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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2013

Mandela dej una Sudfrica sin apartheid, pero lejos de la justicia

Telm


Todo depender de los debates que se abrirn en el gobernante Congreso Nacional Africano (CNA), donde puja una tendencia capaz de producir un "africanismo" antiblanco que se desviara de la poltica del desaparecido ex presidente.

Mandela leg a Sudfrica una poltica de reconciliacin y olvido para dar paso a una integracin de todos los habitantes de este pas en una patria comn.

El veterano lder tambin plante polticas activas desde el Estado, que tendieron a mejorar la situacin, a veces desesperada, de las mayoras negras, y adems impuls la recuperacin de las culturas y lenguas africanas en un pas donde slo el ingls y el afrikaans -de origen holands- eran oficiales.

Estas polticas no tuvieron todo el efecto que hubiera sido deseable, dicen los expertos locales con los que habl Tlam.

Si bien no se dan las injusticias extremas que el apartheid institucionalizaba, la distribucin de la riqueza sudafricana sigue siendo extremadamente desigual y el mantenimiento de la estructura econmica heredada sigue desfavoreciendo a los negros.

Si bien no se dan las injusticias extremas que el apartheid institucionalizaba, la distribucin de la riqueza sudafricana sigue siendo extremadamente desigual y desfavorece a los negros Los partidarios de la oposicin, como la empresaria Elize Lowrens, ven con inquietud la posibilidad de ascenso en el CNA del radicalizado dirigente Julius Malema, considerado un enemigo racial de los blancos, dispuesto a sacarlos de Sudfrica para dejarle el pas a la dirigencia de la mayora negra.

Estos temores brotan, segn otros analistas, de la aplicacin de una poltica neoliberal, la cual termin jaqueando la estructura econmica que protega el desarrollo industrial y fomentando la inversin productiva de capital por parte de los blancos.

Los ms duros coinciden "off the record" con la afirmacin de la especialista Margaret Kimberley. Segn explic, al finalizar el apartheid, "la lite blanca sudafricana sigui poseyendo la tierra y el dinero, despus de permitir que unas pocas caras negras bien conectadas apareciesen en posiciones de importancia".

Ese rasgo de la economa y sociedad sudafricana se fundaba, por cierto, en la regimentacin brutal de la mano de obra negra por el sistema discriminatorio. Pero al menos serva para echar las bases de un desarrollo industrial integrado.

Tarde o temprano, la dinmica propia de esa acumulacin interna de riqueza requerira ampliar el mercado incorporando a pleno a las mayoras negras, sea como empresarios o como trabajadores, pero en igualdad con los blancos.

Las bases jurdicas para esa incorporacin fueron el gran legado de Nelson Mandela. Pero el Congreso Nacional Africano logr esa igualdad jurdica de los negros en pleno auge del neoliberalismo.

De ese modo, explican expertos como Andrew Murray, del Comit Consultivo Econmico y Social del Cabo Oriental (CCESCO), el mecanismo de acumulacin de riqueza empez a desmantelarse exactamente cuando ms haca falta.

Puesto ante la alternativa de un incremento exponencial de la violencia y aprovechando la derrota del ejrcito sudafricano en su intervencin en Angola, Nelson Mandela pospuso la resolucin de los otros problemas de base y opt por la paz.

Es este esquema el que est tambaleando ahora.

Los problemas pospuestos no parecen solucionarse y muchos en el CNA, como Malema, coincidieron con Kimberley cuando afirm que "a Mandela lo sac de prisin la lucha, no la benevolencia".

Parte del CNA, agreg la experta, no estaba preparado para un escenario en el que "la mayora de los blancos se mostraban decididos a mantener las billeteras bien cerradas a pesar de entregar el poder poltico".

La liquidacin del viejo sistema de promocin estatal debilit al sector industrial sudafricano.

La liberalizacin econmica de fondo termin promoviendo, como en muchos otros pases, que la especulacin financiera absorbiera capitales que antes se inyectaban a la produccin a partir de la exportacin de oro y diamantes.

Esto debilit la capacidad del pas de generar empleos, justo cuando creca la demanda debido a la integracin de los negros como ciudadanos de pleno derecho tras el fin del sistema segregacionista, explic Russell Grinker, del CCESCO.

Muchas empresas sudafricanas fueron eliminadas por la competencia de productos importados desde India o China, entre otros pases, mientras que las empresas extractivas siguieron en manos de los grandes capitales extranjeros.

El abandono del proteccionismo econmico que singularizaba a la Sudfrica segregacionista redujo la capacidad de intervencin del Estado y la de reorientar internamente los ingresos mineros justo cuando el enfriamiento econmico mundial baj los precios de los metales preciosos, principal fuente de ingresos del pas.

El achicamiento del Estado limit la posibilidad de satisfacer las demandas sociales y agriet profundamente una sociedad que an ve en el legado de Mandela la nica garanta de convivencia y de liquidacin de viejos agravios.

As, el fin de la herencia racista encuentra en la coyuntura econmica un obstculo que para muchos slo se podra superar volcando a las mayoras negras contra la minora blanca.

Todo indica que en las elecciones de 2014 volver a vencer el actual presidente, Jacob Zuma. Pero el sentido de su mandato depender decisivamente de cules sean las fracciones triunfantes en la disputa de poder dentro del CNA.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201312/44968-mandela-dejo-una-sudafrica-son-apartheid-pero-lejos-de-la-justicia.html


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