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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2013

Entrevista a Aicha Almagrabi, escritora y feminista libia
Las mujeres libias no somos ms que un botn de guerra

Karlos Zurutuza
IPS


Libia se abocara a un modelo afgano en cuanto a los derechos de la poblacin femenina, si no se imponen cambios inmediatos, asegur en una entrevista con IPS la escritora y activista feminista Aicha Almagrabi.

Las mujeres que reclaman sus derechos son constantemente insultadas, hostigadas y amenazadas, dijo esta escritora y profesora universitaria de 57 aos, que tambin preside la Organizacin para la Defensa de la Libertad de Pensamiento, en la entrevista celebrada en su residencia de Trpoli.

Almagrabi, quien estudi filosofa en este pas y en Francia, es autora de cuatro libros de poesa, una novela y una obra de teatro, solo publicadas en rabe. Actualmente trabaja en otros tres libros, tarea que compagina con su activismo y las clases que dicta sobre filosofa de las artes plsticas.

IPS: En octubre se cumplieron dos aos del asesinato de Muammar Gadafi. Qu ha cambiado para las mujeres libias desde entonces?

AICHA ALMAGRABI: Las cosas indudablemente cambiaron, pero no para mejor. Hemos perdido los pocos derechos que tenamos. A modo de ejemplo, la poligamia sigue siendo habitual en Libia pero, al menos, el hombre necesitaba la aprobacin de su esposa para casarse una segunda vez durante el mandato de Gadafi.

Ahora eso ya no se requiere. En realidad, Mahmud Jibril (primer ministro del Consejo Nacional de Transicin en 2011), en su famoso discurso tras el final de la guerra, mencion la revisin de la ley sobre la poligamia, incluso antes de hablar de la reconstruccin del pas y de su sociedad civil. Cambios? Hoy las mujeres libias no somos ms que un botn de guerra.

A nivel de la calle, aquellas que reclaman sus derechos son constantemente insultadas, hostigadas y amenazadas. Fuimos parte de la revolucin, tuvimos nuestras propias mrtires pero, a diferencia de los hombres, no hemos conseguido ningn beneficio poltico de todo ello.

IPS: Pero varios cargos del gobierno son ocupados por mujeres

AA: Es cierto, pero tambin lo es que apenas pueden conservar sus puestos porque fueron utilizadas como meros reclamos electorales. Sin ir ms lejos, en el llamado Comit de los 60 (encargado de redactar la nueva Constitucin) solo hay seis puestos reservados a mujeres.

Incluso un miembro del (legislativo) Congreso General de la Nacin pidi medidas para evitar que hombres y mujeres compartan el mismo espacio durante las reuniones. Algunas cifras tambin son elocuentes: 90 por ciento del profesorado en Libia son mujeres pero solo dos por ciento de ellas participan en la toma de decisiones.

IPS: Pareciera que ahora en Libia el gran muft Sadek al Ghariani, la mxima autoridad religiosa, pesa ms que los dirigentes polticos, no le parece?

AA: El muft ostenta la autoridad religiosa, pero en Libia esta es respaldada por el aparato poltico y el militar. Se busca que la shari (ley islmica) sea el ncleo del cdigo penal y de la futura Constitucin.

Lo que persiguen es institucionalizar su propia interpretacin del Corn, algo que resulta mucho ms peligroso que ese libro en s mismo. Adems, existe un debate sobre la shari, pero a menudo olvidamos que hay muchas versiones de la misma. Queremos la iran?, quizs la afgana? o tal vez la marroqu?

Uno de sus objetivos principales es controlar a las mujeres a travs de su propia visin del Corn. No me canso de insistir en que es prioritario separar la religin de la poltica. Desgraciadamente, las nias en la escuela ya son obligadas a usar el hijab (velo islmico), y el muft tambin est impulsando una campaa para que el resto de las mujeres cubran siempre su cabello.

Soy profesora en la Universidad de Zaytuna (de Trpoli) y soy la nica que no cubre su cabello. El resto de mis colegas utiliza el hijab, o incluso el niqab (un pao que cubre la cara). Su nmero no crece por la ley, sino que es la propia presin del grupo la que se encarga de ello.

IPS: Qu sabe sobre los rumores sobre una nueva fatwa (edicto islmico), que entrara en vigor en enero y que prohibira a las mujeres desplazarse por el pas sin un muharram (acompaante masculino)?

AA: No me sorprende en absoluto. Vivo fuera de la ciudad y el 13 de febrero fui retenida durante una hora y media por un grupo de hombres armados, cuando iba al trabajo, porque no tena un muharram a mi lado.

Llev el asunto a los medios de comunicacin y el 14 de marzo organizamos una protesta que denominamos la marcha por la dignidad de la mujer. Como de costumbre, nos insultaron y amenazaron, y algunas de mis compaeras fueron incluso golpeadas.

IPS: La creciente violencia es el problema ms acuciante para las mujeres libias?

AA: Solo es uno entre muchos. Las mujeres en Libia soportamos la carga familiar en toda su dimensin, las calles son inseguras para nosotras y sufrimos muchos asaltos e incluso secuestros.

Por otra parte, todava no hay voluntad de garantizar los derechos de las mujeres en la prxima Constitucin. La cada vez menor participacin en la sociedad civil es tambin muy preocupante.

Empezamos muy fuertes, pero la creciente presin ha hecho disminuir nuestra presencia progresivamente. Hoy en da contemplamos con estupor cmo intentan transformar nuestros ideales de libertad y justicia a travs de fatwas y discursos religiosos que tienen una fuerte influencia en las nuevas generaciones.

Incluso Gadafi cambi su discurso hacia uno ms religioso en los aos 80, cuando se dio cuenta de que el Islam poda ser una herramienta eficaz para obtener una mayor influencia sobre el pueblo. Sin embargo, la falta de derechos y libertades durante su gobierno impuls a muchos a posiciones ms extremas, como las de los Hermanos Musulmanes o los yihadistas.

IPS: Qu puede ayudar a desbloquear una coyuntura tan difcil para las mujeres libias?

AA: Incluso en el improbable caso de que, finalmente, tengamos una Constitucin basada en los derechos humanos, todava ser necesario realizar otra revolucin para cambiar la mentalidad de las mujeres libias.

Pero antes de redactar la Constitucin es clave acabar con la impunidad de las milicias, as como la de todos los grupos armados que actan al margen del ejrcito y la polica. De no producirse cambios de forma inmediata, nos veremos abocadas a enfrentarnos a un modelo afgano en lo que respecta a los derechos de la mujer.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2013/12/las-mujeres-libias-somos-mas-que-un-botin-de-guerra/



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