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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-12-2013

Una novela total sobre la guerra civil y la posguerra
Alfons Cervera presenta el libro Las Voces fugitivas en la librera Primado de Valencia

Enric Llopis
Rebelin


Ha militado muchos aos en el oficio del periodismo y desde hace tres dcadas cuando escribi su primer libro, De vampiros y otros asuntos amorosos (1984)- se ha dedicado al arte de escribir. Pero Alfons Cervera no entiende estos quehaceres al margen del compromiso poltico, tambin de dcadas, sea apoyando a los movimientos cvicos de la ciudad de Valencia (los salvem de los barrios, Radio Klara o los familiares de las vctimas del accidente de Metro de 2006), sea en el Frum de Debats de la Universitat La Nau, donde coordina uno de las escassimas ventanas de pensamiento crtico que existen en la ciudad.

Este periodista y escritor -que destila bondad y calidez humana, pero tambin contundencia en sus palabras- acaba de publicar su ltima novela, Las voces fugitivas (Ed. Piel de Zapa), presentada el pasado jueves en la Librera Primado de Valencia. Es un libro, o ms bien una heroicidad, segn su autor, por la extensin (651 pginas), cuando las novelas de Alfons Cervera nunca haban sobrepasado las 170. Me cuesta esfuerzo reconocer que es mo, ironiza, yo que tanto he despotricado de los libros gordos. Aunque, aclara de inmediato, otra cosa es Guerra y Paz, la literatura francesa o la novela espaola del XIX.

Las Voces Fugitivas recopila las cinco novelas del escritor de Gestalgar conocidas como el ciclo de la memoria, integradas por El color del crepsculo (1995); Maquis (1997); La noche inmvil (1999), La sombra del cielo y Aquel invierno (2005). Todas ellas se publicaron de manera aislada en Montesinos, la editorial de toda la vida del novelista y, pese a formar parte de un ciclo coherente, cada uno de los libros puede leerse de manera independiente.

La cocina de Las Voces fugitivas se ha desarrollado a fuego muy lento. Hace mucho que el maestro de periodistas (escritor de peridicos, se defina) Eduardo Haro Tecglen le sugiri a Alfons Cervera la publicacin de la entonces triloga. Eduardo Haro conoca las novelas y las haba presentado en Madrid. Ocurra, sin embargo, que con el trfago de escribir y escribir el escritor de la Serrana nunca encontraba el momento. Pero el pasado verano, Miguel Riera (mi editor, mi amigo, mi familia) recuper la idea de publicar en una sola novela el ciclo de la memoria.

Un parntesis. Alfons Cervera no trabaja con grandes editoriales: Lo mejor es encontrar un editor y que sea el de toda la vida; transmite confianza, afecto, generosidad y lealtad, pero, claro, tambin buena literatura; te publicar aunque la novela le repatee; esto es algo que a veces el gremio de escritores no entiende, agrega. Su editorial de toda la vida es Montesinos (Piel de Zapa, que edita Las Voces Fugitivas es tambin un sello de Miguel Riera).

El proceso de publicacin de la novela contina con la correccin. Cuando te llega el archivo de 700 pginas es como el delirio, pues te entran ganas de cambiarlo todo; finalmente, prescindes de todo lo que no sean erratas. Pero el trabajo de revisin -qu gran cambio, la correccin a ordenador, respecto a los tiempos en que se revisaban los textos a mquina de escribir o incluso a mano!- permite a veces encontrar diabluras. En Maquis, la novela de Alfons Cervera ms conocida en Espaa, Francia y Alemania, un guerrillero a pie de monte le interpela a otro, Conoces a Franco?. El interlocutor le responde que por el NO-DO, lo que por razones de pura coherencia temporal resulta imposible. La contestacin extempornea se mantuvo en varias ediciones de Maquis.

