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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2013

El papel de los intelectuales ante las semillas

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


La Biblioteca Nacional se ha presentado como anfitrin lgico, natural (si se me permite la grosera cuasimedieval), para el abordaje de la Ley sobre Semillas, actualmente en trmite parlamentario, que se presenta como una revolucin copernicana para la agricultura, mejor dicho −modernizndonos− para la agroindustria.

Lo que ha dado en llamarse la Ley de Semillas (hay ms de un proyecto en danza) versa sobre una legislacin modificatoria particularmente llamativa ya que en este mismo momento hay proyectos de Ley de Semillas en las instancias legislativas en Mxico, Colombia, Venezuela, Chile, Argentina, Brasil y probablemente en varios otros pases del sur americano. Basta un tecleo en internet para comprobarlo

Con un aditamento de clara prosapia, la institucin anfitriona alberga este Encuentro sobre semillas y legislacin respectiva, invocando la Argentica. Disciplina ardua y esquiva si las hay. De doble riqueza pues tenemos una tica argentina o igualmente, una gentica argentina

Desde el vamos, el papel de una institucin como la BN, dirigida por un intelectual reconocido como Horacio Gonzlez, tendra que haber sido, a mi modo de ver, el de un abordaje radical, es decir desde las races de la cuestin: entender de dnde proviene una ley de semillas, auscultar los fundamentos epistemolgicos de sus desarrollos tecnocientficos, abordar lo acontecido con todo el proceso laboratoril y agroindustrial para el cual se estara ahora implementando dicha ley; analizar la Argentina de antes y despus de la invasin transgnica y la consiguiente sojizacin

Pero la propia presentacin corre el eje de estas cuestiones vitales hacia otras, secuencialmente mucho pasos adelante, concretamente mucho ms prcticas. Aunque califica a la BN como el mbito ideal para el dilogo que inmediatamente asociamos con la reflexin filosfica−, inmediatamente agrega otro momento, que bien puede complementar el anterior o sustituirlo: y para la difusin del conocimiento: ya no necesitamos buscar la verdad, que damos por nuestra, y slo nos queda propagarla−.

Por ello se permite: Conformar un grupo interdisciplinario de lderes de opinin que promuevan la difusin y reflexin sobre la convergencia de las tecnologas vinculadas a la vida. Un remate con fraseologa monsantiana que trasunta cmo se plantan los convocantes. Y a qu llaman.

En rigor, nos revela que ya est todo cocinado. Como cuando se llama a audiencia pblica aunque ya todo el mundo sabe cmo se va a aprobar esa resolucin o disposicin

Porque lo que falta en Argentina es una discusin sobre los motivos pol-ticos de los desarrollos tecnocientficos que la Ley de Semillas vendra a legislar.

Porque se trata de toda una movida poltica, geopoltica, que lleva dcadas, y en Argentina, una vez ms, se va a tomar el rbano por las hojas.

Por qu la argentica apenas puede servir para cohonestar la labor tecnocientfica realizada hasta este momento, con el peso de la gran transformacin sufrida por el campo argentino? La estructura agropecuaria de exportacin administrada por los dueos de la tierra que le fuera despojada a las poblaciones nativas y con la que constituyeran el pas del ganado y las mieses, ha sufrido un enorme reajuste, una suerte de contrarreforma agraria que ha ido configurando esta agroindustria altamente concentrada, con rindes cuantitativos sin precedentes. Una nueva ruralidad, la de una agricultura sin agricultores, por ejemplo.

Antes que analizar y discutir los diversos proyectos de Ley de Semillas en danza, lo que hay que abordar es la etiologa del fenmeno. El origen. La procedencia.

Por empezar, es curioso que prcticamente tantos pases del glacis american hayan empezado a elaborar casi simultneamente sus leyes de semillas.

As como cuando se inici el ciclo de las dictaduras militares de la dcada del 70 en la Amrica surea fue inevitable atribuir esa solucin a una fuente nica o principal de decisiones la respuesta de los intereses dominantes de EE.UU. al peligro de una segunda Cuba− o cuando fue clausurado el ciclo de esas mismas dictaduras pasado el boom guerrillerista, en los 80, 90, y sobrevino una llamativa ola de democratizadora segn la cual, Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y hasta las dictaduras consolidada una, eterna la otra, en Chile y Paraguay se redescubren demcratas anlogamente, han aparecido en los distintos recintos parlamentarios de la Amrica surea de estos 2013, 2012, esta tropilla de proyectos de Ley de Semillas, todas con un pertinaz elemento comn; cuidar los derechos de los obtentores.

Este nuevo o no tan nuevo oficio de semillero, especializado ahora en el rea biotech al parecer acomoda las primeras fichas del juego de derechos de autor y reembolsos de dividendos, vinculadsimos a los grandes laboratorios biotech.

Por qu quiere el establishment avanzar con estas reglamentaciones? Porque parte de la base que ya se ha estudiado todo cuidadosa y responsablemente por parte de las autoridades correspondientes.

