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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2014

EZLN: treinta aos del ms sensato de los delirios

ngel Luis Lara
desInformmonos


El zapatismo, ajeno a focos, modas y consensos, no slo goza de una excelente salud a 30 aos de su nacimiento, sino que constituye una potentsima herramienta decolonial.

En noviembre de 1983, un diminuto grupo de hombres que se contaban con los dedos de una mano aterriz en la tupida Selva Lacandona, en el mexicano estado de Chiapas. Haban decidido nombrarse rimbombantemente como Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN). La mayora urbanitas sin remedio, portaban en la mochila un propsito que resonaba en sus conversaciones como sentido delirante: hacer la revolucin. Sin embargo, dadas las condiciones de extrema pobreza y de urgencia social en Chiapas, tal delirio resultaba ciertamente sensato. Adems, las montaas y las selvas chiapanecas no slo albergaban a pueblos en resistencia desde haca casi 500 aos, sino que desde que a finales del siglo XIX algunos de los desterrados protagonistas de la Comuna de Pars dieran con sus huesos en Chiapas, en dichas tierras no haban dejado de florecer antagonismos y disensos subterrneos.

Armado con cuadriculados lenguajes y manidos artefactos ideolgicos, ese pequeo grupo inicial no tard en chocar con el sentido comn de los pueblos indgenas originarios y habitantes de esos territorios. Entonces fue cuando el Subcomandante Marcos, el ms conocido participante en esa primigenia y delirante mnada zapatista, decidi que las fuerzas ya no le daban de s y que mejor se bajaba de ese barco zozobrante e incierto. Dnde est la salida?, pregunt. No hay salida, le contestaron los pueblos indgenas. Y entonces, qu hacemos?, respondi un aturdido Marcos. Quedaros y aprended, sentenciaron los pueblos mayas.

Y eso es lo que hicieron. Escucharon y aprendieron de los pueblos indgenas hasta el punto de devenir indgenas ellos mismos. Una suerte de posesin con trazos de realismo mgico que no solo desarm la arrogancia y los clichs tradicionales de la izquierda, sino que activ un maravilloso hbrido revolucionario hecho de saberes y cosmovisin indgena, capaz de parir una artesana del cambio social revolucionario repleta de paradojas y de puentes hacia fuera.

As, armados de preguntas, los zapatistas nacieron como un oxmoron: el ms sensato de los delirios. Hoy ese maravilloso delirio no solo est habitado por miles y miles de mujeres, hombres, nios, nias, ancianos y ancianas en Chiapas. Adems ha sido capaz de construir la materialidad tocable y respirable de una vida otra. Con infinitas dificultades, errores y caminos torcidos. En este mundo, pero con otros mapas y en otras coordenadas.

Treinta aos despus de su nacimiento, el EZLN protagoniza una de las experiencias ms ricas y radicales de libertad y de emancipacin humana que los ltimos siglos de historia hayan conocido. Desde que se levantaran en armas en enero de 1994, los zapatistas habitan en una cotidiana restitucin del sentido verdadero de la palabra democracia y en una trabajada liberacin de la vida de las garras de la supervivencia. Miles y miles de personas viviendo de otra manera. Aqu, ahora y ya.

En su treinta cumpleaos, la disutopa zapatista decidi abrir sus puertas y sus ventanas para compartir las formas de vida que han generado tres dcadas de delirio sensato. Para ello han creado una escuela a la que han llamado La libertad segn [email protected] zapatistas. Se trata, sobre todo, de una escuelita, as en diminutivo, que sirve para desaprender. No ofrece pistas para un modelo y tampoco regala ningn manual de instrucciones. Como en el Blade Runner de Ridley Scott, los zapatistas saben que los replicantes ni aman ni tienen emociones. Por eso no les interesan las copias ni las recetas. Simplemente tratan, con perseverancia e infinita paciencia, de compartir tan solo un mapa del tesoro de un mundo otro. En ese mapa destaca una coordenada por encima de las dems: una imperiosa necesidad de decolonizar la existencia.

El zapatismo, ajeno a focos, modas y consensos, no slo goza de una excelente salud a 30 aos de su nacimiento, sino que constituye una potentsima herramienta decolonial. En los territorios chiapanecos donde los zapatistas son gobierno, la humanidad ha abierto un agujero irreparable en la modernidad, en la matriz abisal del pensamiento occidental y en la racionalidad de la dominacin. Una decolonizacin del vivir ms all de la terrible imposicin generalizada de la forma mercanca, en la construccin colectiva e igualitaria de un mundo de usos y no de consumos. Una decolonizacin del poder, ms all de la dominacin de lo privado y de lo pblico, en el tejido democrtico de un comn en el que todas las personas son llamadas a ser y a hacer gobierno. Una decolonizacin de las pasiones, ms all de las vilezas y los egosmos con los que la imposicin neoliberal nos sujeta a las pasiones tristes que la constituyen. Sin pedir permiso. Miles y miles de mujeres, hombres, nios, nias, ancianos y ancianas. Un presente y no un futuro. Aqu, ahora y ya. Y un mensaje, tal vez desesperado, a los que estamos del otro lado del espejo: ORGANCENSE. Porque no basta con desearlo.

A su modo, los zapatistas le han llamado a todo eso autonoma. Una experiencia de autogobierno participado por miles y miles de personas y en la que el giro decolonial se traduce en el territorio zapatista en instituciones, escuelas, hospitales, leyes, administraciones locales, relaciones sociales, sistemas productivos, economas, sexualidades y profundos cambios culturales llenos de puntos suspensivos. Concreto y tangible. Por y para las personas. No fue en el deseo de algo de eso en lo que nos reconocimos en las plazas en un mayo de hace ms de dos aos?

Fuente: http://desinformemonos.org/2013/12/ezln-treinta-anos-del-mas-sensato-de-los-delirios/



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