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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2014

Contra la perversin de los apadrinamientos

Carlos Gmez Gil
Rebelin


En determinadas pocas del ao, como las Navidades, aparecen con fuerza anuncios, reclamos y propaganda variopinta pidiendo nuestro dinero para apadrinar nios . Efectivamente, el apadrinamiento es utilizado por ONG de todo pelaje desde hace aos como un instrumento fundamental en la captacin de fondos, habindose consolidado como una controvertida herramienta de marketing publicitario, bendecida por esas escuelas de negocios neoliberales que venden a ONG y a otros muchos incautos cmo agrandar la cuenta de ingresos a costa de estrechar su dignidad y su tica . De hecho, en Espaa, los mayores escndalos protagonizados por ONG han estado vinculados a organizaciones que han hecho del apadrinamiento su monocultivo, demostrando as hasta qu punto stos se haban convertido en una fabulosa fuente de ingresos con la que poder inyectar cuantiosos recursos a actividades y negocios mercantiles ajenos por completo al mundo de la solidaridad.

Desde que las ONG vivieron su poca de auge, en la dcada de los 80, comenzaron a surgir cada vez ms organizaciones espurias alejadas de los valores y principios bsicos que las organizaciones no gubernamentales construyeron con esfuerzo. Estas otras organizaciones oportunistas pronto se apropiaron de los valores propios del oenegesmo para convertirse en mquinas de captar recursos mediante instrumentos publicitarios y campaas cada vez ms tecnificadas. La solidaridad, la cooperacin y la pobreza se convertan as en la excusa perfecta para construir campaas de publicidad muy sofisticadas que apelaban a los sentimientos ms nobles y primarios de las personas con el fin de recaudar dinero mediante instrumentos como los apadrinamientos, algo que se bendeca desde eso que se ha dado en llamar con indisimulada desvergenza marketing con causa, uno de esos conceptos tecnocrticos que parecen justificar cualquier inmoralidad en el mundo de la solidaridad.

 

Es as como se abri bien pronto el llamado mercado de la solidaridad, en el que muchas de estas organizaciones espurias, lejos de trabajar por cambiar las injusticias que decan rechazar, las utilizaban como un eficaz reclamo publicitario, empleando imgenes y mensajes fciles y lastimeros que en no pocas ocasiones vulneraban la dignidad de nios y mujeres, que acababan siendo convertidos en un producto de consumo generador de cuantiosos ingresos. Han sido muchas las ONG que en nuestro pas han recurrido al apadrinamiento, siendo una de las herramientas ms perversas que la tecnologa publicitaria de la solidaridad ha generado, hasta el punto que en Espaa se crearon organizaciones especializadas en apadrinamientos que prescindan de cualquier otra intervencin social, campaa o actividad no monetarizada ajena a estos apadrinamientos. Hablamos de organizaciones alejadas de los principios y valores bsicos de las ONG, convertidas por el contrario en instituciones puras y duras de marketing financiero, cuyos recursos eran captados a travs de potentes campaas publicitarias, para invertir posteriormente las fabulosas cantidades de dinero que obtenan en inversiones y actividades lucrativas, cuando no eran desviadas a las cuentas corrientes de los responsables de estas organizaciones, como acreditan ya algunas sentencias judiciales.

Tranquilizador de conciencias

El apadrinamiento es la expresin ms clara del triunfo de la lgica econmica mercantil sobre muchas de las ONG que lo utilizan, apareciendo como un instrumento de la caridad asistencial tradicional que bajo la excusa de la transferencia de fondos buscan acumularlos e invertir con ellos. Con el propsito de provocar y alimentar reacciones meramente compasivas, el apadrinamiento trata de captar recursos econmicos a modo de compensacin individual, utilizando generalmente nios porque provocan reacciones de mayor conmiseracin. Para ello, muchas organizaciones especializadas en el apadrinamiento de nios han desarrollado el kit del ahijado, con postales, dibujos, cartas, felicitaciones y fotografas que al poner rostro alimentan esa relacin de subsidiariedad, pudiendo adems recordar peridicamente al padrino la necesidad de rascarse el bolsillo para que el supuesto ahijado no caiga en el abismo por su culpa. Para ello, se utiliza la tecnologa y un marketing sofisticado con el fin de producir un merchandising especfico, capaz de generar productos publicitarios altamente complejos, aunque nada tengan que ver con la relacin supuestamente construida entre padrino y ahijado.

