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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2013

Qu hacer para evitar el colapso econmico de Venezuela

Felipe Prez Mart
Financial Times / Rebelin

Traduccin enviada por el autor para Rebelin


En un reciente artculo publicado en The Guardian, el economista norteamericano Mark Weisbrot argumenta que las preocupaciones expresadas por muchos economistas acerca de la situacin de la economa venezolana no tienen fundamento. Weisbrot asegura que dicha economa no se dirige al colapso, y atribuye el argumento al deseo de quienes odian al pas, en alianza con la oposicin poltica.

Fui Ministro de Planificacin y Jefe del Gabinete Econmico en el gobierno del Presidente Chvez entre los aos 2002 y 2003. Soy un profundo creyente en los ideales de la Revolucin Bolivariana para crear una sociedad justa e igualitaria en Venezuela, y en el compromiso de Hugo Chvez para convertir estos ideales en realidad.

Hugo Chvez hizo muchas cosas bien. Pero tambin cometi errores. Uno de ellos fue aceptar el consejo de quienes le dijeron que poda prescindir de preocuparse del tema de la sostenibilidad macroeconmica. En particular, desde el ao 2004, el gobierno constantemente puso en prctica polticas macroeconmicas inconsistentes, incurriendo en abultados dficits fiscales y manteniendo un tipo de cambio sobrevaluado. Los acusados incrementos en los precios petroleros permitieron mantener esas inconsistencias bajo la alfombra, pero la situacin alcanz un lmite en 2012, ao en que se lleg a un enorme dficit fiscal que fue financiado principalmente mediante la creacin de dinero, precisamente en momentos en que los ingresos petroleros alcanzaban picos histricos (El dficit fue tan grande que el gobierno dej de publicar las cifras correspondientes. Los estimados privados colocan la cifra en un 15% del PIB, 70% del cual fue financiado con impresin de billetes por parte del banco central).

A pesar de esto, el Seor Weisbrot dice que no debemos preocuparnos. A pesar de todos los alertas conocidos de insostenibilidad macroeconmica, l dice que Venezuela no se dirige a un colapso. Paradjicamente dice, adicionalmente, que estos problemas pueden ser resueltos rpidamente con cambios de poltica econmica. Pero, precisamente, con esto reconoce que el gobierno no est haciendo lo que debera. Y evade la pregunta obligada de qu pasara si el gobierno continua sin hacer bsicamente nada.

El argumento del Seor Weisbrot es muy extrao. Es como si alguien dijera que no deberamos preocuparnos por el calentamiento global, porque los lderes mundiales tienen las herramientas para frenar ese fenmeno pernicioso mediante la adopcin de estndares globales de lmites de emisin de gases perjudiciales a la atmsfera. Pero mientras se argumenta de esa manera, se ignora el hecho de que en la prctica los lderes mundiales no estn siquiera insinuando que estn considerando, mucho menos asumiendo, los compromisos necesarios para adoptar ese tipo de acciones.

En medio de su argumentacin, el Seor Weisbrot tambin enarbola una extraa teora acerca de las causas de la inflacin. Dice, por ejemplo, que la escasez de dlares es la que est explicando la inflacin. Pero por supuesto, sabemos que lo que es relevante no es la oferta absoluta de dlares, sino su oferta en relacin a la de bolvares. Y tambin sabemos que no podemos siquiera empezar a entender el fenmeno inflacionario sin tener en cuenta la rpida tasa de creacin de dinero, con una expansin de la base monetaria de 62% en los ltimos doce meses. Este desequilibrio monetario, en el contexto de un tipo de cambio controlado y fijo, es lo que est en la base de la rpida prdida del valor interno y externo de nuestra moneda.

Pero lo mejor es que el gobierno venezolano no siga el consejo del seor Weisbrot. Porque este consiste en quemar reservas internacionales para defender el valor del bolvar. De hecho, argumenta que Venezuela tiene suficientes reservas para hacer lo que le venga en gana, incluyendo la reduccin de la escasez alimentaria y la baja en la cotizacin del dlar en el mercado negro. Pero tanto la teora, como la experiencia macroeconmica nos ensean que esta no es una buena poltica para responder a la sobrevaluacin de una moneda. De hecho, as es como se producen muchas crisis de balanza de pagos: mediante la accin de gobiernos quemando reservas para proteger una moneda sobrevaluada, creando al mismo tiempo ganancias enormes para los especuladores cambiarios. Es verdad que algunas veces es difcil determinar si un tipo de cambio est desequilibrado. Sin embargo, si hay un lugar en el mundo donde no hay absolutamente ninguna duda de que la moneda est sobrevaluada es en Venezuela, pas que se ha convertido en el hogar de la hamburguesa de Big Mac con un precio de 20 dlares.

