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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2013

El fraude y los actores polticos en Honduras

Lilliam Oviedo
Rebelin


La imposicin del fraude electoral en Honduras vuelve a poner de manifiesto que, para derrotar los planes de la derecha y la ultraderecha, se necesita la consolidacin de un liderazgo realmente comprometido con los sectores populares.

La denuncia de irregularidades, la exigencia de que se haga un recuento de los votos y la organizacin de alguna que otra marcha por las principales ciudades, no lograrn que el sector ms conservador, apoyado en forma descarada por el gobierno de Estados Unidos a travs de su embajadora Lisa Kubiske, desistan del proyecto de investir a Juan Orlando Hernndez en enero prximo.

En los hechos, una mal llamada ley antiterrorista y la militarizacin de las calles, han facilitado la imposicin del fraude electoral. El Tribunal Superior Electoral emiti su fallo; la Embajada de Estados Unidos declar que hubo una fiesta de la democracia; y el inocultable sello burgus de Manuel Zelaya y su esposa Xiomara Castro (presidente depuesto en el ao 2009 y candidata vctima del fraude el mes pasado), les ha impedido llevar la confrontacin ms all de las declaraciones altisonantes y las manifestaciones tibias.

Xiomara Castro, candidata presidencial del Partido Libertad y Refundacin, LIBRE, exige el recuento de centenares de actas y denuncia que hubo irregularidades, pero deja claro que solo est dispuesta a recurrir a protestas pacficas y con corte institucional. Manuel Zelaya (fue alrededor del golpe de Estado en su contra en junio del ao 2009 cuando se constituy la alianza poltica que, convertida en partido, terci en las elecciones) declar que reconoce el nuevo gobierno.

Por qu no enfrentar al enemigo?

El apego a las normas institucionales por parte de los esposos Zelaya, es dictado por su compromiso de asumir como vlida la concepcin que, sobre las protestas, manejan los sectores dominantes. Obviamente, fue comprometida la organizacin poltica con la parte del empresariado que apoy a Xiomara Castro.

Uno de estos empresarios es el presidente de la Asociacin Nacional de Industriales (ANDI), Adolfo Facuss, quien apoy de manera resuelta el golpe contra Zelaya. Cabe, acaso, pensar que el apoyo a Xiomara Castro no fue condicionado por un acuerdo de no afectar los intereses del gran capital?

El avance poltico de los Zelaya y el compromiso con las masas que puedan tener las organizaciones lideradas por ellos, obviamente llegaron a su punto mximo cuando Zelaya, desde la presidencia, impuls algunas conquistas para los trabajadores y estableci buenas relaciones con los gobiernos progresistas del continente.

La procedencia oligrquica de los Zelaya y su evidente pertenencia a la clase dominante, los limita y los compromete a no transgredir las normas de un sistema que ha puesto todo su empeo en criminalizar la protesta y en tildar de terroristas a quienes defienden la soberana y combaten la desigualdad social.

Las mismas razones que les impidieron, antes de las elecciones, combatir de frente el autoritarismo y los sucios mecanismos de fraude puestos en marcha por el gobierno de Porfirio Lobo y apoyados por la Embajada de Estados Unidos, les impiden ahora llamar a la gente a las calles sin la previa advertencia de que no daen los intereses de los grandes empresarios.

Si, como denunci la Federacin Internacional de los Derechos Humanos, voceros del oficialista Partido Nacional lograron la abstencin de muchas personas entregndoles a cambio tarjetas de descuento en comercios y servicios como telefona celular, atencin mdica, farmacia y restaurantes y para ofertar esas tarjetas y otros objetos, instalaron casetas en lugares prximos a centros electorales como las escuelas Mixta Cerro Grande y Jos Mara Casco, esto debi ser enfrentado en su momento.

En cuanto a la transparencia en el financiamiento de la campaa, LIBRE debi, no solo exigir explicaciones en su momento, sino tambin descubrir el origen sucio de ciertos fondos.

En Honduras, la pobreza ha crecido. Un estudio reciente revel que, en cuatro aos, ha aumentado en ms de un milln el nmero de personas que viven con menos de dos dlares por da. Ms de 5.3 millones de personas estn en esa situacin, y la poblacin total es de 8.3 millones.

La militarizacin es una manifestacin de la coercin de clase que viene a alimentar la posicin del actual presidente, Porfirio Lobo: Calle tomada, calle desalojada.

La oligarqua hondurea es entreguista, y no tiene reparos en dejarse dirigir por la Embajada USA y por la rancia y fundamentalista ultraderecha del poder estadounidense. Es autoritaria, y hace cuatro aos lo dej claro cuando apoy el golpe de Estado contra Zelaya. Y es obvio que no tiene reparos en hacer correr la sangre de los de abajo, porque para imponer fraude y golpes de Estado, no tiene reparos en ordenar a los cuerpos represivos que disparen a matar.

Es obvio que el pueblo hondureo tiene que construir un liderazgo fuerte, con conciencia de clase, comprometido con las mayoras, y, ms importante an, que identifique como su enemiga a la oligarqua. Erigir la esperanza, es tarea dura, pero necesaria Urgente.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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