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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2013

YPF, el acuerdo con Repsol y el "amigo americano"

Eduardo Lucita
La Arena


Una coyuntura econmica compleja, un dficit energtico indito y una intrincada trama de relaciones internacionales concluyeron en el acuerdo con Repsol. Se pone nfasis en sealar que fue obra de tres pases, aunque se obvia el rol que jug Estados Unidos en el convenio.

El impacto que en las finanzas nacionales provocaba la factura energtica llev al gobierno nacional, en abril del ao pasado, a reapropiarse del 51 por ciento de las acciones de YPF. Esto fue acompaado por la celebrada Ley de Soberana Hidrocarburfera. Se supona entonces que este era el punto de partida de una poltica energtica diferenciada de la anterior.

La decisin poltica de recuperar el control de la emblemtica empresa nacional, en manos de la espaola Repsol, tuvo una dimensin poltica simblica que super al propio acto expropiatorio. Desde esta misma columna sealbamos entonces que se trataba de un avance que haba que superar ya que nada deca de los decretos desreguladores vigentes desde los aos '90, ni de los contratos de concesin por fuera de YPF, menos an del concepto de libre disponibilidad del crudo que da plena libertad a los concesionarios, lo que resultaba contradictorio con los objetivos generales enunciados.

Aquel giro pareca emparentarse con lo que fuera la captura de renta agraria extraordinaria o la nacionalizacin de las AFJP. Se mostraba como una decisin soberana positiva que, si bien dejaba planteada numerosos interrogantes, abra genuinas esperanzas.

Negociaciones a la carta

Ahora se sabe que el acuerdo con Repsol ha sido la resultante de un largo proceso de negociaciones, "nueve meses de conversaciones y charlas informales", segn afirm el recin estrenado ministro de Economa, Axel Kicillof. Cuando se decidi recuperar para el Estado la mayora del paquete accionario, con el argumento de que la empresa espaola haba en realidad consumado un vaciamiento, algo fcilmente verificable, fue ese funcionario, en ese momento vice-ministro de la cartera, quin en un encendido discurso en el Congreso de la Nacin grit a los cuatro vientos que no estaban dispuestos a pagar por el vaciamiento producido, ni por activos que estaban sobrevalorados, sino... por "el costo real de la empresa".

Repsol exiga una indemnizacin superior a los 10.000 millones -en algn momento lleg a exigir 15.000 y hasta 20.000-, luego se conocera que eran solo maniobras del presidente del directorio para trabar cualquier negociacin. Con el acuerdo alcanzado el gobierno argentino pagara menos de la mitad del reclamo original. Se estima ser de 5.000 millones de dlares, aunque no se conoce con certeza cul ha sido la valuacin real ni quin la hizo, tampoco si se pagar en activos lquidos (bonos de deuda) o con algn porcentaje de participacin en la explotacin. Precisamente el Observatorio Petrolero Sur (Opsur) ha sealado que "todava no est claro si el Tribunal de Tasacin va a intervenir en determinar el monto indemnizatorio o ser a travs de una negociacin entre las partes, ni tampoco si se va a dar intervencin en la negociacin a las provincias que integran el directorio de YPF".

La participacin de las provincias es un tema crucial porque es all donde se ha producido el dao ambiental, cuyos costos parecen haber sido dejados de lado. Chubut, Santa Cruz y Neuqun pueden aportar datos concretos y una evaluacin monetaria de estos daos. Precisamente computar el dao ambiental probablemente llevara a cero la indemnizacin de ley. Conviene recordar que la expropiacin por razones de utilidad pblica contempla el pago de la misma una vez realizada la evaluacin correspondiente por organismos competentes del Estado.

Lo notable es que ha sido el propio Kicillof, ahora ya como ministro, quin anunci el acuerdo y que este -con clusulas que no se conocen por un criterio de confidencialidad, igual que el acuerdo con Chevrn- contiene una indemnizacin que no sera acorde al "costo real de la empresa" si se computara el dao ambiental.

El "amigo americano"

Se ha divulgado profusamente que cuando luego de varios meses en que la negociacin entre el gobierno argentino y la petrolera espaola estaba en va muerta, fue un acuerdo entre los gobiernos de tres pases -Argentina, Espaa y Mxico- el que la destrab, y que la posicin mexicana a travs de su petrolera Pemex -tenedora del 9 por ciento de las acciones de Repsol- haba resultado decisiva.

Un recorrido por las diversas fases que atraves la negociacin da parte de razn a estos dichos, sin embargo se oculta que hubo un cuarto jugador. Este no fue otro que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que por medio de su secretario de Estado de Energa, Ernest Moiz, hizo saber al ministro espaol de Industria y Energa, Jos M. Soria, que su pas apoyaba a Repsol en su demanda contra YPF, pero que la petrolera Chevrn necesitaba con urgencia el acuerdo entre ambas empresas para poder ingresar en la explotacin del yacimiento argentino de Vaca Muerta. Este acuerdo resultaba de particular importancia para la multinacional norteamericana, ya que las advertencias de la compaa espaola, que amenazaba con demandar a cualquier empresa que invirtiera en la nacionalizada YPF, constituan una traba.

Esto es, el "amigo americano" presion a dos puntas. Por un lado al gobierno argentino para que aceptara pagar algo a Repsol y por el otro al espaol para que aceptara una indemnizacin menor a la reclamada. No solo expresaba los intereses de Chevrn, tambin de Exxon y otras petroleras americanas. EEUU se vali tambin del gobierno mexicano y de los intereses de Pemex, que tiene relaciones contradictorias con el directorio de la petrolera espaola e intereses en ingresar a Vaca Muerta.

Pragmatismo sin soberana

El vuelco que implica este pragmatismo est sin dudas obligado por el dficit del sector energtico y los resultados de una poltica que durante casi una dcada dej hacer a los vaciadores y mir como caan la produccin de petrleo y de gas sin inmutarse. Ahora desde el oficialismo se lo presenta como una necesidad para atraer inversiones, engrosar las alicadas reservas internacionales y evitar un colapso energtico en el mediano plazo. No se lo reconoce pero es evidente forma parte del giro promercados que ensaya el gobierno luego de los recientes resultados electorales

Y puede que d resultados. Que vengan inversiones de la mano de las corporaciones internacionales y que finalmente, explotacin no convencional mediante (fracking), aumente la produccin de gas y petrleo. Resultados estos que no se vern de inmediato.

Habr entonces energa a costa de afianzar el rgimen de sociedad mixta, el principio neoliberal de "libre disponibilidad" y una insercin cada vez ms subordinada al mercado mundial. Ha quedado para el arcn de los recuerdos la declamada soberana energtica.

Eduardo Lucita. Integrante de EDI-Economistas de Izquierda

Fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-ypf__el_acuerdo_con_repsol_y_el__amigo_americano_-106658-111.html



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