filtrara y podra parar en una investigacin en el Congreso, o algo parecido () pero consideraba que vala la pena continuar con el asunto por la va de la ONU e indic que hablara con Averell Hariman y Bundy sobre el tema. [xxviii]

De esta manera, al primer contacto de Atwood y Lechuga siguieron otros en el saln de delegados de las Naciones Unidas. En uno de ellos, Atwood le trasmiti a Lechuga que el gobierno de los Estados Unidos, despus de evaluar la propuesta, haba decidido que no era conveniente que l viajara a Cuba en esas circunstancias debido al peligro de filtracin dada su condicin oficial, [xxix] pero que su gobierno estaba en la mejor disposicin de reunirse con Fidel o algn emisario suyo en Naciones Unidas. El 28 de octubre, Lechuga le comunic a Attwood que La Habana no pensaba que enviar a alguien a las Naciones Unidas fuera de utilidad en ese momento, pero que esperaba que pudieran seguir los contactos entre ellos. [xxx] Desde la Casa Blanca, Gordon Chase, designado por Bundy, se encaraba de darle seguimiento a los contactos de Atwood con los cubanos.

Posteriormente, Lisa Howard ofreci su casa para que Atwood conversara directamente con Fidel Castro por intermedio de su ayudante Ren Vallejo. Tambin para que a travs de ella, Vallejo le trasladara mensajes a Atwood. [xxxi]

El 31 de octubre, en una llamada que Vallejo realiz a Lisa Howard, este traslad el mensaje de que Fidel estaba dispuesto a enviar un avin a Mxico a recoger a un enviado de Washington y conducirlo a un aeropuerto secreto cerca de Varadero, donde tendra una reunin a solas con el lder de la Revolucin Cubana. Lisa Howard respondi que dudaba que eso fuera posible y que quizs lo mejor era que l (Vallejo), como vocero personal de Fidel, viajara a Naciones Unidas o a Mxico a reunirse con un representante del gobierno de los Estados Unidos.

Atwood relat en 1975 como la atencin que las mximas autoridades del gobierno estadounidense prestaban a sus contactos con Cuba creca aceleradamente. El 5 de noviembre fue llamado a la Casa Blanca para hablar con Bundy, quien le dijo que el Presidente estaba ms a favor de ejercer presin para una apertura con Cuba que el Departamento de Estado, con la idea de sacarla del redil sovitico, borrar quizs lo sucedido en Baha de Cochinos, y tal vez volver a la normalidad. [xxxii] Bundy quiso un memorndum cronolgico de toda la iniciativa.

El 11 de noviembre, Vallejo se comunic telefnicamente con Lisa Howard y le reiter el inters de Fidel de reunirse con algn emisario de los Estados Unidos y que, en ese caso, un avin cubano poda recoger a la persona designada por el gobierno de los Estados Unidos en Key West y trasladarlo a uno de los aeropuertos cercanos a La Habana donde participara en una reunin con Fidel. Cuando Atwood comunic esto a Bundy, se le indic que, por instrucciones del Presidente, primero deba realizarse un contacto de l (Atwood) con Vallejo en Naciones Unidas para saber que tena en mente Fidel, particularmente si estaba interesado en conversar sobre los puntos sealados por Stevenson en su discurso en Naciones Unidas el da 7 de octubre, considerados inaceptables por los Estados Unidos: [xxxiii] la sumisin de Cuba a la influencia comunista externa, la campaa cubana dirigida a subvertir al resto del hemisferio y el no cumplimiento de las promesas de la Revolucin respecto a los derechos constitucionales. As lo expres tambin Bundy en un memorando para dejar constancia: sin tener indicios de la disposicin de ir en esa direccin, es difcil ver qu podramos lograr con una visita a Cuba. [xxxiv]

Attwood trasmiti el 18 de noviembre por va telefnica el mensaje a Vallejo, quien le contest que no era posible que l viajara en ese momento a New York, pero que en cambio, se enviaran instrucciones a Lechuga para discutir con l (Attwood) una agenda con vistas a una posterior reunin con Fidel. Al da siguiente, Atwood report telefnicamente su conversacin a Gordon Chase. [xxxv] El asistente de Bundy le dijo entonces a Atwood que, luego de recibir la llamada de Lechuga para fijar una cita en la que se analizara la agenda, se pusiera rpidamente en contacto con l, pues el Presidente quera conocer de inmediato el resultado de la conversacin para considerar el prximo paso que deba dar la administracin.

Chase, convertido en uno de los mayores defensores del acercamiento diplomtico a Cuba, expuso el 12 de noviembre en memorndum altamente confidencial -solo para ser ledo por Bundy- sus refutaciones frente a varios argumentos contrarios a la conciliacin con Castro como: Castro nunca satisfar nuestros requisitos mnimos; la conciliacin con Castro implica que Estados Unidos converse con l, y el hecho de que Estados Unidos quiera conversar con Castro lo liberar de las serias preocupaciones que actan a nuestro favor; la opinin pblica estadounidense no apoyar la conciliacin con Castro; en caso de que nos reconcilisemos con Castro y este nos traicionara, nos veramos en un lamentable aprieto (especialmente en trminos pblicos) y aun cuando la conciliacin con Castro es una alternativa real, ahora no es el momento adecuado. [xxxvi]

Este documento es muy importante, pues en l se refleja de manera muy clara, las ideas que se estaban moviendo en el estrecho crculo de colaboradores de Kennedy donde se conoca la iniciativa de aproximacin a Cuba. En este memorndum Chase planteaba: Nuestra postura, por no decir nuestras palabras, debera trasladar lo siguiente: Fidel, estamos dispuestos a dejar que los eventos sigan su curso actual. Pretendemos mantener, y cuando sea posible, aumentar nuestra presin en su contra para derrocarlo y estamos ms que seguros de que triunfaremos. Adems, puede irse olvidando de conseguir otra Cuba en el hemisferio. Hemos aprendido nuestra leccin y no permitiremos otra Cuba. Sin embargo, como personas razonables que somos, no vamos por su cabeza ni tampoco disfrutamos con el sufrimiento del pueblo cubano. Usted sabe cules son nuestras principales preocupaciones: el vnculo con los soviticos y la subversin. Si usted cree que est en condiciones de disipar tales preocupaciones, probablemente podamos encontrar una manera de coexistir amigablemente y construir una Cuba prspera. Si cree que no puede hacer frente a nuestras preocupaciones, entonces olvdese del asunto; nosotros no tenemos inconveniente en mantener la situacin actual. Al mismo tiempo, puede que le convenga tener en cuenta que si bien siempre nos interesar su parecer sobre el vnculo con los soviticos y la subversin cubana, obviamente no podemos decirle en estos momentos que siempre estaremos dispuestos a negociar con usted en los mismos trminos. [xxxvii] Como conclusin, Chase destac que un acercamiento discreto con Castro reporta numerosas ventajas. En primer lugar, un acercamiento mostrara claramente a Castro que tiene una alternativa que tal vez no est seguro existe, es decir, convivir con Estados Unidos segn los trminos de Estados Unidos. En segundo lugar, aun cuando rechazase nuestra oferta, aprenderamos mucho. [xxxviii]

El magnicidio en Dallas y el fin de la iniciativa de acercamiento.

El 22 de noviembre, se produjo el asesinato de Kennedy en Dallas, coincidentemente el mismo da que el periodista francs, Jean Daniel, bajo el encargo personal de Kennedy, conversaba con Fidel Castro y le trasladaba un mensaje conciliador. Aspecto ms conocido de toda esta historia, debido a los testimonios de los propios participantes. Lyndon Baines Johnson, puesto al tanto de los contactos y comunicaciones secretas que se haban estado sosteniendo con Cuba al asumir la presidencia de los Estados Unidos, no mostr inters alguno en continuar esta iniciativa.

