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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2013

Se tambalea el vnculo entre EEUU e Israel
La debacle

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


El mayor peligro que corre Israel no es la putativa bomba nuclear iran. El mayor peligro es la estupidez de nuestros dirigentes.

No se trata de un fenmeno exclusivamente israel. Una gran parte de los lderes del mundo son completamente estpidos y siempre lo han sido. Basta con echar un vistazo a lo que pas en Europa en julio de 1914, cuando una increble acumulacin de polticos estpidos y de generales incompetentes arrastr a la humanidad a la Primera Guerra Mundial

Pero ltimamente Benjamn Netanyahu y casi toda la clase poltica israel han alcanzado un nuevo rcord de insensatez.

Comencemos por el final.

Irn es el gran vencedor. Ha sido calurosamente acogido de nuevo en la familia de las naciones civilizadas. Su moneda, el rial, se est revalorizando. Su prestigio e influencia en la regin se han convertido en algo fundamental. Sus enemigos en el mundo musulmn, Arabia Saud y sus satlites del Golfo, han sido humillados. Un ataque militar contra Irn por parte de nadie ni siquiera Israel se ha convertido en algo impensable.

La imagen de Irn como un pas de ayatolas dementes alimentada por Netanyahu y Ahmadinejad se ha desvanecido. Ahora se ve a Irn como un pas responsable dirigido por lderes sobrios y astutos.

Israel es el gran perdedor. Sus propias maniobras lo han conducido a una posicin de completo aislamiento. Sus demandas han sido ignoradas, sus tradicionales amigos se han distanciado. Pero, por encima de todo, sus relaciones con EEUU se han visto seriamente daadas.

Lo que Netanyahu y compaa estn haciendo es casi increble. Sentados sobre una rama muy alta, la estn aserrando con mucho esmero.

Mucho se ha dicho acerca de la total dependencia de Israel con respecto a EEUU en casi todos los campos. Pero para comprender la inmensidad de la locura cabe mencionar un aspecto en particular. Israel controla, de hecho, el acceso a los centros de poder de Estados Unidos.

Todos los pases, especialmente los ms pequeos y pobres, saben que si desean entrar en las salas del sultn de Amrica para obtener ayuda y apoyo deben sobornar al portero. El soborno puede ser poltico (privilegios concedidos por su gobernante), econmico (materias primas), diplomtico (votos en la ONU), militar (una base o "cooperacin" de inteligencia), o lo que sea. Si el soborno es lo suficientemente grande, el AIPAC le ayudar a obtener el apoyo del Congreso.

Este activo sin precedentes se basa exclusivamente en la percepcin de la posicin nica de Israel en EEUU. La derrota sin paliativos de Netanyahu sobre las relaciones de Estados Unidos con Irn ha daado gravemente, si no destruido, esta percepcin. La prdida es incalculable.

Los polticos israeles, igual que la mayora de sus colegas en otros lugares, no estn muy versados ​​ en la historia del mundo. Son halcones de partido que se pasan la vida inmersos en intrigas polticas. Si hubieran estudiado la historia no se habran construido la trampa en la que han cado.

Estoy tentado de presumir de que hace ms de dos aos escrib sobre la imposibilidad de un ataque militar contra Irn, ya sea por parte de Israel o de EEUU, pero aquello no fue ninguna profeca inspirada por una deidad desconocida. Ni tan siquiera fue una observacin excesivamente inteligente. Fue simplemente el resultado de echar un vistazo al mapa. El Estrecho de Ormuz.

Cualquier accin militar contra Irn estaba condenada a desencadenar una guerra de gran magnitud, algo de la categora de [la guerra de] Vietnam, amn del colapso de los suministros mundiales de crudo. Incluso si el pblico de EEUU no hubiera estado tan cansado de la guerra, para embarcarse en semejante aventura uno no slo tendra que ser estpido sino prcticamente loco.

No es que la opcin militar est "fuera de la mesa", es que jams estuvo "sobre la mesa". Era una pistola descargada, y los iranes lo saban perfectamente.

El arma cargada fue el rgimen de sanciones. Hizo dao a la gente. Persuadi al lder supremo, Ali Husseini Jamenei, para cambiar por completo el rgimen e instalar a un nuevo y muy diferente presidente.

Los estadounidenses se percataron de ello y actuaron en consecuencia. Netanyahu, obsesionado con la bomba, no lo hizo. Peor an, sigue sin hacerlo.

Si uno de los sntomas de la locura es seguir intentando algo que ha fracasado una y otra vez, entonces habra que empezar a preocuparse por "el rey Bibi".

Para salvarse de la imagen de un completo fracaso el AIPAC ha comenzado a ordenar a sus senadores y congresistas que comiencen a elaborar nuevas sanciones para ser implementadas en un futuro indefinido.

El nuevo mantra de la maquinaria de propaganda israel es que Irn engaa. Los iranes no saben hacer otra cosa. El engao forma parte de su naturaleza.

Esta estrategia podra ser eficaz ya que se basa en un racismo profundamente arraigado. Bazar es una palabra persa que la mente europea asocia con las ideas de regateo y engao.

Sin embargo, la conviccin israel de que los iranes estn haciendo trampa descansa sobre un fundamento ms slido: nuestra propia conducta. Cuando en la dcada de 1950 Israel comenz a construir su propio programa nuclear con la ayuda de Francia, tuvo que engaar a todo el mundo y lo hizo con una eficacia impresionante.

