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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2005

El Leviatn norteamericano
Cacera de brujas, de los comunistas a los musulmanes

Paul Labarique
Red Voltaire

Desde inicios del siglo XX, los Estados Unidos han forjado su unidad nacional a partir de la denuncia de un enemigo interno. Los comunistas ocupan un lugar privilegiado entre los blancos de esa cacera de brujas que tambin incluye a los anarquistas, a los ciudadanos de origen japons, a los homosexuales y a los ateos. El Estado Federal ha creado gigantescas estructuras de represin articuladas a milicias patronales. Esa violencia permanente contra los chivos expiatorios se dirige hoy a los musulmanes


A partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001, los Estados Unidos registran un alza importante de agresiones contra los musulmanes y de discriminacin para contratar a trabajadores musulmanes, rabes o sikhs. En un informe publicado en mayo de 2004, el Consejo para las Relaciones Norteamericano-Musulmanas (CAIR), importante organizacin musulmana-norteamericana, registr 93 casos de crmenes racistas en 2003, es decir, ms del doble que en 2002.

El fenmeno no es nuevo: a lo largo del siglo XX, los Estados Unidos han sufrido olas de violencia dirigidas contra supuestos enemigos internos y todo ello con la bendicin, incluso la complicidad del Estado Federal.

En 1917, el presidente Woodrow Wilson confi a su ex director de campaa electoral, George Creel, la direccin del primer organismo moderno de propaganda estatal: el Comit para la Informacin Pblica (Committee on Public Information - CPI), que defini los mtodos para manipular a las masas aplicados posteriormente por Goebbels en Alemania y Tchakotin en la URSS.

Su misin era convencer a los ciudadanos, utilizando a sus espaldas los medios del Estado, de que era necesario entrar en la Primera Guerra Mundial e invertir en ello todos los recursos del pas.

Para ello, Creel exacerb una forma de nacionalismo, sumiendo al pas en una cacera de brujas contra todos los que podan ser sospechosos de no ser lo suficientemente patriticos: los que por razones morales o religiosas rechazaban la guerra, los estadounidenses de origen alemn, los inmigrantes, los comunistas y los que haban escapado al reclutamiento. Una vez terminado el conflicto, la xenofobia de Estado se dirigi no slo contra los inmigrantes, sino tambin contra los opositores polticos.

Los Estados Unidos sufren una grave crisis econmica durante la reconversin de la economa de guerra en economa de paz. En enero de 1919, tienen lugar importantes huelgas, sobre todo en Seattle, donde 60 000 trabajadores paralizan todas las actividades. Inmediatamente se les califica de rojos y se les acusa de fomentar un golpe de Estado. El alcalde de la ciudad, Ole Hansen, anuncia que el municipio cuenta con 1 500 policas y agentes federales para destruir el movimiento. Bajo la amenaza de un bao de sangre, los huelguistas regresan al trabajo.

John Edgar Hoover Director del FBI de 1924 a 1972.

El episodio inaugura una nueva manera de tratar las reivindicaciones sociales y a los opositores polticos. A raz de una serie de atentados atribuidos a anarquistas en 1919, el secretario de Justicia, A. Mitchell Palmer, inventa el mito del peligro rojo (Red Scare). Para luchar contra esa amenaza interna, crea una polica poltica en el seno del FBI, la Divisin General de Inteligencia (General Intelligence Division - GID), cuyo objetivo es revelar los complots bolcheviques, identificarlos y luego encarcelar o deportar a los autores.

A la cabeza de esta Divisin coloca a John Edgar Hoover. De esta forma, el Estado ficha a cerca de 200 000 opositores y organizaciones radicales, lo que terminar con el arresto de miles de personas que sern detenidas o expulsadas del territorio, en el caso de extranjeros, en ocasiones por simples palabras contra el capitalismo o contra el gobierno. Todo ello en violacin de los derechos ms elementales de la defensa (derecho a un abogado, derecho a un proceso justo...).

