Portada :: frica :: Nelson Mandela, luchador por la libertad
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2013

Mandela en los extremos de Amrica Latina

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin


Suficientemente se han repetido y reiterado en estos das los cnticos y alabanzas a nivel mundial a la vida y obra de Nelson Mandela. No se pretende entonces en este escrito hacer una nueva semblanza de este, posiblemente, ltimo gran lder popular. Al contrario, quisiramos centrarnos en algunas consecuencias de su larga vida pero, especialmente, en los ecos e imgenes que su muerte ha provocado en el continente latinoamericano. Hacer un pequeo recorrido tambin por la importancia de sus ideas y el reflejo, con los avances y ausencias todava visibles, de su lucha contra el racismo y la segregacin en esa parte del mundo.

Se han odo y se han ledo desde las ms sinceras alabanzas, generalmente aquellas ms cercanas al sentir de los pueblos, hasta las declaraciones ms hipcritas, generalmente aquellas en boca de los autonombrados lderes de la comunidad internacional. Todo el mundo, en alocada carrera, se ha visto impelido a la declaracin de condolencias y de reconocimiento ante la muerte de esta humana figura. Muerte, hay que subrayar, natural y propia del proceso de la vida. Declaraciones, por contra y en muchos casos artificiosas, propias de aquellos quienes hasta hace unos pocos aos ignoraban su lucha, tratan hoy todava de invisibilizar algunos rasgos definitorios de su pensamiento poltico, o simplemente lo calificaban como terrorista.

Sin duda, la lucha contra el racismo, contra el apartheid, de Nelson Mandela traspas las mismas fronteras de Sudfrica para extenderse por todos los continentes. Hoy, esta lucha se sigue librando en tierra africana, pero tambin contina presente y en sus aspectos ms duros, en Amrica Latina. All donde el racismo colonial se inici hace ms de 500 aos, hoy sigue presente pese a las aparentes independencias de hace casi dos siglos. Y esto, conjugado con el hecho de que precisamente en este continente, hoy se producen grandes avances en esa lucha por la dignidad humana que pareciera no tiene fin.

Sern dos de las mltiples declaraciones realizadas en estos agitados das las que puedan ilustrar en gran y mejor medida esto que afirmamos.

El presidente de Guatemala, Otto Prez Molina, en una evidente demostracin de hipocresa poltica, ha afirmado que "Mandela es un smbolo de la lucha contra la segregacin racial". De una parte es necesario recordar que, desgraciadamente, Guatemala todava hoy se podra calificar como uno de los estados-nacin ms racistas del mundo contra la mayora de la poblacin del pas, de origen maya y xinca. En este pas se libr durante 36 aos la que algunos denominaron la ltima guerra maya, ya que esta poblacin indgena fue el objetivo principal del genocidio practicado por el ejrcito guatemalteco. Todava ser en este ao 2013 cuando se ha conseguido juzgar al ex-dictador Efran Ros Montt por las masacres cometidas bajo su direccin en los aos 1982 y 1983. Y precisamente, en esos momentos el actual presidente guatemalteco era oficial del ejrcito en una de las zonas ms golpeadas por la poltica de tierra arrasada. Sin embargo y a pesar de todas las evidencias, de todos los testimonios de los y las supervivientes, las maniobras fcticas consiguieron anular la celebracin de dicho juicio y la condena emitida por genocidio. Por eso, a pesar del juicio y a pesar de los Acuerdos de Paz (1996) y su incumplimiento reiterado respecto al reconocimiento de derechos de estas poblaciones, hoy se sigue practicando el desprecio y marginacin evidente contra los pueblos maya y xinca. Los poderes fcticos, as como los oligrquicos y polticos de Guatemala, hoy entregan el pas al expolio de las transnacionales, violando continuamente los instrumentos internacionales de derechos humanos individuales y colectivos (Convenio 169 de la OIT y Declaracin de Naciones Unidas de Derechos de los Pueblos Indgenas). Todo ello, en una clara muestra de segregacin y racismo contra la mayora de la poblacin. Por lo tanto, las similitudes con el apartheid son ms que tericas y, por lo tanto tambin, las declaraciones laudatorias del presidente guatemalteco hacia Madiba no son sino un ejercicio ms de cinismo poltico e insulto a la inteligencia.

La segunda declaracin que queremos aludir para mostrar los extremos del continente respecto a la lucha emblematizada por Mandela, es la realizada por el presidente del estado plurinacional de Bolivia, Evo Morales Aima. ste ha sealado, de forma escueta pero difana, que el ex-presidente sudafricano "simboliza la humanidad y la solidaridad". Bolivia es uno de los pases americanos con mayor porcentaje de poblacin indgena, histricamente arrinconada y explotada, tanto por los 300 aos de dominacin espaola, como por los que se han dado en llamar casi 200 aos de colonialismo interno. La independencia a principios del siglo XIX no supuso sino un simple cambio en las lites dominantes, pasando de las espaolas a aquellas que no eran sino sus descendientes americanizados. Sin embargo, las estructuras polticas, econmicas, sociales e incluso culturales se mantuvieron aferradas al racismo y discriminacin extrema de las grandes mayoras indgenas. Y esto no ha empezado a cambiar sino hasta el ao 2006 con la llegada al estado del actual presidente y de los movimientos sociales campesinos, de mujeres e indgenas. Es en este nuevo estado, no ya estado-nacin sino estado plurinacional, donde se da la oportunidad por primera vez de hacer realidad en el continente americano el paradigma que encarn Mandela, el paradigma de la igualdad poltica entre pueblos y donde sus mayoras (indgenas) puedan ejercer el poder, rompiendo con el colonialismo, el patriarcado y el racismo. Es evidente que toda esta situacin, larga en siglos y en memoria, no puede revertirse en unos pocos aos; es evidente, que se cometen errores y es evidente que se est aprendiendo a caminar, pero tambin es claro y difano que la lucha de Mandela, como smbolo de humanidad y solidaridad est ms cerca del momento actual en Bolivia que del tiempo oscuro que todava se da en Guatemala.

As, el continente latinoamericano contiene, valga de redundancia, elementos centrales donde el mensaje terico y prctico del pensamiento poltico de Nelson Mandela tiene todava un largo camino por andar. Y por eso mantenemos que la muerte de este gran lder africano alumbra y abre tambin alamedas amplias por donde caminar el hombre y la mujer (los pueblos) libres. Al fin y al cabo, recordando de alguna forma palabras de otro lder americano (Che Guevara), Mandela declar en junio de 2008 que "donde quiera que haya pobreza y enfermedad, donde quiera que los seres humanos estn siendo oprimidos, hay trabajo que hacer. Despus de 90 aos de vida, es tiempo de que nuevas manos emprendan la tarea. Ahora est en vuestras manos". Y en Amrica Latina hay ya, afortunadamente, muchas manos dispuestas a continuar esta tarea.

Jesus Gonzlez Pazos es miembro de Mugarik Gabe y de la CODPI

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter