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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2013

Doce acciones inspiradoras para burlar la nueva Ley de Seguridad Ciudadana

Amador Fernndez-Savater y Lenidas Martn Saura
eldiario.es


Doce historias de acciones que pueden ser inspiradoras hoy para desobedecer la nueva Ley de Seguridad Ciudadana con humor, belleza, movilidad y un poquito de camuflaje.

El objetivo de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana es muy simple: proscribir la poltica, criminalizndola. Poner fuera de circulacin todo lo que no sea la poltica de los polticos: esa idea tan raqutica de la democracia segn la cual la capacidad de decisin es monopolio de los partidos, la voz pblica es monopolio de los expertos y el papel de la ciudadana es votar cada cuatro aos.

En las redes sociales la Ley se ha bautizado inmediatamente como ley anti-15M. En efecto, la medida no observa el carcter abstracto y general de una Ley, sino que se dirige muy concretamente contra las formas que ha adoptado en la calle la poltica ciudadana desde hace dos aos y medio: 15M, mareas, PAH... Las crticas hacia el 15-M decan que era una cosa floja e inofensiva, pero ahora se puede ver muy claro el desafo que suponen para los poderes sus modos de accin a un tiempo abiertos, creativos e incluyentes.

Desde luego no es la primera vez en la historia que la poltica -esto es, la activacin de la gente para discutir y decidir sobre la vida en comn- se encuentra amenazada: dictaduras, regmenes autoritarios y leyes represivas, gestin policial de los espacios, etc. Qu hacer, cuando la confrontacin abierta y frontal no es posible o no es la mejor opcin (porque es intil, porque produce desnimo y enronquece la voz, porque slo acarrea una espiral de heridos, detenidos, etc.)?

En otras situaciones, muchas veces infinitamente ms duras que la nuestra, la gente se las ha ingeniado para desactivar leyes y situaciones represivas desde las sutilezas de la inteligencia y la imaginacin. Aqu te proponemos doce historias de acciones que pueden ser inspiradoras hoy, para desobedecer la nueva Ley con humor, belleza, movilidad y un poquito de camuflaje.

Humor (o cmo decir sin decir lo que no se puede decir)

1. Fuck Communism en USA

En los Estados Unidos de los aos 60 haba dos palabras prohibidas. Una, literalmente, la palabra "fuck". Decirla o escribirla poda acarrear multas y hasta penas de crcel. Otra, cultural y simblicamente, la palabra comunismo. El gran tab, el fantasma que el Comit de Actividades Anti-Norteamericanas haba decidido erradicar (amplificndolo, al considerar a todo el mundo sospechoso).

Los yippies, el grupo de activismo creativo liderado por Abbie Hoffman y Jerry Rubin, decide hacer algo al respecto y organizan una campaa (pegatinas y carteles por toda la ciudad de Nueva York) con el siguiente eslgan: "fuck communism".

Decir lo prohibido sin decirlo, evitando la censura y la criminalizacin, buscando la complicidad del espectador inteligente que sabe leer entre lneas y apreciar el ingenio de la operacin.

Para seguir investigando: "Los yippies en nueve palabras clave"


2. La Alternativa Naranja en Polonia

En la dcada de los 80, enfrentarse al rgimen comunista polaco requera de mucho valor e ingenio. De lo contrario, con mucha probabilidad uno daba con sus huesos en la crcel para toda la vida o algo mucho peor. Los miembros de Pomaranczowa Alternatywa (Alternativa Naranja) se destacaron por su uso creativo del absurdo y el sinsentido en las protestas.

Comenzaron su trayectoria pintando enanos sobre las manchas de pintura que cubran en las paredes los graffittis contra el gobierno. Los enanos presentes por doquier se convirtieron muy pronto en smbolos de la disidencia polaca, cobraron vida y centenares de personas disfrazadas de enanos naranjas comenzaron a manifestarse por las calles exigiendo cosas como la dimisin de Gargamel (!).

As, mediante el uso de la alegora y la metfora, diciendo sin decir, lograron llevar a cabo decenas de protestas sin correr el riesgo de ser detenidos o, por lo menos, de ser detenidos sin que las autoridades del rgimen se convirtiesen automticamente en un hazmerrer: o es que acaso se le puede seguir tratando con respeto a un oficial de polica tras ver que detiene a un manifestante por participar en una reunin ilegal de los enanos?

Para seguir investigando: pgina de la Alternativa Naranja en Wikipedia (en ingls)

3-  El Tighty-whitie Block en Nueva York

Unos das antes del comienzo de las movilizaciones contra el World Economic Forum en febrero de 2002, el alcalde de Nueva York desempolva una antigua ley (escrita en 1847!) que prohbe el uso de mscaras durante cualquier acto pblico. La aplicacin de la ley persigue un claro objetivo: permitir a la polica realizar a sus anchas un archivo fotogrfico de los manifestantes.

Los New Kids on the Black Block, un grupo de activistas antiglobalizacin expertos en tcticas de guerrilla de la comunicacin, leen con atencin la ley. Lo que all dice es, literalmente, que queda tajantemente prohibido el uso de toda mscara. Pero, con un poco de creatividad, hay muchas cosas que pueden llegar a desempear las mismas funciones... Y as es como nace el Tighty-whitie Block.

"Tighty-whities es como llaman los americanos a los calzones blancos de toda la vida. En pocas horas, los New Kids se hacen con un montn de estos calzoncillos (ms de mil), les imprimen cientos de mensajes subversivos y los reparten entre los manifestantes. Adems, confeccionan una pancarta-gallumbo gigante a modo de insignia para todos aquellos que desean o necesitan manifestarse de manera annima, aunque sea con un calzn en la cara.

Los calzoncillos tighty-whities no son mscaras, as que poco o nada puede hacer la polica al ver desfilar con ellos a cientos de personas el da de la manifestacin. No pueden ni detener ni, mucho menos, ampliar su archivo fotogrfico, cmo hubiesen quedado esas fotos!



Camuflaje (o cmo romper las reglas de juego desde dentro)

4.  El movimiento 501 en Argentina

En Argentina el voto es obligatorio, pero el Cdigo Electoral Nacional exime de la obligacin a quienes se encuentran a ms de 500 kilmetros de su domicilio. En 1999, un grupo de jvenes invit a todos los desafectos a las rutinas electorales a trasladarse el da de la votacin a 501 kilmetros de su lugar de residencia, como un modo de decir colectivamente que el sentido profundo de la democracia no puede reducirse a elegir cada cuatro aos entre opciones prcticamente intercambiables entre s.

Quienes participaron certificaron en comisara que el da de las elecciones estaran a 501 kilmetros de su lugar de residencia y se organizaron viajes colectivos y gratuitos desde Buenos Aires a la Sierra de la Ventana donde se celebr un encuentro. Por supuesto fueron acusados de antipolticos, antidemocrticos, blablabla. Pero ellos respondieron, en su Carta a los votantes, que en el kilmetro 501 empezaba en realidad a recuperarse el sentido autntico de la democracia, que no es la simple gestin de lo Inevitable y Necesario ("lo que hay es lo que hay"), sino la transformacin de lo existente entre todos y para todos.

Para seguir investigando: "El movimiento 501, la "Carta a los votantes" y la spanish revolution"

5- Los Sex Pistols sobre el ro Tmesis

Mediados de 1977, el Jubileo de la Reina Isabel de Inglaterra est prximo y el gobierno y la Casa Real quieren evitar a toda costa cualquier acto crtico. Es por eso que toda actuacin de los Sex Pistols, autores de la cancin God Save the Queen, queda terminantemente prohibida en suelo ingls.

La reaccin de la banda punk a la prohibicin es ya clebre. Lejos de tirar la toalla, los Pistols alquilan un barco al que bautizan precisamente Queen Elizabeth y el 7 de junio, el mismo da del desfile real, organizan un concierto en mitad del ro Tmesis. Al fin y al cabo, la ordenanza gubernamental prohiba nicamente las actuaciones en suelo ingls, no deca nada acerca del agua.

La repercusin meditica de esta actuacin fue tal que, esa semana, el single God Save the Queen alcanz el nmero uno de la lista de los ms vendidos en todo el pas. Sin embargo, como estaba prohibida, la cancin no pudo ser anunciada por televisin ni pinchada por ninguna emisora de radio. Aquella fue la nica vez en la historia que no ha habido cancin nmero uno.

6- La Revolution Through Social Networks en Bielorrusia

En julio de 2011, la frustracin por la crisis econmica en Bielorrusia llega a su punto lgido. El rgimen autoritario del presidente Alezander Lukashenko haba prohibido cualquier tipo de protesta y la polica reprima toda expresin de disidencia. En respuesta a esta situacin, aparece la Revolution Through Social Networks, un llamamiento pblico a reunirse en las calles y aplaudir; o a hacer sincronizar sus telfonos mviles y hacerlos sonar a la vez. As, de este modo tan aparentemente inofensivo, miles de personas logran convertir unos simples gestos cotidianos en potentes expresiones de disidencia.

Un vdeo sobre las acciones en Bielorrusia

Movilidad (o cmo no ofrecer un blanco al adversario)

7. Lavapis 15 en Madrid

Lavapies 15 fue una casa okupada en la calle y nmero que indica su nombre del madrileo barrio de Lavapis durante el ao 96. A los seis meses de existencia recibi la orden de desalojo. Los habitantes de Lavapis 15 sellaron la puerta y simularon parapetarse dentro, el procedimiento ortodoxo de autodefensa de las casas okupada por aquel entonces (heroico quiz, pero a la postre intil y muy frustrante).

As, mientras un destacamento de cien agentes de polica y un helicptero rastreaban la casa buscando a los okupas, ellos huyeron por los tejados dejando en evidencia el desmesurado e injustificado despliegue represivo. Se cuenta incluso que observaron su propio desalojo en la puerta con los dems curiosos!

"Resistir no equivale a sufrir, tambin la burla es una forma de lucha, dijeron para explicar su gesto.

La noticia en El Pas

8- Da Nacional de la Protesta en Chile

Chile, julio de 1983. La dictadura de Pinochet cumple diez aos y los trabajadores de las minas de cobre lo celebran organizando una huelga nacional. Las minas de cobre representan entonces la columna vertebral de la economa del pas, as que la respuesta del dictador se hace notar enseguida: cientos de militares y policas de diferentes cuerpos rodean las minas con orden de disparar sobre todo aqul que secunde la huelga. El derramamiento de sangre parece inevitable. Y, sin embargo, no sucede as.

Apenas un da antes del inicio de la huelga y, repentinamente, los portavoces y lderes del movimiento obrero deciden cambiar de estrategia. En vez de insistir en el paro de las minas como nica va de protesta, convocan ahora a la primera Jornada de Protesta Nacional, un da repleto de muchas acciones descentralizadas a lo largo del todo el pas. Dicho llamamiento animaba a la gente a, por ejemplo, conducir sus automviles a velocidad muy lenta por las autopistas y principales calles chilenas con la intencin de provocar un multitudinario atasco en todo el pas; o a encender y apagar una y otra vez las luces de su hogar; o a golpear sus cacerolas y sartenes ininterrumpidamente en cuanto cayese la noche. Y as fue como naci el cacerolazo, un modo de protesta todava vigente en la actualidad.

9. La (no) batalla de la puerta del Sol

El martes 2 de agosto de 2011, la polica desaloja de muy malos modos los restos de la acampada de Sol y el punto de informacin que all haba dejado el movimiento 15M, arrancando y arrojando a un contendor de basura la hermosa placa que deca Dormamos, despertamos. Plaza tomada. Miles de madrileos se sienten entonces borrados del mapa y se autoconvocan espontneamente para reconquistar la plaza.

Cordones de polica apostados en cada una de las arterias de la plaza les cierran el paso, mientras decenas de lecheras custodian un espacio desierto. De pronto un grito: ciao, ciao, ciao, nos vamos a Callao. La consigna prende. En lugar de hacer frente, los manifestantes dan la espalda. Cambio de perspectiva, cambio de escenario, cambio de interlocutores, cambio de afectos. Ya no se grita la rabia a la polica impasible, sino que el 15-M se hace presente por toda la ciudad. Se transforma una situacin de impotencia en potencia. Alegra del regate.

La guarnicin de policas de Sol se queda encerrada en su trinchera, protegiendo el vaco. Un da, dos das, tres El dispositivo es insostenible y finalmente se desmonta cuatro da despus. Y la noche del viernes 5 la gente entra de nuevo feliz en la plaza liberada en una gran manifestacin.

Un texto que escribimos entonces: "Lawrence de Arabia y la (no) batalla de Sol"

Belleza (o cmo el arte desarma la fuerza bruta)

10- El pianista de Gezi Park (Estambul)

Antes del definitivo desalojo del parque Gezi en Estambul, durantes las protestas de junio, el presidente Erdogan haba dado un ultimtum a los manifestantes.

Y se cumpli a las siete de la tarde del 12 de junio. Todo estaba preparado para el ataque de la polica: la enfermera, las mscaras de gas, los medios de comunicacin, las barricadas... Pero cuando empezaron los primeros enfrentamientos, las primeras bombas de gas, entonces empez a sonar algo que no ern cnticos de guerra ni disparos, sino msica: Let it be, de los Beatles, un piano que haba aparecido de la nada y un chico delgado con nariz ganchuda y sombrero que tocaba Imagine de John Lennon y el Bella Ciao. Y entonces todos dejaron lo que estaban haciendo y se fueron acercando: se sentaron, aplaudieron, cantaron juntos.

El pianista era un alemn, de origen italiano, que estaba viajando por Europa para transmitir un mensaje de paz. El piano lo haba construido l mismo y afirmaba que su msica calmaba a los policas y, de alguna manera, protega a los manifestantes. Erdogan no se atrevi a aplastar esa comunidad en torno a la msica. Hubiera sido una imagen brutal que recorrera el mundo.

(Y aqu la Solfnica produciendo el mismo efecto durante la huelga general del 14-N de 2012).

Lo que has ledo es un fragmento de la crnica que escribi nuestro amigo Jos Fernndez-Layos aquellos das desde Estambul: "Miles de pianistas en las barricadas".


11- "Standing Man en Estambul

Cuando al fin Erdogan atac un da de forma inesperada el parque Gezi y consigui desalojarlo, amenaz con que cualquier persona que intentase entrar en Taksim (la plaza situada al lado del parque) sera considerado terrorista. Miles de personas intentaron entrar a base de ataques frontales y barricadas, pero fue en vano. Hasta que un hombre pas inadvertido como un turista ms, sin mscara de gas ni pauelo que tapase su cara, y se puso frente al edificio Atatrk, y se qued all quieto, durante horas. Se convirti en trending topic en twitter y la polica le detuvo, pero ya era tarde: muchos ms standing man o personas quietas como l replicaron su accin en un goteo incesante en esa plaza y otras. Poco a poco, volvieron a tomar Taksim. Pareca difcil justificar de cara a la opinin pblica que eran terroristas, cuando todo el mundo poda ver que eran personas que simplemente estaban ah quietas... y sin embargo, todos saban que estaban desafiando al Gobierno.

Lo que has ledo es un fragmento de la crnica que escribi nuestro amigo Jos Fernndez-Layos aquellos das desde Estambul: "El espritu de Gezi y los hombres quietos".


12- Los Reflectantes en Barcelona

En torno al primer aniversario del 15-M, el poder haba activado la va de la represin y la criminalizacin para acabar con la protesta en calle. Entrar en esas dinmicas vaca la calle de pluralidad, des-democratizando la protesta hasta que slo quedan grupos pequeos y muy homogneos, fcilmente identificables y codificables. Ah surgen entonces Los Reflectantes diciendo: no vamos a jugar en ese juego, rompamos los cdigos.

Los Reflectantes parecen superhroes salidos de un cmic de Marvel, pero se trata de gente corriente aunque con dos cosas o tres fuera de lo normal: su traje brillante hecho con papel de aluminio, el Rayo reflectante y el Reflectocubo.

Utilizado correctamente, el Rayo reflectante sirve para reflejar la luz del sol sobre las cmaras de la polica que graban a los manifestantes. Por otra parte, el Reflectocubo puede usarse de dos maneras distintas: como elemento ldico en cualquier manifestacin que se torne aburrida y como antdoto contra cargas policiales.

Este segundo uso del Reflectocubo se puso en prctica por primera vez en Barcelona, durante la pasada Huelga General del 14-N. La manifestacin multitudinaria de la maana haba concluido ya cuando la polica asalt Plaza de Catalua golpeando con sus porras a todo aqul que encontraba en su camino. Cundi el pnico. La gente huy despavorida en direccin a Paseo de Gracia y justo entonces hizo aparicin el Reflectocubo. Tras un buen rato forcejeando con l, los antidisturbios decidieron quitrselo de encima empujndolo de vuelta hacia el lado de los Reflectantes, quienes se lo volvieron a enviar provocando una espacie de ping-pong absurdo que transform el ambiente de la plaza radicalmente: del pnico a la juerga en menos de un minuto .

Para seguir investigando: "Antes ramos invisibles, ahora somos reflectantes".



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Esta primera recopilacin ha sido realizada por Lenidas Martn Saura (colectivo Enmedio) y Amador Fernndez-Savater, con la ayuda imprescindible de Sabino Ormazbal y sus tbanos, Juan Gutirrez, Frauke Schultz, Lawrence de Arabia, Nuria Campabadal, Beautiful Trouble, Jos Fernndez-Layos, Margarita Padilla y Franco Ingrassia.

Los fundamentos de la guerrilla-movimiento son en definitiva dos: la movilidad, como mejor arma de defensa; y el pensamiento, como mejor forma de ataque. Sustraerle los blancos al enemigo y convertir a cada individuo en simpatizante y amigo son las claves de la victoria.

Fuente: http://www.eldiario.es/interferencias/Doce-inspiradoras-Ley-Seguridad-Ciudadana_6_204439558.html

 


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