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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2013

Hoy, 3 de diciembre, se cumplen 20 aos del fallecimiento de Fernando Sagaseta
Fernando Sagaseta vive, la lucha sigue

Rebelin

A modo de homenaje al luchador incansable, al comunista ntegro, al revolucionario


Fernando Sagaseta Cabrera naci en Las Palmas de Gran Canaria en 1927. Estudi Derecho en la Universidad de La Laguna. En los aos cincuenta, a travs de la prctica del ajedrez (lleg a ser campen absoluto de Canarias y, de Espaa, del campeonato universitario), conoci a Germn Prez, dirigente comunista en clandestinidad, del que recibi influencias antifascistas y con quien coordin la movilizacin social a favor de "El Corredera". (1)

En 1960 participa en la constitucin del Movimiento Canarias Libre, del que es coordinador. Junto a los ms destacados miembros de este Movimiento, es detenido en 1962, juzgado y encarcelado en el Penal de Burgos, donde conoce a significados dirigentes del Partido Comunista, en el que ingresa, en 1963, a raz del fusilamiento de Julin Grimau. Rebelde siempre, tambin en la crcel se erigi en un indoblegable defensor de la dignidad humana, por lo que fue recluido en celdas de aislamiento.

Excarcelado en 1965, reinicia su actividad como abogado, abriendo un despacho junto a Carlos Surez y Augusto Hidalgo, desde donde impuls la organizacin y lucha de la clase obrera canaria.

Desde su excarcelacin hasta 1977 sufri todo tipo de persecuciones y detenciones, incluyendo la suspensin para el ejercicio de la abogaca (1969-1974).

En 1971, las sostenidas discrepancias ideolgicas, polticas y organizativas que mantena con la reformista direccin del PC (Santiago Carrillo, Jos Carlos Mauricio...) adquieren expresin mayor con la publicacin de la hoja "Brjula", desde la que se analizan crticamente las deformaciones que, pasados unos aos, llevaran a la liquidacin prctica del PCE. Es expulsado de la organizacin. A partir de este momento se da a la tarea, junto a otros militantes, de organizar el Movimiento de Clulas de Base por la Reconstruccin del PCE. Desde esa plataforma, participa en la creacin de Pueblo Canario Unido (PCU) y Unin del Pueblo Canario (UPC), siendo elegido diputado al parlamento espaol en 1979.

En 1984, participa en el Congreso de Unidad de los Comunistas, celebrado en Madrid, en el que se constituy el actual PCPE, siendo elegido miembro del Comit Central y del Comit I Ejecutivo.

En esos aos, aplaudi los primeros aires de la "perestroika" (democratizacin del sistema socialista), condenando posteriormente lo que no fue ms que un proceso de desmantelamiento del socialismo y de retorno violento al capitalismo. En 1989, se apart del PCPE. En 1992, no obstante sostener la concepcin revolucionaria de la lucha poltica, ingresa en Izquierda Unida.

Personalidad de gran proyeccin social, brillante orador, hombre de gran valenta personal, instintiva rebelda ante la injusticia, plena confianza en la capacidad revolucionaria de las clases populares conscientes y organizadas, perseverante espritu unitario, dedic buena parte de sus esfuerzos a luchar contra la permanencia del aparato estatal franquista, contra la militarizacin de Canarias y contra el ingreso del Estado Espaol en la OTAN y en la Comunidad Econmica Europea (actual Unin Europea), popularizando la lucha por una Canarias libre y socialista.

El 3 de diciembre de 1993 falleci quien ha sido, es y ser una de las ms brillantes figuras revolucionarias de Canarias.

 

No a la OTAN (2)

Fernando Sagaseta

Resulta incuestionable que la sola existencia de fuerzas armadas no puede ser el criterio decisivo de los objetivos de la poltica de los Estados, sino que lo fundamental son los intereses de las fuerzas dominantes y las consecuencias de su poltica.

Ser totalmente contrapuesto el papel de una organizacin militar al servicio de los intereses de una minora social explotadora de hombres y opresora de pueblos que aquella otra que se identifica con los intereses de la mayora social explotada y oprimida del mundo. Y esto es lo que los pueblos del Estado espaol, todos los trabajadores y capas populares han de saber valorar a la hora, muy pronto venidera, de tomar una decisin trascendental en la perspectiva que ha apuntado el presidente Surez en la sesin parlamentaria de investidura, de querer hacernos ingresar en la OTAN.

Y hay que decirlo claramente: la OTAN fue creada en el ao 1949 por las potencias imperialistas no slo como instrumento de su poltica, desde posiciones de fuerza en relacin con los pases socialistas, sino tambin para mantener, o hacer perdurar el mayor tiempo posible, el dominio colonial puesto en entredicho por el auge de los movimiento nacional-liberadores de Asia y Africa. Aos ms tarde, las firmas de pactos, como ANZUS (del ocano Pacfico), SEATO (del Asia suroriental) y CENTO (del Oriente Medio en 1951, 1954 y 1955, respectivamente, confirman tal aserto, al ser la OTAN fundamento de los mismos.