Esa poltica no es slo xenfoba: se acompaa de una retrica segn la cual los que cuestionen el orden establecido son no norteamericanos (unamerican). Eso equivale a considerar como extranjeros a los que no tienen las mismas opiniones polticas que los gobernantes. Tambin se encuentran especialmente en la mirilla dos partidos, que son tambin sindicatos: el Internal Workers of the World (IWW, o Wobblies, dirigido por "Big" Bill Haywood, y el Partido Socialista dirigido por Eugene Debs, dos formaciones polticas que se opusieron oficialmente a la Primera Guerra Mundial.

Al mismo tiempo, las huelgas y motines que estremecen al pas son calificados en la prensa de crimen contra la sociedad. Los generales que permanecen en Europa deciden crear una asociacin de ex combatientes que pueda regenerar al pas, rechazando la lucha de clases y desarrollando los valores de unidad y de sacrificio que triunfaron durante la guerra. El 8 de mayo de 1919 crean la Legin Norteamericana en St. Louis para apoyar y defender la Constitucin de los Estados Unidos de Norteamrica, mantener la ley y el orden, e iniciar y perpetuar un americanismo puro y duro.

Seis meses ms tarde, la organizacin cuenta con ms de 650 000 miembros, y luego con un milln a fines de 1919. La mayora de ellos slo distribuyen panfletos anticomunistas, pero los elementos ms fanticos no vacilan en batirse con los comunistas reales o supuestos y coordinan las acciones de los rompehuelgas.

En 1933 el jefe de la Legin Norteamericana recurre a un gran soldado, el ex comandante en jefe de los Marines, el general Smedley Darlington Butler, para transformar la asociacin segn el modelo francs de la Cruz de Fuego y tomar el poder. Pero en el ltimo momento (como Franois de La Rocque poco antes en Francia), el hroe se retracta y se niega a encabezar un golpe de Estado fascista [1]

La cacera de los Rojos se detiene progresivamente en 1920. En mayo, basndose en el caso Sacco y Vanzetti, dos comunistas italianos acusados probablemente de forma equivocada de haber apuntado y asesinado al cajero y al guardia de una fbrica en Braintree, doce eminentes juristas norteamericanos redactan un informe sobre las violaciones de las libertades fundamentales por el Departamento de Justicia.

La decisin tomada por la Asamblea de Nueva York de despedir a los elegidos socialistas provoca la indignacin de los peridicos nacionales y de los responsables polticos. Incluso el secretario de Justicia Alexander Mitchell Palmer se pronuncia contra esa decisin, al declararla injusta por asociar socialistas y comunistas. Por otra parte, la expulsin de extranjeros aparece rpidamente, a los ojos de los patronos de la industria, como la desaparicin de una mano de obra barata.

Todos esos factores en su conjunto conducen a debilitar el proceso iniciado en 1919. Sin embargo, el asunto del primer gran miedo a los Rojos permite ya tener en cuenta varios aspectos del anticomunismo que se encontrar a lo largo de la historia de los Estados Unidos en el siglo XX: la intolerancia, la xenofobia, la obsesin del complot, el dao a las libertades en nombre de la seguridad interna, la amenaza exterior utilizada para destruir la oposicin exterior, la delacin, las acusaciones en todos los sentidos, la brutalidad de la represin o la negacin de las reglas jurdicas para los que se consideran como sediciosos [2].

El 19 de febrero de 1942, el presidente Roosevelt, cediendo al sentimiento xenfobo, ordena el arresto sin juicio de 120 000 ciudadanos estadounidenses de origen japons y su internamiento en campo de concentracin. Esa medida discriminatoria no se aplica a los ciudadanos enemigos, sobre todo Alemania, sino exclusivamente a aquellos cuyos padres son japoneses [3].

Harry S. Truman
Harry S. Truman

El fin de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fra que va a oponer, durante ms de cuarenta aos a los Estados Unidos y la URSS, reactivan el sentimiento anticomunista en la cumbre del Estado. El presidente Harry S. Truman es criticado por todos. A su derecha, los Republicanos lo acusan de ser demasiado flojo frente al peligro comunista. A su izquierda, debe enfrentar una oposicin heterclita, compuesta por algunos demcratas, en torno a Henry Wallace, por el Partido Comunista, pero tambin por personalidades aisladas como Walter Lippman, Albert Einstein, Fiorello La Guardia, o tambin Henry Morgenthau.

Estos individuos consideran que la reconciliacin con la Unin Sovitica [es] posible sin sacrificar el inters nacional (...) que la Guerra Fra no [debe] ser un proceso de militarizacin y que el conflicto [amenaza] las instituciones norteamericanas y les principios ms caros al corazn de los norteamericanos [4]. Estas palabras encuentran eco en la propia poblacin, que aunque anticomunista en su conjunto, no desea una confrontacin con la URSS, mucho ms cuando la idea de un peligro rojo aparece ms como un fantasma que como una realidad. El recuerdo de la alianza sovietonorteamericana para luchar contra la Alemania nazi todava est vivo.

Como a raz de la Primera Guerra Mundial, e incluso si la dominacin de los Estados Unidos sobre la economa mundial se establecer rpidamente, el regreso a una economa de paz plantea, en los primeros aos, algunas dificultades a la poblacin. As, en el ao 1946 se produce un regreso al desempleo y a las huelgas. El movimiento social suscita un fuerte sentimiento antisindical que conduce al xito de los republicanos en las elecciones legislativas.

Inmediatamente, una treintena de Estados adoptan legislaciones antisindicales y, en 1947, el Congreso vota, contra la opinin del presidente Truman quien intenta oponer su veto, la ley Taft-Hartley que tiene por objetivo reducir el poder sindical y eliminar especficamente la influencia comunista en el movimiento sindical [5].

El texto prev sobre todo que todo elegido sindical jure por escrito que no es miembro del Partido Comunista o afiliado a un partido de ese corte y que no cree ni inculca el derrocamiento del gobierno de los Estados Unidos por la fuerza o por cualquier otro medio ilegal o anticonstitucional [6].

La paranoia anticomunista naciente se ve reforzada por presuntos casos de espionaje -en realidad inventados- imputados a la URSS. En octubre de 1946, la Cmara de Comercio de los EE.UU publica un informe segn el cual los comunistas habran infiltrado las instancias gubernamentales, sobre todo el Departamento de Estado, y los sindicatos, y propone en sus conclusiones, expulsar a todos los "subversivos" de los lugares de formacin de opinin: escuelas y bibliotecas, cine, radio y televisin, prensa escrita [7].

Un poco antes, un informe de J. Edgar Hoover, convertido en director del FBI, afirmaba la existencia de una amplia red de espionaje implantada en los Estados Unidos con ramificaciones en el propio seno del gobierno. Hoover afirma adems haber pedido a sus hombres que continuaran sus investigaciones y confirma trabajar en la elaboracin de una lista de todos los miembros del partido y de las personas peligrosas en caso de crisis seria con la Unin Sovitica.

Esa vasta campaa de desinformacin tiene sus frutos. Con miras a eliminar el principal argumento electoral de los republicanos, Truman crea, en noviembre de 1946, una comisin temporal encargada de evaluar la lealtad de los funcionarios. El 21 de marzo, esa comisin se hace permanente por el decreto presidencial n 9835, que establece un programa de verificacin de la lealtad de los funcionarios.

Al unsono, Truman establece un aparato de Estado secreto capaz de dirigir permanentemente una guerra fra contra la Unin Sovitica con independencia de cules sean las alternancias polticas. El National Security Act de 1947 crea a la vez un Estado Mayor Interarmas permanente en tiempo de paz (JCS), una agencia omnipotente de inteligencia y de accin (CIA), y una sala de mando permanente (NCS). Despus, licencia al general George F. Keenan, terico de la amenaza sovitica pero partidario de la contencin, en provecho de Paul H. Nitze, favorable al enfrentamiento militar en teatros perifricos. En 1948, Truman es reelegido como presidente de los Estados Unidos. En realidad, el movimiento en el cual navega lo trasciende.

En el Congreso, los representantes han creado una Comisin del Congreso sobre las Actividades Antinorteamericanas en la cual Richard Nixon desempea un importante papel. La Comisin es el punto de partida de la primera cacera de brujas en el medio cinematogrfico y de la recreacin, con la ayuda de Ronald Reagan, entonces presidente del Screen Actors Guild, el sindicato de actores de Hollywood [8]. En 1948, es Richard Nixon quien insta a sus colegas congresistas a interesarse en el caso Alger Hiss, nombre de ese alto funcionario del Departamento de Estado acusado de haber pertenecido al Partido Comunista sobre la base de informaciones -adems, poco confiables- de Whittaker Chambers, un importante responsable de la redaccin de Time. Ese asunto fortalece la legitimidad de la cruzada anticomunista y abre la va al senador Joseph McCarthy.

Joseph McCarthy
Joseph McCarthy

Ese hombre poltico mediocre, elegido el peor congresista en 1951 por la Asociacin de Periodistas del Congreso, cena en enero de 1950 con el padre Edmund Walsh, profesor de la Universidad (jesuita) de Georgetown, de Washington. Este le sugiere, para mantener su escao, que se lance a una cruzada anticomunista. Dicho y hecho. El 9 de febrero de 1950, Joseph McCArthy pronuncia un discurso en Wheeling en el que cuestiona gravemente al secretario de Estado Dean Acheson y, enarbolando una hoja de papel, afirma tener una lista de 205 nombres, comunicada al secretario de Estado, de miembros del partido comunista que pese a todo trabajan todava en el Departamento de Estado y que estructuran su poltica.

El asunto causa un escndalo y, no obstante, como todos los discursos sobre el enemigo interno, las palabras de McCarthy se basan en el aire. No existe lista, ni nombres, sino los obtenidos por los comits de evaluacin de los funcionarios, publicados en 1946, y que comprendan a ex comunistas, fascistas, alcohlicos y homosexuales. Pese a la superchera, McCarthy persiste y pronuncia un discurso ante el Senado el 20 de febrero, en el que menciona la infiltracin de la administracin demcrata de Harry Truman por comunistas.

Como presidente de la Government Committee on Operations del Senado, realiza una serie de investigaciones a fin de poner en tela de juicio a los responsables polticos sobre la base de sus antiguas militancias. La mayora se ve obligada a dimitir. A los dems les propone, para salvar sus carreras, denunciar a otros cercanos al Partido Comunista. Tambin los artistas e intelectuales son acosados. En 1952, nombra a su lado a Roy Cohn, por recomendacin de Kohn Edgar Hoover. Cohn haba participado en la acusacin de Julius y Ethel Rosenberg, una pareja de judos comunistas acusados de espionaje a favor de la URSS y condenados a muerte en 1951.

El FBI desempe un papel considerable en la cruzada anticomunista de McCarthy, como lo indic William Sullivan, uno de los eminentes agentes del FBI: Fuimos nosotros los que hicimos posible las audiciones de McCarthy. Nosotros [le] suministramos todos los materiales que utilizaba. Debido a que el FBI no contaba con los medios para reunir esos materiales, el sindicato patronal Mid-America Research Library [9], que tiene ms de seis millones de expedientes sobre las actividades polticas y sexuales de sus empleados [10], se los suministraba.

Las ideas defendidas por McCarthy iban viento en popa, y el gobierno Truman se convierte en el blanco de ataques anticomunistas repetidos. Dean Acheson, el secretario de Estado, es uno de los principales objetivos, as como George Marshall, secretario de Defensa, el cual ser obligado a dimitir.

El propio Harry Truman, atacado en ese terreno, renuncia a presentarse a las elecciones presidenciales de 1952, aplazadas por el general Dwight Eisenhower. Para muchos, su llegada al poder deba sellar el fin del maccarthismo. Fue falso. En efecto, McCarthy la emprendi con la cultura antinorteamericana en los libros. Su equipo descubri as que 30 000 libros haban sido escritos por comunistas, pro comunistas, ex comunistas o anti-anticomunistas.