Todo ello esconde las verdaderas causas de esa pretendida pobreza sobre la que se pide un ingreso mensual, ofreciendo soluciones engaosas que pasan siempre por una monetarizacin de una ayuda individualizada que tranquiliza conciencias, en la medida en que ofrece un producto aparentemente asptico y eficaz que nos permite presumir de ayudar nominalmente a alguien, con esa relacin de superioridad padrino-ahijado que se establece, facilitndose con frecuencia un certificado de propiedad sobre el desvalido para que el padrino pueda exhibirlo.

 

Los nios a los que estas ONG buscan padrino careceran as de trayectoria vital y familiar, ajenos por completo a un espacio social, a una comunidad y a un pas que por el contrario vive unas polticas econmicas y sociales que estn en la base de sus condiciones de vida. Nada de esto existe para los promotores de los apadrinamientos, llegndose a afirmar incluso en la propaganda que se difunde por algunas de estas organizaciones que la vida de este nio depende exclusivamente de nosotros y de que aportemos una pequea cantidad al mes, como si este dinero, aislado de cualquier otro factor, fuera el nico elemento que necesitan las personas y que garantiza por s mismo el xito en los pases empobrecidos.

El sustrato que todo ello deja no puede ser ms lamentable, al reducir las causas de la pobreza, el subdesarrollo, las injusticias socioeconmicas y ecolgicas en el mundo a un simple problema de recaudacin de limosnas del que somos responsables por nuestra egosta insolidaridad al no aportar la nuestra. No hay responsabilidades polticas o institucionales de ningn tipo sobre tanta pobreza y miseria, y tampoco hay que cambiar ninguna otra cosa que no pase por la transferencia mensual que se nos pide encarecidamente que hagamos. Los mensajes e imgenes utilizadas por estas multinacionales del apadrinamiento son fiel reflejo de una creciente mercantilizacin de la solidaridad mediante un marketing carente de escrpulos, que con el propsito de recaudar ms recursos y golpear conciencias y bolsillos por igual no repara en apelar a vnculos emocionales y afectivos usando para ello imgenes de nios llorosos, sucios, famlicos, tristes Incluso una de estas ONG lleg a utilizar imgenes de una anciana desnuda y carcomida por la lepra, vulnerando la dignidad de esta mujer a cambio de que la organizacin viera disparados sus ingresos. No es casual que meses despus, la polica detuviera al responsable de esta ONG por apropiacin indebida y desviacin de fondos, habiendo sido finalmente condenado a seis aos de crcel por apropiarse de 7,5 millones de euros de esta organizacin, Anesvad, una de las mayores ONG del apadrinamiento en Espaa.

ONG delictivas de apadrinamiento

Y es que en Espaa, las mayores actuaciones policiales y judiciales llevadas a cabo contra ONG han estado relacionadas con organizaciones especializadas en apadrinamientos. La primera de ellas, contra Anesvad, un caso que se inicia en 2006 tras una denuncia annima de alguien que trabaj en esta organizacin, siendo finalmente condenado en firme el Presidente de la organizacin porel Tribunal Supremo en 2013 confirmando la sentencia anterior de la Audiencia de Bizkaia en 2012 , como anteriormente se ha mencionado. Pero el caso de mayor trascendencia judicial y econmica ha sido el de Intervida, la mayor organizacin del apadrinamiento en Espaa, que en el ao 2007 fue objeto de una investigacin de la fiscala, tambin por la denuncia de exdirectivos, acusada de desviar fondos por casi 200 millones de euros procedentes del apadrinamiento . Tengamos en cuenta que Intervida lleg a conseguir 385.000 padrinos, con unos ingresos anuales de unos 90 millones de euros, mientras que Anesvad consigui reunir 175.000 padrinos, con unos ingresos anuales en el momento de la actuacin judicial de unos 45 millones de euros al ao. Unas cifras impactantes, que demuestran hasta qu punto estas organizaciones se convirtieron en autnticas multinacionales financieras del apadrinamiento.