Para allanarse el camino, los crculos atlantistas espaoles estn haciendo gala de muy buen pulso; se trata para ellos de poner en marcha el alineamiento militar sin precipitaciones ni alardes para evitar el espabilamiento de las fuerzas democrtico-populares antes de tiempo. Escurridizo sigilo que viene cortejado por las propensiones conciliadoras y la mezquina beligerancia que expresan con las instituciones del mundo capitalista los reformistas del PSOE y la ladina colaboracin de los oportunistas de Carrillo. Por ejemplo, para el seor Azcrate, miembro de la direccin del partido que encabeza Santiago Carrillo, la OTAN es poco menos que una bendicin cada del cielo. En declaraciones a la revista Encounter, Azcrate seala: La OTAN ha creado una zona de seguridad en Europa occidental que abarca aquellos pases que, como Espaa, no son miembros de la Alianza. Por tanto, disfrutamos de proteccin directa contra la posibilidad de intervencin sovitica. Es un hecho positivo con referencia a la OTAN... (Diario 16 del 12 de febrero de 1979).

En este marco, creemos que las fuerzas democrtico-populares han adquirido como responsabilidad seera la de situar los trminos del problema en la calle, pugnando por conformar un estado de opinin que incline la correlacin poltica a favor de los que optan por nuestro no alineamiento, la salvaguardia de la soberana, la neutralidad y la paz. Hay que desplegar un movimiento que haga embarrancar la estrategia de UCD enfilada a que se dirima una cuestin de tanta trascendencia en el Congreso, con el mnimo de alboroto. UCD quiere llevar el agua a su molino, pues es consciente de que en esos medios, los parlamentarios, la balanza ya est inclinada. Pero s esto lo sabe UCD, a nosotros ni se nos escapa ni nos debe imbuir de fatalismo.

Para nosotros, la lucha contra el ingreso en la OTAN se halla estrechamente vinculada a la lucha contra la prepotencia del gran capital multinacional, la oligarqua estatal y la involucracin del Estado en la estrategia general del imperialismo; a la defensa de la soberana de los pueblos, del derecho a la autodeterminacin de los mismos; a la lucha por que el Estado espaol desempee un papel constructivo en un problema crucial de nuestra poca, como es el de la guerra y la paz; por la coexistencia pacfica entre Estados, el desarme y la distensin.

La experiencia histrica es vivo testimonio de que la OTAN es una institucin presta a volear su influencia y emplear sus medios en defensa de los intereses de las grandes compaas internacionales, del imperialismo y de las oligarquas locales. La estela de la OTAN en este sentido es muy enjundiosa: la OTAN ejerce sobre sus Estados miembros continuas advertencias y presiones ante la eventualidad de que los comunistas accedan a sus Gobiernos; fue la mano de la OTAN quien fragu el Plan Prometeo, que dio paso al golpe militar fascista de los coroneles en Grecia, bloqueando el proceso griego de extensin y profundizacin de las libertades polticas democrtico-formales; la OTAN intrig notablemente contra la revolucin portuguesa en la fase en que sta no slo cuestionaba las formas de poder fascistas, sino que tambin pona en peligro la base econmica del poder oligrquico de los terratenientes, de los grandes industriales y banqueros ligados a las finanzas internacionales. Pero dejemos hablar en este captulo a Joseph Luns, secretario general de la OTAN: Es posible que peligre la estabilidad poltica de ciertos pases deja OTAN si los partidos comunistas ganasen mas apoyo popular del que tienen actualmente. Pienso en pases como Italia. Portugal se ha alejado de un serio peligro de toma del poder por los radicales de izquierda. (EL PAS del 5 de abril de 1977.)

Pero la actividad reaccionaria de la OTAN no se agota en el marco de sus Estados miembros; por el contraro, tiene en su haber no pocos actos agresivos contra los pueblos que luchan por romper los grilletes de la dependencia imperialista. En su tiempo, la OTAN prest generosa ayuda a los franceses en su poltica colonialista en Tnez, Argelia e Indochina; a Holanda, en Indonesia; respald la intervencin anglo-americana en 1958 en Lbano y Jordania, y la agresin belga en el Congo. Recientemente la OTAN no se ha detenido ante escrpulos a la hora de socorrer a un tirano como Mobutu; de conspirar contra la independencia real de Angola; de echar una mano a Hassan contra el pueblo saharaui; de combatir la revolucin etope y al pueblo de Chad, y de urdir planes orientados a liquidar a Chipre (isla en la que mantiene bases militares con ms de 50.000 soldados) como Estado independiente y partcipe activo del movimiento de los no alineados. La OTAN se desvivi por evitar la cada del sha en Irn y hoy le obsesiona poder dejar a medio camino la revolucin iran.

