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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2013

Nelson Mandela: entre la lucha por la libertad y el compromiso

David Karvala
Rebelin


Sin duda Mandela fue una de las figuras clave de la lucha por la liberacin del ltimo siglo. Es ms, fue seguramente el personaje ms importante de la historia de Sudfrica durante este perodo; no es poco teniendo en cuenta que hablamos de un hombre negro en lo que fue, primero, una colonia racista de Gran Bretaa, y luego el rgimen de apartheid, smbolo mundial de la discriminacin sistemtica.

Millones de personas, yo incluido, lloramos su muerte, y no nos faltan razones. Pero tambin la lloran (o fingen hacerlo) los representantes del mismo establishment que comerci con el rgimen racista de Sudfrica, ignorando el boicot exigido por el movimiento popular, o incluso tild a Mandela de terrorista. Como suele pasar en estos momentos, las memorias son cortas y selectivas, mientras que la hipocresa lo inunda todo. Le debemos a Mandela ir ms all de los mitos y las mentiras y recordarle por lo que realmente era.

Mandela naci en 1918 en una familia real tribal; sufri el racismo, pero tuvo una mejor posicin que la mayora de jvenes negros. Fue a la universidad y logr convertirse en abogado. Mientras tanto, se integr en el Congreso Nacional Africano (ANC por sus siglas en ingls), llegando a partir de los aos 40 a cargos cada vez ms destacados en esta organizacin.

La ANC se opona al apartheid, pero entonces segua los principios de no violencia de uno de sus fundadores, Gandhi. Mientras, su creciente alianza con el Partido Comunista de Sudfrica, rabiosamente estalinista, no fue obstculo alguno para que la ANC tuviera como objetivo final eliminar la discriminacin racial dentro de una sociedad capitalista.

Mandela no discrep de este objetivo, pero s empez a cuestionar la estrategia no violenta. Diferentes factores llevaron a Mandela a fundar, en 1961, el brazo armado de la ANC, Umkhonto we Sizwe (MK, lanza de la nacin). Poco despus fue detenido y empez su largo calvario en la crcel.

Townships Como ya se ha comentado, entonces la derecha institucional lo tach de terrorista y los gobiernos europeos, tanto conservadores como socialdemcratas, mantuvieron su comercio con el rgimen de apartheid. Con el tiempo, surgi un fuerte movimiento a favor de su liberacin, y paralelamente por el boicot a Sudfrica; al final, cada vez ms partidos institucionales se sintieron obligados a apoyar sus demandas.

Mientras tanto, a finales de los 70 y principios de los aos 80, crecieron las luchas en Sudfrica. Por un lado y bajo la influencia de la ANC se formaron nuevos movimientos de base en las poblaciones negras, los townships. An ms importante, un nuevo movimiento sindical creci en los lugares de trabajo, en general fuera del control de la ANC e inspirado en los principios del control obrero y la democracia de base.

El choque de visiones entre este nuevo sindicalismo y la ANC qued plasmado en las reacciones opuestas ante la lucha obrera en Polonia, liderada por Solidarnosc. Ms tarde, y como ocurre por todas partes, algunos de sus dirigentes pasaran a la derecha, pero en 1980, Solidarnosc fue un autntico movimiento de masas, basado en la autogestin y la democracia desde abajo. Gran parte del nuevo movimiento sindical sudafricano, para ser exactos su ala mayoritaria obrerista, se identific con la lucha obrera polaca. La ANC qued identificada con los regmenes estalinistas; me acuerdo que en aquella poca vi que la revista de su brazo armado, MK, se editaba desde, y por tanto con el apoyo de, Alemania del Este, del bloque sovitico.

El ala obrerista entenda que la ANC quera acabar con el apartheid, con la desigualdad racial, pero no con la desigualdad de clase. Se preguntaron: si gran parte de la lucha y del sacrificio iban a cargo de la clase trabajadora negra, por qu los beneficiarios principales de una futura victoria deban ser la pequea minora de negros de la clase media o la burguesa? Era una buena pregunta; el problema era que su respuesta se limitaba a seguir con la lucha sindical, sin dar forma organizada a lo que claramente era una visin poltica diferente a la de la ANC. Pero la lucha contra el apartheid era una lucha poltica, no slo sindical, y hacan falta respuestas polticas globales, no slo agitacin en el lugar de trabajo. A falta de una opcin poltica propia, el sector obrerista acab disolvindose en la ANC, aceptando su liderazgo en el marco de una nueva confederacin sindical unificada, COSATU, formada en 1985.

