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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2014

Una vez ms sobre las pensiones y la lucha de clases
El caso de los maestros de Puerto Rico

Carlos Borrero
Rebelin


La sociedad puertorriquea est experimentando un perodo de intensa lucha de clases. La expresin ms clara de esta lucha es la confrontacin entre los maestros de las escuelas pblicas y el capital financiero representado por sus agentes polticos que administran el gobierno colonial. La chispa inmediata para la ltima batalla entre los trabajadores y el capital ha surgido como resultado de una nueva ley aprobada en una sesin extraordinaria de la legislatura colonial llamada por el gobernador, Alejandro Garca Padilla, que esencialmente desmantela el Sistema de Retiro de los Maestros (SRM).

Despus de meses de una campaa engaosa y alarmista cnicamente desarrollada y orquestada por las tres principales agencias de calificacin crediticia, con Moodys de la cabeza, el gobierno colonial se movi rpidamente a facilitar el asalto general del capital financiero contra los trabajadores puertorriqueos a travs de una legalmente sancionada transferencia de riquezas en un esfuerzo por resolver la crisis de las relaciones capitalistas en la colonia estadounidense. La ley recientemente aprobada termina con las contribuciones estatales al fondo de retiro mientras que obliga a los docentes a hacer mayores contribuciones a planes privados estilo 401K que sern manejados por las casas financieras a punto de extraer exorbitantes cantidades de dinero por apostar en la bolsa de valores los salarios diferidos de los trabajadores.

El saqueo y el desmantelamiento de los fondos de pensiones se han convertido en un punto central en la lucha internacional entre trabajo y capital. Esta lucha es particularmente grave en Puerto Rico ya que la inmensa mayora de los trabajadores del sector pblico no participan ni en el programa federal de seguro social ni en un equivalente colonial. En consecuencia, los fondos de pensiones como el SRM constituyen la nica garanta de ingresos para los jubilados del sector pblico, como los maestros. El cambio de un sistema de beneficios definidos en que se garantiza un pago fijo a los jubilados a un plan de contribuciones definidas sujeto a las vicisitudes del mercado invariablemente aumenta el nivel de ansiedad que enfrentan los trabajadores jubilados. Adems, se redistribuye una mayor cantidad de riqueza al capital financiero en momentos de una disminucin de los salarios reales, el estancamiento del consumo y la cada de las tasas de ganancias en esferas tradicionalmente productivos de la economa.

De hecho, el malestar de los docentes activos era palpable al final de la semana pasada como inform la prensa puertorriquea al destacar la masiva concurrencia de maestros a las oficinas de la SRM en busca de respuestas a raz de la ley recientemente aprobada, adem s de la real posibilidad de que hasta 7000 docentes podran optar por la jubilarse en las prximas semanas para prevenir que sus ya exiguas pensiones sean estafadas a travs de las manipulaciones financieras que anticipan.

El sueldo bsico para los cerca de 43.000 profesores de escuelas pblicas activos en Puerto Rico es alrededor de 1.800 dlares al mes. El pago promedio a los 35 mil jubilados que tienen que trabajar 30 aos antes de calificar para beneficios es de $1500 al mes aunque muchos reciben considerablemente menos. Es importante destacar que el costo de vida en Puerto Rico es ms o menos comparable con el de EE.UU., excepto en reas claves como los servicios pblicos, que son considerablemente ms caros en Puerto Rico, a pesar del hecho de que el salario mensual promedio disponible en la colonia es aproximadamente 50% del salario promedio en el centro imperialista.

En los meses que precedieron a la aprobacin de esta nueva ley nefasta una campaa deliberada de engao fue ejecutada por los funcionarios coloniales con la complicidad de sus voceros en la prensa para confundir la llamada deuda "pblica" del gobierno colonial y sus dependencias con un supuesta obligacin no financiada del SRM. Sin embargo, los informes financieros del sistema de pensiones muestran que en 2012 hubo un supervit de $164 millones en el SRM. Las numerosas declaraciones pblicas por parte de los funcionarios pblicos que citan unos dficits proyectados a la SRM en cantidades de hasta $9 mil millones para apoyar la afirmacin de la necesidad urgente de "mejorar la liquidez" del gobierno colonial se han mantenido sin fundamento. En realidad, la campa a de infundir miedo est basada en la fabricacin de nmeros para la proyeccin de dficits actuariales sin vnculos probados a la realidad fiscal actual del fondo. Si bien la disminucin de la brecha entre los maestros activos y jubilados es preocupante - ms de 7.000 puestos de trabajo docente se han perdido en Puerto Rico desde el ao 2007 - esto tiene sus races en una poltica deliberada de sucesivas administraciones coloniales de eliminar puestos de trabajo docente. La eliminacin de puestos forma parte de una estrategia privatizadora ms amplia predicada en el debilitamiento del sistema de escuelas pblicas a travs de la erradicaci n de la creciente militancia laboral entre los docentes y el incumplimiento con la asignaci n de fondos estatales que le corresponden al sistema escolar.