As, el Seor Weisbrot tomara como referencia un tipo de cambio tremendamente sobrevaluado, vendera las reservas de oro del banco central (las joyas de la corona), y continuara drenando las reservas internacionales, en vez de hacer lo obvio, que es ajustar el tipo de cambio para corregir el desequilibrio en un contexto de poltica fiscal adecuado. Esa es una receta para el desastre, y aspiramos sinceramente que el gobierno venezolano no le est haciendo caso.

La verdad es que Venezuela est en capacidad, ciertamente, de tomar acciones para hacer frente a sus problemas econmicos. Hemos elaborado unas recomendaciones en ese sentido en Qu Hacer, un documento que contiene las prescripciones claves de poltica econmica que creemos que deben ser seguidas por el Presidente Nicols Maduro. Ellas incluyen una reforma fiscal (en Venezuela, el ingreso fiscal no petrolero es solo del 14% del PIB!), un fuerte compromiso para detener la monetizacin del dficit, la consolidacin de las reservas internacionales, y la correccin del desequilibrio del tipo de cambio a travs de un sistema de flotacin con bandas. Estos son cambios posibles de poltica econmica, que pueden ponerse en prctica sin generar conmocin poltica, siempre y cuando formen parte de un marco creble a largo plazo para restaurar la sostenibilidad macroeconmica y crear condiciones que apoyen el desarrollo econmico a largo plazo. Los programas sociales de la Revolucin Bolivariana, que son ahora justamente reconocidos por muchas organizaciones internacionales como ejemplos de la poltica social que debe acometerse, no tienen porqu sufrir en ese ajuste. Por el contrario, se pueden fortalecer tambin mediante medidas como la descentralizacin del gasto a travs de las comunas, en el contexto de la promocin de la democracia participativa, con el fin de aumentar la eficiencia fiscal.

Estamos hablando aqu de una revisin importante de la poltica econmica, y no un conjunto de paos calientes. Un nuevo programa econmico es imprescindible, porque Venezuela est en estos momentos transitando una ruta sumamente peligrosa que, de continuar, podra conducir a la hiperinflacin. El hecho de que las autoridades podran hacer algo para evitarlo, si dejaran de esconder la cabeza bajo la arena, ser de muy poco consuelo para los venezolanos, quienes, a diferencia del Seor Weisbrot, tendrn que correr con las consecuencias.

El gobierno recientemente trat de abordar estas distorsiones mediante la imposicin de control generalizado de precios, y un programa para aumentar sustancialmente las importaciones por parte del gobierno para remediar la escasez. Estas medidas le permitieron al gobierno obtener un notable xito tctico en las elecciones del 8 de Diciembre, permitiendo al Presidente Maduro recuperarse de la baja en popularidad que sufri a lo largo del ao debido a los problemas de alta inflacin y de desabastecimiento de alimentos. En el mejor de los casos, estas medias son de corte temporal, enmarcadas en un clima de serios y crecientes desequilibrios econmicos. A menos que las causas fundamentales de los problemas sean apropiadamente encaradas, estaramos al borde de un desastre econmico y social, y a las puertas de la derrota estratgica de la Revolucin Bolivariana.

El Presidente Hugo Chvez fue una gran inspiracin para las millones de personas de Venezuela y el mundo que creen que la justicia social debera estar en el corazn del contrato social de una sociedad. l fue capaz de liderizar a los venezolanos para re-escribir ese contrato social con el fin de asegurar que todos los venezolanos, y no solo una pequea lite, se beneficiara de la riqueza petrolera del pas. La mejor manera de preservar su legado no es ignorando los problemas macroeconmicos del pas, sino remedindolos. Hacer esto requiere reconocer los errores cometidos, y hacer acopio del apoyo de todos los venezolanos.

Fuente original en ingls: http://blogs.ft.com/beyond-brics/2013/12/11/guest-post-how-to-avoid-collapse-in-venezuela/#axzz2nBNBlRkt

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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