Varios autores consideran que el hecho de que Kennedy estuviera secretamente explorando un arreglo con Castro, tuvo algo que ver con la conspiracin para asesinarlo. Y realmente es muy curioso que, en 1963, mientras Donovan negociaba con las autoridades cubanas la liberacin de varios agentes estadounidenses presos en Cuba, en el exterior circulaba una denuncia del agente de la CIA Felipe Vidal Santiago, sobre una supuesta negociacin entre los Kennedy y el gobierno cubano. Al respecto, escribi Fabin Escalante en su libro La guerra secreta. 1963: El complot: () segn Vidal, encontrndose en Washington, conoci por medio de Marshall Digss, un abogado conocido y dueo de un prominente bufete, que el Departamento de Estado se encontraba preparando una reunin con Blas Roca, dirigente cubano, en Berln Oriental, donde se analizaran alternativas de negociacin entre los dos gobiernos. En la propia obra seala tambin Escalante que por ese tiempo: () el conocido terrorista Orlando Bosch vila public en Nueva Orlens un panfleto denominado La tragedia de Cuba, donde acusaba a Kennedy de haber traicionado al exilio y tratar de hacer un pacto con Fidel Castro. [xxxix]

 

El historiador y ex asesor de Kennedy, Arthur Schlesinger, se encuentra entre los que defienden la hiptesis de que el acercamiento a Cuba en 1963 tuvo algo que ver en la sentencia de muerte del joven presidente. Al respecto dijo: Aunque el plan de Atwood se mantuvo en conocimiento de muy pocas personas, parece inconcebible que la CIA no conociera nada de ello. La inteligencia americana tena a los diplomticos cubanos de la ONU bajo una incesante vigilancia. Segua sus movimientos, lea sus cartas, interceptaba sus cables, grababa sus llamadas telefnicas. Se sospechaba que Atwood y Lechuga estaban haciendo algo ms que cambindose recetas de daiquiri. [xl]

Por su parte, William Atwood, en las memorias que public en 1987, tambin se refiri a que la CIA seguramente averigu las gestiones que l estaba haciendo y que despus esa informacin lleg a los frustrados veteranos de la invasin de Baha de Cochinos, que no perdan las esperanza de volver a Cuba apoyados por el ejrcito de los Estados Unidos y la CIA, por lo que cualquier exploracin de Kennedy de un entendimiento con Castro destrua esas aspiraciones. [xli]

Si bien es cierto que Kennedy no soslay la posibilidad de explorar un acomodo con Cuba, no renunci en ningn instante a la poltica agresiva contra la Isla. Realmente la invasin militar directa de tropas estadounidenses era poco recomendable en esos momentos, dado el posible costo de vidas estadounidenses, la repercusin negativa sobre los aliados y la opinin pblica mundial incluyendo la estadounidense-, adems de que la Isla haba incrementado su capacidad defensiva y el frente interno contrarrevolucionario haba sido considerablemente debilitado, pero no era una opcin desechada a ms largo alcance o como respuesta a algn acontecimiento inesperado que la legitimara tanto a lo interno de la Isla como en el escenario internacional. [xlii] La estrategia de Kennedy en relacin con Cuba se centr entonces en jugar todas las cartas posibles que pudieran satisfacer los intereses estadounidenses. De esta manera, se combinaban las acciones terroristas, las tcticas diplomticas y la formacin de un ejrcito mercenario, para conformar un programa de mltiple va que presionara al mximo a la Isla, provocando una corrosin progresiva que llevara al rgimen, o bien a su derrocamiento, o a negociar con los Estados Unidos en funcin de sus intereses.

El investigador Fabian Escalante, quien ha investigado durante dcadas la poltica de la administracin Kennedy hacia Cuba, hizo la siguiente valoracin sobre los tenues acercamientos de los Estados Unidos hacia Cuba en 1963, en una evento celebrado en Nassau, Bahamas: Segn nuestro anlisis, lo que ocurri fue lo siguiente. Los halcones nunca apoyaron, ellos no entendan esta estrategia; no estaban de acuerdo. Ellos no estaban de acuerdo con nada que no fuera una invasin contra Cuba. Nosotros pensamos que los halcones se sintieron traicionados. Segn nuestro anlisis, existan dos estrategias que iban a ser aplicadas por los Estados Unidos. Una, la del gobierno. La otra, la de la CIA, los exiliados cubanos y la mafia, e incluso ellos tenan sus propios objetivos independientes con respecto a este tema. En este ltimo grupo se cre la necesidad de asesinar a Kennedy. A ellos les pareca que Kennedy no estaba de acuerdo con una nueva invasin. sa es nuestra hiptesis. [xliii]

Finalmente salta una pregunta recurrente en los estudiosos de este perodo: se hubiera alcanzado algn tipo de entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba de no haberse producido el asesinato de Kennedy? Eso es imposible saberlo en la actualidad y significara adentrarnos en la historia contrafactual, pero s podemos hacer una valoracin sobre el momento en que ocurre el asesinato del presidente estadounidense y las perspectivas que se abran en la poltica hacia Cuba. El investigador estadounidense Peter Kornbluh, quien ha estudiado profundamente esta etapa, nos ofreci en entrevista su juicio: Kenendy iba a llegar al mismo punto que Kissinger y Carter. Fidel probablemente no iba a tener la confianza de cortar su relacin con la Unin Sovitica para obtener una ligera coexistencia con los Estados Unidos. Pero, al mismo tiempo, Kennedy y Khruschev, y yo creo Fidel tambin, tenan una leccin de la Crisis de Octubre. Una leccin de que el peligro de la hostilidad poda llevar a la hecatombe mundial. La Unin Sovitica estaba apoyando la idea de un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Los Estados Unidos estaban ms abiertos a esto tambin. Kennedy haba dicho que quera una flexibilidad, que no deba fijarse para conversar la precondicin de echar a un lado a los soviticos de Cuba. l haba tomado el asunto en sus propias manos. Fidel mismo estaba muy interesado y an despus de la muerte de Kennedy l estaba an ms interesado en seguir este proceso. [xliv]

Todo lo expresado por Kornbluh es cierto, pero tambin el hecho que algunos de los principales asesores de Kennedy, al tanto de la iniciativa, continuaban insistiendo en exigir a la Isla que rompiera sus vnculos con la URSS y abandonara el apoyo a los movimientos revolucionarios en Amrica Latina, antes de poder sentarse a la mesa de negociaciones. Desde esta posicin de fuerza, era prcticamente imposible que pudiera llegarse a un modus vivendi con Cuba. La direccin cubana haba reiterado que la soberana de Cuba, tanto en el plano externo como en el interno, no poda ser objeto de negociacin. Por otro lado, los planes de la CIA de asesinar a Fidel seguan su curso; al igual que las acciones de sabotaje contra la Isla, el bloqueo econmico y el aislamiento diplomtico. Al mismo tiempo, algunos de los documentos desclasificados de la administracin Kennedy reflejan con toda claridad que la estrategia del acercamiento discreto a Cuba planteaba explorar si la direccin cubana aceptara negociar en los trminos que satisfacan los intereses de Washington y, paralelamente, ir desarrollando el ms amplio espectro de polticas agresivas que la obligaran a hacerlo. Se poda tener algn tipo de esperanza de un entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba bajo este enfoque de poltica?

Como hemos visto, algunos autores consideran que el asesinato de Kennedy tuvo que ver con una conspiracin de la CIA y la mafia anticubana que, entre otras cosas, no le perdonaban a Kennedy haber prohibido que tropas estadounidenses invadieran la Isla; la reduccin del control de la CIA sobre las acciones anticubanas; el compromiso con la URSS de no invadir la Isla luego de zanjada la crisis de octubre de 1962; y que, por si fuera poco, estuviera practicando una diplomacia secreta de acercamiento con los cubanos. De ser cierta esta hiptesis: hubieran permitido la CIA y la mafia anticubana que Kennedy diera pasos ms serios para llegar a una normalizacin de las relaciones con la Isla? Se hubieran quedado de manos cruzadas?

Tampoco se puede desconocer que la relacin de Cuba con la Unin Sovitica y su apoyo a los movimientos revolucionarios en Amrica Latina eran en ese momento los elementos de mayor preocupacin en Washington, pero que en ellos no estribaba, como muchos han pensado y divulgado durante aos, la esencia del conflicto. La voluntad soberana de Cuba y las ansias hegemnicas de los Estados Unidos continuaba siendo la esencia del conflicto bilateral. Los objetivos inmediatos de Estados Unidos con Cuba se concentraban en quebrar su voluntad soberana en materia de poltica exterior, pero ello no significaba una abdicacin a lograr lo mismo en poltica interna. Al mismo tiempo, Cuba no iba a ceder ante las presiones de los Estados Unidos en ningn aspecto que tuviera que ver con su derecho a la libre autodeterminacin, aunque se le ofreciera a cambio una normalizacin de las relaciones. Este es otro argumento de importancia a la hora de sustentar un criterio menos optimista en relacin con la posibilidad de un entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba durante la administracin Kennedy.