El resultado para los estudiantes y familias de la clase obrera ha sido un constante deterioro de las condiciones dentro de las comunidades escolares. Ejemplos comunes de estas condiciones van desde las clases con m s de 40 alumnos por aula, y un currculo cada vez m s estrecho en que frecuentemente se eliminan cursos como la salud, la educacin fsica y las artes, hasta una infraestructura notoriamente decrpita y la escasez de materiales pedaggicos. Cuando consideramos que los maestros trabajan bajo estas mismas condiciones materiales, junto con la ansiedad producida por los bajos salarios reciben y los ataques constantes contra todos los esfuerzos para organizarse, la base para el bajo rendimiento de los estudiantes de las escuelas pblicas de Puerto Rico se hace evidente. Tan reciente como 2012, las estadsticas muestran que la tasa de desercin escolar entre los estudiantes de escuelas pblicas en Puerto Rico es de 60%, y que el noventa y cinco por ciento de los estudiantes que se gradan de las escuelas pblicas logran slo un nivel sub-bsico de competencia en las reas de alfabetizacin y matemticas.

Los maestros de las escuelas pblicas en Puerto Rico tienen una larga historia de lucha militante para mejorar las condiciones tanto para ellos como para sus alumnos. Esta historia incluye la ascensin a posiciones de influencia dentro del movimiento sindical magisterial a socialistas y otros radicales con conciencia de clase. A principios de la dcada de 2000, la renovada militancia de maestros dio lugar a la aparicin del caucus CODEMI (Compromiso, Democracia, y Militancia) dentro del sindicato ms importante que representa a los maestros de las escuelas pblicas, la Federacin de Maestros de Puerto Rico (FMPR). Bajo la direccin de CODEMI en el ao 2004 el 70% de la base de la FMPR vot para desafiliarse de la Federacin Americana de Maestros (AFT), que le estaba cobrando ms de $2.5 millones en cuotas anuales sin ningn beneficio tangible para los trabajadores puertorriqueos. En un esfuerzo por combatir la creciente ola de conciencia de clase entre los maestros, la cual haba result ado en una huelga de 9 das a principios de 2008 en la que se exigan aumentos salariales, los lmites al tamao de clases, y la democratizacin de las escuelas a travs de los comits de maestros, el gobierno colonial del PPD recurri a una doble estrategia que incluy la descertificacin de la FMPR y tcticas de divisi n mediante la promocin de un rival sindicato magisterial controlado por su maquinaria poltica. Vale la pena recordar el infame papel que jug la direccin de la SEIU [1] , incluyendo su vicepresidente, el puertorriqueo Dennis Rivera, al colaborar con el imperialismo en contra de la autodeterminacin de los maestros puertorriqueos durante este tiempo. Al no poder amedrentar a los dirigentes del sindicato, las autoridades coloniales recurrieron a la revocacin de las licencias de enseanza del comit ejecutivo de la FMPR en 2011.

En la fase actual de la lucha se ha visto a maestros organizar una serie de marchas de protesta, actos de desobediencia civil, incluyendo la reciente toma de la cmara legislativa colonial, y preparativos para una nueva huelga a principios de enero. Los elementos con mayores grados de consciencia de clase han forjado vnculos con otros sindicatos independientes, como la Uni n de Trabajadores de la Industria El ctrica y de Riego (UTIER), as como organizaciones sombrillas como el Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (FASyL) que une en luchas coordinadas los sindicatos militantes y otras organizaciones anticoloniales.

El gobierno colonial ha respondido de manera tpica. Se ha desatado el brazo represivo del estado colonial con una serie de detenciones ilegales de activistas sindicales mientras que los principales partidos polticos colonialistas han cerrado filas al denunciar pblicamente a los maestros y hacer llamadas para un plan de contingencia en preparacin para la huelga prevista. Estas medidas recuerdan los acontecimientos de 2008, cuando los maestros se enfrentaron contra el estado colonial. Es importante tener en cuenta las cargas particulares que estos ataques a los maestros ponen en las mujeres ya que constituyen casi el 80% de la fuerza laboral docente en Puerto Rico. [2]

El capital financiero y sus lacayos polticos en la colonia entienden el papel central que desempean los maestros puertorriqueos, tanto dentro del movimiento sindical como en la sociedad en su conjunto. Por esta razn, se desatar todos los medios disponibles, desde las medidas abiertamente represivas hasta las que tienen como objetivo agotar las energas de los maestros en el sistema judicial, para derrotar a los docentes en lo que muy bien puede resultar una lucha prolongada. El xito de los docentes en esta importante coyuntura en la lucha ms amplia entre el trabajo y el capital depender de su capacidad para establecer vnculos con otras organizaciones obreras militantes, tanto en Puerto Rico como en el extranjero. Tambi n depender de su capacidad para ganar la solidaridad activa de los jvenes y padres de extraccin obrera quienes anhelan una transformacin real de la educacin pblica en Puerto Rico.

Este ltimo slo ser el resultado de una clara articulacin de la relacin entre las condiciones laborales psimas, incluyendo el saqueo de sus ahorros, que actualmente experimentan los maestros y el descuido general de sucesivas administraciones coloniales que est a la raz de un sistema de educacin pblica deficiente que les ha fallado a las familias de extraccin obrera. Como tal, las lecciones ms valiosas que los maestros puertorriqueos pueden compartir con sus alumnos en los prximos das son las de valenta y determinacin de seguir luchando!

 

Notas

[1] La SEIU (Uni n de Empleados de la Industria de Servicios) es uno de los sindicatos m s grandes y poderosos de EE.UU. cuyos v nculos con el Partido Dem crata son muy reconocidos.

[2] En un an lisis reciente, la activista Adriana Mulero Claudio destaca las formas particulares en que la persecuci n estatal afecta a las mujeres. V ase el reciente art culo El magisterio tiene cara de mujer en la revista cibern tica BanderaRoja, http://www.bandera.org/articulos/el-magisterio-tiene-cara-de-mujer

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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