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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2013

Resena de "Repensar los movimientos sociales" de Jorge Alonso

Miguel ngel Adame Cern
Rebelin

"Repensar los movimientos sociales" Ediciones de la Casa Chata, CIESAS, 2013


Una de las premisas que dice Jorge Alonso en que se basa su enfoque para realizar su trabajo, es la siguiente: entender lo que los propios movimientos dicen de s mismos.

Introduccin: Alonso plantea una situacin preocupante en el panorama poltico y sociocultural de los pases: la Crisis de representacin poltica. Pero principalmente lo que le interesa es la importancia de la conformacin, dinmica procesual y de redes de los movimientos. Una dimensin que destaca en los estudios sobre movimientos sociales es el desarrollo de enfoques culturales: la identidad, la cultura, lo simblico, las solidaridades, las convivencialidades, las emociones, esperanzas, etc.

1.Aproximaciones a los movimientos sociales. Existe una gran gama de perspectivas y de aproximaciones: las acciones colectivas, sus movilidades y sus identidades, las palestras, sus desgastes y ciclos, sus fines, sus redes de solidaridad con informacin-

-Aproximacin touraineana: Fundamentalmente A. Touraine los concibe como movimientos culturales porque no se pueden analizar con los elementos de las viejas concepciones.

-Aproximacin de sousiana (Boaventura de Sousa Santos): Los visualiza como nuevos protagonistas con nuevas acciones ante nuevas prcticas de opresin; destacan: por su diversidad, por la bsqueda de su emancipacin personal, cultural y social, porque amplan la poltica. Seala asimismo que contribuyen ampliamente al dilogo entre ciudadana, subjetividad y emancipacin en vistas a una sociedad ms igualitaria y respetuosa de las diferencias.

-Aproximacin altermundista (S. Amin, M. Castells).: Esta destaca la existencia de un capitalismo global al que hay que alternizarle y disputarle prcticas, sociabilidades y significados desde nuevas y diversas redes, alianzas y alternativas locales e internacionales, con democracias participativas y demodiversidad, estrategias comunes, horizontales y tecnologas que permiten refiguraciones.

-Aproximaciones desde Latinoamrica. Confluyen en que no hay un solo sujeto sino distintas clases, sectores, capas y temas, muchos ms autnomos, mltiples, transversales, por reconocimientos, derechos e identidades que se enfrentan a las polticas neoliberales.

-Aproximaciones desde la multitud, desorganizacin y dispersin como estrategias (T. Negri, J. Holloway, R. Zibechi, R. Gutierrez). Subrayan la importancia de enfrentar a los poderes dominantes centralizados como el Estado- con pticas de la teora del caos, de construir poderes dispersos para propiciar el desorden, la autodeterminacin, la dispersin, las fragmentaciones y la multidiversidad que permiten las autonomas y descentralizaciones.

-Aproximaciones organizativas de la dispersin (Born, Bensad). Por el contario enfatizan la organizacin ante la desorganizacin, ante propuestas paralizadoras, minimalistas micropolticas y el empirismo de los movimientos y de los teorizadores. Ponen el nfasis en no perder de vista la construccin de una hegemona y disputa por el poder central. En este apartado tambin hace mencin de aproximaciones combinadas (Saint Upry y P. Gonzlez Casanova). stas se plantean hacer balance de las dos estrategias (dispersin y organizacin) y combinarlas en vistas a construir hegemonas de oposicin, nuevos frentes y bloques plurales.

-Otras aproximaciones ms recientes (Badiou, Caldern, Revillo, Florz, Zibechi y Holloway). Mayoritariamente acentan lo que les parece que aportan y desarrollan los movimientos como: su desconexin de la clase poltica, sus acciones no previstas y reguladas, su no aceptacin de jefes y burocracias, la bsqueda de igualdades con respeto a la diversidad, la generacin de nuevas formas culturales de hacer poltica, su nfasis en los problemas geoambientales, su carcter anticapitalista ms all del Estado-nacin.

2.Algunas pistas. Aqu plantea Jorge Alonso que hay que estar atentos a las condiciones en que emergen los movimientos, a su desarrollo y proceso, sus latencias, sus repertorios tcticos, las marcas que dejan, su multidiversidad y sus alianzas. Insiste Alonso en la necesidad de saber escuchar lo que dicen los movimientos de s mismos teniendo en cuenta la importancia de las convergencias, coincidencias, diseos viables de alternativas ante los enemigos (no slo existe un centro de poder) concebidos como varios centros de poder de gran calado. Tambin plantea considerar que aunque haya derrotas, los movimientos en determinada coyuntura siempre mellan el poder y surgen nuevos imaginarios y prcticas.

