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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2014

Para qu privatizan?: El caso de Correos

Juan Torres Lpez
Rebelin


En los ltimos aos los gobiernos de inspiracin neoliberal han llevado a cabo la liberalizacin y privatizacin de multitud de antiguas empresas y servicios pblicos.

Las razones que se han dado para justificarlas siempre han sido las mismas: el Estado es un mal empresario y provee los bienes y servicios en peores condiciones que la empresa privada. Si se privatizan servicios como la educacin, la salud, los correos, la televisin, las comunicaciones, la energa, los transportes, etc. el capital privado los suministrar con toda seguridad a mejor precio, con mayor competencia, con ms innovacin y con menos coste para la sociedad y para todos los individuos.

Como ya hace aos que esas privatizaciones se llevaron a cabo, estamos en condiciones ahora de evaluar con rigor cul es su efecto real, si verdaderamente las promesas neoliberales eran ciertas o si se trataba de un engao para poner capital pblico en manos del privado.

Precisamente, en el ao que acaba de terminar se han cumplido quince aos de la Directiva europea de 15 de diciembre de 1997 relativa a las normas comunes para el desarrollo del mercado interior de los servicios postales de la Comunidad y de la mejora de la calidad del servicio. Disponemos, pues, de la experiencia y de estudios que han evaluado lo ocurrido en estos aos en Europa (que, por cierto, no es muy distinto de lo que ha sucedido en otros lugares del mundo).

- En contra de lo asegurado por las autoridades europeas y por los neoliberales que defendan la liberalizacin privatizacin, despus de estos aos no hay apenas competencia en el mercado.

En la mayora de los pases, lo que se ha hecho con la liberalizacin y privatizacin ha sido "trocear" la antigua red nacional de correos para que las empresas privadas se instalen en los segmentos ms rentables. Diversos estudios demuestran que la competencias apenas si alcanza a un mximo del 10% del mercado total, en el mejor de los casos.

- En contra de lo asegurado por las autoridades europeas y por los neoliberales que defendan la liberalizacin y privatizacin, despus de estos aos no ha mejorado la prestacin del servicio.

Los antiguos operadores nacionales que siguen en el mercado disponen de menos ingresos (porque reciben menos financiacin del estado y porque se han tenido que quedar con los segmentos menos o no rentables). Por tanto, prestan un peor servicio, con menos oficinas y menos personal, como sealar enseguida. Por su lado, los nuevos operadores privados no se han dedicado a mejorar el servicio en su globalidad sino a encontrar nichos de rentabilidad. Eso lo han conseguido, principalmente, especializndose en los grandes clientes corporativos; en gran parte, adems, para dedicarse a enviar millones de cartas no deseadas a la poblacin. Y en casi todos los pases se han cerrado multitud de oficinas de correos (el 90% en Holanda que fue el pas ms avanzado en la liberalizacin y privatizacin), lo que ha dificultado el acceso al servicio de los clientes normales y corrientes.

En consecuencia, en la mayora de los casos y pases se ha deteriorado el tiempo medio de entrega y la red de recogida y los servicios se prestan en peores condiciones, tal y como ha ocurrido en general con otras actividades tambin privatizados en los ltimos aos.

- En contra de lo asegurado por las autoridades europeas y por los neoliberales que defendan la liberalizacin y privatizacin, despus de estos aos no han bajado los precios de los servicios postales en la mayora de los servicios y de los pases, salvo en el caso de los prestados a grandes clientes que s pueden negociar precios con las empresas. En algunos pases, como Austria, el precio de los sellos para envos ha llegado a subir el 90% (un pas, por cierto, que han incentivado la conversin de los carteros en agentes de polica a cambio de 10.000 euros por cabeza). Y en otros, como Blgica, el precio de algunos tipos de envos ha subido el 200%.

- En contra de lo asegurado por las autoridades europeas y por los neoliberales que defendan la liberalizacin y privatizacin, despus de estos aos no ha mejorado la situacin laboral en el sector.

Los datos de los diferentes pases europeos muestran que el proceso de liberalizacin y privatizacin ha trado consigo recortes muy importantes en el empleo y, ms concretamente, la sustitucin de los puestos de trabajo a tiempo completo por los contratos a tiempo parcial o incluso de autnomo.

En algunos pases la disminucin en el nmero de empleos ha llegado a ser del 50% (Portugal) y en la mayora de ellos la disminucin se sita entre el 20% y el 30%. En Espaa, la prdida de empleos es ms o menos equivalente a los nuevos que se han creado en el sector privatizado pero stos ltimos son en su inmensa mayora a tiempo parcial, lo que supone una gran prdida neta de empleo e ingreso laboral.

Los sueldos tambin ha disminuido a consecuencia de todo ello en la prctica totalidad de los pases. En Alemania, cuyo nuevo sector postal est plagado de los llamados "mini jobs", se han reducido alrededor del 30% llegando a ser de unos 5 euros por hora en algn tipo concreto de servicios. En Espaa se calcula que, hasta que empez la crisis, la cada salarial fue del 30% y, tras ella, posiblemente de hasta el 50%.

- Finalmente, y en contra tambin de lo asegurado por las autoridades europeas y por los neoliberales que defendan la liberalizacin y privatizacin, despus de estos aos no se ha producido una gran innovacin, salvo la que ahorra puestos de trabajo y costes laborales, y las empresas compiten principalmente a travs del precio y no de la calidad en el servicio.

La privatizacin, pues, no ha proporcionado ms eficacia y menor coste para los gobiernos y la poblacin. Ha sido simplemente un puro negocio para el capital privado del que solo se han beneficiado los propietarios de las nuevas empresas del sector, los grandes clientes y no el conjunto de la sociedad. Y, para colmo, cuando se han privatizado empresas pblicas, como en otros mbitos, los estados ni siquiera han obtenido ingresos competitivos porque las han vendido a precios de saldo.

En Espaa, el Partido Popular puso en marcha la aplicacin de la directiva privatizadora y luego el Socialista, como en tantos otros mbitos, no tuvo coraje poltico para revertir el proceso y mucho menos para aprovechar la oportunidad y crear un banco pblico a partir de la antigua Caja Postal que hubiera sido un instrumento decisivo para afrontar de otro modo y con ms empleo y bienestar la crisis econmica.

De todo esto se deduce que una tarea que tiene pendiente la ciudadana espaola es evaluar con rigor lo que ha habido detrs de estas privatizaciones, determinar quin y de qu modo se ha beneficiado de ellas y pedir responsabilidades a quienes se pasan todo el da hablando de patriotismo pero que regalan la riqueza nacional a los ms poderosos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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