 

En el caso de Intervida, la fiscala pudo determinar el desvo de cantidades impresionantes de recursos, hasta 193,7 millones de euros, a un entramado de empresas, bancos y sociedades de Amrica Latina que permitan inversiones millonarias en negocios inmobiliarios, banca, incluso por paradjico que pueda parecer, colegios privados de lite en los pases donde intervena la ONG , como los construidos en los departamentos de San Marcos y Quetzaltenango, en Guatemala, en los que se invirtieron 4,4 millones de dlares, o el que se levant en la ciudad peruana de Arequipa, que cost 800.000 dlares. Las palabras de la fiscala en su querella contra la organizacin eran tan claras como inequvocas, al sealar que Intervida cre una superestructura empresarial en el que el nico objetivo era lucrarse, sin ninguna contraprestacin benfica, algo que se produjo desde la creacin de Intervida, en 1994. De hecho, entre las prcticas que Intervida justificaba como habituales en el sector encontramos de todo, desde operaciones en parasos fiscales , hasta microcrditos destinados a un banco que construa un complejo hotelero de lujo, pasando por una fbrica de medicamentos en Per que venda sus especialidades hasta un 1.300 por ciento ms caros que otros similares, incluyendo sociedades opacas e instrumentales de todo tipo en diferentes pases del mundo. El apadrinamiento era as una gigantesca tapadera para todos estos negocios, de forma que los mismos nios supuestamente apadrinados eran asignados a numerosos padrinos, incluso a veces con nombres distintos, como determinaron las investigaciones de la fiscala, lo que llevaba a que Intervida gastara en proyectos el 20% de sus ingresos, mientras que el 80% restante lo empleara a operaciones de inversin financiera.

A pesar de estas prcticas, Intervida despleg amplias campaas de publicidad en prensa, radio y televisin, promoviendo telemaratones de apadrinamientos televisivos, consiguiendo reunir solo en uno de ellos a 50.000 nuevos padrinos. Pero tambin la AECI (Agencia Espaola de Cooperacin Internacional), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperacin, lleg a financiar a Intervida en los ltimos aos, como hizo en 2001 para proyectos en Guatemala con 130.000 euros, cantidad similar que volvi a conceder en 2004 para el mismo pas, y otros 139.197 euros que otorg en 2006 para un proyecto en Bangladesh, un pas en el que la organizacin no contaba con experiencia. Pero tambin otros gobiernos autonmicos y locales concedieron importantes subvenciones a Intervida, como la Generalitat Valenciana, que dio una de las ms elevadas en el ao 2007, cuando ya estaba siendo investigada, por importe de 400.000 euros. Ninguna de estas instituciones suspendi sus subvenciones al conocerse la actuacin de la fiscala ni abri investigacin de ningn tipo contra esta organizacin.

Modelos de ONG para empresas e instituciones

Y es que estas organizaciones que tienen una importante presencia publicitaria y en medios de comunicacin, manejando recursos tan importantes, se convierten en apetecibles socios para empresas e instituciones, en la medida en que tienen una alta visibilidad social y utilizan productos como el apadrinamiento que captan fcilmente la simpata social sin cuestionar nada sobre la sociedad, los gobiernos o las polticas en los pases donde actan. Son la ONG por excelencia para empresas y gobiernos porque llevan a cabo una caridad higinica y tranquilizadora que no va a cuestionar ninguno de los principios polticos, econmicos y sociales existentes. De hecho, desde el origen mismo de Intervida, su actuacin se movi en torno a dos polos antagnicos: las polmicas y rechazos a sus prcticas, junto al enorme apoyo empresarial e institucional cosechado. Efectivamente, fueron muchas las seales antes de la actuacin de la fiscala que demostraban que las prcticas de Intervida no eran correctas. As, en octubre de 2000, la CONGDE (Coordinadora de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo) rechaz su entrada al tener la conviccin de prcticas irregulares. En ese mismo ao, la revista OeNeG publicaba un reportaje titulado Intervida, escaparate de una trama empresarial, algo que tambin recogi la revista Cambio16 en el reportaje ONG sospechosa. Incluso dos importantes ONG como Intermn y ACSUR pidieron a CIFCA (Red Europea de ONG) que rechazara a Intervida, cosa que finalmente no hizo. Sin embargo, nada de esto impidi que Intervida recogiera todo tipo de apoyos empresariales como El Corte Ingls, Banesto, Alcampo, FNAC, Air Europa, Sol Meli o Caja Navarra, llegando incluso a contar con la tarjeta Visa Intervida . Tambin los medios de comunicacin promovieron galas y apoyos, como los que recibieron de la serie Hospital Central de Tele5, o de otros muchos peridicos y revistas. Y en el plano institucional, Intervida form parte de redes tan contradictorias como Cifca (Red Europea de ONG), Fortica (Foro de Evaluacin y Gestin de la tica), APF (Asociacin de Profesionales del Fundraising) y Dircom (Directivos de la Comunicacin). Incluso fue de las nicas tres ONG espaolas presentes en el Consejo Econmico y Social de la ONU.

Todo ello debe llevarnos a pensar qu ha sucedido en el mundo del oenegesmo para que Intervida llegara donde lleg, a pesar de sus prcticas y actuaciones. Porque de lo que no hay duda es de que esta organizacin simbolizaba como pocas eso que tanto seduce al sector, como es la calidad y la eficiencia. Pero ni el sector ni las instituciones y organismos de la cooperacin en Espaa fueron capaces de hacer un anlisis crtico de estos casos para introducir cambios en sus actuaciones e impedir casos similares en el futuro, llegando a decir una y otra vez que eran la excepcin , una mala excepcin, ya que en el caso de Intervida y Anesvad representaban la mitad de todos los ingresos que obtenan las ONG en Espaa en aquellas fechas.

Abandonar prcticas como el apadrinamiento

Es cierto que las actuaciones judiciales que se han llevado a cabo sobre estas grandes multinacionales de los apadrinamientos produjeron un retroceso en el uso de este instrumento, pero que sigue siendo utilizado con nfasis por otras organizaciones, ajenas por completo a cualquier revisin crtica sobre el mismo. La crisis econmica y el colapso de la cooperacin en Espaa han influido tambin en un retroceso en la captacin y visibilidad de los apadrinamientos. Pero desgraciadamente, siguen siendo una herramienta relevante y problemtica para muchas ONG, de espaldas a cualquier cambio y necesitadas de ingresos emocionales rpidos y sencillos. El apadrinamiento no educa, no compromete ms all del ingreso econmico peridico, no informa sobre causas y consecuencias, acabando por ser un apunte bancario ms en la cuenta del padrino, como un elemento de consumo ms, en este caso, de consumo del mercado de la caridad. Como instrumento de cooperacin y transformacin es, sin duda, el menos indicado y el ms alejado a los procesos que necesitan las comunidades para avanzar en una mejora de su desarrollo y de su emancipacin.

Hoy da no pueden ni deben articularse prcticas de ayuda al margen y de espaldas a los movimientos sociales locales, eludiendo compromisos medulares como la redistribucin de recursos, la eliminacin del hambre y sus causas, la justicia, la dignidad personal y la libertad democrtica, algo ajeno por completo a lo que lleva a cabo el apadrinamiento. Y para ello, las ONG tienen que transformar sus donantes y padrinos en militantes activos, comprometidos y concienciados. Esa es una asignatura pendiente para muchas ONG en Espaa, que siguen sin querer entender el riesgo de prcticas tan extremadamente corrosivas como el apadrinamiento que promueven.

 

Carlos Gmez Gil , es Doctor en Sociologa y Director del Mster Interuniversitario en Cooperacin al Desarrollo de la Universidad de Alicante.

[email protected]

www.carlosgomezgil.com

@carlosgomezgil

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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