-Discusin sobre convergencias. Aqu Jorge Alonso hace el planteamiento que aunque hay muchos movimientos anticapitalistas entre ellos no pueden exigirse que unos se subordinen a otros. Indica que hay que encontrar un cemento para que el conjunto de los movimientos tenga la capacidad de construir una sociedad alterna al capitalismo (p. 79). El cemento se construye sobre la base de coincidencias, identificaciones, complejas redes, aprendizajes colectivos y una meta comn, y se va consolidando en innovadoras formas orgnicas: a este dinmica constructiva la llama de pluralidad convergente en proceso de aglutinamiento. Cita a Samir Amin sobre la sugerencia que hace este autor de construir una nueva Internacional (la V). Cita tambin a Boaventura de Sousa Santos en sus intervenciones en el Foro Social Mundial respecto a las nuevas alianzas, por ejemplo cuando seala que se necesitan convergencias densas e intensas a partir de las diversidades [y la democracia participativa] plenamente asumidas.

3. Repaso de los principales movimientos sociales mexicanos [vistos desde abajo]. Inicia su recorrido sinttico a partir del alemanismo de los aos 40 del siglo XX hasta principios de la segunda dcada del siglo XXI con la lucha de Javier Sicilia contra la guerra calderonista, pasando por el 68, la guerrilla urbana, el neozapatismo, el movimiento de huelga estudiantil en 1999 de la UNAM y el movimiento de defensas de Atenco, entre otros. Aprovecha este captulo para sealar que est de acuerdo con la mxima de Cornelius Castoriadis: que todos discutan las normas que deben darse para convivir y que de forma autnoma decidan colectivamente, y concluye coincidiendo con la postura de Holloway de que todas las luchas de los movimientos van haciendo grietas a la dominacin estatal y capitalista.

4. Repaso reflexivo a experiencias de movimientos sociales de nuevo tipo en Jalisco. Para realizar este captulo se basa en apuntes de las experiencias trabajadas en un seminario de movimientos sociales, sujetos y prcticas constituido por varios colectivos populares jalicienses a partir de 2007. Se trata de grupos del sur de Jalisco, comuneros de Mezcala, integrantes de la Brigada Callejera, grupos de jvenes anarquistas, el colectivo Salvabosques, campesinos de Ixcatn, un colectivo de periodistas y otro colectivo que produce materiales de discusin sobre los movimientos. Lo que los une es la defensa de territorios comunitarios y luchar contra las polticas de despojo, privatizacin, mercantilizacin que el Estado promueve. Un afn que existe entre ellos es la reflexin en torno a cmo ser sujetos antisistmicos enriqueciendo la autonoma, la autogestin y la autodeterminacin de sus luchas. En sntesis Alonso resume una radiografa de los indignados y la indignacin en Jalisco.

As pues estos colectivos podran considerarse como representantes de otros colectivos similares en el pas y en otras partes, que no se plantean la lucha por la toma del poder estatal, sino que le apuestan a trabajar y a fortalecer la capacidad de autonoma y autogobierno de cada comunidad y pueblo para tener la posibilidad de dirigir el destino de la propia vida y la emancipacin social. Subraya en general caractersticas y perfiles como: colectivos que piensan y actan desde la perspectiva del sujeto, que procuran ensayar y practicar el mtodo zapatista de caminar preguntando, mandar obedeciendo. Persiguen y experimentan otra forma de hacer poltica rompiendo epistmica y polticamente con las formas de hacer y pensar instituidas, para poder-hacer el cuestionamiento de las significaciones imaginarias sociales prevalecientes (p. 107). Buscan autonoma (como proyecto y modo de vida) aunque con sus propias contradicciones. Buscan desandar y desmontar la hegemona de la cultura, el pensamiento y la accin dominantes. Perfilan condiciones para encontrarse en un proceso comn para destruir el capitalismo y construir otro mundo (sin que esto quiera decir que primero es la destruccin y luego la nueva construccin). Pero en este encontrarse se cuidan de establecer alianzas con las agrupaciones que se sitan en la posicin de buscar la toma de control del Estado y que priorizan las formas de relaciones dirigentes-bases, cuadros-masas, burcratas-ejecutantes. En suma, buscan resonancias, vinculaciones, confluencias y convergencias convivenciales, comunitarias y epistmicas en los espacios comunes democrticos y en la construccin de otro mundo posible. As pues, Jorge Alonso est de acuerdo y simpatiza con estos mtodos, posicionamientos y formas pedaggicas reseados. Principalmente porque critican planteamientos como los de Born y Bensad de que las revoluciones estn hechas por muchos pero con mandos organizados. Alonso se basa en la creencia siguiente que considera es demostrativamente contundente: Las revoluciones anteriores evidencian que han sido realizadas por los de abajo, pero que han sido usurpadas por los nuevos de arriba, por la verticalidad imperante en esos cambios, lo cual convirti a estos ltimos en un nuevo poder opresor (p. 115). Por tanto el movimiento que va en la direccin de emanciparse del Estado y del capital no ser necesariamente masivo, visible, captable en una imagen (p. 116). En fin apoya la idea de que: cualquier sujeto colectivo sin importar su tamao y su visibilidad, si en su vida cotidiana erosiona al capital y al Estado se convierte por eso mismo en un movimiento que en algn momento podr generar convergencias con otros de la misma naturaleza (p. 116).

