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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2014

La objetivacin, la adquisicin de la objetividad y la realizacin

Francisco Umpirrez Snchez
Rebelin


En el foro Filosofa y Pensamiento ha tenido lugar un pequeo debate, auspiciado fundamentalmente por Yolanda Prez y Pako Soler, sobre los siguientes conceptos: potencia, acto, ser y realizacin. Como era de prever para hablar de estos conceptos se pusieron en movimiento otros conceptos y se emplearon ejemplos como ilustracin de los mismos. Yolanda y Pako realizaron ejercicios para medir hasta qu punto haban entendido los conceptos, circunstancia que les brind la oportunidad para diferenciar los productos con forma mercantil y los productos que no la tienen. En este marco Pako Soler ha hecho uso de los trminos objetivacin y realizacin como si fueran equivalentes, y en cierto sentido lo sern. Pero me gener ciertas dudas que ahora quiero poner de manifiesto.

La objetivacin

En el captulo de El Capital dedicado a explicar el proceso de trabajo, Marx dice lo siguiente: En el proceso de trabajo la actividad del hombre opera, a travs del medio de trabajo, un cambio en el objeto de trabajo. El proceso se extingue en el producto. El trabajo se confunde con su objeto. El trabajo se objetiva y el objeto se elabora. Y lo que en el trabajador era dinamismo, se presenta ahora en el producto como quietud, en la forma del ser. Tenemos al inicio del proceso de trabajo, por un lado, al trabajador, y por el otro lado, al objeto de trabajo. Hay quietud: ambos estn en la forma del ser, como cuando al inicio de una carrera todos los corredores estn quietos y en disposicin. Luego viene el movimiento, el ajetreo, el activismo. A la actividad del trabajador durante el proceso de trabajo la denominamos trabajo. Y es este trabajo, la actividad del trabajador, la que se objetiva, la que se hace objeto. Pero el objeto no queda como est, no queda como al principio, sino que se elabora. As que en el objeto elaborado, en el producto, ha quedado objetivado el trabajo. Aqu la objetivacin se opone, en parte, a la subjetividad del trabajador entendida como fuerzas esenciales objetivas que ste pone en movimiento cuando trabaja, y en parte, al dinamismo del trabajo. No hablaremos en este mbito de realizacin como un trmino intercambiable o equivalente a objetivacin. Ya aclararemos ms adelante el sentido propio de realizacin frente a objetivacin.

La adquisicin de la objetividad

En la seccin de El Capital titulada La forma del valor o el valor de cambio , Marx dice lo siguiente: La objetividad del valor de las mercancas se distingue de la Mistress Quickly en que no se sabe dnde encontrarla. En contraste directo con la burda objetividad sensible de los cuerpos de las mercancas no penetra en su objetividad de valor ni un solo tomo de material natural. De ah que le puedan dar las vueltas que se quiera a una mercanca, ms como cosa de valor permanece inasequible. Recordemos, sin embargo, que las mercancas solo poseen objetividad de valor en tanto son expresin de la misma unidad social, del trabajo humano, que su objetividad de valor, por tanto, es puramente social, y se sobreentiende entonces que solamente puede presentarse en la relacin social de una mercanca con otra.

Segn lo dicho por Marx, hay cosas o propiedades que carecen de objetividad. Eso le pasa al valor en su forma natural. Cuando decimos que en una mercanca determinada, un par de zapatos, se encierra, por ejemplo, 2 horas de trabajo social, esa propiedad no es objetiva. O lo que es lo mismo: esa propiedad carece de objetividad. Pero aqu la objetividad no se opone a la subjetividad. Aqu la no objetividad se entiende en el sentido de que el valor no es ninguna propiedad natural. Ahora bien, el carcter no natural del valor no se entiende como una propiedad sobrenatural, sino como una propiedad social. Y dada esa naturaleza, no hay medio fsico para detectarla. Cmo se resuelve ese problema no es asunto a tratar aqu. La explicacin pormenorizada de cmo el valor adquiere objetividad se encuentra en el propio El Capital de Karl Marx. Si algn lector quiere estudiar al detalle este proceso, puede leer mi trabajo La transformacin de la mercanca en dinero , http://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es/2000/07/transformacion-de-la-mercancia-en-dinero.html