El nfasis que la administracin Kennedy puso en la poltica exterior de Cuba no fue ms que la expresin coyuntural y la dimensin superficial de los motivos de fondo del conflicto. La historia demostr ms tarde, que cuando desaparecieron estos argumentos que presentaban a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos, especialmente luego de derrumbarse el campo socialista y en momentos en que la Isla no tena ni un soldado en el exterior, el conflicto se mantuvo vivo y el gobierno estadounidense no hizo ni el menor intento por llegar a un entendimiento con la Isla. Por el contrario, se agudiz la agresividad hacia Cuba, revelndose nuevamente la verdadera esencia de corte bilateral del conflicto aunque atravesada por lo multilateral en numerosos perodos histricos- y concentrando entonces el foco de su poltica en la realidad interna de la Isla. Ello constituye muestra fehaciente de que el objetivo de la poltica de los Estados Unidos hacia la Cuba revolucionaria siempre ha sido el mismo: el cambio de rgimen, el derrocamiento de un sistema que en sus propias narices ha practicado y an hoy practica una poltica interna y externa absolutamente soberana.



[i] Citado por Carlos Lechuga en: Itinerario de una Farsa, Editorial Pueblo y Educacin, Ciudad de La Habana, 1991, pp.127-129.

[ii] Arthur M.Schlesinger, Los Mil Das de Kennedy, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1970, pp.183-184.

[iii] Vase tambin Elier Ramrez, Una historia poco conocida de las relaciones Estados Unidos-Cuba, Rebelin, 25 de noviembre de 2011 y en coautora con Esteban Morales Domnguez, De la confrontacin a los intentos de normalizacin. La poltica de Estados Unidos hacia Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2011.

[iv] Arthur M.Schlesinger, Ob.Cit, p.728.

[v] Citado por Ibdem, pp.734-735.

[vi] Donovan coordin entre agosto y finales de diciembre 1962 las conversaciones concluyeron el 21 de diciembre- la liberacin de los prisioneros de Baha de Cochinos a cambio de un pago del gobierno de los Estados Unidos de 62 millones de dlares en alimentos y medicinas para nios en seis meses. A principios de 1963 continu sus viajes a La Habana para lograr la liberacin de una veintena de ciudadanos estadounidenses, incluidos 3 operativos de la CIA, encarcelados en Cuba.

[vii] Pero la realidad fue que no menos de 14 organismos federales de los Estados Unidos, incluida la CIA, estuvieron involucrados en el desembolso de los fondos que se emplearon para la adquisicin de los productos que se deban entregar a Cuba, a cambio de la liberacin de los prisioneros de Baha de Cochinos.

[viii] Oscar Pino Santos, Complot, Editorial Nuestro Tiempo, S.A., Mxico, p.23.

[ix] Toms Diez Acosta, Los ltimos 12 meses de J.F.Kennedy y la Revolucin Cubana, Editora Poltica, La Habana, 2011, p.175.

[x] Ibdem, p.184.

[xi] Ibdem.

[xii] Memorndum de Gordon Chase a Bundy, 11 de abril de 1963, documentos desclasificados, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (traduccin del ESTI)

[xiii] Peter Kornbluh, JFK and Castro: The Secret Quest for Accomodation, in: Cigar Aficionado, September-October, 1999.

[xiv] Toms Diez Acosta, Ob.Cit, p.85.

[xv] Lisa Howard fue una de las primeras mujeres en tener su propio programa de televisin en los Estados Unidos. Antes de incursionar en el periodismo haba sido actriz. En 1960 realiz la primera gran entrevista al premier sovitico Nikita Khruschev, que fue vista en los Estados Unidos. Posteriormente fue contratada por la televisora ABC.

[xvi] Peter Kornbluh and William M. Leogrande, Talking with Castro, in: Cigar Aficionado, Febrary, 2009.

[xvii] Memorndum de Richard Helms para McCone, 1 de mayo de 1963, documentos desclasificados, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (traduccin del ESTI)

[xviii] Memorndum del Teniente General de la CIA, Marshall S.Carter al Fiscal General, Robert Kennedy, 2 de mayo de 1963, documentos desclasificados, Robert Kennedy Papers, http://www.jfklibrary.org/About-Us/News-and-Press/Press-Releases/2012-10-11-RFK-Papers-Released.aspx, (Internet).

