Portada :: frica :: Nelson Mandela, luchador por la libertad
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2013

Mandela, Obama y Ral

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


Estados Unidos, conviene recordar, fue junto a sus aliados de la OTAN e Israel el ms firme sostn econmico, poltico y militar del rgimen del apartheid en Surfrica. Lo tenan sin cuidado Los sufrimientos infligidos a los negros por ese odioso sistema considerado un crimen de lesa humanidad por el derecho internacional. No es casual que la CIA entregara a Mandela a la polica sudafricana. No olvidemos que Mandela mucho despus de haber cumplido 27 aos de crcel y de concluir su mandato como el primer presidente negro de Sudfrica continu en la lista de terroristas del Departamento de Estado hasta el ao 2008. Ms an, est profusamente documentada la complicidad estadunidense en el sostenimiento del colonialismo en frica y cunto hizo por impedir el triunfo de sus movimientos de liberacin nacional.

La presencia de Obama y su discurso en las honras fnebres de Nelson Mandela exige subrayar, por eso, que cualquier presidente de la superpotencia carece de autoridad moral para proclamarse admirador y seguidor del hroe sudafricano. De la misma manera, Obama, al reprochar a otros lderes, en el estadio FNB de Soweto, que apoyen a Mandela pero persigan disidentes demuestra que, aunque sea negro, padece la misma arrogancia imperial tpica de la privilegiada y mesinica cpula estadunidense. Quin si no los cuerpos represivos de ese pas molieron a palos a los integrantes de Occupy Wall Street?

La doctrina Monroe sigue vigente y a escala universal. Ese mismo Obama ha recrudecido el bloqueo contra Cuba, bombarde y despedaz Libia, y asesina a cientos de inocentes con los drones en Pakistn, Afganistn y Yemen. Igualmente, aprueba planes desestabilizadores y golpes de Estado contra los gobiernos independientes de Amrica Latina y el Caribe apoyndose en su descomunal aparato subversivo y meditico. Eso sin contar el estado orwelliano de espionaje dirigido no slo contra los que considera enemigos sino contra sus aliados y sus propios ciudadanos.

A principios de los 90 poderosas circunstancias forzaron a interrumpir el apoyo estadunidense al apartheid, contra el que la poblacin negra se mantena en indoblegable rebelda. A partir de la derrota sufrida en la batalla de Cuito Canavale por el rgimen del apartheid, que incluso dispona de armas nucleares, Washington no tuvo otra alternativa que buscar una salida negociada. El golpe demoledor asestado al ejrcito sudafricano por la potente agrupacin de tropas cubanas junto a sus compaeros de armas angolanos y namibios produjo un giro de tal magnitud en la correlacin de fuerzas poltico-militares en el sur de frica que Estados Unidos se vio impedido de evitar la independencia de Namibia, la consolidacin de la independencia de Angola y el fin del apartheid.

Pero no hay que salir de Estados Unidos para percatarse de la incongruencia de Obama cuando afirma admirar e inspirarse en Mandela. En su gobierno, adems de que el uno por ciento ms rico obtiene el 93 por ciento del incremento de la riqueza, la poblacin negra sufre el doble de desempleo que los blancos y hay ms negros encarcelados que esclavos en 1850; los nios afroestadunidenses en pobreza son casi el triple que los blancos en esa situacin y es muy probable que uno de cada tres infantes negros nacidos en 2001 acabar en la crcel. Esta situacin se agrava con el pinge negocio de la privatizacin de las prisiones, que ha hecho aumentar cientos de veces el nmero de reclusos. En un retorno al rgimen esclavista supuestamente liquidado con la guerra civil norteamericana (1865) ahora el capital dispone de abundante mano de obra barata negra y latina con la que subir en flecha sus ganancias.

Mientras tanto, el presidente cubano, Ral Castro, representaba lo contrario de Obama en las horas fnebres de Mandela. En Ral se simbolizaban all los legendarios logros de la revolucin cubana en la justicia social, la educacin, la salud pblica universales y gratuitas y la igualdad de derechos. Su lucha contra el racismo dentro y fuera de sus fronteras, su indeclinable solidaridad con los movimientos de liberacin y pueblos de frica. Y, por supuesto, la slida y larga amistad combatiente entre Mandela y Fidel.

Bienvenido sea el apretn de manos de Obama a Ral si ste significa que el ocupante de la Casa Blanca iniciar los pasos para poner fin a la ilegal e inmoral poltica de hostilidad y bloqueo contra Cuba.

Twitter: @aguerraguerra

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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