Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2013

Honduras
Crnica de un fiasco anunciado

Tomas Andino Mencia
Rebelin

Cuando tomemos el poder (2011) Nos han robado el triunfo (Nov 2013)


Durante los ltimos tres aos, desde que el rgimen actual se consolido a nivel nacional e internacional, la oligarqua hondurea paso a una ofensiva sin precedentes para destruir las conquistas del Pueblo hondureo, en particular, de su clase trabajadora. El derecho al trabajo permanente, el Estatuto del Docente, el salario mnimo, el derecho a la organizacin sindical, el derecho a la tierra, entre otras tantas, fueron derribadas una tras otra, sin hablar de la venta de nuestra soberana nacional con la nefasta aprobacin de las Ciudades modelo, el concesionamiento de nuestros ros, nuestro petrleo, nuestros minerales, nuestras carreteras, la venta de nuestras empresas publicas ms rentables y, lo peor de todo, el aniquilamiento de centenares de personas especialmente campesinos, periodistas y abogados, por el sencillo hecho de discrepar del actual orden de cosas, en el marco de una creciente militarizacin de la sociedad hondurea.

Aunque ante estas agresiones hubo la respuesta de valientes hondureos y hondureas que decidieron salir a luchar para resistir de verdad, como el magisterio, los campesinos y campesinas del Bajo Aguan, los sindicalistas de base de las empresas pblicas, el estudiantado, entre otros, sus luchas tuvieron la debilidad de que no pasaban de ser movimientos aislados, reactivos, en algunos casos con dirigencias cuestionadas, lo que permiti que los mencionados golpes gubernamentales, se consolidaran. Solo haba una forma de detener la mano criminal del Estado burgus: unificar todos esos movimientos aislados en un solo torrente de solidaridad e ir recuperando en la lucha unitaria la desfavorable correlacin de fuerzas ante el Estado opresor. No de otra forma se han levantado todos los pueblos del mundo que han sufrido similares escenarios. Para ello, el pueblo contaba con un instrumento construido en las calles, que era el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) mismo que lidero las heroicas jornadas de resistencia en los primeros seis meses del Golpe de Estado, y que encarnaba un proyecto poltico anti capitalista.

Sin embargo, la dirigencia del FNRP, bajo el liderazgo de su Coordinador General, Manuel Zelaya, desarrollo en estos ltimos tres aos una sistemtica campaa para convencer a la dirigencia de base de la resistencia que haba una mejor forma, superior a la lucha en las calles, de resolver los retos que planteaba el neoliberalismo salvaje que se estaba imponiendo. Esa salida era esperar a que la resistencia tomara el poder en las prximas elecciones generales de 2013 para, desde el gobierno, revertir los golpes recibidos. Sonaba bonito. Las bases fueron cautivadas con el sueo de conquistar el poder con solo participar en las prximas elecciones. Y por qu no, si somos la mayora, se deca. Este rumbo fue fortalecido por el regreso de Manuel Zelaya, a mediados de 2011, y acordado por escrito con el rgimen en el Acuerdo de Cartagena.

Para aplicar la nueva lnea, el FNRP dio un giro de 180 grados. Sus bases fueron convencidas de tres cosas; 1) Abandonar la lucha de la calle, porque en su discurso ese tipo de lucha era intil si no se tena el poder, 2) abandonar la idea de una Constituyente convocada por el mismo pueblo, para atenerse a los mecanismos de consulta que estableci el rgimen golpista para convocar a plebiscitos y referndum (controlados por ellos, claro esta); y 3) construir un partido poltico, que con el tiempo se llam Partido Libertad y Refundacin (LIBRE). Este ltimo se conceba como el brazo poltico de la resistencia.

Desde entonces toda la energa de la resistencia paso de la calle a construir el triunfo electoral en las urnas. Hacer la insurreccin electoral, derrotarlos en las urnas, eran las consignas. Como consecuencia de la nueva orientacin, durante tres aos consecutivos se dej el campo despejado al rgimen para hacer lo que quisiera en materia de destruir nuestras conquistas econmicas, sociales y polticas. No importaba, el 24 de noviembre de 2013 sera la fecha de la gran reivindicacin, promovida como la tierra prometida de los judos. Mientras tanto a aguantar! En ese sentido, no hubo mejor aliado de Pepe Lobo y Juan Orlando Hernndez, que la dirigencia que promova esta poltica colaboracionista desde la cpula misma del FNRP.

En los hechos el FNRP dejo de ser un instrumento de lucha real, y paso a convertirse en el brazo promocional del Partido LIBRE. Las movilizaciones que golpeaban la economa de la oligarqua, pasaron a la historia; no porque no se tuviera el respaldo popular, sino porque en la estrategia electorera, era inconveniente molestar al rgimen porque se pona en peligro la participacin electoral. Desde entonces, el FNRP se limit a hacer movilizaciones conmemorativas cada 1 de mayo, 28 de junio y 15 de septiembre, y de vez en cuando, como para taparle el ojo al macho, hacia una pequea movilizacin en apoyo a algn sector (una o dos veces al ao), la misma terminaba invariablemente en un mitin proselitista con las sonrientes figuras de sus candidatos a diputados o diputadas como teln de fondo.

Se lleg a absurdos que de otra forma serian inexplicables. Por ejemplo, en los mismos das que se aprobaban las Ciudades Modelo y un puado de organizaciones hicimos resistencia recolectando unas pocas firmas, LIBRE reuni en pocas semanas ms de doscientas mil firmas para lograr su inscripcin como partido poltico; asimismo cuando ocurran terribles masacres de campesinos en el Bajo Aguan, cuando el magisterio vea borrar sus conquistas de un plumazo y los sindicatos eran destruidos, LIBRE no fue capaz de mover un dedo en su apoyo, pero si tuvo la capacidad de concentrar a centenares de miles de personas en el acto de lanzamiento de su candidatura en Santa Brbara y en las subsiguientes concentraciones proselitistas del nuevo partido; y mientras decenas de movimientos campesinos se asfixiaban en la falta de apoyo econmico para continuar sus luchas, los candidatos y candidatas de LIBRE gastaban millonarios recursos en hacer afiches, vallas, promocionales por la TV, etc. Es decir que mientras ms urgente era la necesidad de la solidaridad, la dirigencia ms miraba hacia otro lado.

El problema no era la participacin electoral en s, sino que esta se presentaba como pretexto para el abandono de la lucha. Una y otra cosa no son necesariamente incompatibles, salvo que la participacin electoral se haga en el marco de una poltica de colaboracin con el rgimen. El Partido Socialista de los Trabajadores (PST) por ejemplo, lanzo la candidatura de Fredin Funez a la diputacin de Francisco Morazn, pero estuvo en primera lnea en la lucha contra las Ciudades Modelo, en la defensa del Magisterio, de las tomas campesinas y del COPINH, en la organizacin de algunas de las iniciativas de unificacin de las luchas populares como el Encuentro Nacional de Luchadores y Luchadores, cuyas resoluciones fueron boicoteados por la dirigencia del FNRP. Su participacin electoral no fue obstculo para proseguir la lucha social tambin. Por una sencilla razn, porque se hizo en el marco de una poltica de lucha contra el rgimen, no de colaboracin con este. Incluso compaeros del mismo Partido LIBRE, como Jari Dixon, por cierto una excepcin a la regla, demostraron que se poda hacer campaa y al mismo tiempo luchar a la par del Pueblo.

Sin embargo, desde un ao antes de la misma, habia signos inequvocos de que la tal fiesta electoral terminara siendo un gran fraude. Partidas de nacimiento en manos de cachurecos, traslados ilegales, un censo electoral no depurado, compra descarada de votos a travs de la tarjeta La Cachuerca, etc, etc. Extraamente, la cpula de LIBRE, Mel incluido, indicaba que no poda haber fraude y Juliette Handal se atrevio a decir que hablar de fraude hasta era una ofensa al pueblo. Pocos das antes de las elecciones, cuando solo un ciego no poda ver los preparativos fraudulentos, la cpula de LIBRE saco un comunicado en el que se quejaba de algunos detalles, pero reafirmaba su confianza en los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, pese a que estos haban sido complices de Juan Orlando Hernandez en el escandaloso fraude en las elecciones internas de 2012. La base del partido se tranquilizo, confiando en sus dirigentes.

Finalmente llego el tan esperado 24 de noviembre. El Da D de LIBRE. Probablemente ms de un milln de personas del nuevo partido, alegre e ingenuamente salieron a hacer la insurreccin en las urnas y esperaron al final del da la tan ansiada Toma del poder que se les haba prometido. El resultado real todos lo conocemos; un escandaloso fraude electoral del Partido Nacional que est imponiendo a su candidato oficialista en el conteo de votos; fraude que se llev de encuentro al PAC.

Siguiendo la lgica del sentido comn, si la oligarqua le roba el triunfo a LIBRE, habra que hacer algn tipo de manifestacin pblica para impedir que el proceso fraudulento se consolidara. Los estudiantes universitarios lo entendieron as, y por eso salieron inmediatamente a las calles a protestar contra semejante afrenta a la dignidad ciudadana los das 26 y 27 de noviembre. Fueron duramente reprimidos por la polica con el saldo de ms de una docena de jvenes detenidos y torturados. Pero, increblemente, en lugar de apoyarlos la dirigencia de LIBRE sali a desautorizarlos (LIBRE no ha llamado a nadie a salir a la calle, aclararon sus voceros). Una manifestacin que organizo ese mismo da el colectivo de la Colonia Kennedy fue parado por orden superior, y en general, se desautorizo cualquier movilizacin que no tuviera la bendicin de la cpula de LIBRE, es decir, de Mel Zelaya, Juan Barahona y compaa.

Estos nobles compaeros y compaeras de base se olvidaron que Mel haba dicho que se saldra a la calle solo si es necesario. No importa que el TSE siga abriendo y adulterando miles de actas y maletas electorales, como denuncio el mismo PINU; no importa que el TSE propague por todo el mundo la noticia de que Juan Orlando Hernndez fue el triunfador, sin que aparezca la oposicin en la calle protestando por el fraude; no importa que le den palos a todo resistente que sale a protestar. Todo eso no parece inmutar al gran jefe y a la cpula de LIBRE, quienes no consideran que nada de eso hace necesario sacar la gente a la calle.

Pero cul es el Plan B que tienen para asegurarse de que todo el sacrificio que se hizo en estos tres aos vali la pena? Por lo visto, lo nico que tenan previsto era ganar, porque lo que se ha evidenciado es una enorme improvisacin o falta de estrategia. Cada da que pasa el enemigo se consolida y hace que el proceso fraudulento sea irreversible, demostrando as ser mucho ms astuto que los brillantes estrategas de LIBRE.

Pero hay cuestiones que confunden an ms. Por qu Xiomara Castro en lugar de salir a llamar a la movilizacin popular sali el 27 de noviembre por Radio Globo a decirnos que nos robaron el triunfo dando por perdida la batalla, sin luchar? Por qu las candidatas y candidatos a diputados en lugar de estar llamando al pueblo a manifestarse en las calles, estn haciendo clculos de si salen o no salen en los conteos del TSE, dando muestras de aceptacin de los resultados que supuestamente cuestionan?

Todo mundo sabe que agotar las instancias legales de este rgimen conduce a un callejn sin salida. Ante quien habr impugnacin? Ante el Tribunal Supremo Electoral y ante la Corte Suprema de Justicia. El primero dominado por la alianza cachureca-demcrata cristiana y el segundo dominado por borregos del Partido de gobierno, recin impuestos por una maniobra inconstitucional de Juan Orlando Hernndez. El pueblo resistente es noble y crdulo, pero no es tonto. Lo que ah suceda es previsible.

En conclusin: La lucha de calle es la respuesta obligada a que tendra que llamar LIBRE y el FNRP, a menos que se trate de una componenda de compadre hablado y que los rumores de que Mel ya comenz a negociar cuotas de poder poltico (extremo que Mel niega) sean ciertos. El tiempo dir.

Lo nico cierto es que, habiendo pasado este 24 de noviembre, se le agoto a la cpula del FNRP la gran excusa para no salir a luchar. Pero la gran pregunta es: si no lo hace ni siquiera para defender su triunfo en las urnas cabe esperar que luche para revertir las conquistas perdidas?

Ay de la base de LIBRE! si sigue confiando a ciegas en una dirigencia que le diga que tenemos que esperar otros cuatro aos para tomar el poder y mientras tanto aguantar todo lo que nos haga el rgimen. Los das que vienen demostraran, de que realmente est hecha la Resistencia.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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