En Aquel invierno-otra novela del ciclo de la memoria- aparece el nombre de una mujer escrito de dos maneras distintas en una misma pgina (Palmira y Paulina). El nombre de un personaje no es gratuito, con el nombre te ha de salir la cara del personaje, su manera de andar, el cuerpo, sus rasgos..., apunta Alfons Cervera. Son veniales errores en los que han incurrido muchas veces los escritores (Asesinato en el Comit Central de Vzquez Montalbn, sin ir ms lejos). Ahora bien, lo divertido, seala el escritor valenciano, es ver cmo despus los estudiosos y los acadmicos analizan las modificaciones en la nomenclatura y establecen toda suerte de sesudas interpretaciones.

Y llegamos a la ltima fase del proceso de publicacin. Aunque sea el que hace veinte, cada libro de un escritor es como si fuera el primero; te entran unas ganas tremendas de ir a la imprenta y cogerlo. Quieres ir a ver y tocar ese objeto, como si fueras un primerizo. Cmo habr quedado finalmente esa portada que haba visto, ese papel que he elegido, ese tipo y cuerpo de letra. Y tambin esto es importante porque, antes, cuando haba costumbre de deambular por las libreras, cuando uno se perda entre los libros, en la aventura de ver sus tapas, tocar sus lomos, comprobar sus letras y texturas, el acabado del libro orientaba al posible comprador. Como tambin lo haca el librero con sus consejos.

Precisamente por azar, en una de esas visitas como las de antes a una librera de Barcelona, el profesor de Literatura Espaola de la Universidad de Grenoble, especialista en Juan Mars y novela de la memoria (II Repblica, franquismo y transicin), Juan Vila, conoci la novela Maquis. Comenz a estudiarla y a trabajarla, tambin alumnos suyos, a cuyo precedente se unieron despus universidades como las de Montpellier, Perpin, Pars X-Nanterre y otras. Todo este esfuerzo lo prolong Georges Tyras, tambin traductor y estudioso de la obra de Manuel Vzquez Montalbn y gran especialista en novela negra. Hoy, Maquis es todava de lectura obligatoria en las oposiciones a Lengua y Literatura Espaola Contempornea en las universidades francesas.

Concluso el proceso de produccin, Las voces fugitivas figura ya en los anaqueles de las libreras. Son cinco novelas condensadas en una y que se leen como una sola, sin necesidad de transiciones. Ambientadas en el mismo lugar y la misma poca (la posguerra espaola), con idnticos protagonistas que -al fusionarse el ciclo de la memoria- intercambian a veces sus roles: el principal en una de las partes de la novela puede ser un actor secundario en otras. La compilacin tambin da lugar de manera azarosa a soluciones narrativas que el autor no haba previsto. Por ejemplo, en la tercera parte de la novela se resuelven enigmas planteados en los dos apartados anteriores, pero sin que el narrador se propusiera introducir estos enigmas.

Otra cuestin es el contenido. Alfons Cervera lo define con pocas y rotundas palabras: ste no es un libro de mercado sino de valores. Hay quien utiliza la etiqueta de literatura moral. Pero lo importante es que, en los libros del escritor de la Serrana, la literatura no se agota en s misma, ni en cuestiones puramente de lengua y estilo. Hace mucho tiempo que eso no me interesa, sentencia. La literatura, al igual que la vida, ha de plantearse como conflicto, y sta es la nica manera de avanzar.

Tampoco entiende Alfons Cervera qu quiere decirse con eso de que el compromiso del escritor es con su obra. Para m, el hecho de escribir bien resulta una obviedad. El problema est en qu hace el escritor, el guionista de cine o el albail cuando no realiza su trabajo. En otras palabras, a qu se dedica el escritor cuando no escribe?

Y todas estas ideas se expresan en su literatura. Los personajes (pequeos personajes) de Alfons Cervera son gente sin sitio en el mundo, que viven en pueblos (Los Yesares, su localidad natal) y no en grandes urbes; encarnados en una realidad histrica conflictiva, que discurre desde la II Repblica hasta nuestros das. Si esto se quiere entender de modo ms sencillo, as lo explica el historiador leons y amigo de Alfons Cervera, Secundino Serrano: Cuando veo la palabra Historia escrita con mayscula, saco la pistola.

Ahora bien, es un posicionamiento que precisa destreza y oficio pues tambin entraa riesgos. En las novelas de conflicto y contenido moral fuerte, en las que se sacan a la luz historias silenciadas, hay que observar tambin el cmo se escribe. De lo contrario, puede caerse en la trampa del panfleto, afirma el escritor. Ciertamente, cualquier historia se puede novelar, pero el problema es cmo se construye esa narracin? cmo trata el autor a los personajes; porque no ha de olvidarse que la verdad que un escritor tiene para defender su historia es la escritura. O, dicho de otro modo, el arma del escritor es escribir bien esa historia. Tambin esto viene a cuento porque muchas veces hay novelas de gente consagrada que las tienes que dejar porque no se pueden leer, y no se trata de deslices.

Entre los grandes referentes literarios de Alfons Cervera destacan Juan Mars, Jos Caballero Bonald y William Faulkner. En la presentacin de Las voces fugitivas, Miguel Morata, amigo de Alfons Cervera y persona que regenta la librera Primado, ha destacado que el libro rescata historias silenciadas o pronunciadas en voz baja durante aos; el autor les da en sus escritos esa deriva potica narrativa que le caracteriza, pero es una poesa sin concesiones, sin metforas, lo blanco, blanco y lo negro, negro, no caben banalidades ni adjetivos que no posean la rudeza de las aliagas de la Serrana. Esta obra debe ser leda como una reivindicacin de unas gentes que no tuvieron demasiado eco en las crnicas ni en la literatura, o que directamente fueron acusados de bandidos y criminales.

Las novelas del escritor valenciano se inscriben en la llamada literatura de la memoria. Pero esta acuacin requiere algunas precisiones. Tiene muy claro Alfons Cervera que hablar de memoria no es referirse al pasado, sino al presente. Y adems, siempre que uno se sumerge en el pasado se enfrenta a riesgos. No hay que buscar respuestas con la coraza puesta ni buscando refugios, la memoria es un lugar de intemperie e incertidumbre. Quin sabe lo que uno puede encontrarse...En el caso del autor de Las voces fugitivas, empez todo cuando encontr los papeles del juicio sumarsimo que le abran a su padre y los de la puesta en libertad, doce aos despus. Se fue entonces al juzgado militar a buscar documentacin, as, a pecho descubierto.

Cuando Alfons Cervera se aventur a escribir Maquis saba muy poco sobre los guerrilleros que se enfrentaban al franquismo en las montaas. Al final, sali una novela sobre el miedo, sobre el sufrimiento -fundamentalmente, el de las mujeres- en aquella poca. Entre la argamasa con que el autor contaba para elaborar la novela figuraban expresiones populares como o haces esto o vendr el maquis y se te llevar. Y tambin algunas ancdotas muy elocuentes. Tena Alfons Cervera cuatro aos e iba a la escuela, como cualquier nio de Gestalgar, cuando lleg la guardia civil al pueblo con dos caballos. Los menores se acercaron a la cuadra y asomaron las cabezas sobre la verja. Vieron entonces a un hombre, que levant la cabeza llamado por la algaraba. Los nios echaron a correr. Alfons se meti en el horno familiar y le espet a su padre, que estaba elaborando el pan: Hemos visto a un maquis. La mirada de su padre lo dijo todo sin abrir la boca: Qu sabrs t lo que es un maquis!.

En El color del crepsculo aparece otra pequea historia que retrata una poca. Un tipo inmenso recorra las calles del pueblo como un fantasma en determinadas pocas del ao. Ante un gesto del hombre, los nios dejaban de jugar en la calle y se metan en el cuartel. Un da el guardia les advirti: Ese hombre es Franco y como os coja, os matar. Tienes cuatro aos entonces, vas a la escuela y Franco es tanto el tipo que figura en los retratos como el personaje fantasmagrico que ves por la calle, explica Alfons Cervera. Y as, de engaifa en engaifa es como ibas creciendo. Esto es lo terrible, y lo que intentas contar en las novelas, zanja el escritor.


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