Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2013

El caso de Irn lo demuestra, las sanciones llevarn a Israel a poner fin a la ocupacin
Los asentamientos son un proyecto que implica a todo Israel y el boicot no puede limitarse a ellos

Gideon Levy
Haaretz

Traducido para Rebelin por J. M.


En el sur de Francia, los manifestantes sostienen una pancarta que dice "Contra la colonizacin y el apartheid en Palestina, boicot a los productos israeles", 28 de septiembre de 2002. (Foto: AP)

Parece que las sanciones internacionales funcionan y que el boicot es una herramienta sin igual. Incluso el primer ministro de Israel lo admiti y ha pedido al mundo que no alivie las sanciones e incluso las intensifique, y siguiendo el ejemplo de su lder, el lobby judo EE.UU. sigue con la estridente consigna.

Siendo este el caso, la moraleja es clara: esta es la forma de actuar con los estados recalcitrantes. Esto se aplica no slo a Irn, donde se prob la teora frente a nuestros ojos, tambin con otro pas que no obedece las decisiones de la comunidad internacional.

Israel ha firmado el acuerdo Horizonte 2020 para la investigacin cientfica con la UE que prohbe la financiacin de las empresas o instituciones con vnculos con los asentamientos. Esta es una prueba irrefutable de que una amenaza de boicot tambin funciona bien con Israel.

La verdad es difcil de pasar por alto. Al firmar el acuerdo, Israel dio una mano al primer boicot internacional oficial de los asentamientos. No hay otra manera de describir este acuerdo, incluso incluyendo el apndice especial que Israel aadi en seal de protesta. Israel, que aprueba leyes indecentes contra las llamadas al boicot contra l, se rindi y firm un contrato con los trminos del boicot que comenz a golpear sus bolsillos.

Ahora tenemos un boicot limitado y un presagio de lo que vendr. Las negociaciones sobre el acuerdo fueron realizadas por la ministra de Justicia Tzipi Livni, cuya oficina est ubicada en el corazn de Jerusaln oriental ocupada. Por alguna razn, la UE no la boicote a ella por esto. Las negociaciones sobre los fondos que van a los asentamientos se estn realizando con un ministro que, de acuerdo con todo el mundo, tiene su oficina en un asentamiento en la calle Saladino de Jerusaln.

Este absurdo revela la hipocresa de boicotear slo los asentamientos. Cada organizacin israel, institucin o autoridad est involucrada de alguna forma en lo que ocurre ms all de la Lnea Verde. Todos los bancos, la universidad, la cadena de supermercados o institucin mdica tiene sucursales, empleados o clientes que son colonos. Los asentamientos son un proyecto que implica a todo Israel y el boicot no pueden limitarse a ellos, as como el boicot de la era del apartheid de Sudfrica no poda limitarse a las instituciones del apartheid.

All todo era apartheid y aqu todo est contaminado por la ocupacin. Israel financia, protege y nutre a los asentamientos, por lo que todo Israel es responsable de su existencia. Es injusto boicotear slo a los colonos. Todos somos culpables. Por otro lado, el boicot a todos lo israeles es probable que pueda transformarse en el rechazo a la propia existencia de Israel, algo que casi todo el mundo con justicia no quiere. Por lo tanto, debemos alegrarnos por el limitado boicot incluso si est contaminado por la doble moral. Debemos sacar lecciones de ello.

El xito alcanzado con Irn debe convertirse en hoja de ruta del mundo para poner fin a la ocupacin israel y la negacin de los derechos de los palestinos. El esquema est claro. Hemos tenido fracasos de dcadas de diplomacia fallida durante el "proceso de paz", el ms largo de la historia. Hemos tenido planes de paz sin fin enterrados en cajones, mientras Israel ha continuado construyendo sin restricciones en los asentamientos, en contravencin de la posicin del mundo.

As que ha llegado el momento de las sanciones. Cuando stos se sienten en Israel, slo entonces se debera formar un comit internacional, ya sea en Ginebra, Jerusaln, Oslo o Ramallah, donde el mundo traducir las sanciones econmicas en logros polticos.

Esto funcion con Irn, funcionar con Israel y evitar el derramamiento de sangre. No hay razn para continuar la mascarada de las conversaciones de paz que, con la excepcin de un estadounidense, el secretario de Estado John Kerry EE.UU., nadie toma en serio. Incluso l eventualmente entrar en razn, porque mientras los israeles no pagan un precio por la ocupacin o son ciegos a ella, no van a acabar con ella. Esa es la verdad.

La verdad es una amarga realidad con la que ningn israel puede ser feliz. Desconectada de la realidad internacional, la mayora de los israeles est convencida de que el hecho de que una parte del pueblo de una nacin carezca de todos los derechos mientras la otra parte goze de plenos derechos no puede continuar indefinidamente. Tal vez este sea el logro histrico real de las negociaciones con Irn. Ser la ltima llamada para el despertar de la bella durmiente, Israel.

Fuente: http://www.haaretz.com/opinion/.premium-1.560992

rCR



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