Pero busquemos ahora una explicacin amena. Marx seala que los valores de uso tienen una burda objetividad. Nadie comprara una cosa que careciera de objetividad, que no pudiera tocarse, que no tuviera existencia sensible. No obstante, en contra de esta burda objetividad, Marx dice, en la misma seccin referida al inicio de este trabajo, lo siguiente: Todo el mundo sabe, aunque no sepa nada ms, que las mercancas poseen una forma de valor que contrasta del modo ms palmario con las multicolores formas naturales de sus valores de uso, y que es comn a todas: la forma de dinero. Aqu est respuesta: el dinero es la forma objetiva y acabada del valor. Al principio el dinero fue la mercanca indgena predominante, por ejemplo, cabezas de ganado. Luego logr una apariencia ms impactante y ms apta como medio de circulacin: el oro y la plata. Finalmente adquiri su mxima objetivacin separndose totalmente del valor de uso: el dinero papel. Se convirti as en signo del valor, demostrndose con ello la naturaleza social del valor. A este respecto en Contribucin a la Crtica de la Economa Poltica Marx se expresa en los siguientes trminos: el oro circula porque tiene valor, mientras que el dinero papel tiene valor porque circula. De hecho, cuando sobreviene una guerra civil, el dinero papel deja de circular y pierde su valor. Ahora los vendedores quieren mercancas reales que tengan valor en s mismas, preferentemente joyas. El dinero surgi tras un largo proceso de desarrollo del intercambio mercantil. Es decir la adquisicin de la objetividad por parte del valor fue un proceso que dur aos o quizs siglos.

Hay un hecho parecido con el dilema de valor, su falta de objetividad, en el mbito de la lingstica. El significado, presentado como una propiedad inmanente a la palabra, carece de objetividad. El significado solo es objetivo en el significante. No hay otro modo de captar el significado que no sea en forma de palabra. El hecho de que haya investigadores que nieguen la existencia del significado se debe a que el significado concebido como propiedad inmanente de la palabra aislada es inasequible. Y es inasequible porque carece de objetividad. No obstante, una propiedad puede carecer de objetividad y no por ello carece de existencia. Las propiedades sociales existen, pero en sus estadios de desarrollo ms bajos y poco evolucionados carecen de objetividad. De ah que cuando las palabras pudieron combinarse sintcticamente, el significado adquiri existencia objetiva. Los diccionarios son el ejemplo de esta objetividad. Este proceso tambin dur siglos.

La objetividad del tiempo

Hay fenmenos, propiedades de la naturaleza, que resultan muy difciles de percibir. Uno de ellos es el tiempo. Slo podemos captarlo comparando dos cuerpos en movimiento. El reloj es tradicionalmente el modo ms objetivo de representar el tiempo. El movimiento circular de las agujas de un reloj sirve para medir el tiempo. Llamamos hora, por ejemplo, al tiempo que tarda la aguja en recorrer una determinada distancia. Medimos el tiempo recurriendo al espacio: al movimiento de un cuerpo respecto a otro cuerpo que hace de referencia, en este caso de una aguja en relacin a un crculo. Es difcil captar el tiempo en s, o mejor dicho, es imposible. Lo captamos de forma relativa, esto es, en relacin con otros fenmenos: el movimiento y el espacio. As que la percepcin de la objetividad del tiempo es ms un intento que una realidad. Tal vez podramos concluir que el tiempo slo es asequible mediante el concepto. Cuando hablamos de que algo es asequible a la percepcin, hablamos de algo que se nos presenta de forma inmediata. Mientras que si decimos que algo es asequible mediante concepto, indicamos con ello que ese algo es asequible mediante varios movimientos cognoscitivos, que incluyes percepciones, representaciones, juicios y razonamientos. Luego la objetividad dada mediante el concepto no tiene las mismas caractersticas que la objetividad dada por los sentidos: viene dada de forma mediada.

Hablo ahora de Hegel. No s en qu texto le lo que les cuento a continuacin. Creo que se encuentra en el captulo dedicado a la msica de su obra Lecciones sobre la Esttica. La forma ms objetiva de existencia del tiempo es el sonido. Y si Hegel no lo dijo as o no lleg a decir eso, quera ser honesto en el sentido de indicar de dnde provienen las ideas que expongo a continuacin. Digamos que el tiempo puedo tomar cuerpo en varios fenmenos. Pero donde toma su forma ms adecuada es en el sonido. Digo ahora, y ahora ya no es. Digo despus y lo que no era ya es. El tiempo lleva en su seno la negacin: el ser que de continuo se vuelve no ser. Cuando la gente dice que la vida pasa volando, no es cierto. Lo cierto es que todos los aos que ha vivido han dejado de ser. Por eso, parece que la vida pasa volando, porque el tiempo tiene como esencia el no ser.

El sonido tambin tiene esa esencia: el no ser. Cuando omos una pieza musical, dicha pieza musical existe en el tiempo. Y al final, cuando la pieza acaba, no hay nada. La msica al estar constituida por sonidos carece de objetividad espacial. Su objetividad es temporal. Y si es temporal, lleva en su seno la negacin, el no ser. Luego la esencia del sonido, llevar en su seno la negacin, es idntica a la esencia del tiempo. Luego lleva razn Hegel cuando afirm que el sonido es la forma ms adecuada de existencia del tiempo.

El ser y la realizacin

Segn Marx los valores de uso se realizan en el consumo. Luego un valor de uso que no se consume no se realiza. La realizacin puede ser entendida en general como el proceso mediante el cual algo se vuelve real. Pero aunque un valor de uso no se consuma, no por ello deja de ser real. Luego el concepto de realizacin que emplea Marx no coincide con esta primera definicin que nosotros hemos ofrecido. Esto nos da una idea de que debemos ser cuidadosos con el uso de los conceptos y que no podemos ponerlos en circulacin sin antes analizar el sentido en que los usamos. As que sustituiremos aquella definicin por esta otra: proceso durante el cual una cosa cumple con la funcin para la que fue creada. As cuando un bolgrafo cumple con su funcin de escribir, diremos que el bolgrafo ha pasado de su estado del ser al estado de la realizacin. Podemos definir este segundo concepto de realizacin de acuerdo con el propio contenido conceptual expresado por Marx y diremos: cuando un valor de uso se usa.

Hablemos ahora de la realizacin de la fuerza de trabajo en tanto es un valor de uso. En la seccin de El Capital titulada Compra y venta de la fuerza de trabajo Marx da la siguiente definicin de fuerza de trabajo: Por fuerza de trabajo o capacidad de trabajo entendemos el compendio de aptitudes fsicas e intelectuales que se dan en la corporeidad, en la personalidad viva de un ser humano, y que ste pone en movimiento al producir valores de uso de cualquier clase. Es conveniente no confundir el trabajador con su fuerza de trabajo y a sta con el trabajo. Lo que vende el trabajador al capitalista o al Estado es su fuerza de trabajo. Y como la fuerza de trabajo es un valor de uso, su realizacin es idntica a la definida de forma general para todo valor de uso. As que definiremos la realizacin de la fuerza de trabajo como el proceso durante el cual la fuerza de trabajo cumple con la funcin para la que fue creada. As un profesor form su fuerza de trabajo durante aos para dar clase; si est en paro, su fuerza de trabajo carecer de realizacin.

Pero aquello que afirmamos de la fuerza de trabajo, lo afirmamos de su propietario: el trabajador. Diremos que una persona no se realiza cuando su fuerza de trabajo no entra en accin, esto es, cuando est en paro. Pero a la hora de hablar de la realizacin de una persona entran en juego otras cuestiones que las que tenemos en cuenta cuando hablamos de la realizacin de la fuerza de trabajo. Supongamos una persona que estudi economa y se ve en la necesidad de trabajar de limpiadora. Su fuerza de trabajo adquiere realizacin, pero no en aquella modalidad en la que fue formada. La persona tiene trabajo, pero no se siente realizada. Pensemos ahora en una persona que ha estudiado ingeniera y es contratado como gerente de una empresa. Resulta que como gerente tiene un xito inmenso y percibe un suculento sueldo. Aqu hablaremos en el sentido de la fuerza de trabajo de realizacin parcial, porque en su calidad de gerente pone en juego parte de las aptitudes que conquist cuando estudi ingeniera; pero en el sentido personal hablaremos de realizacin plena, pues la persona se siente contenta del puesto que ocupa y no lo cambiara por un puesto de trabajo de ingeniera. Luego no es lo mismo hablar de la realizacin de la fuerza de trabajo que de realizacin de la persona propietaria de la fuerza de trabajo.

El error de Pako Soler, a mi juicio, consiste en confundir la realizacin de la fuerza de trabajo con la objetivacin del trabajo. Lo que se objetiva no es la fuerza de trabajo sino el trabajo. Y lo que se realiza, en el segundo sentido definido, no es el trabajo sino la fuerza de trabajo. Es cierto que solemos hablar en nuestra vida corriente de la realizacin del trabajo, pero en un sentido diferente a los dos expuestos. Cuando alguien nos pregunta ya realizaste el trabajo?, es equivalente a preguntar: ya terminaste el trabajo? o ya hiciste el trabajo? En el mbito de los conceptos los matices y los detalles son decisivos. Y como hemos vistos una misma palabra, realizacin, puede ser el nombre del objeto de tres conceptos diferentes: uno, algo que se hace realidad, dos, cumplir con la funcin para lo que algo ha sido concebido, y tres, culminacin de una tarea.

Al inicio de este trabajo hice la siguiente afirmacin: En este marco Pako Soler ha hecho uso de los trminos objetivacin y realizacin como si fueran equivalentes, y en cierto sentido lo sern. En qu sentido pueden tomarse como equivalentes ambos trminos? Segn lo dicho en ninguno. No obstante, si hay cierta relacin de simultaneidad entre los procesos o situaciones objetivas que designan. La realizacin de la fuerza de trabajo coincide con la objetivacin del trabajo. Pero la simultaneidad entre dos procesos no los hace equivalentes.

Me queda por hablar de la realizacin del valor. Si del valor de uso decimos que se realiza en el consumo, del valor decimos que se realiza en el intercambio o mercado. Pero las mercancas expresan su valor mediante el precio. As que vamos a detenernos en el precio y ver qu ocurre con l en el mercado. Los vendedores de mercancas tienen que transmitir el valor de stas al mundo exterior y tienen que ponerles un precio. Pero para medir el valor de una mercanca no es necesario dinero real, basta con dinero ideal o imaginado, esto es, basta con signos lingsticos. Y as lo vemos en los escaparates: sobre las mercancas vemos anotado un nmero y al lado el nombre de la moneda de curso legal, por ejemplo: 100 euros. Con el precio la mercanca se refiere al dinero como su figura real de valor. Y si la mercanca se vende, si atrae a un comprador, el precio se realiza: de dinero ideal se transforma en dinero real. Y si no se vende, el precio no se realiza y el dinero permanece en su existencia ideal. Pero los comerciantes antes de perderlo todo, bajan los precios y logran vender sus mercancas sobrantes. De este modo realizan de modo parcial el valor de dichas mercancas. Cuando aqu hablamos de realizacin parcial del valor de las mercancas nos referimos a la determinacin cuantitativa, puesto en lo que se refiere a la realizacin cualitativa es plena. Si se vende, aunque sea a precio bajo, el valor de la mercanca puesta a la venta se realiza, esto es, se transforma en dinero.

Blog del autor: http://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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