A raz de la publicacin de la lista completa de esas obras, los libros se retiraron de los estantes de las bibliotecas. Adems, se aade una referencia a Dios en el juramento de fidelidad que recitan cada maana los escolares y funcionarios para detectar a los comunistas ateos que se niegan a pronunciarlo. Sin embargo la cruzada del anticomunismo comete un error: en octubre de 1953, opta por denunciar la infiltracin comunista en el seno del ejrcito. La institucin se rebela y obtiene su salida por el voto de una mocin de censura, el 2 de diciembre de 1954. Esa es una mala noticia para el extremista anticomunista John Edgar Hoover, quien dirige el FBI desde 1924. La vida poltica norteamericana es sacudida por diferentes movimientos de protesta, sobre todo el de derechos civiles, realizados por Martin Luther King, despus por el movimiento contra la guerra de Vietnam. Para luchar contra esa subversin de nuevo tipo, Hoover crea el programa COINTELPRO (Counter Intelligence Programme), a partir de 1956. Sus primeros blancos son los responsables del Partido Comunista norteamericano, incluso del Partido Socialista.

Los dirigentes, militantes y simpatizantes de esas tendencias son colocados bajo tcnicas de escucha, alejados de la administracin o denigrados en campaas de prensa ante las grandes resultados electorales. Sin embargo, muy pronto, el programa se separa de esos blancos originales para enfrentarse a las asociaciones de los derechos cvicos. John Edgar Hoover explique as, en una nota interna dirigida a todos sus agentes, el 25 de marzo de 1968, que el COINTELPRO debe impedir la coalicin de los grupos nacionalistas negros (...), impedir el nacimiento de un "mesas" que podra unificar y electrizar el movimiento nacionalista negro. (...) Hay que hacer comprender a los jvenes negros moderados que, si sucumben a la enseanza revolucionaria, sern revolucionarios muertos.

Malcolm X
Malcolm X

Los documentos hechos pblicos a partir de 1970 sobre COINTELPRO no permiten delimitar con precisin la forma en la que el FBI llev a cabo, en detalle, las operaciones de desestabilizacin del movimiento por los derechos cvicos. Lo ms simple fue, de manera general, presentar a las organizaciones del reverendo Martin Luther King y de Malcolm X como antipatriticas, antinorteamericanas y cercanas a los comunistas.

En los Estados Unidos de los aos 60, Malcolm X representa un peligro muy especial. Convertido al Islan y habiendo roto con el movimiento de los Black Muslims, es acusado indistintamente de ser antiblanco, antisemita y propagador del odio racial. Cuando los argumentos ya no son suficientes, es asesinado el 21 de febrero de 1965 [11]. El 4 de abril de 1968 corresponde el turno a Martin Luther King.

Gracias a esos dos asesinatos, cuyas investigaciones sern particularmente chapuceras, se cumple la voluntad de John Edgar Hoover: no habr ms mesas capaz de unificar y de electrizar al movimiento nacionalista negro . El FBI tambin la emprendi contra las actividades de las Panteras Negras, en el marco de COINTELPRO.

Ese movimiento, fundado en 1966, reivindicaba la liberacin de los negros estadounidenses, no por medio del militantismo pacfico predicado por Martin Luther King, sino ms bien por la autodefensa. En 1969, uno de sus miembros, Fred Hampton, es ejecutado luego de una operacin realizada conjuntamente por el FBI y la polica de Chicago. Otra figura emblemtica del movimiento, Angela Davis, es acusada de asesinato y secuestro. Es detenida en 1970 y pasa diecisis meses encarcelada antes de ser liberada de todos los cargos.

Semejantes mtodos no podan continuar siendo desconocidos del gran pblico. A pesar de ser denunciados continuamente por los opositores polticos que fueron vctimas de ellos, fue necesario esperar al escndalo de Watergate para que la prensa nacional norteamericana se interesara en el asunto. Entonces, el FBI es acusado de haber colocado dispositivos de escucha en la sede de campaa de los demcratas, en beneficio del presidente Nixon.

Las revelaciones publicadas por Bob Woodward y Carl Bernstein provocan una serie de investigaciones sobre el modus operandi de la organizacin dirigida por John Edgar Hoover. La paranoia de los agentes federales en contra del enemigo interno desaparece poco a poco.