Sin embargo, este rosario le parece an pequeo al comandante en jefe de la OTAN, general Haig, cuando seala: Los aliados europeos no pueden permanecer confiados en que EEUU, con ms o menos xito, defienda nuestros intereses independientes en todas las regiones geogrficas de las que depende nuestra seguridad.

Tampoco cabe acusar de mezquindad a la Alianza Atlntica por su comportamiento con la camarilla aventurera y militarista que gobierna China; pocas cosas seran ms injustas que esa acusacin. Los modos de la OTAN con las autoridades chinas no pueden ser ms versallescos y generosos, prometiendo ir a ms. Ah queda, como buena prueba, un sofisticado programa de ayuda militar apadrinado por la pasada cumbre de dirigentes del mundo capitalista celebrada en Guadalupe. Y hay buenas razones para tanta generosidad: los hechos son tan evidentes que no hay necesidad de extenderse mucho en ello. Joseph Luns nos ahorra palabras: La irrupcin de China en los ltimos meses no es, ni mucho menos, perjudicial... Segn nuestra forma de entender la situacin mundial, esto constituye un factor formidable... China ha aliviado los problemas de la OTAN. (EL PAS del 5 de abril de 1977).

Si la plena incorporacin del Estado espaol a la OTAN da pie, de por s, a que se plantee un gran combate poltico, muchsimas mayores razones an para ello nos da la perspectiva de Canarias y, en especial, a los que propugnamos por una Canarias libre y socialista, por el reconocimiento de sus derechos nacionales. No hay que tener vista de lince para percatarse de que la cotizacin atlantista de Canarias se eleva con la misma rapidez con que se transforma la correlacin poltica del continente africano, al son de un poderoso torrente de lucha liberadora, que ha pasaportado a mejor vida un buen manojo de regmenes putrefactos y colocado a otros de la misma catadura en situacin poco envidiable. En sus clculos, tampoco desprecian los crculos dirigentes de la Alianza Atlntica la potencialidad revolucionara de la realidad canaria y el ascenso de los niveles de organizacin y espritu combativo de sus capas populares.

En un contexto como este, que tiene, soliviantada a la OTAN, Canarias, al abrigo de su encuadre poltico y por conceptos geogrficos, despierta singular glotonera a la cspide aliancista. No hemos necesitado de ningn orculo para llegar a esta conclusin y sobre ello ya han sido lo suficientemente explcitos los dirigentes de la OTAN. El propio seor Surez se preocup de ventilar dudas en su pasada intervencin en el Congreso, al confiar al archipilago la honorable misin de proteger el flanco Sur de tan poco inmaculada organizacin.

Resulta por eso evidente que, amn del fortalecimiento de la reaccin interna de las posiciones del capital forneo que saquea las islas, que los riesgos y las consecuencias de toda ndole que el ingreso del Estado espaol en la OTAN acarreara para Canarias tienen especial resonancia. Tngase en cuenta, por ejemplo -aparte del salto cualitativo que representan para espacios fsicos tan reducidos los posibles percances atmicos similares a los de Pensilvania-, las dificultades complementarias que el alineamiento militar de Canarias reportara para la insoslayable proyeccin africana de nuestro desarrollo.

Por lo mismo, son particularmente elevadas las obligaciones que el hecho impone a los canarios que optan por el no alineamiento y la neutralidad. No es casual que, por el momento, sea nuestro archipilago la parte del Estado que manifiesta mayor sensibilidad frente a la posible incorporacin a la OTAN. Como agua de mayo ya hemos presenciado por aqu un nivel de movilizacin -aunque bajo an, sobresaliente al del resto de los pueblos del Estado espaol- que ha comenzado a desentumecer a los mismsimos partidos parlamentarios, renuentes hasta hace muy poco tiempo a levantar la voz en aras de un fatal consenso; a formaciones polticas extraparlamentarias, a ciudadanos independientes y que, incluso por razones en las que hoy no entramos pero no dejan de ser sintomticas, se ha filtrado en ambientes proatlantistas como los de UCD, cuyos compromisarios isleos al ltimo congreso de su partido prefirieron abstenerse que votar la resolucin pro OTAN

Mas es lo cierto que el problema de la proyectada gran base aeronaval de Arinaga y su solucin no es cuestin aislada, sino que est ntimamente ligada a la que se plantea globalmente con la OTAN y con la renovacin del vigente Tratado Bilateral Hispano-Americano, responsable de la persistencia de bases como Rota, Torrejn, Morn y Zaragoza, y, en definitiva, ligada con la movilizacin y solidaridad o no de todos los pueblos del Estado espaol enfrentados a los intereses del imperialismo, de la oligarqua estatal espaola.

Notas

(1) Texto extrado de Archipilago Rebelde, libro publicado por el Partido Comunista del Pueblo Canario, en el ao 2000.

(2) Artculo NO a la OTAN, firmado por Fernando Sagaseta siendo ya Diputado por la Unin del Pueblo Canario. El texto fue publicado en el diario El Pas (Tribuna Libre), el 23 de mayo de 1979.



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