Dos dinmicas Durante los siguientes aos, hubo dos dinmicas en Sudfrica, relacionadas pero parcialmente contradictorias. Por un lado, hubo un ascenso de lucha social, as como de represin estatal. Por el otro se abri un proceso de negociaciones, en el cual Mandela se reuni en secreto con representantes del rgimen. Los dirigentes ms perspicaces del apartheid saban que el rgimen no poda continuar como era, por toda una serie de motivos. Lo ms importante fue la lucha social y el crecimiento del movimiento obrero.

Esto iba ligado a los retos planteados por la globalizacin econmica, con la necesidad de modernizar una economa demasiado centrada en la extraccin de minerales y la agricultura. Pero una economa moderna no poda funcionar con una mano de obra poco cualificada que viva bajo condiciones parecidas a la esclavitud; an menos cuando estaba en rebelin abierta contra estas condiciones. Finalmente, la campaa de boicot y el aislamiento internacional del rgimen tambin tuvieron su efecto.

As que para dirigentes como F W de Klerk, elegido presidente de Sudfrica en 1989, el reto era, como se dice, cambiarlo todo para que nada cambie. En esto, los dirigentes de la ANC, Mandela incluido, se convirtieron en socios imprescindibles. Aceptaron una transicin en la cual los verdugos de las largas dcadas del apartheid no seran castigados; una transicin que no pondra en cuestin el capitalismo sudafricano.

Con todo, el cambio fue una liberacin. Para las personas que habamos apoyado desde lejos la lucha contra el apartheid, ver como Mandela sali libre en febrero de 1990, tras 27 aos en la crcel, fue una inspiracin; slo podemos imaginar cmo deba sentirse la gente que luchaba dentro de Sudfrica. En 1994, Mandela fue elegido Presidente; otra vez, fue un enorme paso simblico.

Pero como haba advertido la parte obrerista aos antes, los principales beneficiarios fueron unas pocas personas negras acomodadas. En la nueva Sudfrica, las grandes empresas necesitaban caras negras en sus juntas directivas. Una de las personas que asumi esta responsabilidad fue Cyril Ramaphosa. En los aos 80 fue dirigente del muy combativo sindicato minero; ahora es vicepresidente de la ANC pero, ms importante, un hombre de negocios. Los muchos intereses empresariales de Ramaphosa, ahora quiz el hombre ms rico del pas, incluyen la empresa Lonmin; donde decenas de mineros fueron masacrados durante la huelga en Marikana en agosto de 2012, y a Ramaphosa se le atribuye parte de la culpa.

En otro mbito, tenemos la terrible situacin en Sudfrica respecto al VIH y el SIDA. La persona que Mandela prepar como su sustituto, Thabo Mbeki, se convirti en presidente en 1999. Mbeki (en parte gracias a la intervencin de una extraa secta basada en Barcelona que niega la existencia del VIH), quit los medicamentos a las mujeres embarazadas seropositivas; como resultado stas pasaron el virus a sus bebs. Se ha estimado que las prohibiciones de Mbeki al tratamiento de VIH han provocado, en total, ms de 300.000 muertos en Sudfrica. A stos, hay que sumar la injusticia social, pobreza y sufrimiento provocados por su programa econmico neoliberal; recortes sociales y privatizaciones que se justifican en el nombre del empoderamiento negro.

Todo esto es fruto de la nueva Sudfrica producida por la estrategia de la ANC y del propio Mandela. An as, Mandela intent hacer enmiendas. Sin romper pblicamente con sus herederos polticos, dedic sus ltimos aos a campaas para combatir el SIDA y el VIH, as como a la lucha contra la pobreza. Esto no compensa las polticas que la ANC sigue aplicando, pero s confirma su compromiso personal.

No debemos ignorar los aspectos cuestionables de su poltica, pero con todo, Mandela fue una gran figura. El mundo es ms pobre con su muerte.

David Karvala es miembro de En lluita y de Unidad Contra el Racismo y el Fascismo en Catalunya.

http://www.enlucha.org/site/?q=node/18844



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