Portada :: frica :: Nelson Mandela, luchador por la libertad
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2013

A propsito de la muerte de Nelson Mandela
De cul Mandela estamos hablando?

Jess Chucho Garca
Alainet


De Madiba a Cuito Cuanevale

Madiba, significa padre, en lengua xoxa, es como hasta sus noventa y cinco aos se conoca popularmente a Nelson Rolihlahla Mandela, quien naci un 18 de julio de 1917. Hoy Mandela es un smbolo de la conviccin de los mas altos ideales de la humanidad que lo llevaron a prisin en 1962, donde paso 27 aos humillantes aislado en una celda sin comunicacin con el mundo.

En esa poca de combate, de constante lucha contra el Apartheid, nadie daba apoyo a ese antiguo militante y solo Cuba contribuy a formar el Wunkhoto We Sizwe (La Lanza de la Nacin) que era el brazo armado del Congreso Nacional Africano. Para esa poca no existan quienes hoy le rinden homenaje, quienes lo buscan para los flashes de los peridicos y medios de difusin o aquellos que buscan parecidos forzados con frases y oraciones bien escritas y estructuradas de sensibilidades falsas.

El actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo un prlogo al ltimo libro de Nelson Mandela Conversaciones sobre m mismo, un prlogo bien escrito obedeciendo a una estrategia de venta de los editores, pero tambin es una bsqueda forzosa para compararse con Mandela.

No por casualidad la primera dama de USA, Michel Obama, estuvo en el mes de junio del 2011 en Sudfrica y hacerse una publicidad anticipando el aniversario de Mandela quien estaba abatido de un cncer de prstata desde el ao 2001. Cuando Obama dice en el prlogo al libro de Mandela que es un ser humano que eligi la esperanza sobre el miedo, y el progreso en vez de prisin del pasado, pretende interpretar al estilo muy romntico hollywoodense de que Mandela no tuvo temor a morir, y todos tenemos temor, miedo, pero Mandela no tuvo pnico, que es distinto, pues, como dice Pablo Freire, todos en algn momento de nuestras vidas tenemos miedo, pero lo que no debe es envolvernos el pnico y Mandela no lo tuvo, se arm con su fortaleza interna que desde afuera se la daban las luchas de los movimientos de liberacin de frica, Amrica Latina, el Caribe y el heroico Vietnam, el estmulo de la creacin de la Organizacin de Estados Africanos, con la fuerza de Jomo Kenyata, Kwame Kruma, Sekou Toure, la solidaridad activa cubana, proceso que culminara con la derrota de la invasin Sudafricana a Angola en 1988 con la Batalla de Kuito Kuanavale donde se sell la independencia total de Angola, Namibia y la desestructuracin del rgimen del Apartheid que conducira a la libertad de Nelson Mandela en febrero de 1990, contando con la fuerza militar cubana, la Swapo donde destacan los nombres del angolano General Luis Faceira (con quien hemos conversado sobre estos temas) al igual con el General Cinta Fras (de Cuba), leyendas vivientes que lograron derrotar la operacin del desierto sudafricana constituida por ms de cien mil hombres contra 40 mil entre angolanos, namibianos y cubanos. Y eso no lo reconocen ni lo reconocern jams Estado Unidos ni el actual inquilino de la casa Blanca. Hablar de esperanza para el caso de Nelson Mandela es hablar de la esperanza redimida que ese hombre sinti cuando se produjo la derrota del apartheid y la liberacin de Namibia, como el mismo lo dijo en uno de sus discursos.

No me atrevo a encasillar a Mandela entre la izquierda y la derecha, lo considero un hombre que luch contra el peor rgimen racista que haya conocido la historia colonial y contempornea en frica como lo fue el Apartheid. El es consciente de que la mayora del apoyo que recibi en los tiempos ms difciles procedi de la izquierda planetaria, no fue del imperialismo norteamericano, ingls, francs o israel, pues todos ellos fueron cmplices de sus 27 aos de prisin.

Fue un hombre que se ubic en el contexto sudafricano donde 4 millones de blancos por la va de la fuerza y la represin dominaban 18 millones de Xoxa, Zulu, Koishan entre otros pueblos originarios sudafricanos, ms los migrantes hindes como Mahatma Ghandi, quien sufri el racismo en Sudfrica. Si eso es ser de izquierda, Mandela fue de Izquierda. Se opuso a la guerra de Irak cuando acus sarcsticamente al presidente de Inglaterra, Tony Blair, como una especie de Ministro de Relaciones exteriores de Estados Unidos cuando ese ex presidente justific, al lado de la ONU, Collin Power y George Bush las falsedades de la posesin de armas nucleares que supuestamente tena Sadan Hussein para justificar la invasin de parte de la OTAN.

Mandela... un sueo incompleto

La lucha de Mandela dio sus frutos polticos; en primer lugar derrib todas aquellas teoras falsamente cientficas y moralmente injustificables de la incapacidad del africano para dirigir su propio pas, teoras inventadas por el rgimen del Apartheid. En segundo lugar, dej un camino abierto en el poco tiempo que estuvo en la presidencia (1994-1999), para la reconciliacin nacional, avanzar en la derrota contra la discriminacin, el racismo, y eso no es nada fcil pues hay que tomar en cuenta que en solo 17 aos que lleva el Congreso Nacional Africano en el poder, partido donde milita Mandela, no es posible acabar con la aberracin social y psicolgica acumulada por ms de 400 aos, pero se hace el esfuerzo y creemos que Sudfrica avanzar hacia una sociedad ms justa y equilibrada. Esos avances lo vimos cuando visitamos ese pas hace justamente una dcada en el marco de la Conferencia Mundial contra el Racismo celebrada en la ciudad de Durban en el ao 2001.

Hoy Mandela, al igual que Chvez y Fidel Castro, es un smbolo para los pueblos del Sur, aunque los occidentales lo han querido momificar y objetualizar, lo han querido convertir en un objeto de consumo y de moda como hicieron con el Che Guevara. Hoy ms que nunca debemos revisar los discursos de Mndela y su agradecimiento a Fidel Castro, su condena a la Guerra de Irak, no podemos dejar que lo pongan en el sueo eterno de Martin Luther King con aquel famoso discurso de Tengo un sueo. Los sueos de Mandela por una sociedad ms justa no se logr en el corto tiempo que ejerci el poder... la incertidumbre en la Sudfrica postmandela no es muy alentadora. Hoy Mandela, junto con Graza Machel, ex esposa del lider mozambicano Samora Machel, tambin asesinado por los sudafricanos, son referentes para la reconciliacin planetaria.

Jess Chucho Garca, desde Bamako, Mali. (La voz de Afroamrica).


Fuente: http://www.alainet.org/active/69586


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