5. Hacia algunas Conclusiones. Jorge Alonso est de acuerdo con Sergio Zermeo de que atrs de las movilizaciones o movimientos sociales hay muchas y dismbolas manifestaciones colectivas, como posicionamientos, tipos, estrategias e intenciones. Destaca los diversos mensajes de los movimientos respecto al Estado (articularse a l o no, o cmo caracterizarlo), respecto a la forma o institucin partido poltico (supeditarse a ella o no)m respecto a lo nuevo de los sujetos sociales (sus reclamos demandas, derechos, ideas, valores, instrumentos, su combinabilidad y su interculturalidad, los espacios, las convivencias democrticas, las formas de organizacin y organicidad, las convergencias, etc.) En torno a esto ltimo seala que dichas convergencias implican mltiples resistencias y bsquedas de otras polticas convergentes en la diversidad, pero sin caer en una estructura orgnica unificadora.

Para redondear sus conclusiones apunta que a pesar de que durante todo su libro ha pretendido rescatar el trmino movimientos sociales; ahora, se queda con la duda de si ese es el mejor trmino o concepto para comprenderlos (l dice el mejor camino, entiendo que se trata del tipo de conceptualizacin para dar cuenta de su diversidad): Pues siguiendo a lo planteado por Ral Zibechi parece que se trata de un concepto viejo y duda si se adapta o no da cuenta de toda la novedad de acciones, formas de ser y de hacer que conllevan losmoviemientos latinoamericanos (p. 117).

6. Apndice. Aqu comenta textos de J. Holloway, principalmente el titulado: Cmo cambiar el mundo sin tomar el poder (aunque tambin menciona el de Agrietar el capitalismo). Seala Holloway que la va leninista del partido de iluminados lleva a instaurar nuevos poderes dominantes. Tambin afirma que el capitalismo no est controlado por nadie, sino que dominan el dinero, el capital y las fuerzas cosificadas. Los sujetos crean grieta apartndose de la lgica del capital y estableciendo relaciones sociales de otro tipo en los momentos y espacios vitales de otro hacer. Dichas grietas desgarran el tejido dominante capitalista por parte de los movimientos antiistmicos-anticapitalistas. Por tanto muestran la posibilidad de romper con la dominacin, pues sta tiene fragilidades. A partir de estas ideas de Holloway que lo impactaron, esboza una propuesta en trminos conceptuales que permitira decifrar dice las contradicciones de la conformacin de subjetividades polticas. Tomado en consideracin que antes que nada Habra que apartarse de las visiones de las rupturas totales con golpes demoledores Tambin habra que dejar de lado las propuestas que puesta por que se vayan ganando trincheras en una guerra de posiciones para cambiar la hegemona. S, se tratara enfatiza Alonso de un proceso que al mismo tiempo que debilita lo existente produce algo totalmente otro (p. 122).

7, En sntesis y segn sus terminologas (tomadas de idiomas clsicos como el griego). El proceso sera complejo, no etapista, integral. Que se podra esquematizar en la frmula: thims-dicope-aposyndeo-demiurgia-eureva-

Es decir: el thims (enfado, hartazgo, enojo) desta el proceso, el ncleo central lo constituye esa endades de dicopa y aposyndeo (rupturas de diversas dimensiones transversales y varios niveles y que producen desconexiones y desacoplamientos respecto al capital y al Estado), para culminar en una nueva construccin: la demiurgia (resquebrajamiento constructivo en otra direccin a la acostumbrada por el sistema). Mientras que la eureva (la incesante e incansable bsqueda le da constante fluidez al conjunto (dem).

Jorge Alonso sintetiza aqu un supuesto proceso para transformar la sociedad capitalista y construir un nuevo orden socioeconmico y poltico cultural. Entiendo que se trata de una frmula o un cdigo conceptualizador; empero, consideramos que este esquema est trunco, adolece de contenidos esenciales como los siguientes:

i) No aparecen las contradicciones y autocontradicciones, ii) no se sealan las reacciones de los poderes dominantes-hegemnicos, iii) No se consideran los contextos locales-nacionales-internacionales y sus interacciones recprocas. iv) Las fuerzas rupturistas-constructivas no aparecen unificadas y cohesionadas en estrategias comunes y en lo decisivo, lo necesario y lo suficiente. v) No se incluye sealamiento de qu hay que desacoplar, desconectar pero tambin redisear y superar de las grandes iagencias polticas y productivas (empresas y fbricas, Universidades, Centros Tecnolgicos y Cientficos, Centros administrativos, Informticos, Archivos y Bibliotecas, Medios de comunicacin y transmisin, Control de recursos bioecolgicos y de patrimonio cultural, etc., etc.), pues ellas son espacios de produccin y reproduccin del sistema (y del Estado-nacin) que hay que asegurar/transformar (socialmente) para consolidar triunfos definitivos sobre el capitalismo. vi) Tampoco aparece el concepto de clases, insurrecciones y revolucin, sobre todo sta en su acepcin integradora, dialctica y holista de revolucin socialista-comunista total.



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