Sin embargo, el fenmeno resurge de forma sbita a raz de los atentados del 11 de septiembre. Hoy da, la nueva cruzada no tiene como blanco a los comunistas o a los negros, sino a los musulmanes. Daniel Pipes [12] se convirti en su punta de lanza al instar, en muchas ocasiones, a una depuracin del personal universitario de todos sus elementos considerados demasiado sensibles a la causa palestina, y a la separacin de los funcionarios y soldados de fe musulmana.

En un artculo del Jerusalem Post de 26 de noviembre de 2003, preconiza distribuir un cuestionario en el ms puro estilo maccarthista a los responsables musulmanes estadounidenses. As, se les pedira condenar el Hezbollah como organizacin terrorista, reconocer que los fundamentalistas musulmanes son responsables de los atentados del 11 de septiembre y aceptar que su vida privada sea espiada por cuestiones de seguridad ms que la de cualquier otro ciudadano norteamericano.

Con esta mentalidad, el secretario de Justicia John Ashcroft [13] aprovecha la conmocin causada por el 11 de septiembre para hacer adoptar el USA Patriot Act, un texto interminable cuya preparacin ha exigido meses y que sin embargo presenta seis das despus de los atentados.

Suspende las libertades fundamentales en todos los asuntos vinculados de cerca o de lejos con el terrorismo. Luego, ordena el fichado por parte del FBI de todos los musulmanes practicantes, ya sean extranjeros o nacionales; obliga a todos los extranjeros originarios de pases musulmanes a presentarse todos los meses en la comisara de sus barrios; y planifica la construccin de campos de internamiento previendo encarcelamientos masivos.

Paul Labarique
Ver los artculos de Paul Labarique



[1] Al contrario, la Legin Norteamericana inspirar la creacin, en 1939, de la Legin Francesa de Combatientes.

[2] La chasse aux sorcires, de Marie-France Toinet, Editions Complexe, 1995.

[3] Years of Infamy. The Untold Story of Americans Concentration Camp por Michi Weglyn, William Morrow and Co, ed. 1976.

[4] Cold War Critics, por Thomas G. Paterson, Chicago Quadrangle, 1971.

[5] Loyalty among governement employees, por Thomas I. Emerson et David Helfeld, Yale Law Journal, diciembre de 1948. Citado por Marie-France Toinet, op.cit.

[6] En la misma poca, los principales sindicatos estadounidenses, sobre todo la AFL y la CIO, intentan liberarse de sus elementos comunistas. Ver AFL-CIO ou AFL-CIA?, por Paul Labarique, Voltaire, 19 de enero de 2005.

[7] La chasse aux sorcires, op.cit.

[8] Ronald Reagan contre lEmpire du Mal, Voltaire, 7 de junio de 2004.

[9] Ese sindicato patronal reclutar sobre todo en las industrias de armamentos y se convertir en la American Security Council.

Ser calificado entonces por Eisenhower como complejo militar-industrial. Comprenda al comienzo la General Electric, Lockheed, Motorola, Allstate Insurance, Standard Oil of California, General Dynamics, Reynolds Metals, Quaker Oats, Honeywell, U.S. Steel, Kraft Foods, Stewart-Warner, Schick-Eversharp, Illinois Central Railroad y, en especial, la Seras-Roebuck.

[10] Power on the Right par William W. Turner, Ramparts Press, 1971.

[11] Antes de morir, Malcom X pide a su secretaria que avise a un misterioso corresponsal en Ginebra cuyo nmero de telfono escribe en un papel.

Se trata del padre adoptivo del intelectual suizo Tariq Ramadan. Este ltimo, militante revolucionario tercermundista, en la actualidad es objeto de una campaa de denigracin internacional que recuerda a la dirigida por Hoover contra Malcolm X.

[12] Daniel Pipes, expert de la haine, Voltaire, 5 de mayo de 2004.

[13] John Ashcroft dans le secret des Dieux, Voltaire, 2 de febrero de 2004.



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