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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2013

Cmo interpretar las balas de hace 2 aos en Ayotzinapa?

Ramn I. Centeno
Rebelin


Para entender la sangre derramada en Ayotzinapa, primero comparmosla con la que cay poco antes en Monterrey.

El 25 agosto de 2011, en Monterrey, el crtel de Los Zetas quem el Casino Royale, con un saldo de 52 personas muertas. Das despus, cuando el suceso fue comentado en el programa Tercer Grado de Televisa, Carlos Loret de Mola lo present como muestra de que se han ido perdiendo las garantas ciudadanas. En esa misma tnica, el veterano Joaqun Lpez Driga concluy que se trataba del atentado ms grave que se ha cometido contra la sociedad civil por parte del crimen organizado.

Cuatro meses despus, el 12 de diciembre, dos estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, fueron asesinados a tiros por policas vestidos de civil durante una manifestacin. Tercer Grado reprobara el actuar de la polica, pero esta vez no hubo referencias a las garantas ciudadanas o la sociedad civil. Todo lo contrario, Carlos Loret de Mola describi a los estudiantes como revoltosos, abusivos, futuros malos profesores a los que haba que zurrar, pero con gases lacrimgenos o cuerpos antimotines. Ciro Gmez Leyva, en su turno, aadi la propuesta de usar quiz agua. Lpez Driga, para sintetizar, critic en la polica mexicana la falta de protocolo lo que sea que eso signifique- para lidiar con la ira popular.

El contraste es impactante, y permite observar la forma del terreno poltico que pisan los revolucionarios mexicanos. En la democracia neoliberal, cuya estabilidad ha sido reforzada por la guerra contra el narco (inaugurada por el PAN y hoy continuada por el PRI), las libertades democrticas ganadas entraron en deterioro acelerado. En el incidente del Casino, cuando unos ciudadanos han dejado de serlo, en virtud de su muerte, se invoca las garantas ciudadanas que posean. En el segundo caso, cuando unos ciudadanos son asesinados al hacer uso de esas garantas, se invoca su derecho a los gases lacrimgenos.

La lgica consecuencia de este pensamiento es la siguiente: mientras el muerto tiene derecho a haber tenido derechos, el vivo tiene derecho a renunciar a sus derechos (o a ser bien-reprimido si no lo hace). Esta es la estructura de la ideologa dominante que, sin embargo, se presenta de forma distinta a cada clase social. Y es que en Mxico aplica lo que escribi George Orwell en Rebelin en la Granja: "Todos los animales son iguales, pero algunos animales son ms iguales que otros". En consecuencia, el mencionado deterioro democrtico es ms agudo para las clases populares.

Los muertos del Casino Royale, pertenecientes a capas privilegiadas, eran personas con las que los comunicadores de Televisa se sentan identificados. Esa conexin emocional explica su afirmacin de que en toda la Guerra contra el Narco ese constitua el atentado ms grave. Falso. Un ao antes Mxico haba presenciado algo peor, cuando fueron encontrados 72 cadveres en una fosa en un rancho de San Fernando, Tamaulipas, la mayora eran migrantes de Centro y Sudamrica, todas/os eran personas de clase trabajadora.

En virtud de esta democracia diferenciada por clase social, las clases populares mexicanas, si protestan, se convierten en gente integrada por revoltosos que dejan de ser ciudadanos. Al final del camino, cuando los proletarios se encuentran balas, cuando ya no les queda nada, slo les queda invocar el ltimo recurso disponible: los derechos humanos.

La perversa forma en que administran los derechos humanos los diferentes Estados Occidentales es bien captada por el filsofo leninista Slavoj iek:

Paradjicamente, soy privado de derechos humanos en el momento en que soy reducido a un ser humano en general, y es entonces cuando me convierto en el portador ideal de aquellos derechos humanos universales que me pertenecen independientemente de mi profesin, sexo, ciudadana identidad tnica, etc. 1

El diagnstico es sombro. En sociedades como la mexicana, la ciudadana est cercenada para las clases populares. Por eso cada vez tienen ms trabajo los defensores de derechos humanos. Porque si la democracia existiera ms all de las fronteras diseadas para las capas privilegiadas, no habra forma de que ocurriera una degradacin sistemtica de muchos mexicanos quienes, si no son muertos en la Guerra contra el Narco, son reducidos a la marginacin total, la cual, a veces, nos lleva a recordar que tienen derechos humanos.

La conclusin es radical. Nuestra lucha no debe ser por defender los derechos humanos, sino por evitar que este sea nuestro ltimo recurso de defensa.

Ser esta la leccin que hoy nos muestran las policas comunitarias en Michoacn y Guerrero? Este ser el tema de mi prxima entrega, pero por ahora urge llamar a luchar por la libertad de Nestora Salgado y todos los policas comunitarios presos. A cuntos se les ocurri que el pueblo terminara haciendo el trabajo que, en teora (y slo en teora), deba emprender el Ejrcito y la Polica Federal contra los narcos? No a muchos.

[ Este texto es una versin ligeramente modificada y ampliada de un texto originalmente publicado en Revista Pluma (vol. 7, no. 18, p. 19, primavera 2012, Mxico) bajo el ttulo Cmo interpretar lo ocurrido en Ayotzinapa?]

Nota:

1 Slavoj iek, Against Human Rights, New Left Review, no. 34, pp. 115-131.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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