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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2013

"Yo ultraizquierdista, el peor de todos"

Anrs Monares
El Clarin de Chile


Una singular y burda falacia se ha puesto de moda tras la segunda vuelta presidencial entre quienes dicen ser la izquierda verdadera, responsable y que s busca el bien del pas: los antineoliberales que no votaron Nueva Mayora, son ultraizquierdistas que le hacen el juego a la derecha.[1]

Uno puede sospechar que esa falaz acusacin fue elaborada por los equipos de comunicacin de la Nueva Mayora. Pero, de ah a crerselo y repetir un insulto como si fuera un argumento, hay una gran distancia. Sin embargo, los militantes y partidarios de dicho pacto que argumentan con esa falacia, siguen tal libreto para denigrar a quienes no votaron por el mal menor despus de 23 aos de cogobierno, falta de voluntad poltica, mentiras y neoliberalismo. A quienes les dio lo mismo la olla o el fuego, la derecha buena o la mala, la copia o la original. Es tan difcil de entender?, es tan difcil de respetar?

Para dejar en evidencia esa falta de voluntad poltica, mentiras y neoliberalismo de la Concertacin, repasemos algunas medidas de la izquierda: privatizacin del cobre, sanitarias y espacio pblico (carreteras), y subsidio a la demanda en educacin (voucher). No s si debo explicar que privatizar es una poltica de derecha y no de izquierda. En el puntual y muy relevante caso del cobre, al finalizar la dictadura un 70% estaba en manos del Estado y un 30% en manos privadas; y la Concertacin logr invertir la proporcin: hoy un 70% es privado y un 30% estatal. Sin contar con el marco legal elaborado para que las transnacionales mineras no pagaran impuestos, ni con el falso royalty de Lagos.[2] No s si debo explicar lo malo que es privatizar sanitarias eficientes para que se despida personal y se encarezca un servicio fundamental: el agua. No s si debo explicar por qu el espacio pblico se llama pblico. Y para qu hablar del subsidio a la demanda educativa, invento del mismsimo Milton Friedman.

Esas, entre otras medidas, se tomaron por iniciativa propia. Ninguna se llev a cabo por carecer de votos gracias al binominal. Y es una mentira descarada el que nunca tuvieran mayora en el Congreso: la tuvieron durante los gobiernos de Lagos y de la propia Bachelet.[3]

Mas, como quien esto escribe es slo un ultraizquierdista que le hace el juego a la derecha, recurramos a algunos intelectuales chilenos en verdad serios. El historiador Alfredo Jocelyn-Holt describi cmo los izquierdistas de la Concertacin pasaron de upelientos a renovadsimos (a estas alturas creo que renovados les qued chico).[4] El socilogo y ex demcrata cristiano Felipe Portales, explica el modo en que la propia coalicin mantuvo el sistema poltico diseado por la dictadura[5] y en numerosas columnas del peridico digitalClarn viene acusando que La Concertacin debe explicaciones.[6] El socilogo Manuel Antonio Garretn, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, expuso cmo los gobiernos concertacionistas han sostenido una variacin del neoliberalismo de la dictadura.[7] Por si aun no bastara, Gabriel Salazar, Premio Nacional de Historia, afirma que la Concertacin olvid sus principios polticos anteriores y nos traicion, porque mantuvo la Constitucin de 1980 y el modelo neoliberal sin cambios.[8]

No obstante lo anterior, la cuestin es muchsimo ms simple: recurramos a dos concertacionistas. El fallecido Edgardo Boeninger, una especie de Tom Hagen[9] o consigliere de la Familia de la coalicin, ya en 1997 aceptaba que haba habido una incorporacin de concepciones econmicas ms liberales a las propuestas de la Concertacin.[10] Por su parte, el diputado socialista Sergio Aguil, en marzo de 2002, hizo pblico el documento Chile entre dos derechas donde seala: las agendas de la Concertacin y de la Alianza por Chile son, en lo fundamental, idnticas. Son de derecha, sin ms; por ende, sus programas y proyectos (...) en cualquier debate intelectual serio y sin censuras seran catalogados de derechas.[11]

El giro al neoliberalismo de esta singular izquierda, es reconocido hasta por Hermgenes Prez de Arce, acrrimo defensor de la dictadura: el modelo de desarrollo econmico-social que ponen en prctica los sucesivos gobiernos concertacionistas se parece mucho ms al que [la derecha] siempre prohij que a los proyectos propios y originales de la izquierda (socialismo marxista-leninista) y de la DC (socialismo comunitario).[12] Asimismo, Oscar Godoy, cientista poltico liberal, declar su satisfaccinal verlos ahora [a los concertacionistas] pensar como liberales.[13]No por nada el presidente de los grandes empresarios le declar pblicamente su amor al socialista Lagos[14]; y no menos decidor es que el actual presidente de los banqueros, haya revelado en la prensa que haba votado y votara por la socialista Bachelet.[15]

Los para nada novedosos argumentos aqu expuestos, no han hecho mella en la izquierda. En una conveniente amnesia ante dos dcadas de cogobierno, hoy acusan a otros: a los ultraizquierdistas que le hacen el juego a la derecha mala. Curiosamente, esa prfida gente se concentrara entre los votantes de Marcel Claude.[16] Y expresamos nuestra curiosidad pues, este radical planteaba cuestiones que en todo el mundo se tienen por polticas socialdemcratas!: (re)nacionalizacin de los recursos estratgicos, sistemas universales y gratuitos de salud y educacin garantizados por el Estado, y mayor participacin ciudadana en las decisiones estatales. Es ms, en algunos pases esas medidas las apoya hasta la derecha no neoliberal. Yen Chile, las apoyaba un ultraizquierdista pertinaz: Salvador Allende.

Esas y otras cuestiones hoy extremistas eran compartidas por los votantes del NO en 1988 y por los de Aylwin. Incluso, si an no fuera suficiente irona, algunas figuraban en el propio enterrado y olvidado primer Programa de Gobierno de la Concertacin. Entonces, si propuestas socialdemcratas son en Chile de ultraizquierda, es porque el imaginario neoliberal se impuso: situ un proyecto de extrema derecha como uno de centro o uno sin duda normal y correcto. Tarea en la cual la Concertacin particip activamente. No es mera retrica hablar de un cogobierno.

De tal modo, se cae a pedazos la acusacin de ultraizquierdismo. Luego, si ya es absurda la otra acusacin de hacerle el juego a la derecha, qued claro quines optaron por jugar decididamente por la derecha. En tercer lugar, acusaciones insultantes contra quienes con argumentos rechazan a la Nueva Mayora, muestran el precario nivel de debate de la izquierda o su intento de seguir ocultando su conversin al neoliberalismo.

Acudiendo a Rousseau, quien afirmaba que el derecho a voto obliga a informarse[17], recomendamos encarecidamente ilustrarse en poltica y economa: impedir pasar la vergenza de creerse izquierdista porque simplemente se afirma serlo. O, al menos, pedimos reflexionar acerca de un singular hecho: la derecha propone el mismo modelo aplicado por la izquierda. Sentirse parte de una cultura de izquierda por encarar desde la ley asuntos morales, escuchar la Nueva Cancin Chilena u haberse opuesto a la dictadura y a la violacin de los DDHH, para nada implica ser de izquierda.[18]

Para terminar, por supuesto que preferir una opcin es respetable e indiscutible; pero, s son debatibles los motivos que la sustentan. En este caso, que votar Nueva Mayora es ser de izquierda. Por suerte, la ignorancia es muy fcil de solucionar: se pregunta o se lee... por ejemplo a Jocelyn-Holt, Portales, Garretn, Salazar y hasta a Boeninger o Aguil... Salvo que estemos ante sordos que al no querer or ni informarse, rebajen la poltica a un infundado fanatismo de fans club o barra brava.


[1]En el caso de crticas al PC, ello sera una manifiesta e indudable muestra de anticomunismo por supuesto en su sentido fascista.

[2] ALCAYAGA, Julin. 2005. Manual del defensor del cobre. Ediciones Tierra Ma. Santiago. Ver: http://druzhba.se/druzhba/articulos/cobre_chileno_ja.pdf.

[3]El binominal fue una excusa, muy eficiente, para explicar que en 23 aos quisieron y no pudieron. Pero, en estas elecciones se dieron diversas solicitudes de perdn porque no escucharon al pueblo: una tcita aceptacin de que en dos dcadas s pudieron y en realidad no quisieron.

[4]JOCELYN-HOLT, Alfredo. 2001. El Chile perplejo. Del avanzar sin transar al transar sin parar. 4ta. edicin. Planeta-Ariel. Santiago.

[5]PORTALES, Felipe. 2000. Chile, una democracia tutelada. Editorial Sudamericana. Santiago.

[6] A la fecha van ms de 60 columnas pidiendo explicaciones que nadie tiene la menor intencin de dar. Ver:http://www.elclarin.cl/web/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=25.

[7]GARRETN, Manuel. 2013. Neoliberalismo corregido y progresismo limitado. Los gobiernos de la Concertacin en Chile, 1990-2010. 2da. edicin. Editorial ARCIS-CLACSO-El Desconcierto. Santiago. Ver: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/coediciones/20121121122525/NeoliberalismoCorregido.pdf.

[8] Ver: http://www.elciudadano.cl/2011/11/11/43856/gabriel-salazar-premio-nacional-de-historia-la-concertacion-nos-traiciono/.

[9]Personaje encarnado por Robert Duval en la saga El Padrino.

[10] BOENINGER, Edgardo. 1997. Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad. Editorial Andrs Bello. Santiago.

[11] Ver: http://www.derechos.org/nizkor/chile/conciencia.html.

[12] El Mercurio(19.03.06).

[13] La Nacin(16.04.06).

[14] La Segunda(14.10.05).

[15] Ver: http://www.eldinamo.cl/2013/08/23/presidente-de-asociacion-de-bancos-se-cuadra-con-bachelet-vote-por-ella-y-me-voy-a-repetir-el-plato/. Esta ltima declaracin, por lo menos!, debera hacer pensar a los socialistas respecto al grado de socialismo de su presidenta electa y del suyo propio.

[16] De Roxana Miranda han dicho que fue UDI, o sea, le hara el juego a la derecha mala desde adentro.

[17] ROUSSEAU, Jean-Jacques. 1762. El contrato social. En: http://www.enxarxa.com/biblioteca/ROUSSEAU%20El%20Contrato%20Social.pdf.

[18] En cuanto a los DDHH, nunca es malo recordar a Frei y a Lagos defendiendo a Pinochet luego de su detencin en Londres e intentando salvarlo trayndolo de vuelta al pas; o a Lagos prohibiendo por 50 aos que se conozca el nombre de los torturadores consignados en el Informe Valech.

http://www.elclarin.cl/web/index.php?option=com_content&view=article&id=10057:yo-ultraizquierdista&catid=13&Itemid=12#_ftnref1


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