[xix] Peter Kornbluh, Ob.Cit.

[xx] Como seala el Dr. Toms Diez Acosta en su libro Los ltimos 12 meses de J.F.Kennedy y la Revolucin Cubana, quizs la demora en iniciar pasos prcticos de acercamiento a Cuba estuvo vinculada al temor a las filtraciones de informacin, ms bien a una accin gris de inteligencia ejecutada por los elementos que dentro del gobierno de los Estados Unidos se oponan a cualquier intento de acercamiento a Cuba. Pero la documentacin estadounidense tambin refleja que la CIA se opona rotundamente a un arreglo con Cuba y el Departamento de Estado mostraba menos entusiasmo en la idea que el propio presidente Kennedy.

[xxi] Anterior a eso, Attwood haba sido editor de la revista Look y entrevistado a Fidel Castro en 1959.

[xxii] Peter Kornbluh, Ob.Cit

[xxiii] Citado por Piero Gleijeses, en: Misiones en Conflicto. La Habana, Washington y frica 1959-1976, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2004, pp. 42-43.

[xxiv] Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisin de Investigacin sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC. Jueves 10 de julio de 1975, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI)

[xxv] Entrevista realizada a Carlos Lechuga el 3 de octubre del 2008.

[xxvi] Memorndum de William Attwood a Gordon Chase, 8 de noviembre de 1963, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI)

[xxvii] Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisin de Investigacin sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC. Jueves 10 de julio de 1975, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI)

[xxviii] Ibdem.

[xxix] Memorndum de William Attwood a Gordon Chase, 8 de noviembre de 1963, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI)

[xxx] Ibdem.

[xxxi] Peter Kornbluh, Ob.Cit.

[xxxii] Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisin de Investigacin sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC. Jueves 10 de julio de 1975, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI)

[xxxiii] Memorndum para dejar constancia de McGeorge Bundy, 12 de noviembre de 1963, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet), (Traduccin del ESTI).

[xxxiv] Citado por Peter Kornbluh, Ob.Cit.

[xxxv] Memorndum de William Attwood a Gordon Chase, 22 de noviembre de 1963, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet) (Traduccin del ESTI)

[xxxvi] Memorndum de Gordon Chase a Bundy, 12 de noviembre de 1963, www. gwu.edu /~nsarchiv/, (Internet) (Traduccin del ESTI)

[xxxvii] Ibdem.

[xxxviii] Ibdem.

[xxxix] Citado por Toms Diez Acosta, Ob.Cit, p.187.

[xl] Carlos Lechuga, En el ojo de la Tormenta, SI-Mar SA, Cuba y Ocean Press, Australia, 1995, p.304.

[xli] Ibdem, pp.305-306.

[xlii] El 22 de enero de 1963, durante una reunin del Consejo de Seguridad Nacional, Kennedy haba declarado: Probablemente llegar el momento en que tengamos que actuar nuevamente contra Cuba. Ese pas puede que sea nuestra respuesta en alguna situacin futura en la misma forma en que los rusos han usado Berln-. Nosotros podemos decidir que Cuba pudiera ser una respuesta ms satisfactoria que la respuesta nuclear. Debemos estar preparados aunque esto no ocurra. Debemos estar preparados para dar pasos contra Cuba si eso fuera por nuestro inters nacional. Los planes de Estados Unidos y el ejrcito, en la direccin de nuestro esfuerzo, deben estar adelantados en los meses venideros teniendo siempre a Cuba en la mente, para estar listos y maniobrar con toda la rapidez posible. Podemos utilizar a Cuba para limitar las acciones de los rusos, lo mismo que ellos han hecho con Berln para limitar las nuestras. Citado por Toms Diez Acosta en: Ob.Cit, p.24

[xliii] Trascripcin de las reuniones entre los funcionarios cubanos y los historiadores de JFK, cinta 2 de 8, Hotel Nassau Beach, 7/9 de diciembre de 1995, http://cuban-exile.com/doc_026-050/doc0027.html, (Internet) (Traduccin del ESTI)

[xliv] Entrevista realizada a Peter Kornbluh, 30 de noviembre de 2012.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter