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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2013

Una eleccin desabrida

Editorial Punto Final
Punto Final


La prxima eleccin presidencial se vislumbra como una de las ms desabridas de la historia contempornea. Nadie pone en duda que Michelle Bachelet ganar. Pero tampoco el escaso inters que la eleccin despierta en amplios sectores. Se teme una abstencin superior al 52% de la primera vuelta. Desde luego la abstencin no puede ser una poltica permanente para rechazar la institucionalidad heredada de la dictadura. En algn momento, se levantar una alternativa poltico-social para desafiar -tambin en el terreno electoral- a los dos bloques polticos defensores del capitalismo neoliberal.

La mayor parte de la abstencin no se motiva en un rechazo consciente y organizado del sistema. Lo inquietante es que la mayora abstencionista es una vctima ms de la erosin de conciencias producida por el modelo neoliberal. El analfabetismo funcional de casi la mitad de la poblacin, adems, ha sumido en la confusin a un amplio sectorestupidizado por el consumismo. La mercantilizacin de las relaciones sociales se ha apoderado tambin de la poltica y lo que ayer era resultado del trabajo de abnegados militantes, hoy es producto de tcnicas de marketing .

Esta realidad de una democracia sin participacin ciudadana se refleja en una campaa electoral en que el pueblo es el gran ausente. No hay debate poltico de importancia ni actos que renan ms de unos centenares de personas. La campaa se libra sobre todo mediante una costosa publicidad financiada por los grandes consorcios que controlan la economa del pas. La clase poltica no puede quejarse de este deterioro de normas elementales en una democracia. Sus manejos turbios, la explotacin del sistema binominal y la devocin con que ha servido los intereses del gran empresariado, aumentando la desigualdad y exclusin social, tienen en estado lamentable los pilares sociales y culturales de la democracia.

Por otra parte, han resultado intiles los esfuerzos de la derecha para reavivar la confrontacin poltica mediante una pintoresca imitacin de las antiguas campaas del terror. En esas maniobras -como era de esperarse- ha jugado rol importante el diario El Mercurio . En forma artificial intent levantar una campaa anticomunista a la vieja usanza, presionando al gran empresariado para redireccionar su apoyo financiero hacia Evelyn Matthei.

Paradojalmente, aunque la eleccin de la candidata de la Nueva Mayora parece asegurada, en sus propias filas haypreocupacin. Esos temores son razonables. Desde luego, no hay visos de que la abstencin vaya a bajar del 50%. Bachelet obtuvo 3.073.570 votos (46,69%) en la primera vuelta, y Matthei 1.647.490 votos, o sea el 25,02%. La diferencia es muy grande, pero la derecha registra una votacin histrica que promedia el 40% y su candidata debera aumentar su votacin el 15 de diciembre.

La tendencia electoral de Bachelet es hacia el estancamiento. En las primarias del 30 de junio alcanz 53,06%, y en las elecciones de 2006 aventaj a Piera con 53,5%. A su vez la Nueva Mayora, que en realidad cuenta con los mismos factores polticos que afrontaron la segunda vuelta en 2000, 2006 y 2009, o sea la Concertacin ms el Partido Comunista, se inclina a la baja. El 2009 obtuvo 3.367.790 votos con EduardoFrei Ruiz-Tagle (48,39%) y hace un ao, en las elecciones municipales, baj al 43,04%.

El programa con que la Nueva Mayora intenta atraer al electorado no es tampoco novedoso. En trminos parecidos ya fue suscrito por la Concertacin y el Partido Comunista el 21 de diciembre de 2009. En representacin del comando presidencial de Eduardo Frei-Ruiz Tagle, Carolina Toh firm doce compromisos por la democratizacin y el avance social de Chile con el comando de Jorge Arrate, apoyado por el PC, que haba alcanzado 6,21% en primera vuelta. Entre otros compromisos se consultaba una nueva Constitucin Poltica -que haca ver, igual que ahora, las dificultades para convocar una Asamblea Constituyente y esbozaba la variante de la reforma parlamentaria-; el fortalecimiento de Codelco y el estudio de una reforma al royalty de la minera; educacin pblica de calidad garantizada para todos; mejoramiento de la salud pblica, contratar mil mdicos especialistas y crear 50 centros de excelencia clnica de nivel mundial; ampliacin de los derechos de los trabajadores; recuperacin del carcter nacional del agua; democratizacin de los medios de comunicacin; ms equidad y menos discriminacin; mayor respeto de los derechos humanos; mayor respeto a las mujeres; un pas regionalmente integrado en Amrica Latina, y mayor proteccin frente a los abusos financieros.

Aunque hay un notable parecido entre los doce compromisos y el programa de la Nueva Mayora, Frei no es lo mismo que Bachelet. Con las mismas fuerzas partidarias que votarn por Bachelet, Frei slo lleg al 48,39%. Fue derrotado por Piera -que tampoco es lo mismo que Matthei- que consigui 51,61%. Si el universo electoral se mantiene en alrededor de 7 millones de votos, tiene lgica la preocupacin que refleja el comando de Bachelet sobre un resultado estrecho.

La indiferencia parece seguir siendo la primera mayora. No es posible esperar un cambio hasta tanto la participacin poltica -entendida como el derecho a construir el futuro entre todos- no se convierta en pasin de multitudes. Eso slo puede alcanzarse cuando el pueblo se movilice detrs de una utopa que encarne los sueos detodos. As ocurri en Chile en los aos 70 y as sucede en pases hermanos que, con Asamblea Constituyente y nueva Constitucin, se reencontraron con su identidad histrica y hoy protagonizan sus luchas sociales y polticas.

 

 

 

 

Editorial de Punto Final, edicin N 795, 6 de diciembre, 2013

 

www.puntofinal.cl

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Los que siempre ganan

 

No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida.

No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos.

Papa Francisco, en su exhortacin apostlica La alegra del Evangelio.

 

 

Al gran empresariado las palabras del Papa deben haberles sonado a proclama anarquista. En Chile, el dirigente Hermann von Mhlenbrock Soto, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril, rechaz esa cruda condena al capitalismo. Para el gran empresariado nacional y transnacional la exhortacin apostlica es una incitacin subversiva a los trabajadores a reclamar sus derechos. El presidente de la Sofofa sostuvo que la mejor prueba del error del Papa es la exitosa economa chilena de los ltimos 30 aos. Von Mhlenbrock alude a un periodo que abarca los aos finales de la dictadura, los cuatro gobiernos de la Concertacin y el actual de la derecha.

Desde su mezquino punto de vista, es razonable lo que afirma el presidente de la Sofofa. Es cierto: nunca jams el capital nacional y extranjero haba ganado tanto como ocurri con las polticas neoliberales de esos gobiernos. Sin excepcin, proporcionaron a los grandescapitalistas condiciones para maximizar sus ganancias a niveles sin parangn en el mundo. Todos los abusos que el capitalismo neoliberal comete con los trabajadores y con los recursos de un pas -mencionados por el Papa-, se han registrado en Chile, hasta el da de hoy. Esto sucede en un pas de dudosa mayora catlica, como lo advirti en su tiempo el padre Alberto Hurtado S.J., hoy en el santoral de la Iglesia.

Lo anterior explica porqu, aparte de la breve y elusiva declaracin del presidente de la Sofofa, las duras palabras del Papa no han merecido la difusin que los medios dispensan cuando los anatemas vaticanos condenan el aborto o el matrimonio homosexual. El sepulcral silencio empresarial, poltico y meditico ante lacrtica anticapitalista del Papa, explica tambin otros fenmenos. Por ejemplo, porqu el gran empresariado apuesta sin temor a la candidatura de la Nueva Mayora y ha volcado hacia ella el grueso de sus aportes financieros. La candidata que aparece favorita para ganar en segunda vuelta, levanta un programa de reformas que se cie a las expectativas del gran empresariado. Los dueos del capital -que en realidad gobiernan este pas- comparten la creencia que el modelo instaurado en Chile mediante la fuerza, necesita reformas que le permitan seguir reproducindose. En cambio, la propuesta ortodoxa de la candidata de la derecha no solo es una receta aeja, sino tambin contraproducente para los intereses estratgicos del capitalismo nacional ytransnacional.

La Concertacin, adems, tiene una probada conducta pro-capitalista confirmada por sus veinte aos en La Moneda. El gobierno de Bachelet (2006-2009), fue de vacas gordaspara el gran empresariado. En ese periodo, las ganancias del capital -aunque afectadas por la crisis mundial que hizo caer las ganancias globales- superaron los 233 billones de pesos. En los dos primeros aos del gobierno de Piera,esas ganancias han seguido aumentando pero el sistema se ha puesto en peligro.

El siguiente cuadro es un anlisis efectuado por economistas amigos de PF a quienes agradecemos su ayuda. Comparando las cifras, tanto a valores corrientes como a valores de 2013, queda en claro que si hay un sector que se ha visto especialmente favorecido por las polticas de la Concertacin y de la Alianza por Chile, es la poderosa minora del gran empresariado nacional y extranjero, actual propietaria del pas.

 

 

 

 

Editorial Punto Final, edicin N 795, 6 de diciembre, 2013


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