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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2013

La Ley Wert empuja hacia la consolidacin del negocio educativo
Fsiles?

Miguel Riera Montesinos
El Viejo Topo


Puesto el sistema educativo en el ojo del huracn por la ley Wert, numerosos opinadores mediticos y profesionales de la educacin se han pronunciado vehementemente en contra del proyecto ministerial. Muchos menos lo hicieron en su da contra las reformas socialistas, y eso que iban ya en la misma direccin, siendo Ernest Maragall la punta de lanza de los cambios reclamados por una institucin solidaria y democrtica como pocas: el Banco Mundial (confo en que el lector captar la irona y no creer a pies juntillas esta ltima afirmacin).

Dejando al margen el tema ideolgico-lingstico, uno de los mayores reproches que se le hace a la desdichada ley Wert es haber avanzado en una direccin que empuja a la consolidacin de la educacin como un negocio privado, relegando a la escuela pblica a cumplir un papel secundario dirigido a las clases inferiores.

Se argumenta, con razn, que la enorme masa monetaria generada en los ltimos aos busca ansiosamente dnde reproducirse, cmo mantener o aumentar la tasa de ganancia, y tal como estn los tiempos, los sectores pblicos parecen haberse convertido en un suculento objetivo, como estamos viendo de manera transparente en las privatizaciones acontecidas o en marcha en el campo de la sanidad.

Pero se pone poco nfasis, a mi entender, en otro aspecto de la cuestin, tan o ms grave que el anterior, porque afecta al desarrollo de la sociedad, a las posibilidades de ascenso social de las clases menos privilegiadas: el intento de fosilizacin de los diversos estratos sociales, de modo que las clases subalternas permanezcan mayoritariamente en su lugar, proporcionando fuerza de trabajo de escasa cualificacin, sobre la que se situaran personas procedentes de las clases media o media-baja, destinadas a tener formacin tcnica para desarrollar sus oficios (ya sean estos los de mecnico tornero o profesor de filosofa), para eternizar sobre todos ellos una elite destinada a dirigir los intereses econmicos, sociales y polticos de la totalidad de la poblacin. Una elite oligrquica de buena familia que haya podido satisfacer los caros master universitarios que no estn al alcance de la mayora. Una forma inteligentemente perversa de perpetuar el vigente sistema.

Para consolidar esa fosilizacin es obvio que hay que degradar la calidad de la escuela y la universidad pblicas, masificando las clases, rebajando los niveles de exigencia, adelgazando los programas, recortando presupuestos, en fin, laminando poco a poco todo el sistema educativo con excepcin de los mbitos destinados a la excelencia, y que por supuesto sern de pago. Algo que se viene haciendo, lenta pero constantemente, desde hace bastantes aos.

Rebelarse contra ese objetivo debera ser asunto prioritario para los movimientos sociales y los partidos polticos no implicados en ese siniestro camino, pero en verdad estos ltimos no parecen ser completamente conscientes de la gravedad del camino que se ha emprendido.

Y tal vez, para cuando se den cuenta del todo, sea ya tarde para remediar el desastre.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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