Por pura coincidencia -o quizs no-, el lunes pasado (dos das despus de la firma del acuerdo de Ginebra [entre Irn y EEUU]!) el Canal 2 de la televisin israel difundi una historia muy reveladora sobre este asunto. Su programa ms prestigioso, Fact, entrevist al productor israel de Hollywood Arnn Milchan, un multimillonario y patriota israel.

En el programa, Milchan se jact de su trabajo para Lakam, la agencia de inteligencia israel que se encargaba de Jonathan Pollard (posteriormente desmantelada). Lakam estaba especializada en el espionaje cientfico y Milchan prest inestimables servicios en la adquisicin secreta y fraudulenta de los materiales necesarios para el programa nuclear que permiti la fabricacin de las bombas israeles.

Milchan hizo notar su admiracin por el rgimen de apartheid de Sudfrica y aludi a la cooperacin nuclear de Israel con aquel pas. En aquellos das una posible explosin nuclear en el Ocano ndico cerca de Sudfrica desconcert a los cientficos estadounidenses y corrieron historias (repetidas slo en susurros) sobre de un artefacto nuclear israelo-sudafricano.

El tercer actor fue el Sha de Irn, que tambin tena ambiciones nucleares. Es una irona de la historia que Israel ayudara a Irn a dar sus primeros pasos atmicos.

Los lderes y cientficos israeles hicieron extraordinarios esfuerzos para ocultar sus actividades nucleares. El edificio del reactor nuclear de Dimona se camufl como si fuera una fbrica textil. A los extranjeros a los que se llevaba a visitar Dimona se los engaaba con falsas paredes, pisos ocultos y artificios similares.

Por lo tanto, cuando nuestros lderes hablan de engao, trampas y mistificaciones, saben muy bien de lo que estn hablando. Respetan la capacidad persa para hacer lo mismo y estn absolutamente convencidos de que es eso lo que va a ocurrir. Y tambin lo estn prcticamente todos los israeles, especialmente los comentaristas de los medios.

Uno de los aspectos ms extraos de la crisis estadounidense-israel es la protesta israel por el hecho de que EEUU haya mantenido abierta una va diplomtica secreta con Irn "a nuestras espaldas".

Si hubiera un premio internacional a la desvergenza, esa queja se llevara la palma.

La "nica superpotencia del mundo" mantena conversaciones secretas con un pas importante y slo inform tardamente de ellas a Israel. Habrse visto! Cmo se atreven?!

Segn parece, el verdadero acuerdo no se forj en las numerosas horas de negociacin en Ginebra sino durante esos contactos secretos.

Nuestro gobierno, por cierto, no omiti jactarse de conocer la existencia de esos dilogos secretos desde su inicio merced a sus propias fuentes de inteligencia. Insinu que dichas fuentes eran saudes, pero yo sospecho que la fuente fue uno de nuestros numerosos informantes dentro de la administracin de EEUU.

Sea como fuere, el supuesto que subyace al reproche israel es que EEUU tiene la obligacin de informar a Israel con antelacin sobre cada paso que d en Oriente Medio. Interesante.

El presidente Obama ha decidido, obviamente, que las sanciones y las amenazas militares slo pueden llegar hasta cierto punto. Creo que tiene razn.

Un pas orgulloso no se doblega ante amenazas directas. Confrontado a un desafo as, un pas tiende a aglutinarse en una exaltacin de fervor patritico y a apoyar a sus lderes, por muy impopulares que estos sean. Nosotros, los israeles, lo haramos as. Y tambin lo hara cualquier otro pas del mundo.

Obama apuesta por el cambio de rgimen iran que ya ha comenzado. Una nueva generacin que ve a travs de los medios de comunicacin social lo que est sucediendo en todo el mundo aspira a participar en la buena vida. El fervor revolucionario y la ortodoxia ideolgica se desvanecen con el tiempo, como sabemos de primera mano los israeles. Sucedi en nuestros kibutzim, sucedi en la Unin Sovitica, sucede en China y Cuba. Ahora tambin est sucediendo en Irn.

Entonces, qu deberamos hacer? Mi consejo sera simplemente: si no puedes vencerlos, nete a ellos.

Poner fin a la obsesin Netanyahu. Abrazar el acuerdo de Ginebra (porque es bueno para Israel). Sacar del Capitolio a los sabuesos del AIPAC. Apoyar a Obama. Componer las relaciones con la administracin estadounidense. Y, lo ms importante, enviar emisarios a Irn para ir modificando, muy lentamente, nuestras relaciones mutuas.

La historia demuestra que los amigos de ayer pueden ser los enemigos de hoy y los enemigos de hoy pueden ser los aliados de maana. Ya sucedi una vez entre Irn y nosotros. Salvo la ideologa, no existe un verdadero conflicto de intereses entre nuestros dos pases.

Necesitamos un cambio de liderazgo como el que ha iniciado Irn. Por desgracia, todos los polticos israeles, tanto de izquierda como de derecha, se han apuntado a la marcha de los locos. Ni una sola voz del establishment se ha alzado en su contra. El nuevo lder del Partido Laborista, Yitzhak Herzog, es parte de l tanto como Yair Lapid y Tzipi Livni.

Como dicen en yiddish: los locos habran sido divertidos si no hubieran sido nuestros locos.

 

 

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1385746190/

 



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