Pero sucede que NO hay tales autoridades correspondientes. Que la ingeniera gentica, luego rebautizada por sus protagonistas como biotecnologa (que suena mucho ms simptica y menos aparato), se aprueba poltica, no cientficamente. Es aprobada por el ejecutivo del gobierno de EE.UU., Bush padre, y un congreso que deja correr todo con el fast track (sobre tablas).

Porque vena aprobada de antemano. No por haber pasado por las lgicas instancias cientficas, sino porque se la haban presentado a quienes aspiraban a regir los destinos del mundo, como el arma ms adecuada para ello. Un arma de destruccin masiva, aunque no dispare un solo tiro.

El epicentro de este diseo no estuvo en Monsanto, como se dice a me-nudo, sino en el Ministerio de Agricultura de EE.UU., esa mquina de triturar estmagos llamado el USDA Que dise su plan de conquista del mundo entero, a mediados de los 90, basndose en la teora de las ventajas comparativas. Y probablemente en estrecha colaboracin con los gigantes de la industria alimentaria; Cargill, ADM, Monsanto

Gran jugada, llamar a esta baza de naipes cargados, teora. Y teora de la mayor alcurnia en la pretendida ciencia econmica. Esa teora esconde la verdad brutal de la dependencia de la inmensa mayora del planeta a los centros de suministro ms ricos.

Como bien ha sealado el analista indio Devinder Sharma, la teora de las ventajas comparativas al inhibir a tantos pueblos a autosustentarse, los condena al rgimen abyecto del barco a la boca, en el cual la poblacin recibe sus alimentos, sus mendrugos, cuando el barco atraca y lo descargan que puede ser luego de das o semanas de privaciones. El rgimen del barco a la boca cumple escrupulosamente con la teora de las ventajas comparativas pero no con la dignidad de la autonoma alimentaria que hoy tiene un par conceptual de designaciones igualmente valiosas: soberana alimentaria y seguridad alimentaria.

La Ley de Semillas hoy en da tan promovida desde centros de poder asentados en el USDA, en la FAO, en la ONU, en el BM, en organismos nacionales argentinos como CASAFE, ASA, AAPRESID y varios ms, responde a necesidades de una industria transnacional que ha prometido ya varias veces resolver el hambre del mundo. Que persiste. Es decir que ha reiterado un cumplido demaggico. Industria que da por descontado que ejerce una actividad cientfica, cuando apenas tiene una operatividad tecnolgica (relativamente) precisa.

Ante la enorme problematicidad que la revolucin tecnocientfica nos presenta, con el avance totalmente fuera de control de enfermedades del ms variado tipo y sobre todo ante la cada vez ms clara percepcin de que los alimentos transgnicos accedieron al mercado por razones geopolticas y no alimentarias o sanitarias, qu papel le cabe a la Biblioteca Nacional con su filosfica direccin?

Lo que quisimos expresar: encarar crticamente la cuestin. Analizar sus presupuestos, las causas.

Pero en lugar de eso, la argentica instaurada parece ser una herramienta ad hoc para difundir, como lo explicita la proclama de los encuentros.1 Si el neologismo quiso valorar aspectos filosficos naufraga con el publicitario prefijo.

Se nos presentaron distintas mesas, donde estn los personeros de la serie de organizaciones, pblicas, privadas, consustanciadas y comprometidas con los transgnicos, con la agroindustria y totalmente ensambladas con el modelo instaurado inicialmente desde EE.UU. hace ya dcadas. Est AAPRESID, ASA, INASE, INTA y organismos pblicos que, ciertamente tambin acompaan el pedido de esta nueva Ley de Semillas, que muchos tememos cercenar derechos ancestrales de las poblaciones rurales (so pretexto de beneficiarlas, claro) al bloquear la circulacin voluntaria de semillas, al proyectar privatizar el derecho a su disposicin, etctera.

Por cierto que, como corresponde a pluralistas, las diversas mesas tienen, en general, todas ellas, voces crticas, periodsticas, gremiales o de ONGs que no comulgan con la sojizacin del pas (por ejemplo MNCI, GRAIN, UBA, Red Argentina de Periodismo Cientfico, etctera).

Pero no se puede abordar en trminos geopolticos y menos epistemolgicos la cuestin, si se ha hecho una mesa sobre Propiedad intelectual. Tampoco si hay otra mesa de Economas regionales. O en la dedicada al Sector Privado. Industria semillera y cmaras.

En una palabra, la BN ha perdido la oportunidad de haber encarado como corresponda la tremenda cuestin del modelo de pas, de la dependencia tecnoideolgica, del juego geopoltico en que el pas fue metido en tiempos del menemato. Porque eso haba que haberlo hecho antes que estas campaas de difusin acorde con la lnea de gobierno.

Querer hacerlo junto con la difusin no es sino confundir planos, niveles, entreverar situaciones o momentos incompatibles entre s.

Querer quedar bien con la tica, con la poltica, con la economa con las transnacionales de la agroindustria, con el ambiente y con el oficialismo.

Parece demasiado.

Nota:

1 Que tuvieron lugar el 4 y 5 de diciembre de 2013 en un saln del tercer piso de la BN.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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