Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2013
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2013

Carta a la revista Semana
La entrevista de Mara Jimena Duzn a Laura Villa: Otra manipulacin meditica

Laura Villa
Rebelin


Seores revista Semana. La presente para lo siguiente:

Dir de entrada que la entrevista [1] a la que me refiero en el ttulo de este texto me parece un libelo de propaganda poltica contrainsurgente.

Sin duda el escrito hace parte del trabajo de los medios para construir realidades ficticias a travs de la manipulacin de la informacin, revelando su carcter de clase en favor del dominante bloque de poder neolioberal.

Peligrosa mujer Mara Jimena. Ella sabe organizar su farsa: disea su versin de la guerrillera frustrada que acta en la Mesa de Dilogos, sin mayor formacin, como chapoteando en un mar de incertidumbres, para contraponerla a la imagen de la mujer negociadora del Gobierno que la misma gran prensa ha mostrado con bombos y platillos como exitosa, preparada, y respaldada.

Mara Jimena no tiene rostro sino careta; y bajo la mscara de atenta mujer conversadora, que slo busca charlas desprevenidas, casi amistosas o de extraa curiosidad filosofal, va armando conversaciones difusas, impulsadas por adulaciones hipcritas entremezcladas con afirmaciones-preguntas infundadas, que apuntan a presionar respuestas que se acomoden a sus hiptesis aviesas. Despus, segn se ve, terminan convirtindose en textos acomodados a manera de entrevista que desechan lo esencial, las verdades que ms interesan al entrevistado, los contextos que dan sentido a lo que ste siente y suea, las razones por la causa a la que entrega su vida, para convertir todo en falacias atiborradas de fragmentos sacados del discurso con las pinzas de la malintencin. Mara Jimena logra su propio personaje de ficcin, pero con los peores propsitos de la guerra sicolgica.

Durante la entrevista primero me muestra con el rtulo de exguerrillera (lo cual es un insulto para m) atendiendo a su propia urgencia estipendiada de sugerir a los jvenes, hombres y mujeres, que luchan con heroismo en las montaas de Colombia, el camino de la desmovilizacin. De inmediato, desconociendo mi condicin de mdico titulado, pone sus mentiras en mis labios para convertirme en la estudiante que no termin su carrera, cuyo sueo es seguir estudiando para recuperar el tiempo perdido. Debera tener un poco de pudor y al menos no haber colocado sus invenciones como argumentos mos.

Bajo criterios subjetivos y arbitrarios escoge e inventa juicios para crear la fbula que mejor se acomode a la tarea de cancerbero del statu quo que le imponen sus amos; pero no coloc, por ejemplo, mi opinin sobre el proceso de paz, mi explicacin clara y precisa de que en la Mesa hay dos visiones contrarias: la del gobierno, la cual al servicio del capital busca cambiar armas por votos pero para hacer realidad sus proyectos minero-energticos, agroindustriales y de extranjerizacin del territorio. La otra posicin es la de la guerrilla, la que yo comparto y defiendo con conviccin, sencillamente porque es la posicin que defiende a las mayoras, con objetivos claros como el de la reforma agraria integral, los cambios profundos en la estructura del Estado, la reforma poltica, la reforma a la justicia y al sistema electoral, entre otros.

Fui clara en expicarle mi apresiacin poltica del proceso, que quedaban bastantes temas pendientes y que estos solamente se podan resolver a travs de una Asamblea Nacional Constituyente. Y agregu que respecto a mi expectativa frente a un posible acuerdo, pensaba que era bastante difcil concretarlo por la actitud mezquina del gobierno, por su prctica de actuar con unilateralidad, poniendo obstculos el marco jurdico y el referendo; le expres tambin, que quien realmente estaba sosteniendo el proceso era el pueblo colombiano. Pero parece que nada de esto le interesaba a la doa.

Ella me indag en tono de afirmacin sobre que por datos de encuestas se saba que los colombianos no queran que la guerrilla ejerciera la poltica, en torno a lo cual le expliqu que eso corresponda a una matriz meditica, que obviamente nadie iba a gritar a los cuatro vientos su intencin de voto por Timolen Jimenez porque eso en Colombia el terrorismo de Estado no lo perdona, pero que le preguntara a cualquier ciudadano sobre temas como el desempleo, la pobreza, el sistema electoral, el congreso, el desempeo de los presidentes, a ver si se sentan identificados con estas poltica,s y la conclusin palpable sera la del descontento popular.

Agregara, entre tantas otras cosas de importancia para el pas, no chimes y falsedades sobre asuntos personales, que ante la eventualidad de un acuerdo mis proyectos particulares son lo de menos, porque ser guerrillero implica despojarse de todo inters personal para encaminarse hacia una transformacin social, y en ese sentido, ms all de pensar el futuro en funcin de alguna actividad personal, mi inters principal es ocupar un espacio al servicio de la sociedad. En la guerrilla uno se despoja de pensamientos individualistas y se proyecta ms hacia el colectivo, fue la leccin que trat de darle a Mara Jimena. Al parecer no la aprendi.

Aunque tengo claridad de que la democratizacin de los medios solamente se podr conquistar democratizando la sociedad, y que esta se logra a travs de la accin organizada y decidida de las masas, aspiro a que esta necesaria rplica contribuya en algo. Ojal Mara Jimena, usted le d a esta nota la misma difusin que a la suya. Si mal no estoy, esto tiene que ver mucho con la cacareada tica periodstica.


(*) Laura Villa es Guerrillera de las FARC-EP

NOTAS:

[1] Entrevista de Mara Jimena Duzn a Laura Villa, publicada en Semana: http://www.semana.com/nacion/articulo/entrevista-de-maria-jimena-duzan-con-guerrillera/367320-3


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter