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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2013

Insumisin, autonoma y laicidad frente a la LOMCE

Manuel Marrero Morales
Rebelin


Durante dcadas, una aspiracin de los sectores progresistas en la educacin ha sido la reivindicacin de "autonoma para los centros educativos". Curiosamente, esta formulacin, en cuanto tal, coincide con los planteamientos de la derecha. Nosotros aspiramos a que, tras los procesos de informacin y debate social, se adopten acuerdos en los rganos colegiados, de carcter diverso (organizativo, de jornada escolar, de oferta educativa, de ideario, de lnea pedaggica, de ciertos contenidos curriculares...) que redunden en beneficio del alumnado.

Por el contrario, la derecha, al formularla, parte de la concepcin de que esa autonoma la marca un hipottico sector mayoritario de la sociedad que reproducira los esquemas y valores imperantes en la misma para la perpetuacin del statu quo y de las clases sociales, a la par que consolidara la concepcin de una sociedad dominada por la moral catlica y sus dogmas correspondientes. Y todo ello bajo la bandera de la "Libertad de enseanza" que, intencionadamente, confunden con la libertad de eleccin de centros (sin importar que sean pblicos o privados, preferentemente que sean estos ltimos) pero con la condicin de que todo ello se siga haciendo con dinero pblico. Algo, lgicamente, inadmisible, desde los que defendemos que no se destine ni un slo euro pblico para el negocio privado de la educacin, de la sanidad o de la dependencia.

Desde los comienzos de la gestacin de la contrarreforma educativa del PP, que ha culminado con la aprobacin de la LOMCE a pesar del rechazo social mayoritario, un pequeo nmero de personas hemos lanzado al debate social la propuesta de insumisin y desobediencia civil frente a esta ley injusta que ataca la equidad. Y, adems, lo hacemos amparados en un argumento de autoridad que nos viene dado por el Prembulo e la Declaracin Universal de los Derechos Humanos de 1948, punto de partida junto con las presiones de la clase obrera recin salida de la Segunda Guerra Mundial, para asentar en la legislacin civil la exigencia de avanzar hacia sociedades ms justas donde el reparto de la riqueza pudiera ir consolidando avances que se han ido concretando en la creacin de servicios pblicos y cuyo fruto es el denominado Estado del Bienestar.

La Confederacin de Sindicatos de Trabajadores de la Enseanza STEs-INTERSINDICAL haca pblica esta propuesta de desobediencia civil el pasado 29 de noviembre y la organizacin IU acaba de lanzar hace un par de das una campaa de "Insumisin frente a la LOMCE". De ambas iniciativas me congratulo. La cuestin no est en quin se apunte los rditos de estas campaas sino en propiciar, con carcter urgente, que la plataforma social que ha impulsado la Marea Verde en todo el Estado Espaol discuta, acuerde y proponga un amplio repertorio de acciones que conduzcan a dicha insumisin, de manera asumible y efectiva. Y que se potencie ese debate en el conjunto de la sociedad. Por tanto, unidad de accin y coordinacin estable sobre las bases del consenso.

Es evidente que entramos en una nueva fase de la lucha contra la LOMCE y contra el conjunto de Reformas que, desde la Troyka y el Gobierno del PP, nos estn imponiendo a la mayora social del Estado Espaol, a modo de retrocesos sociales y prdidas de derechos y libertades. Las continuas movilizaciones de estos dos ltimos aos han favorecido que hayamos ido sumando pensamientos, fuerzas y posiciones crticas frente a estos ataques despiadados a todo lo pblico, que se est presentando como una oportunidad para los negocios privados. Ahora estamos en mejores condiciones para continuar la lucha.

La autonoma para los centros debiera convertirse en bandera de esta nueva fase de la lucha. Pero esa autonoma hay que llenarla de contenido, sobre la base de acuerdos, productos del debate y del consenso.

En los territorios como Canarias, Andaluca, Catalunya o Euskal Herra, donde los Gobiernos autnomos han dicho que la van a recurrir, habr que exigirles que, siendo consecuentes, se nieguen a aplicarla. Y a los ayuntamientos, verdaderamente democrticos y defensores de lo pblico, hay que plantearles la exigencia de que se sumen a esta insumisin y no cedan suelo pblico para el negocio privado de la educacin.

Por parte de los distintos sectores de la comunidad educativa, mediante procesos de debate social, habra que acordar planteamientos en los rganos colegiados de insumisin a dicha Ley. Y respecto al Profesorado, comenzando por los equipos directivos, habr que incrementar las propuestas democrticas y participativas, pues la ley ampara a las direcciones de los centros para que acten como capataces, y habr que impulsar procesos en la direccin contraria: que los rganos colegiados tengan capacidad decisoria y de adoptar acuerdos y no asuman ser meramente informados: Autonoma de las comunidades educativas para decidir. Por tanto, hay un amplio campo para la desobediencia civil y la insumisin.

Est claro que un primer acuerdo a alcanzar es que la Religin Catlica, como plataforma de adoctrinamiento, no tenga cabida en los centros sostenidos con fondos pblicos y por tanto deba pasar al lugar que le corresponde: la esfera privada. Este acuerdo en lo social debe tener unas inmediatas repercusiones en la legislacin: denuncia de los Acuerdos entre el Vaticano y el Estado Espaol y la plasmacin en la Constitucin del carcter laico del Estado Espaol, que acabe con los privilegios de algunos sectores y nos haga a todas las personas, de forma efectiva, iguales ante la ley.

Dado el carcter extremadamente ideolgico de esta Ley y lo que significa de involucin y sumisin ciega a los dictmenes de la Iglesia Catlica, la obligatoria oferta de la religin catlica como materia evaluable, precisamente la asignatura de religin catlica se debe convertir, -amparados en la autonoma de los centros para decidir-, en un elemento central de esta fase de la lucha con el mtodo de la desobediencia civil frente a la LOMCE: no ofertar religin en los centros pblicos, que debieran tener la capacidad de declararse "laicos" a travs de sus Consejos Escolares. Y esto debe hacerse con el acuerdo mayoritario de los sectores de las comunidades educativas.

Por tanto, desde la insumisin frente a la LOMCE, reclamamos la gestin y el control democrticos, que traern consigo la autonoma para los centros educativos y el carcter laico para la educacin. La democracia no hay que delegarla, hay que ejercerla.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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